La alcaldía ofrece apoyo para que los locatarios cambien de giro tras una orden que prohíbe vender animales. Aun así, algunos venden por encargo y evitan mostrar los ejemplares.
La alcaldía Venustiano Carranza abrió programas para ayudar a los comerciantes del mercado de Sonora a reconvertir sus locales. Buscan que vendan comida y accesorios para mascotas, jaulas o camas.
Varios locatarios llevan más de 60 años en la actividad. Ellos obtuvieron cédulas del antiguo Departamento del Distrito Federal y las alcaldías las renovaron durante años.
La Ley de Protección y Bienestar Animal prohíbe vender y exhibir animales como borregos, chivos, gallinas, aves, perros y gatos en jaulas. La norma cerró el vacío legal que existía.
De los 84 puestos que ofertaban animales, la alcaldía señala que dos o tres buscan amparos para seguir operando. Por eso las autoridades revisan que se cumpla la orden judicial.
La vigilancia policial recorre los pasillos del mercado. Aun así, vendedores y compradores acordaron cambiar la forma de la venta. Ahora acuerdan entregas fuera del centro de abasto.
Una joven preguntó por un shih tzu y le pidieron 4,000 pesos por adelantado para llevarla con el animal. Esa escena muestra cómo la venta se volvió discreta y urgente.
Los locatarios muestran miedo e incertidumbre por perder su ingreso. Algunos aceptan la oferta de la alcaldía y ya venden artículos para mascotas. Otros buscan apoyo legal.
La alcaldía promete acompañar la transición y vigilar el cumplimiento de la ley. Mientras tanto, el mercado conserva su fama y la tensión entre tradición y nuevas normas continúa.


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