La Casa Blanca coordinará a las agencias federales para prevención, tratamiento y reinserción social, tras revertir recortes millonarios a salud mental.
El presidente Donald Trump firmó este jueves una orden ejecutiva para coordinar una respuesta integral del gobierno federal frente a la adicción a las drogas y el abuso de sustancias en Estados Unidos. La medida busca fortalecer la prevención, el tratamiento y la recuperación, además de elevar la concienciación pública sobre esta problemática.
De acuerdo con una hoja informativa, la orden creará la “Gran Iniciativa de Recuperación Estadunidense de la Casa Blanca”, un grupo que asesorará a las agencias federales sobre la asignación de subvenciones y la integración de programas de prevención, intervención temprana, tratamiento, apoyo a la recuperación y reinserción social.

La iniciativa será copresidida por el secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., y Kathryn Burgum, reconocida defensora de la recuperación de las adicciones, quien ha compartido públicamente su experiencia personal tras 22 años de sobriedad. El objetivo es alinear políticas y recursos para mejorar resultados y reducir brechas de atención.
El anuncio ocurre luego de que la administración Trump revirtiera planes para recortar cerca de 2 mil millones de dólares destinados a programas de salud mental y tratamiento de adicciones de la Administración de Servicios de Abuso de Sustancias y Salud Mental (SAMHSA), dependencia clave en la financiación federal de la recuperación.
Datos oficiales refuerzan la urgencia: en 2024, más del 74% de los adultos que percibían tener un problema con drogas o alcohol se consideraban en recuperación o recuperados, según la Encuesta Nacional sobre Consumo de Drogas y Salud. Sin embargo, entre los 40.7 millones de adultos con un trastorno por abuso de sustancias que no recibieron tratamiento, el 95.6% no reconocía necesitarlo, cifras citadas por la Casa Blanca.
