Etiqueta: Rusia
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Aliados de Ucrania se reúnen en París por la paz con Rusia mientras EUA prioriza Venezuela
La cumbre reúne a 27 jefes de Estado y a la OTAN para definir garantías de seguridad para Kiev, en medio de la incertidumbre por el giro de Washington hacia Venezuela y las tensiones con Europa.
Los aliados de Ucrania sostuvieron en París una reunión clave para delinear las garantías de seguridad del país ante un eventual acuerdo de paz con Rusia, en un contexto marcado por la incertidumbre diplomática y el cambio de prioridades de Estados Unidos, ahora enfocado en la crisis de Venezuela.
El presidente francés, Emmanuel Macron, encabezó la llamada “coalición de los dispuestos”, que congregó a 27 jefes de Estado y de gobierno, además de representantes de la OTAN, con el objetivo de avanzar en compromisos “concretos” para una paz justa y duradera en Ucrania. A la cita acudieron enviados estadounidenses como Steve Witkoff y Jared Kushner, quienes sostuvieron encuentros previos en el Palacio del Elíseo.
Sin embargo, las perspectivas de avance son limitadas. Moscú ha reiterado que no aceptará un alto el fuego sin un acuerdo integral y ha descartado el despliegue de tropas de la OTAN en territorio ucranio. A su vez, Kiev se mantiene cauteloso, al advertir que una tregua sin garantías podría permitir a Rusia reagruparse y relanzar su ofensiva.

Durante la cumbre, Volodímir Zelensky sostuvo reuniones bilaterales con Macron y con mandos militares de Francia, Reino Unido y Ucrania, además del comandante supremo aliado, Alexus G. Grynkewich, para analizar mecanismos de seguridad, que incluyen monitoreo del alto el fuego, apoyo a las fuerzas armadas ucranianas, una fuerza multinacional y compromisos ante nuevas agresiones rusas.
El panorama se complica por el giro de Washington. La delegación estadounidense redujo su nivel luego de que el secretario de Estado, Marco Rubio, cancelara su asistencia por la intervención militar en Venezuela. A ello se suman las tensiones con Europa tras las declaraciones del presidente Donald Trump sobre Groenlandia, que obligaron a los líderes europeos a cerrar filas en defensa de la soberanía danesa.
Aun así, Europa reconoce que necesita el respaldo militar de EUA para sostener cualquier esquema de disuasión frente a Rusia. Como admitió Zelensky, el éxito de la coalición dependerá de si los países están dispuestos a incrementar su presencia, ya sea con tropas, armas, tecnología o inteligencia.
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Trump presiona a India con nuevos aranceles por compras de petróleo ruso
Donald Trump advirtió que EUA podría elevar aranceles a India si no reduce sus importaciones de petróleo ruso, en medio de negociaciones comerciales aún inconclusas y una estrategia de presión económica contra Moscú.
El presidente de EUA, Donald Trump, advirtió que su gobierno podría aumentar rápidamente los aranceles a productos indios si Nueva Delhi no atiende la exigencia de frenar las compras de petróleo ruso, una de las principales fuentes de financiamiento para la guerra en Ucrania.Durante declaraciones a bordo del Air Force One, Trump afirmó que mantiene una relación cordial con el primer ministro Narendra Modi, pero subrayó que Washington no está satisfecho con la postura energética de India frente a Rusia.
La advertencia ocurre tras meses de negociaciones comerciales tensas, luego de que EUA duplicara el año pasado los aranceles a importaciones indias hasta 50%, como represalia por el volumen de crudo adquirido a Moscú. Legisladores republicanos, como Lindsey Graham, impulsan incluso aranceles de hasta 500% para países que continúen comprando petróleo ruso.
De acuerdo con declaraciones del propio Graham, las sanciones y el aumento arancelario ya han reducido las importaciones indias de crudo ruso, aunque la presión de Washington se mantiene como parte de su ofensiva económica contra el Kremlin.

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México y América Latina condenan ataque de EUA a Venezuela; la ONU no actúa
México, Brasil y Colombia exigen una respuesta internacional ante la agresión militar de Estados Unidos, mientras el Consejo de Seguridad de la ONU no toma acciones concretas.
En una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU, los gobiernos de México, Brasil y Colombia, junto con el Movimiento de Países No Alineados, expresaron su firme rechazo al ataque militar de Estados Unidos contra Venezuela. Esta acción, llevada a cabo el pasado 3 de enero, fue condenada no solo por estos países, sino también por otros como Cuba, China y Rusia.
Durante esta reunión, se discutieron las implicaciones de la agresión estadounidense. El representante permanente de México ante la ONU, Héctor Vasconcelos, afirmó que este ataque viola la Carta de las Naciones Unidas. “Estas acciones no deben permitirse”, subrayó, advirtiendo sobre las graves consecuencias que esto podría tener para la estabilidad de América Latina y el Caribe.
A pesar de las múltiples voces de oposición, el Consejo de Seguridad concluyó sin tomar ninguna medida concreta. La estructura del organismo, que otorga el poder de veto a cinco miembros permanentes, limita su capacidad de acción, especialmente cuando se trata de países poderosos como Estados Unidos.
El embajador venezolano, Samuel Moncada, comentó sobre la gravedad del ataque. “No solo está en juego la soberanía de Venezuela, sino la credibilidad del derecho internacional”, afirmó. También pidió la liberación del presidente Nicolás Maduro y su esposa, quienes están bajo custodia en Estados Unidos.
Por su parte, el representante estadounidense, Mike Waltz, defendió la operación, caracterizándola como una “acción quirúrgica” para capturar a fugitivos. A pesar de las bajas civiles resultantes, Waltz insistió en que EUA no está en guerra con Venezuela.
La situación reunió posturas diversas. Mientras México y otros países condenaron abiertamente el ataque, otros, como Argentina, mostraron su apoyo a Estados Unidos. En conjunto, las críticas al comportamiento de la potencia norteamericana resaltan un descontento creciente en la comunidad internacional.
El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó su “profunda preocupación” por la inestabilidad en Venezuela. Aunque no asistió a la reunión, su informe subrayó la necesidad de encontrar una solución pacífica a la crisis. A pesar de estas preocupaciones, el Consejo de Seguridad parece optar por la inacción, dejando un vacío de liderazgo en la defensa de la paz y el orden mundial.

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México y cinco países alertan sobre control de Venezuela
Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España expresan su rechazo a cualquier control externo sobre Venezuela tras la detención de Nicolás Maduro. Piden respetar la voluntad del pueblo y llaman a la comunidad internacional a actuar.
Seis gobiernos condenaron este domingo cualquier intento de control sobre Venezuela. Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España emitieron un comunicado conjunto por la captura de Nicolás Maduro y sus posibles efectos en la estabilidad regional.

Los países dijeron que les preocupa la apropiación de recursos naturales y estratégicos de Venezuela. Recordaron que la solución debe surgir de la voluntad del pueblo venezolano y del respeto al derecho internacional.
La captura de Maduro por fuerzas estadounidenses, anunciada por Washington, desató respuestas inmediatas. Estados Unidos indicó que asumió el control del país y reconoció a la vicepresidenta Delcy Rodríguez como nueva mandataria, según los comunicados oficiales.
Además, en declaraciones públicas, Donald Trump atribuyó entre sus objetivos conservar el dominio sobre el petróleo venezolano. Esa referencia aumentó la inquietud en los gobiernos firmantes y entre ciudadanos que temen la pérdida de soberanía.
Los firmantes pidieron a organismos como la ONU intervenir para evitar tensiones. También solicitaron que se preserve la seguridad de la población civil y que se garantice el acceso a alimentos y medicinas para las familias venezolanas.
Mientras tanto, aliados de Caracas como Rusia, China, Irán y Cuba rechazaron las acciones de Washington y exigieron la liberación inmediata de Maduro. Por su parte, el jefe de la diplomacia norteamericana, Marco Rubio, consideró que hablar de elecciones ahora es prematuro.
La comunidad internacional mira con preocupación el futuro de la región. Los gobiernos firmantes apelan al diálogo y a mecanismos multilaterales para prevenir un conflicto mayor y proteger a la población venezolana.

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Venezuela en el epicentro: el tablero global en movimiento
Por Luis Piña
En el ámbito de la política internacional, la casualidad es un concepto inexistente. Los acontecimientos rara vez se explican de forma aislada; casi siempre responden a maniobras de mayor envergadura negociadas lejos del escrutinio público.
Bajo esta premisa debe interpretarse la reciente agresión de Estados Unidos contra Venezuela. No se trata de un evento fortuito, sino de un movimiento estratégico dentro de un reacomodo geopolítico que se disputa simultáneamente en múltiples tableros.
El bombardeo a territorio venezolano constituye un punto de quiebre histórico. Y eso hay que decirlo en voz alta. ¿Y sabe por qué? Porque en pleno siglo XXI, no es habitual —y mucho menos aceptable— que una potencia ataque abiertamente a una nación latinoamericana.
Lamentablemente, la región tiene un largo historial de intervenciones, y lo ocurrido revive una memoria colectiva que se pretendía superada: la de América Latina utilizada como campo de presión y demostración de fuerza cuando los intereses estratégicos de Washington se ven comprometidos. Y este es el caso.
Resulta (espeluznantemente) revelador que este episodio coincida con los esfuerzos de Estados Unidos por mediar en una salida negociada a la guerra entre Rusia y Ucrania.
Las recientes conversaciones de Donald Trump con Volodímir Zelenski y Vladímir Putin, hasta donde podemos ahondar, sugieren un intento por acercar posturas en un conflicto que ha reconfigurado el mapa energético y militar de Europa. A primera vista, la situación parece contradictoria —¿diálogo en Europa mientras caen bombas en América Latina?—, pero la incoherencia desaparece al analizar el trasfondo.
Rusia ha sido taxativa en sus exigencias para cesar las hostilidades: la neutralidad de Ucrania fuera de la OTAN y el reconocimiento de los territorios ocupados, regiones ricas en gas y petróleo. No nos hagamos los desentendidos.
El control de estos recursos es vital para consolidar la hegemonía rusa frente a Occidente.
Y es aquí donde Venezuela se vuelve una pieza clave de la ecuación. Caracas y Moscú mantienen una alianza estratégica fundamentada en la cooperación militar y energética; Venezuela ha sido un socio logístico fundamental para Rusia, especialmente bajo el peso de las sanciones internacionales.
Por lo tanto, ejercer presión militar sobre el país caribeño no solo tiene un impacto regional, sino que envía un mensaje duro y directo al Kremlin: sus aliados estratégicos son vulnerables.
Y suerte una pregunta: ¿Washington podría estar dispuesto a consentir un acuerdo donde Ucrania ceda territorio a cambio de contener la influencia rusa en otras latitudes?
En este esquema de “paz compensatoria”, Venezuela se convierte en moneda de cambio y en una advertencia sobre los límites del margen de maniobra de Moscú fuera de sus fronteras inmediatas.
Estas negociaciones de alta (y canibalesca) política no se anuncian en conferencias de prensa ni se firman ante las cámaras; se decifran en la sincronía de las decisiones y en los silencios diplomáticos. Por ello, resulta ingenuo considerar el ataque a Venezuela como un hecho desconectado de la guerra en Ucrania o de la disputa energética mundial.
Lo preocupante es que, una vez más, América Latina sea reducida a un escenario secundario para disputas ajenas. Las consecuencias, sin embargo, son devastadoras y tangibles: la desestabilización regional y el sufrimiento de la población civil.
La historia es implacable al demostrar que, cuando las potencias negocian, rara vez consideran el bienestar de los pueblos que quedan atrapados en el fuego cruzado.
Si el mundo avanza hacia una paz pactada en Europa, sería una ironía sangrienta que esta se cimente sobre nuevas hostilidades en el Sur Global. No hay coherencia en un orden internacional que promueve la diplomacia en un continente mientras normaliza el uso de la fuerza en otro. Al final, ninguna paz es auténtica si se edifica sobre la violencia selectiva y el sacrificio de las naciones de siempre. Y eso lo sabe perfectamente la administración de Donald Trump.

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Moscú y Kiev se acusan de ataques mortales durante la Nochevieja
Las tensiones entre Rusia y Ucrania escalaron durante la Nochevieja, luego de que ambos gobiernos se acusaran mutuamente de ataques con drones que dejaron decenas de muertos y graves daños a infraestructura civil.
Rusia denunció un ataque con drones en la región de Jersón, bajo control ruso, que habría provocado al menos 24 muertes y más de 50 personas heridas, tras el impacto contra una cafetería y un hotel en la costa del mar Negro. Las autoridades locales afirmaron que los artefactos transportaban material incendiario, lo que generó un incendio de gran magnitud.El gobernador prorruso de la región sostuvo que varias víctimas murieron calcinadas, entre ellas un menor de edad, y acusó directamente a Ucrania de emplear este tipo de ataques contra zonas civiles. El episodio ocurrió durante las celebraciones de Año Nuevo, lo que elevó la carga simbólica y política del hecho.
Desde Kiev, el presidente Volodímir Zelenski condenó los ataques rusos registrados durante la Nochevieja y la madrugada de Año Nuevo, en los que más de 200 drones fueron utilizados contra territorio ucraniano. De acuerdo con autoridades locales, una persona perdió la vida y más de 100 mil habitantes quedaron sin suministro eléctrico, especialmente en la región de Volinia.
Zelenski subrayó que “las muertes deben cesar” y advirtió que, si los ataques continúan incluso durante las festividades, no debe retrasarse la entrega de sistemas de defensa aérea. En ese contexto, Ucrania confirmó la incorporación de dos sistemas Patriot, gracias a la cooperación con Alemania, para proteger ciudades e infraestructura crítica.
El intercambio de acusaciones refleja el deterioro del clima bélico al inicio de 2026, en momentos en que Kiev insiste en la necesidad de garantías de seguridad y Moscú mantiene su narrativa de confrontación, alejando cualquier posibilidad inmediata de distensión en el conflicto.

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Rusia exhibe dron derribado por supuesto ataque a residencia de Putin
El Ministerio de Defensa de Rusia difundió imágenes de un dron que habría sido utilizado en un presunto intento de ataque contra una residencia del presidente Vladimir Putin, acusación que Ucrania rechazó de inmediato y que también ha sido puesta en duda por funcionarios occidentales.
Moscú difundió este miércoles imágenes de video de lo que describió como un avión no tripulado derribado, con el objetivo de sostener que Ucrania intentó atacar una de las residencias presidenciales de Vladimir Putin, en medio de la guerra que enfrenta a ambos países.

Ucrania negó la acusación y afirmó que Rusia no ha presentado pruebas concluyentes, además de señalar que el señalamiento formaría parte de una estrategia para bloquear avances en las conversaciones sobre el fin del conflicto. Funcionarios de varios países occidentales también expresaron dudas sobre la versión rusa.
En el material difundido aparece el general de división Alexander Romanenkov, quien explicó que 91 drones habrían sido enviados desde las regiones ucranias de Sumy y Chernígov, en lo que calificó como un ataque “minuciosamente planificado” que fue neutralizado por las defensas aéreas rusas sin causar daños ni víctimas.
El Ministerio de Defensa mostró fragmentos de lo que identificó como un dron ucranio Chaklun-V, que transportaba un artefacto explosivo de seis kilos que no detonó. No obstante, no se explicó cómo se determinó el objetivo final del aparato.
La agencia Reuters señaló que no pudo confirmar la fecha, el lugar ni el modelo del dron, mientras que Ucrania no respondió de inmediato a solicitudes de comentarios adicionales sobre las imágenes presentadas por Rusia.

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Ucrania rechaza acusaciones de ataque a Putin
El gobierno ucraniano desmiente las afirmaciones del Kremlin sobre un ataque a la residencia de Vladimir Putin y critica la postura rusa en las negociaciones de paz.
El canciller de Ucrania, Andrii Sibiga, aseguró este martes que no hay evidencia creíble sobre el supuesto ataque de Kiev a la residencia de Vladimir Putin. El Kremlin había prometido endurecer su postura en las negociaciones de paz tras este evento, pero según Sibiga, “no se produjo ningún ataque de ese tipo”.
Este aumento de las tensiones diplomáticas surge justo después de que Estados Unidos y Ucrania anunciaran avances en sus conversaciones para resolver el conflicto iniciado por la invasión rusa en 2022.
Sibiga destacó en la red social X que Rusia no ha presentado pruebas. “Ha pasado casi un día desde las acusaciones, y aún no hay indicios que las respalden”, afirmó. También criticó las reacciones de países como Emiratos Árabes Unidos, India y Pakistán, quienes, según él, contribuyen a obstaculizar el proceso de paz.
Rusia había informado que, en un ataque nocturno, Ucrania envió 91 drones para atacar una residencia oficial de Putin en la región de Nóvgorod, entre Moscú y San Petersburgo. Como respuesta, el Kremlin reafirmó su dureza en las negociaciones, alegando que todos los drones fueron derribados y que no hay necesidad de proporcionar pruebas.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, sugirió que no sería necesario presentar evidencia de un ataque en el que, según él, la defensa aérea rusa funcionó correctamente.
Por su parte, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, calificó las acusaciones de “mentira”. Afirmó que el Kremlin busca justificar nuevos ataques sobre Kiev y dañar los esfuerzos diplomáticos con Estados Unidos. “No me gusta esto,” comentó Donald Trump, presidente estadounidense, reconociendo que el momento es delicado.
El día de ayer, importantes líderes occidentales, incluido el primer ministro polaco Donald Tusk y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, discutieron la situación en Ucrania. Zelenski también reveló que Estados Unidos había ofrecido garantías de seguridad a Ucrania por un período de 15 años, renovables.
Mientras tanto, la situación sobre el terreno se mantiene tensa. La fuerza aérea ucraniana reportó ataques recientes con misiles y drones rusos. En la región de Chernígov, las autoridades ordenaron la evacuación de 14 pueblos cercanos a la frontera con Bielorrusia.
El jefe de la administración militar regional, Viacheslav Chaus, mencionó que estos lugares siguen siendo bombardeados a diario. Además, en la ciudad de Zaporiyia, los ataques rusos causaron daños en varias viviendas y provocaron heridas a una mujer. En resumen, la incertidumbre y la violencia continúan marcando el conflicto entre Ucrania y Rusia, complicando aún más las esperanzas de una solución pacífica. (Con información de AFP).


