Los presidentes de Rusia y Brasil discuten la situación en Venezuela y subrayan la importancia de la soberanía del país sudamericano.
Este miércoles, Vladimir Putin y Luiz Inácio Lula da Silva mantuvieron una conversación telefónica centrada en Venezuela. Durante su charla, ambos líderes expresaron su apoyo a la soberanía del país latinoamericano.
La llamada se realizó a solicitud de Brasil. Putin y Lula acordaron trabajar juntos para reducir las tensiones en Venezuela y en América Latina. La conversación tuvo lugar tras la reciente operación militar de Estados Unidos que buscaba capturar al presidente Nicolás Maduro.
El Kremlin destacó que ambos presidentes coincidieron en la necesidad de garantizar los intereses del pueblo venezolano. Además, intercambiaron ideas sobre cómo avanzar en este asunto a través de Naciones Unidas y los BRICS.
Putin y Lula manifestaron su compromiso de continuar coordinando esfuerzos para promover la paz en la región y en otras partes del mundo. La charla refleja la creciente colaboración entre Rusia y Brasil en un contexto internacional complejo.
Venezuela reactiva pozos cerrados por el embargo de EUA y reanuda envíos de crudo, en un movimiento que sacude al mercado energético y reabre el debate sobre inversiones extranjeras.
Petróleos de Venezuela (PDVSA) comenzó a reabrir pozos petroleros que habían sido cerrados por el embargo de EUA, mientras varios buques con crudo ya zarparon desde la costa venezolana, marcando el primer gran giro operativo tras semanas de parálisis. Tres cargamentos salieron rumbo al Caribe, lo que apunta a una reactivación gradual de las exportaciones.
El freno había sido severo. La producción nacional cayó a 880 mil barriles diarios, desde 1.16 millones a finales de noviembre, y la Faja del Orinoco pasó de 675 mil a 410 mil barriles diarios. Millones de barriles quedaron varados en tanques y buques, obligando a PDVSA a recortar bombeo justo cuando Chevron era la única empresa con permiso para exportar.
Ahora, con licencias otorgadas a comercializadoras como Trafigura y Vitol, el tablero vuelve a moverse. Sin embargo, el entusiasmo no es uniforme: mientras algunos actores ven una ventana de oportunidad, petroleras como TotalEnergies piden reglas claras antes de comprometer inversiones, dejando claro que el regreso pleno de capital extranjero aún depende de certezas políticas y regulatorias.
Diplomáticos cubanos advierten sobre amenazas de ataques y afirman estar listos para responder a posibles agresiones estadounidenses.
Funcionarios cubanos de la embajada en Washington llevaron a cabo una reunión crucial en el Capitolio. Este encuentro reunió a diplomáticos y a un grupo de legisladores para discutir la reciente intervención militar de Estados Unidos en Venezuela. Los cubanos expresaron su preocupación por las amenazas que emanan de altos funcionarios del gobierno de Donald Trump.
Durante la charla, los representantes cubanos afirmaron que sus fuerzas armadas están “preparadas para contraatacar” en caso de que Estados Unidos realice ataques similares a los que llevaron a la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro. Esta información proviene de testimonios de dos asistentes a la reunión.
Donald Trump ha mencionado que Cuba, junto con otras naciones como Colombia, Groenlandia, Irán y México, podrían ser posibles objetivos para su administración. Esta alineación de países ha generado inquietud en el ámbito internacional.
El evento en el Capitolio subraya la tensión creciente entre Estados Unidos y Cuba. La comunidad internacional observa con atención cómo se desarrollan estos acontecimientos. La situación se complica a medida que surgen nuevos desafíos en el contexto geopolítico actual.
La presidenta encargada calificó como una “caricatura” la autoproclamación de Donald Trump y denunció que Nicolás Maduro permanece como rehén en Estados Unidos.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, respondió con firmeza a una publicación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien difundió una imagen en la que se autodenomina “presidente interino de Venezuela”. La mandataria desestimó el gesto al calificarlo como una “caricatura de Wikipedia” y subrayó que en el país sudamericano existe un gobierno legítimo, con soberanía plena y respaldo popular.
Durante un acto público en el estado de La Guaira, Rodríguez sostuvo que “aquí hay una presidenta encargada y un presidente rehén en Estados Unidos”, en referencia a Nicolás Maduro, a quien el gobierno venezolano considera retenido de manera ilegal. Reiteró que el Ejecutivo bolivariano gobierna junto al pueblo organizado y el poder popular, y que Venezuela mantiene relaciones internacionales basadas en el respeto al derecho internacional.
Más tarde, la presidenta encargada encabezó un encuentro en el Palacio de Miraflores con jefes de misión de la Unión Europea, Reino Unido y Suiza, donde se acordó avanzar hacia una nueva etapa de diálogo y cooperación en ámbitos económicos, productivos, científicos y tecnológicos. El canciller Yván Gil destacó que el intercambio fue “franco y cordial” y confirmó la disposición de Venezuela para fortalecer vínculos en igualdad entre Estados.
En el ámbito interno, Rodríguez anunció ajustes en el gabinete, con la designación de Juan Escalona como ministro del Despacho de la Presidencia y el nombramiento del almirante Aníbal Coronado al frente del Ministerio de Ecosocialismo. Además, el PSUV, encabezado por Diosdado Cabello, ratificó su respaldo total a la presidenta encargada.
Finalmente, el gobierno informó la liberación de 116 personas detenidas por hechos vinculados al orden constitucional, cifra que se suma a excarcelaciones previas, mientras que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana llamó a la unidad nacional ante el actual contexto de tensión internacional.
El papa León XIV, el primer pontífice estadounidense al mando del Vaticano de la historia, ha vuelto a marcar la distancia con el presidente estadounidense, Donald Trump, al instar a respetar los derechos humanos de los migrantes, estar en contra del uso de la fuerza para traspasar fronteras y reunirse con María Corina Machado, opositora de Maduro que no fue considerada para tomar la presidencia del país venezolano.
“La guerra vuelve a estar de moda y el entusiasmo bélico se extiende. Se ha roto el principio establecido tras la Segunda Guerra Mundial, que prohibía a los paises utilizar la fuerza para violar las fronteras ajenas”, fueron las palabras que enunció el papa ante los miembros del cuerpo diplomatico en el Vaticano este 9 de enero.
Fue claro al decir que desde su visión el interés nacional no se compara con la dignidad humana, por lo que el derecho internacional humanitario no debe depender de una acción militar, pero “en cambio, se busca mediante las armas como condición para afirmar el propio dominio. Esto compromete el estado de derecho, que es base de toda convivencia civil pacífica”, pronunció ante la audiencia.
Esto, una crítica diplomática, en la que no mencionó textualmente a EUA o al dirigente Donald Trump, con quien ha mantenido una relación cordial en apariencia pero con significativas diferencias políticas que ha mostrado en sus declaraciones desde sus primeros meses en el puesto.
León ha sido crítico de las acciones que ha desatado las políticas migratorias de Trump, son varias las veces que ha pedido una visión que trate con dignidad y respeto a los migrantes: “si las personas están en Estados Unidos ilegalmente, hay maneras de abordarlo. Hay tribunales, existe un sistema de justicia”, expresó en su momento el líder religioso. Incluso en noviembre, el papa mostró su respaldo a un grupo de obispos estadounidenses que condenaron la ofensiva migratoria instada por Trump.
“La Santa Sede defiende sistemáticamente la dignidad inalienable de cada persona. No se puede pasar por alto, por ejemplo, que cada migrante es una persona y, como tal, posee derechos inalienables que deben respetarse en todos los contextos. No todos los migrantes se desplazan por elección propia, sino que muchos se ven obligados a huir debido a la violencia, la persecución, los conflictos e incluso los efectos del cambio climático”, pronunció el papa en la audiencia de este año.
La Casa Blancaha defendido en toda instancia sus políticas migratorias, como un compromiso en materia de seguridad nacional, pero no ha dedicado un mensaje específico hacia lo dicho por el pontífice, una autoridad con más de 1,300 millones de fieles en el mundo.
Al día siguiente de lo ocurrido en Venezuela, en donde Donald Trump ordenó una operación militar en la que se atacó a Caracas y se capturó al presidente Nicolás Maduro, el pontífice publicó en sus redes: “el bien del querido pueblo venezolano debe prevalecer por encima de cualquier otra consideración y llevar a superar la violencia y emprender caminos de justicia y paz, garantizando la soberanía del país”.
“Válido para Venezuela tras los recientes acontecimientos. Renuevo mi llamamiento para que se respete la voluntad del pueblo venezolano y se trabaje por la protección de los derechos humanos y civiles de todos y por la construcción de un futuro de estabilidad y concordia”, agudizó la autoridad papal, quien llamó a poner fin a la violencia y buscar soluciones cordiales, siempre mostrando una postura de acompañamiento espiritual.
Esta mañana el Vaticano, sin dar detalles, publicó imágenes del encuentro del papa León XIV con María Corina Machado, la venezolana opositora a Nicolás Maduro que ha mantenido una relación muy cercana con Estados Unidos, pero que fue descartada recientemente por Donald Trump para ocupar el lugar que dejó Maduro.
Josu Jon Imaz, CEO de la empresa española Repsol, hizo referencia al Golfo de México como “Golfo de América” en una reunión con el presidente estadounidense Donal Trump, además enalteció y agradeció el ataque militar de Estados Unidos a Venezuela. Mediante estas acciones, Repsol vuelve a ponerse bajo cuestionamiento por sus intereses extranjeros como en tiempos del sexenio de Felipe Calderón en México.
Durante una reunión en la Casa Blanca, el presidente estadounidense Donald Trump sostuvo diálogo con más de 20 representantes de las grandes corporaciones petroleras del mundo. El CEO de la empresa española Repsol, Josu Jon Imaz, fue señalado por enaltecer y agradecer el ataque militar a Venezuela por parte de las fuerzas armadas estadounidenses, a lo que se abren interrogantes por respaldar el comentario de Trump en renombrar al Golfo de México como “Golfo de América: ¿Qué intereses hay de por medio? ¿De cuántos millones pretende ser la inversión de Repsol?
Esta polémica revive los nexos de la petrolera española con el sexenio de Felipe Calderón, marcado por los controvertidos contratos firmados como una relación manipulada para los intereses de México. Durante el sexenio del ex presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, Repsol se estableció como una de las empresas extranjeras con mayor influencia en Petróleos Mexicanos (Pemex) con favoritismo y contratos ventajosos, es decir, capitalizando con acciones baratas y beneficiándose con contratos públicos generando corrupción y saqueo a favor de la compañía española, así como del gobierno de Calderón.
Pemex invirtió capital para adquirir 9.4% de las acciones de Repsol en 2011 a un precio demasiado bajo, a cambio de obtener ganancias rápidamente. Lejos de fortalecer a Pemex, incrementó la dependencia financiera, abriendo paso a intermediarios y conflictos de intereses. Repsol resultó favorecida con contratos millonarios, uno de ellos para el suministro de gas, que se consideró un negocio lucrativo para la empresa española. Si se llevara a cabo una auditoría administrativa, el resultado será un saqueo a la hacienda pública.
Josu Jon Imaz afirmó que, en Venezuela, la producción petrolera es de 45 mil barriles diarios, solicitando también autorización para multiplicar al triple la producción de petróleo en el país. Añadió que, en los últimos 15 años, Repsol ha invertido 21 mil millones de dólares en la industria del gas y petróleo en Pensilvania, Texas y Alaska. Reconoció a Donald Trump por ser el parteaguas para el país sudamericano refiriéndose como “Golfo de América” al Golfo de México.
Por su parte, Trump exhortó a los empresarios a invertir alrededor de 100 mil millones de dólares en Venezuela, así como ha planteado la iniciativa de cambiar el nombre del Golfo de México a “Golfo de América” alegando que esa parte del océano representa un recurso esencial de Estados Unidos.
Donald Trump volvió a sacudir el tablero político internacional tras autodenominarse “presidente interino de Venezuela” en una publicación en redes sociales, mientras desde su gobierno en EUA insiste en que mantiene comunicación con el actual liderazgo venezolano.
El presidente de EUA, Donald Trump, publicó en redes sociales una imagen en la que se presenta como “presidente interino de Venezuela”, además de remarcar su doble mandato como 45 y 47 presidente estadounidense. La publicación generó reacciones inmediatas en el plano internacional, al tratarse de una afirmación simbólica que se suma a la ya tensa relación entre Washington y Caracas.
Horas antes, Trump declaró que su gobierno mantiene diálogo con Cuba y afirmó que su administración “está trabajando bien” con el liderazgo venezolano. Incluso dejó abierta la posibilidad de reunirse con Delcy Rodríguez, a quien reconoció como mandataria encargada, al asegurar que “Venezuela está funcionando realmente bien” bajo el actual esquema de poder.
Desde Caracas, Rodríguez reiteró que uno de los objetivos centrales de su administración es preservar el control político de la revolución bolivariana, en un contexto marcado por la reciente incursión militar estadounidense y el secuestro del presidente Nicolás Maduro. Mientras tanto, la crisis interna continúa, con liberaciones parciales de detenidos, protestas en las calles y denuncias por muertes bajo custodia estatal.
Venezuela, ante las declaraciones de Donald Trump, mostró su respaldo a Cuba por medio de un comunicado en el que afirmó el derecho a su autodeterminación y soberanía nacional en apego a la Carta de las Naciones Unidas y al Derecho Internacional, esto conforme a la historia de cooperación y respeto que tienen ambas naciones latinoamericanas.
“La República Bolivariana de Venezuela ratifica su postura histórica en el marco de las relaciones con la República de Cuba, conforme a la Carta de las Naciones Unidas y en el Derecho Internacional, al libre ejercicio de la autodeterminación y de la soberanía nacional”, puede leerse en el comunicado emitido este 11 de enero de 2026 desde Caracas.
El posicionamiento llega tras la declaración del presidente de EUA, Donald Trump, sobre la relación de Cuba con Venezuela: “No llegará más dinero o petróleo a Cuba. Cero”, dijo el mandatario norteamericano. Lo que se suma a la serie de declaraciones que ha realizado sobre la isla caribeña, como “Cuba está lista para caer”, que dijo después de la intervención en Venezuela.
“Cuba es una nación libre, independiente y soberana. Nadie nos dicta qué hacer”, respondió a EUA, Miguel Diaz-Canel, presidente de Cuba. Una posición que ahora tiene el apoyo del actual gobierno venezolano:
“Venezuela reafirma que las relaciones internacionales deben regirse por los principios del Derecho Internacional, la no intervención, la igualdad soberana de los Estados y la libre determinación de los pueblos. Reiteramos que el diálogo político y diplomático es el único camino para dirimir de manera pacífica controversias de cualquier naturaleza”, termina el oficio.
Durante la primera administración de Donald Trump, EUA impuso 416 sanciones relacionadas con el bloqueo económico contra Venezuela, concentradas principalmente en el sector petrolero y en el transporte marítimo de crudo.
El bloqueo económico aplicado por EUA contra Venezuela dejó un saldo de 416 sanciones dirigidas a empresas, personas, aeronaves y buques petroleros. Las medidas fueron ordenadas entre 2018 y 2019 por el entonces presidente Donald Trump y se enfocaron en debilitar la capacidad de exportación de crudo del país sudamericano, uno de los pilares de su economía.
Una parte central de estas sanciones recayó sobre Petróleos de Venezuela (PDVSA) y su red de transporte marítimo. Al menos 63 embarcaciones fueron incluidas en las listas del Departamento del Tesoro, muchas de ellas pequeños remolcadores, tanqueros y buques de perforación, además de naves con banderas de países como Panamá, China, Rusia y Liberia, involucradas en el traslado de hidrocarburos.
Aunque el cerco económico continúa, el gobierno estadounidense anunció el retiro gradual de algunas sanciones, especialmente aquellas que afectan la venta de petróleo. La medida busca permitir operaciones controladas del crudo venezolano, en un giro que contrasta con la política de presión máxima aplicada durante el periodo más duro del bloqueo.
La movilización formó parte de una jornada antimperialista que reclamó la liberación de Nicolás Maduro y Cilia Flores, y llamó a la unidad latinoamericana en defensa de la soberanía.
Miles de personas se movilizaron en la Ciudad de México para exigir respeto a la soberanía de Venezuela y rechazar cualquier intervención de Estados Unidos en América Latina. La marcha, convocada por colectivos, sindicatos y organizaciones sociales, partió del Ángel de la Independencia y avanzó hasta el Hemiciclo a Juárez, donde se realizó un mitin político.
De acuerdo con la Secretaría de Gobierno de la CDMX, alrededor de 4 mil manifestantes participaron en la protesta, que se desarrolló sin incidentes. Desde temprana hora, los contingentes se concentraron en Paseo de la Reforma, portando banderas de México y Venezuela, así como pancartas con consignas contra el imperialismo estadounidense y en defensa del control soberano de los recursos naturales.
Durante el recorrido se escucharon consignas como “Venezuela aguanta, el pueblo se levanta”, además de mensajes críticos hacia las políticas del presidente Donald Trump. Entre las demandas centrales destacó la liberación del presidente venezolano Nicolás Maduro y de la diputada Cilia Flores, así como el rechazo a la doctrina Monroe y a la injerencia extranjera en la región.
En el mitin final, los organizadores leyeron un pronunciamiento conjunto en el que calificaron la movilización como parte de una “jornada antimperialista” y de un frente regional en defensa de la soberanía. Subrayaron que la protesta no solo fue por Venezuela, sino también por México y por los pueblos de América Latina, en defensa de la autodeterminación y la paz.
El documento alertó que una eventual guerra contra Venezuela tendría consecuencias continentales y llamó a fortalecer la unidad latinoamericana frente a cualquier forma de intervención militar o política. Finalmente, reiteraron su exigencia de libertad inmediata para los líderes venezolanos y la defensa de América Latina como zona de paz, en un contexto de creciente tensión internacional.