La derecha resbala

El conservadurismo siempre es de derecha, es una parte de esta posición que contiene la esencia del pensamiento inmovilizador de la historia. Sus dos características principales son la resistencia al cambio y la aceptación de la desigualdad, como si se tratara de un desequilibrio normal en las sociedades.

Los valores del conservadurismo son individuales, origen y destino es el ser separado, alejado, de la sociedad ya así actúan y de esa manera creen estar practicando la política, basta escuchar los discursos de los panistas que primero hablan por ellos mismo y después colocan como aparador de la tienda de rancios esquemas, a la población.

Nunca como antes la población conoce la estrategia de los conservadores, principalmente de los panistas aunque no dejan de estar de ese lado el PRI, el PAN, el PRD, Movimiento Ciudadano y la disidencia morenista que sigue a Marcelo Ebrard.
Dentro de estos valores que lleva en su ADN el conservadurismo está el ejercicio de un autoritarismo que mientras más rígido más efectivo y satisfactorio, que pende de un solo mando al que se sigue a través del culto a la personalidad más que a las ideas políticas que debieran darle fuerza al liderazgo.

La división de liderazgos en la derecha mexicana, la diversidad de rostros en el conservadurismo nacional diluye su fuerza política y social que pudiera tener una candidato o candidata. Mientras para la población es más importante dar continuidad a un joven movimiento social, que desgasrta la derecha manteniendo los viejos esquema de hacer creer que la inseguridad que ellos porvocaro persiste por ineficacia de los actuales gobernantes.

Las caras de la derecha son diferentes a lo largo de la historia pero el discurso es el mismo. La gente no sabe si tal o cual frase la pronunció Kenia, Lilly, Xóchitl, Quadri, Germán o Margarita Zavala, o es más antigua y pertenece a Ricardo Anaya o Felipe Calderón. Es decir, reclamos inconsistentes que diversifican su fuerza hasta diluirse, siempre segregando, exagerando, mintiendo, aterrorizando. Todo lo que tenga que ver con peso de la autoridad es el insumo de su discurso, que en el fondo sólo defienden la desigualdad y la resistencia, a muerte, por los cambios.

Las luchas de la derecha en México son individuales, los objetivos son diferentes en Sandra Cuevas, Marcelo Ebrard, Norma Piña, Santiago Creel, Claudio X. González, Alito, etc. Cada quien su lucha. Ante la diversidad de intereses en el conservadurismo la inconsistencia ideológica supera cualquier criterio o reivindicación que provenga de sus filas, dentro de un discurso que dice lo mismo con diferentes caras.

La derecha en América Latina tiene un terreno fértil para la discriminación, principalmente para la desigualdad. Como hay diferentes orígenes y diversas culturas, la diferencia no es una muestra de igualdad para ellos sino de desequilibrio.

La resistencia al cambio y la desigualdad pueden fusionarse en América Latina porque reconocer como iguales a un integrante de los pueblos originarios, implica un cambio. Para los conservadores la autoridad es el mando superior que sintetiza intereses, en lugar de representar a la mayoría de la sociedad. Es decir, la democracia no es uno de sus valores entienden la suma de voluntades sino la división de la sociedad.

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