El presidente de Estados Unidos insistió en que su país “necesita” Groenlandia, lanzó ataques contra Europa y calificó a las energías verdes como “la gran estafa de la historia”.
Durante su participación en el Foro Económico Mundial de Davos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró su intención de apoderarse de Groenlandia, al asegurar que se trata de una necesidad estratégica y de seguridad nacional, aunque descartó el uso de la fuerza militar para lograrlo.
“No hay otro país más capaz que Estados Unidos para proteger Groenlandia”, afirmó Trump, al recordar la ocupación estadounidense del territorio durante la Segunda Guerra Mundial, cuando Dinamarca cayó ante la Alemania nazi. Incluso calificó como un error histórico haber devuelto la isla: “Fuimos estúpidos al regresarla, fueron muy poco agradecidos”, sentenció.
El mandatario sostuvo que Groenlandia es clave para la defensa del hemisferio norte y afirmó que su país necesita la propiedad total del territorio, no un arrendamiento. “No se puede defender un contrato de renta, ni legal ni psicológicamente”, dijo, al tiempo que presumió que el poder naval de Estados Unidos es hoy mayor que durante la Segunda Guerra Mundial.

Trump aprovechó su discurso para descalificar a Europa, al señalar que “no va en la dirección correcta”, especialmente por su política migratoria y energética. Aseguró que su regreso a la Casa Blanca evitó un colapso energético en el continente y afirmó, con su estilo habitual, que antes “Europa me llamaba ‘papi’, pero ahora no me dan ni un pedazo de hielo”.
También arremetió contra las energías renovables, a las que calificó como “la gran estafa de la historia”, y aseguró que China utiliza carbón mientras vende parques eólicos a “gente estúpida”. En contraste, afirmó que Estados Unidos lidera la producción energética, reduce la inflación y baja los precios de la gasolina.
En política internacional, Trump destacó la cooperación petrolera con Venezuela, al revelar que 50 millones de barriles ya provienen de ese país. Aseguró que, tras presionar a Caracas, se alcanzó un acuerdo que permitirá a Venezuela “ganar más dinero en seis meses que en los últimos 20 años”.
Finalmente, el presidente sostuvo que Estados Unidos se adelanta a China en energía, clave —dijo— para el desarrollo de la inteligencia artificial, y presumió el respaldo de las grandes petroleras a su administración.


