El presidente de Estados Unidos confirmó que la líder opositora venezolana llegará la próxima semana a la Casa Blanca, en un contexto de presión política, acusaciones de narcotráfico y promesas de inversión petrolera en Venezuela.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que la líder opositora venezolana, María Corina Machado, viajará a Washington la próxima semana, encuentro que, dijo, espera con entusiasmo. El anuncio se dio durante una entrevista con Fox News, donde el mandatario adelantó que sostendrá una reunión directa con la dirigente antichavista.
“Entiendo que vendrá en algún momento la próxima semana. Estoy deseando saludarla”, expresó Trump, quien además calificó a Machado como “una persona muy agradable”.
En días previos, Machado declaró a la misma cadena que le gustaría entregar el Premio Nobel de la Paz a Trump por su papel en el intento de restaurar la democracia en Venezuela. Cuestionado sobre ese planteamiento, el presidente respondió que “sería un gran honor”, confirmando la cercanía política entre ambos.

Durante la entrevista, Trump también arremetió contra Nicolás Maduro, al asegurar que su captura “no fue una decisión difícil” y acusarlo de narcotráfico, violaciones a derechos humanos y desestabilización regional. Afirmó que existió consenso político en Washington para actuar contra el régimen venezolano y lo responsabilizó de permitir la salida de personas peligrosas hacia Estados Unidos.
El mandatario sostuvo que el gobierno venezolano “vacío prisiones e instituciones psiquiátricas”, y vinculó directamente al régimen con el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense, señalando que su administración logró reducir en 97% el ingreso marítimo de estupefacientes.
Trump aseguró que Estados Unidos mantendrá su intervención en Venezuela hasta que el país “se enderece” y adelantó que su gobierno ya observa avances concretos, como la liberación de presos políticos. Además, reveló que su administración tomó control de un buque petrolero ruso que operaba en Venezuela y anunció que empresas energéticas planean invertir más de 100 mil millones de dólares para reconstruir la infraestructura petrolera del país sudamericano.












