En medio de un mitin organizado por la Unión de Artesanos y Comerciantes Oaxaqueños en Lucha (UACOL), un turista estadounidense interrumpió con insultos en inglés y exigió la intervención policial. El momento quedó grabado y se viralizó en plataformas digitales abriendo debate sobre la libertad de expresión, protesta social y choque cultural.
La Unión de Artesanos y Comerciantes Oaxaqueños en Lucha (UACOL) es una organización que representa a sectores vulnerables de la economía local, quienes han enfrentado dificultades económicas intensificados por políticas internacionales. Este grupo se reunió frente al Palacio de Gobierno de Oaxaca para manifestar críticas a las políticas de Trump, en referencia a la migración, al comercio y medio ambiente, las cuales han impactado negativamente a comunidades mexicanas.
Un video de poco más de 50 segundos, expuso un momento de tensión en el Zócalo de la Ciudad de Oaxaca, donde un turista estadounidense interrumpió una manifestación encabezada por integrantes de la UACOL, con insultos en inglés y exigiendo la intervención de la policía.
Durante el video se observa que mientras uno de los protestantes emitía un mensaje a través del micrófono, el turista se acercó a los manifestantes comenzando a emitir reclamos sobre la protesta mediante insultos en inglés, probablemente molesto por el bloqueo en el espacio público o por el motivo anti-Trump del mitin. El hombre gritaba repetidamente “policía” para exigir la intervención de las autoridades, al tiempo que expresaba consignas pro-Trump y rechazando una bandera palestina exhibida por algunos participantes durante el mitin.
La tensión comenzó a aumentar cuando el orador afirmó que, si un mexicano irrumpiera en una protesta en Estados Unidos “ya habría al menos 50 agentes del ICE golpeándolo”, destacando la diferencia en el trato y la vigilancia de la libertad de expresión en México. Segundos después, el turista tomó un objeto con el que aparentemente intentó golpear a los presentes, lo que generó que los manifestantes le exigieran que se retirara del lugar.
El altercado concluyó sin agresiones físicas, pero con una fuerte carga simbólica. El video se volvió viral y desató una ola de comentarios que evidencian el debate en torno al derecho a protestar y al papel de los visitantes extranjeros en contextos de movilización social. La grabación dejó claro que incluso un breve enfrentamiento puede reflejar tensiones entre visiones del orden, la autoridad y la protesta.
