La situación que viven las jugadoras del Mazatlán FC Femenil, quienes viajan hasta 17 horas por carretera para cumplir con el calendario, ha puesto en alerta a la Liga MX Femenil. El organismo busca establecer los mejores estándares para garantizar una competencia de altura, acorde al crecimiento exponencial que el circuito ha mostrado desde su creación en 2017.
La denuncia del técnico mazatleco Nicolás Morales despertó una ola de críticas por las condiciones precarias en que algunos dueños de clubes obligan a sus futbolistas a ejercer su profesión. El ejemplo más drástico es el Mazatlán de Ricardo Salinas Pliego, propietario que vendió la franquicia al Atlante. Con la desaparición del equipo de la Liga MX en el horizonte, la austeridad se ha apoderado de todos sus ámbitos.
El reto más grande que tiene en sus manos Mariana Gutiérrez, actual presidenta de la Liga MX Femenil, es construir mayor valor e ingresos para distribuir más recursos a los clubes. El objetivo es fijar estándares elevados en una categoría que ha crecido notablemente bajo su gestión.
Actualmente, la ejecutiva representa a México en el FIFA Football Leagues Workshop. En este foro, donde se reúnen las ligas profesionales femeninas más importantes del mundo para compartir modelos de negocio y estrategias, se busca apuntalar a la Liga MX Femenil entre las mejores del planeta. Gutiérrez ha trabajado para alinear al torneo mexicano con la profesionalización que promueve la FIFA, buscando convertirlo en una liga “destino” a nivel global.
Sin embargo, lo revelado por Nicolás Morales ha encendido las alarmas. Es un llamado para que, de una vez por todas, los clubes que aún no garantizan condiciones operativas ideales modifiquen sus estructuras y se estandaricen con los niveles de ejecución del resto de la liga.
En contraste con la precariedad denunciada, recientemente se anunció el crecimiento digital de la Liga MX Femenil. Al inicio de este 2026, se reportó que la liga superó los 6.5 millones de visualizaciones en plataformas digitales, reflejo del éxito en innovación tecnológica y comercialización. No obstante, queda claro que todavía hay asignaturas pendientes en los clubes que necesitan mayores recursos para que sus jugadoras desempeñen su trabajo de forma digna y profesional.
El evasor fiscal volvió a colocarse en el centro de la controversia tras minimizar su aparición en los archivos Epstein y lanzar una provocación política que reavivó críticas en redes sociales.
El evasor fiscal Ricardo Salinas Pliego reconoció públicamente que sí coincidió en una cena con Jeffrey Epstein, acusado de delitos sexuales, luego de que su nombre apareciera en documentos liberados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Lejos de ofrecer una explicación clara y responsable, el magnate optó por desviar la atención con ataques políticos, provocando una nueva ola de críticas en redes sociales.
Durante un encuentro con jóvenes del programa Kybernus, Salinas Pliego difundió un video en el que llamó a “reconstruir el país”, discurso que rápidamente fue cuestionado por internautas al recordarle su mención en los archivos del caso Epstein. Ante los señalamientos, el empresario admitió haber estado en una cena con el financiero, aunque aseguró que “no fueron amigos” y que el encuentro fue circunstancial.
Sin embargo, la polémica escaló cuando Salinas Pliego afirmó que prefería ser relacionado con Epstein que con el expresidente Andrés Manuel López Obrador, declaración que fue interpretada como un intento de victimización y confrontación política, más que como un ejercicio de rendición de cuentas. Cabe señalar que no existe acusación legal alguna contra AMLO en los documentos citados ni relación con los hechos investigados en Estados Unidos.
De acuerdo con los archivos oficiales, Salinas Pliego es mencionado en al menos 26 documentos, principalmente correos electrónicos vinculados a la organización Edge, dedicada a encuentros intelectuales y empresariales. Los expedientes no establecen delitos ni responsabilidades penales, pero sí exhiben las redes de poder y cercanía entre élites económicas internacionales.
Analistas y usuarios en redes cuestionaron que el empresario minimice la gravedad del caso Epstein, mientras intenta reposicionarse como referente moral y político. La controversia evidencia una vez más el doble discurso de Salinas Pliego, quien exige transparencia al poder público, pero evade explicaciones cuando su nombre aparece en investigaciones sensibles de alcance internacional.
Mientras el dueño del club acumula deudas con el SAT y lujos empresariales, las jugadoras del Mazatlán Femenil recorren hasta 17 horas por carretera para cumplir con la Liga MX.
La desigualdad en la Liga MX Femenil volvió a exhibirse con crudeza luego de que Nicolás Morales, director técnico del Mazatlán Femenil, denunciara públicamente las condiciones precarias en las que su equipo enfrenta los partidos como visitante: viajes de hasta 17 horas en camión, sin garantías mínimas de descanso, seguridad ni rendimiento deportivo.
Tras la derrota 3-0 ante Pachuca, el entrenador fue contundente al describir el impacto físico y emocional en sus jugadoras. “Los viajes han sido mortales”, afirmó, al recordar trayectos de 15 y hasta 17 horas para enfrentar a Pumas y América en la Ciudad de México, con el mismo desgaste de regreso. “Llegan entumidas, agotadas, con ganas de todo menos de jugar”, sentenció.
Es inaceptable que en una liga profesional, las jugadoras de @MazatlanFem estén viajando en autobús a todos sus partidos! 🚌❌
Aun con ese desgaste, ellas lo dan todo en la cancha para sacar bueno resultados! ⚓️💜 #LigaMXFemenil
Estas condiciones contrastan con el discurso oficial de profesionalización del futbol femenil y evidencian el trato de segunda categoría que reciben varios equipos, en especial el Mazatlán, propiedad de Ricardo Salinas Pliego, evasor fiscal señalado por sus adeudos millonarios con el SAT y constantes choques con autoridades fiscales, pero incapaz —o renuente— a garantizar traslados dignos para sus futbolistas.
La denuncia escaló cuando David Faitelson, periodista de TUDN, calificó la situación como “vergonzosa e inaceptable”, señalando directamente a Grupo Salinas. “Los varones, seguramente en avión, y las mujeres que se jodan”, escribió, sintetizando la lógica empresarial que prioriza ganancias sobre derechos laborales y equidad de género.
Pese a todo, el Mazatlán Femenil se mantiene competitivo y marcha en la posición 11 de la tabla, una hazaña que no puede entenderse sin reconocer el sacrificio extremo de sus jugadoras. La pregunta es inevitable: ¿hasta cuándo la Liga MX permitirá que la austeridad solo aplique para las mujeres, mientras los dueños acumulan privilegios y deudas impunes?
El presidente de Grupo Salinas, Ricardo Salinas Pliego, mantuvo una relación cercana con Jeffrey Epstein desde 2012 hasta, al menos 2018, convirtiéndose en un personaje que acudía con asiduidad a las cenas privadas que el delincuente sexual infantil organizaba en Estados Unidos, con figuras como Jeff Bezos; Epstein por su parte, habría destacado, lo “guapa” que su esposa, y el potencial económico que tenía el dueño de TV Azteca.
Tras la publicación de millones de archivos relacionados con la investigación del victimario sexual en serie Jeffrey Edward Epstein, la relación de este con poderosos políticos y magnates mexicanos quedó patentada.
Entre los asiduos a las fiestas y reuniones de Epstein sobresalió el nombre del dueño de Grupo Elektra, Ricardo Salinas Pliego, y de su esposa: María Laura Salinas.
Ambos personajes, de acuerdo con distintos correos electrónicos, eran asiduos invitados del depredador sexual a reuniones privadas que se organizaba en habitaciones con capacidad máxima para entre 16 y 19 personas.
Así lo revelan una serie de documentos del Departamento de Justicia de EUA dirigidos a Jeffrey Epstein en los que, al menos en 70 ocasiones, aparecen los nombres de Salinas Pliego y su esposa como invitados de una lista encabezada, en la mayoría de las veces, por Jeff Bezos.
De acuerdo con los documentos, en su mayoría correos enviados por el empresario John Brockman, Ricardo Salinas Pliego habría conocido a Epstein en el 2012 durante una cena de multimillonarios, organizada por Brockman, exasesor de General Electric, el Pentágono y la Casa Blanca.
En un correo dirigido a Epstein por un remitente desconocido, se documenta el primer encuentro con Salinas Pliego. En él, el presidente de Grupo Salinas le habría presumido al explorador sexual que contaba con un equipo de seguridad de 300 personas para él y para todos los miembros de su familia.
A partir de entonces John Brockman y Epstein intercambian una serie de correos en los que expresan su aparente impresión por el dueño de Totalplay. Ambos destacaban que Salinas Pliego les parecía un “hombre interesante, con muchos planes económicos para México y con bastante poder económico”.
Incluso, en uno de los mails, se puede leer que Epstein enfatizó que el propietario de Seguros Azteca y Afore Azteca tenía una esposa “guapa” y una propiedad en Estados Unidos, donde vivía. Motivos que, dijo, le encantaría saber.
Los correos muestran que la relación entre Salinas Pliego y Epstein se prolongó hasta, por lo menos, 2018. En todo momento se lee que el fabricante y comercializador de la empresa de motocicletas Italika era un frecuente asiduo a las reuniones privadas y clubs sociales organizados por el agresor sexual Epstein.
Estas reuniones, de acuerdo con las conversaciones que aparecen en los documentos, se organizaban en pequeñas habitaciones en distintas partes de Estados Unidos, ubicados principalmente en Washington, Nueva York y Los Ángeles.
Pero eso no fue todo. Además de las cenas con Epstein y otros multimillonarios, Salinas Pliego también llegó a reunirse con varios allegados al traficante sexual. Por ejemplo, el dueño de TV Azteca se reunió, en julio de 2017, con David Stern, excomisionado de la liga de basquetbol NBA.
Los correos dejan ver que Epstein y Salinas mantenían una relación de aparente interés económico, pero también una en la que había intercambios íntimos, casi como de camaradas.
En otro mail, el astrónomo Lawrence Krauss le cuenta a Epstein que conoció a Salinas Pliego en un viaje a México, e incluso se muestra muy emocionado al querer contarle todos los detalles de la reunión.
Por si fuera poco, otro de los personajes que escribió a Epstein, Greg Wyler, emprendedor tecnológico, ingeniero e inventor de origen estadounidense, señala que Salinas Pliego tiene un plan de red valuado en 14 mil millones de dólares que estaría planeando implementar en México.
Esto revela, de acuerdo con estos correos electrónicos, que Wyler habría enlazado a Ricardo Salinas Pliego con un alto ejecutivo de Telstra, con sede en Australia.
En suma, la investigación, basada en la filtración de documentos del Departamento de Justicia de EUA y correos electrónicos del círculo íntimo de Jeffrey Epstein, revela que el presidente de Grupo Salinas, Ricardo Salinas Pliego, no fue un invitado fortuito, sino un miembro recurrente de la “corte” de poder que rodeaba al depredador sexual.
El dinero de Elektra y la influencia de TV Azteca sentados a la mesa de la explotación y la depredación sexual. Pero sobre eso, evidentemente, no quiere hablar ni Ricardo Salinas Pliego ni sus corifeos, encabezados por Javier Alatorre y Paty Chapoy.
El nombre de Ricardo Salinas Pliego, conocido deudor de impuestos en México, surgió en los recientes documentos relacionados con Jeffrey Epstein. Esta invitación se remonta al 2 de marzo de 2011, según el documento expuesto por el periodista Ricardo Balderas.
Los documentos indican que Epstein invitó a Salinas Pliego a una reunión. Este hallazgo genera inquietud por las recientes controversias en el pago de impuestos del usurero, además del escandaloso pasado de Epstein y sus conexiones con figuras influyentes.
Con esta nueva información, Salinas Pliego se relaciona oficialmente con el caso Epstein. Su asociación con el financiero podría tener implicaciones para su ya deteriorada imagen pública y su ya de por sí manchada carrera empresarial.
Mientras tanto, la opinión pública espera más claridad sobre esta conexión y lo que puede significar en la narrativa de un caso tan complejo. La relevancia de estos documentos resalta cómo los círculos de poder a veces se entrelazan de maneras inesperadas.
Con el tiempo, esta revelación podría afectar las percepciones sobre Salinas Pliego. La atención mediática sigue de cerca esta historia, que no parece tener un cierre inmediato.
Luego de que Ricardo Salinas Pliego finalmente pagara los impuestos que debía, figuras vinculadas a Grupo Salinas salieron en defensa del evasor fiscal en redes sociales, con mensajes que más parecieron llantos corporativos que explicaciones fiscales.
El primero en aparecer fue Sergio Sepúlveda, conductor de TV Azteca, quien publicó un video para “aclarar” que “el tío Richi, mi jefe, le pagó al SAT”. En su intervención, insistió en que Grupo Salinas ya había cumplido en años anteriores, como si pagar impuestos fuera un favor extraordinario y no una obligación legal.
El mensaje no se quedó ahí, pues añadió que la empresa “se enfocará en seguir creando prosperidad y valor para México” y remató con un discurso de honestidad, justo después de que el pago ocurriera tras una larga disputa fiscal. La narrativa intentó convertir el cumplimiento forzado en acto heroico, ignorando el contexto de resistencia previa.
A la defensa se sumó Manuel López San Martín, quien afirmó que “Grupo Salinas ya no le debe nada al gobierno” y calificó el proceso como un “abuso”, reforzando la idea de que cobrar impuestos a uno de los hombres más ricos del país es una injusticia. Así, los empleados hicieron fila para aplaudir lo inevitable: pagar lo que se debía desde el inicio.
Tras casi 17 años de adeudos fiscales acumulados, la deuda del empresario Ricardo Salinas Pliego se ha convertido en uno de los procesos tributarios más prolongados del país, marcada por recursos legales, amparos y disputas con la autoridad hacendaria, mientras la deuda crece con recargos y actualizaciones sobre privilegios fiscales y evasión tributaria en México.
El conflicto fiscal entre el empresario Ricardo Salinas Pliego y el estado mexicano se prolongó por casi 17 años, lo equivalente a más de 5,800 días, convirtiéndose en uno de los casos más emblemáticos de controversia tributaria y litigio legal del país.
La deuda originada a partir de créditos fiscales derivados entre 2008 y 2013, acumuló recargos y actualizaciones mientras Salinas Pliego y sus empresas, en especial del Grupo Salinas, enfrentaban una lucha contra el Servicio de Administración Tributaria (SAT). El desenlace de este largo conflicto llegó a inicios de 2026, tras un acuerdo para saldar una parte de la deuda, tras fallos definitivos en tribunales nacionales y bajo presión política y jurídica por parte del gobierno federal.
El caso se originó en 2008-2013, cuando las auditorías realizadas por el SAT determinaron que distintas compañías vinculadas a Salinas Pliego como Elektra y otras más del Grupo Salinas, utilizaron pérdidas fiscales improcedentes para el cálculo del Impuesto Sobre la Renta (ISR) en los ejercicios fiscales entre 2008 y 2013, ascendiendo a una deuda de 48 mil millones de pesos que para 2009 debió haberse pagado.
Los resultados dieron paso a una serie de créditos fiscales que serían impugnados por las empresas en los siguientes años. Entre 2013 y 2018 el SAT declaró formalmente los adeudos bajo la confirmación del Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA), iniciando así una primera fase de litigios que determinaría el rumbo prolongado del caso.
A partir del 2019 hasta 2023, la TFJA ratificó la procedencia de los créditos fiscales establecidos por el SAT, desestimando las argumentaciones de las empresas de Salinas Pliego y validando los reclamos fiscales. Los dictámenes del TFJA fueron el eje para que el caso trascendiera a tribunales federales superiores.
La negociación de amparos tribunales comenzó en 2024, cuando las empresas de Grupo Salinas llevaron a juicios de amparo tribunales colegiados del Poder Judicial de la Federación entre 2024 y 2025 que fueron rechazados y confirmando las decisiones previas del TFJA y del SAT
Para el 13 de noviembre de 2025 la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) rechazó los recursos legales emitidos por Salinas Pliego y sus empresas, corroborando que los créditos fiscales y recargos están obligados a ser liquidados.
En Diciembre de 2025, tras el fallo de la SCJN, el SAT fijó un pago por 51 mil millones de pesos, el cual incluía impuestos, recargos y actualizaciones acumulados durante más de 16 años.
En el transcurso de enero de 2026, el SAT asignó un lapso para que Ricardo Salinas pagara por iniciativa propia la deuda y pudiera ingresar a un descuento legal del 39% por pago oportuno.
Ricardo Salinas comenzó la liquidación de su adeudo con 10,400 millones de pesos de un total de 32,132 millones de pesos tras implementar el descuento por pago voluntario. El saldo pendiente se distribuirá en 18 pagos suplementarios, marcando así un resultado parcial por más de 5,800 días, o bien, casi 17 años.
El adeudo millonario con el SAT será cubierto en 18 pagos y marca, según la presidenta, un precedente contra la evasión y los acuerdos discrecionales del pasado.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo celebró el pago histórico de impuestos realizado por el evasor fiscal Ricardo Salinas Pliego, al asegurar que este hecho confirma que en México “ya no hay privilegios fiscales” y que el cobro no obedeció a motivaciones políticas, sino estrictamente a la aplicación de la ley.
Durante la Mañanera del Pueblo, Sheinbaum detalló que Grupo Salinas ya realizó un primer pago superior a los 10 mil millones de pesos, mientras que el resto del adeudo, poco más de 22 mil millones, será cubierto en 18 pagos mensuales, lo que convierte este caso en el mayor pago fiscal registrado al gobierno federal.
La mandataria subrayó que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) informó que los 10 mil 400 millones de pesos ya ingresaron a la Tesorería de la Federación, como parte de un acuerdo que permitirá saldar una deuda total de 32 mil 132 millones de pesos. Originalmente, el adeudo de las empresas Grupo Salinas, TV Azteca y Elektra ascendía a 51 mil millones de pesos, pero se aplicó un descuento del 39% al optar por regularizarse.
Sheinbaum enfatizó que este caso no representa una persecución política, sino un proceso fiscal que se arrastraba desde hace varios años. “Es un adeudo fiscal y qué bueno que se tomó la decisión de pagar”, afirmó.
La presidenta recordó que, desde el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, se prohibió constitucionalmente la condonación de impuestos, práctica que durante décadas permitió negociaciones y beneficios a grandes contribuyentes.
Finalmente, destacó que el fortalecimiento de la recaudación es una muestra de que hoy quienes antes no pagaban, ahora sí lo hacen, como ocurrió en 2020, cuando México alcanzó una recaudación histórica pese a la pandemia, superando los 3.3 billones de pesos.