Etiqueta: Rusia

  • México y América Latina condenan ataque de EUA a Venezuela; la ONU no actúa

    México y América Latina condenan ataque de EUA a Venezuela; la ONU no actúa

    México, Brasil y Colombia exigen una respuesta internacional ante la agresión militar de Estados Unidos, mientras el Consejo de Seguridad de la ONU no toma acciones concretas.

    En una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU, los gobiernos de México, Brasil y Colombia, junto con el Movimiento de Países No Alineados, expresaron su firme rechazo al ataque militar de Estados Unidos contra Venezuela. Esta acción, llevada a cabo el pasado 3 de enero, fue condenada no solo por estos países, sino también por otros como Cuba, China y Rusia.

    Durante esta reunión, se discutieron las implicaciones de la agresión estadounidense. El representante permanente de México ante la ONU, Héctor Vasconcelos, afirmó que este ataque viola la Carta de las Naciones Unidas. “Estas acciones no deben permitirse”, subrayó, advirtiendo sobre las graves consecuencias que esto podría tener para la estabilidad de América Latina y el Caribe.

    A pesar de las múltiples voces de oposición, el Consejo de Seguridad concluyó sin tomar ninguna medida concreta. La estructura del organismo, que otorga el poder de veto a cinco miembros permanentes, limita su capacidad de acción, especialmente cuando se trata de países poderosos como Estados Unidos.

    El embajador venezolano, Samuel Moncada, comentó sobre la gravedad del ataque. “No solo está en juego la soberanía de Venezuela, sino la credibilidad del derecho internacional”, afirmó. También pidió la liberación del presidente Nicolás Maduro y su esposa, quienes están bajo custodia en Estados Unidos.

    Por su parte, el representante estadounidense, Mike Waltz, defendió la operación, caracterizándola como una “acción quirúrgica” para capturar a fugitivos. A pesar de las bajas civiles resultantes, Waltz insistió en que EUA no está en guerra con Venezuela.

    La situación reunió posturas diversas. Mientras México y otros países condenaron abiertamente el ataque, otros, como Argentina, mostraron su apoyo a Estados Unidos. En conjunto, las críticas al comportamiento de la potencia norteamericana resaltan un descontento creciente en la comunidad internacional.

    El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó su “profunda preocupación” por la inestabilidad en Venezuela. Aunque no asistió a la reunión, su informe subrayó la necesidad de encontrar una solución pacífica a la crisis. A pesar de estas preocupaciones, el Consejo de Seguridad parece optar por la inacción, dejando un vacío de liderazgo en la defensa de la paz y el orden mundial.

  • México y cinco países alertan sobre control de Venezuela

    México y cinco países alertan sobre control de Venezuela

    Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España expresan su rechazo a cualquier control externo sobre Venezuela tras la detención de Nicolás Maduro. Piden respetar la voluntad del pueblo y llaman a la comunidad internacional a actuar.

    Seis gobiernos condenaron este domingo cualquier intento de control sobre Venezuela. Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España emitieron un comunicado conjunto por la captura de Nicolás Maduro y sus posibles efectos en la estabilidad regional.

    Los países dijeron que les preocupa la apropiación de recursos naturales y estratégicos de Venezuela. Recordaron que la solución debe surgir de la voluntad del pueblo venezolano y del respeto al derecho internacional.

    La captura de Maduro por fuerzas estadounidenses, anunciada por Washington, desató respuestas inmediatas. Estados Unidos indicó que asumió el control del país y reconoció a la vicepresidenta Delcy Rodríguez como nueva mandataria, según los comunicados oficiales.

    Además, en declaraciones públicas, Donald Trump atribuyó entre sus objetivos conservar el dominio sobre el petróleo venezolano. Esa referencia aumentó la inquietud en los gobiernos firmantes y entre ciudadanos que temen la pérdida de soberanía.

    Los firmantes pidieron a organismos como la ONU intervenir para evitar tensiones. También solicitaron que se preserve la seguridad de la población civil y que se garantice el acceso a alimentos y medicinas para las familias venezolanas.

    Mientras tanto, aliados de Caracas como Rusia, China, Irán y Cuba rechazaron las acciones de Washington y exigieron la liberación inmediata de Maduro. Por su parte, el jefe de la diplomacia norteamericana, Marco Rubio, consideró que hablar de elecciones ahora es prematuro.

    La comunidad internacional mira con preocupación el futuro de la región. Los gobiernos firmantes apelan al diálogo y a mecanismos multilaterales para prevenir un conflicto mayor y proteger a la población venezolana.

  • Venezuela en el epicentro: el tablero global en movimiento

    Venezuela en el epicentro: el tablero global en movimiento

    Por Luis Piña

    En el ámbito de la política internacional, la casualidad es un concepto inexistente. Los acontecimientos rara vez se explican de forma aislada; casi siempre responden a maniobras de mayor envergadura negociadas lejos del escrutinio público.

    Bajo esta premisa debe interpretarse la reciente agresión de Estados Unidos contra Venezuela. No se trata de un evento fortuito, sino de un movimiento estratégico dentro de un reacomodo geopolítico que se disputa simultáneamente en múltiples tableros.

    El bombardeo a territorio venezolano constituye un punto de quiebre histórico. Y eso hay que decirlo en voz alta. ¿Y sabe por qué? Porque en pleno siglo XXI, no es habitual —y mucho menos aceptable— que una potencia ataque abiertamente a una nación latinoamericana.

    Lamentablemente, la región tiene un largo historial de intervenciones, y lo ocurrido revive una memoria colectiva que se pretendía superada: la de América Latina utilizada como campo de presión y demostración de fuerza cuando los intereses estratégicos de Washington se ven comprometidos. Y este es el caso.

    Resulta (espeluznantemente) revelador que este episodio coincida con los esfuerzos de Estados Unidos por mediar en una salida negociada a la guerra entre Rusia y Ucrania.

    Las recientes conversaciones de Donald Trump con Volodímir Zelenski y Vladímir Putin, hasta donde podemos ahondar, sugieren un intento por acercar posturas en un conflicto que ha reconfigurado el mapa energético y militar de Europa. A primera vista, la situación parece contradictoria —¿diálogo en Europa mientras caen bombas en América Latina?—, pero la incoherencia desaparece al analizar el trasfondo.

    Rusia ha sido taxativa en sus exigencias para cesar las hostilidades: la neutralidad de Ucrania fuera de la OTAN y el reconocimiento de los territorios ocupados, regiones ricas en gas y petróleo. No nos hagamos los desentendidos.

    El control de estos recursos es vital para consolidar la hegemonía rusa frente a Occidente.

    Y es aquí donde Venezuela se vuelve una pieza clave de la ecuación. Caracas y Moscú mantienen una alianza estratégica fundamentada en la cooperación militar y energética; Venezuela ha sido un socio logístico fundamental para Rusia, especialmente bajo el peso de las sanciones internacionales.

    Por lo tanto, ejercer presión militar sobre el país caribeño no solo tiene un impacto regional, sino que envía un mensaje duro y directo al Kremlin: sus aliados estratégicos son vulnerables.

    Y suerte una pregunta: ¿Washington podría estar dispuesto a consentir un acuerdo donde Ucrania ceda territorio a cambio de contener la influencia rusa en otras latitudes?

    En este esquema de “paz compensatoria”, Venezuela se convierte en moneda de cambio y en una advertencia sobre los límites del margen de maniobra de Moscú fuera de sus fronteras inmediatas.

    Estas negociaciones de alta (y canibalesca) política no se anuncian en conferencias de prensa ni se firman ante las cámaras; se decifran en la sincronía de las decisiones y en los silencios diplomáticos. Por ello, resulta ingenuo considerar el ataque a Venezuela como un hecho desconectado de la guerra en Ucrania o de la disputa energética mundial.

    Lo preocupante es que, una vez más, América Latina sea reducida a un escenario secundario para disputas ajenas. Las consecuencias, sin embargo, son devastadoras y tangibles: la desestabilización regional y el sufrimiento de la población civil.

    La historia es implacable al demostrar que, cuando las potencias negocian, rara vez consideran el bienestar de los pueblos que quedan atrapados en el fuego cruzado.

    Si el mundo avanza hacia una paz pactada en Europa, sería una ironía sangrienta que esta se cimente sobre nuevas hostilidades en el Sur Global. No hay coherencia en un orden internacional que promueve la diplomacia en un continente mientras normaliza el uso de la fuerza en otro. Al final, ninguna paz es auténtica si se edifica sobre la violencia selectiva y el sacrificio de las naciones de siempre. Y eso lo sabe perfectamente la administración de Donald Trump.

  • Apoyo a Venezuela tras la intervención militar de Estados Unidos

    Apoyo a Venezuela tras la intervención militar de Estados Unidos

    Gobiernos y actores internacionales dividieron posiciones tras el ataque estadounidense y la detención de Nicolás Maduro. Muchos pidieron respeto al Derecho Internacional y la protección de civiles.

    Tras el ataque de Estados Unidos y la captura de Nicolás Maduro, las reacciones se multiplicaron en todo el mundo. Los líderes mostraron posturas muy distintas. Algunos condenaron la acción. Otros la apoyaron o buscaron matices.

    En América Latina, la presidenta Claudia Sheinbaum condenó el ataque y pidió a la ONU que actúe para bajar la tensión. El presidente colombiano Gustavo Petro también rechazó las acciones, solicitó la intervención de la ONU y ordenó proteger a la población en la frontera. Gabriel Boric expresó preocupación y pidió una salida pacífica para Venezuela. Estos gestos priorizan la protección de la gente afectada y la búsqueda de soluciones políticas.

    La Jefa de Gobierno, Clara Brugada, declaró que el Gobierno de la Ciudad de México rechaza firmemente la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela. Además, expresó su apoyo a la posición del Gobierno de México encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum.

    El gobierno de China expresó su apoyo a Venezuela y condenó el uso de la fuerza por parte de Estados Unidos contra un Estado soberano. El país asiático advirtió que estas acciones ponen en peligro la paz y la seguridad en América Latina y el Caribe, e instó a Estados Unidos a respetar el derecho internacional.

    Por el contrario, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, celebró la operación y la presentó como una oportunidad para recuperar el país. José Antonio Kast, presidente electo de Chile, calificó la detención de Maduro como una buena noticia para la región. Estas voces piden mano dura contra las estructuras que vinculan al gobierno venezolano con el narcotráfico.

    Brasil, por medio de Luiz Inácio Lula da Silva, calificó el ataque de inaceptable y lo vio como una afrenta a la soberanía. Irán y Rusia condenaron la operación. Rusia habló de violación del derecho internacional y reafirmó su solidaridad con Caracas.

    En Europa, la Unión Europea evitó una condena directa. La jefa de la diplomacia de la UE dijo que habló con representantes estadounidenses y con el embajador en Caracas. Tanto António Costa como Úrsula von der Leyen llamaron a la desescalada y a respetar la Carta de Naciones Unidas. España, por su parte, pidió responsabilidad y reducción de tensiones. Varios líderes europeos criticaron la forma de la operación y preguntaron sobre las consecuencias para el orden internacional.

    También surgieron voces críticas desde la política europea. El líder liberal británico pidió a su primer ministro que condenara la acción. Jordan Bardella afirmó que tumbar un gobierno desde el exterior no debería ser aceptable. Analistas señalaron el riesgo de doble rasero si otros países realizan operaciones similares contra líderes aliados.

    La comunidad internacional quedó dividida entre el apoyo a Estados Unidos y el pedido de respeto al Derecho Internacional. Al mismo tiempo, surgió la inquietud por el impacto humano y por el ejemplo que pueda dar esta acción en futuros conflictos. Naciones Unidas y otros organismos enfrentan ahora la tarea urgente de contener la crisis y priorizar la protección de la población.

  • Moscú y Kiev se acusan de ataques mortales durante la Nochevieja

    Moscú y Kiev se acusan de ataques mortales durante la Nochevieja

    Las tensiones entre Rusia y Ucrania escalaron durante la Nochevieja, luego de que ambos gobiernos se acusaran mutuamente de ataques con drones que dejaron decenas de muertos y graves daños a infraestructura civil.


    Rusia denunció un ataque con drones en la región de Jersón, bajo control ruso, que habría provocado al menos 24 muertes y más de 50 personas heridas, tras el impacto contra una cafetería y un hotel en la costa del mar Negro. Las autoridades locales afirmaron que los artefactos transportaban material incendiario, lo que generó un incendio de gran magnitud.

    El gobernador prorruso de la región sostuvo que varias víctimas murieron calcinadas, entre ellas un menor de edad, y acusó directamente a Ucrania de emplear este tipo de ataques contra zonas civiles. El episodio ocurrió durante las celebraciones de Año Nuevo, lo que elevó la carga simbólica y política del hecho.

    Desde Kiev, el presidente Volodímir Zelenski condenó los ataques rusos registrados durante la Nochevieja y la madrugada de Año Nuevo, en los que más de 200 drones fueron utilizados contra territorio ucraniano. De acuerdo con autoridades locales, una persona perdió la vida y más de 100 mil habitantes quedaron sin suministro eléctrico, especialmente en la región de Volinia.

    Zelenski subrayó que “las muertes deben cesar” y advirtió que, si los ataques continúan incluso durante las festividades, no debe retrasarse la entrega de sistemas de defensa aérea. En ese contexto, Ucrania confirmó la incorporación de dos sistemas Patriot, gracias a la cooperación con Alemania, para proteger ciudades e infraestructura crítica.

    El intercambio de acusaciones refleja el deterioro del clima bélico al inicio de 2026, en momentos en que Kiev insiste en la necesidad de garantías de seguridad y Moscú mantiene su narrativa de confrontación, alejando cualquier posibilidad inmediata de distensión en el conflicto.

  • Rusia exhibe dron derribado por supuesto ataque a residencia de Putin

    Rusia exhibe dron derribado por supuesto ataque a residencia de Putin

    El Ministerio de Defensa de Rusia difundió imágenes de un dron que habría sido utilizado en un presunto intento de ataque contra una residencia del presidente Vladimir Putin, acusación que Ucrania rechazó de inmediato y que también ha sido puesta en duda por funcionarios occidentales.

    Moscú difundió este miércoles imágenes de video de lo que describió como un avión no tripulado derribado, con el objetivo de sostener que Ucrania intentó atacar una de las residencias presidenciales de Vladimir Putin, en medio de la guerra que enfrenta a ambos países.

    Ucrania negó la acusación y afirmó que Rusia no ha presentado pruebas concluyentes, además de señalar que el señalamiento formaría parte de una estrategia para bloquear avances en las conversaciones sobre el fin del conflicto. Funcionarios de varios países occidentales también expresaron dudas sobre la versión rusa.

    En el material difundido aparece el general de división Alexander Romanenkov, quien explicó que 91 drones habrían sido enviados desde las regiones ucranias de Sumy y Chernígov, en lo que calificó como un ataque “minuciosamente planificado” que fue neutralizado por las defensas aéreas rusas sin causar daños ni víctimas.

    El Ministerio de Defensa mostró fragmentos de lo que identificó como un dron ucranio Chaklun-V, que transportaba un artefacto explosivo de seis kilos que no detonó. No obstante, no se explicó cómo se determinó el objetivo final del aparato.

    La agencia Reuters señaló que no pudo confirmar la fecha, el lugar ni el modelo del dron, mientras que Ucrania no respondió de inmediato a solicitudes de comentarios adicionales sobre las imágenes presentadas por Rusia.

  • Ucrania rechaza acusaciones de ataque a Putin

    Ucrania rechaza acusaciones de ataque a Putin

    El gobierno ucraniano desmiente las afirmaciones del Kremlin sobre un ataque a la residencia de Vladimir Putin y critica la postura rusa en las negociaciones de paz.

    El canciller de Ucrania, Andrii Sibiga, aseguró este martes que no hay evidencia creíble sobre el supuesto ataque de Kiev a la residencia de Vladimir Putin. El Kremlin había prometido endurecer su postura en las negociaciones de paz tras este evento, pero según Sibiga, “no se produjo ningún ataque de ese tipo”.

    Este aumento de las tensiones diplomáticas surge justo después de que Estados Unidos y Ucrania anunciaran avances en sus conversaciones para resolver el conflicto iniciado por la invasión rusa en 2022.

    Sibiga destacó en la red social X que Rusia no ha presentado pruebas. “Ha pasado casi un día desde las acusaciones, y aún no hay indicios que las respalden”, afirmó. También criticó las reacciones de países como Emiratos Árabes Unidos, India y Pakistán, quienes, según él, contribuyen a obstaculizar el proceso de paz.

    Rusia había informado que, en un ataque nocturno, Ucrania envió 91 drones para atacar una residencia oficial de Putin en la región de Nóvgorod, entre Moscú y San Petersburgo. Como respuesta, el Kremlin reafirmó su dureza en las negociaciones, alegando que todos los drones fueron derribados y que no hay necesidad de proporcionar pruebas.

    El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, sugirió que no sería necesario presentar evidencia de un ataque en el que, según él, la defensa aérea rusa funcionó correctamente.

    Por su parte, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, calificó las acusaciones de “mentira”. Afirmó que el Kremlin busca justificar nuevos ataques sobre Kiev y dañar los esfuerzos diplomáticos con Estados Unidos. “No me gusta esto,” comentó Donald Trump, presidente estadounidense, reconociendo que el momento es delicado.

    El día de ayer, importantes líderes occidentales, incluido el primer ministro polaco Donald Tusk y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, discutieron la situación en Ucrania. Zelenski también reveló que Estados Unidos había ofrecido garantías de seguridad a Ucrania por un período de 15 años, renovables.

    Mientras tanto, la situación sobre el terreno se mantiene tensa. La fuerza aérea ucraniana reportó ataques recientes con misiles y drones rusos. En la región de Chernígov, las autoridades ordenaron la evacuación de 14 pueblos cercanos a la frontera con Bielorrusia.

    El jefe de la administración militar regional, Viacheslav Chaus, mencionó que estos lugares siguen siendo bombardeados a diario. Además, en la ciudad de Zaporiyia, los ataques rusos causaron daños en varias viviendas y provocaron heridas a una mujer. En resumen, la incertidumbre y la violencia continúan marcando el conflicto entre Ucrania y Rusia, complicando aún más las esperanzas de una solución pacífica. (Con información de AFP).

  • Rusia acusa a Kiev de atacar una residencia de Putin con drones

    Rusia acusa a Kiev de atacar una residencia de Putin con drones

    El canciller ruso, Serguéi Lavrov, acusó a Ucrania de intentar atacar una residencia del presidente Vladimir Putin en la región de Nóvgorod, en medio de negociaciones entre Moscú y Washington; Volodímir Zelenski rechazó la versión y calificó las acusaciones como falsas.

    El ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, afirmó que fuerzas ucranianas intentaron atacar con drones una de las residencias del presidente Vladimir Putin, durante la noche del 28 al 29 de diciembre, en la región rusa de Nóvgorod. El funcionario describió el hecho como un “acto terrorista” y sostuvo que el objetivo fue una propiedad estatal del mandatario.

    Lavrov detalló que el ataque incluyó 91 vehículos aéreos no tripulados de largo alcance, los cuales habrían sido interceptados y destruidos por las defensas rusas. De acuerdo con las autoridades de Moscú, no se registraron víctimas ni daños materiales tras la caída de restos de los drones.

    El canciller subrayó que el incidente ocurrió en un momento clave de negociaciones entre Rusia y Estados Unidos para abordar el conflicto en Ucrania. Aunque aseguró que Moscú no abandonará el diálogo, advirtió que revisará su postura en el proceso de arreglo y adelantó que las acciones de Kiev “no quedarán impunes”.

    Desde Ucrania, el presidente Volodímir Zelenski rechazó de forma tajante las acusaciones, al calificarlas como “otra ronda de mentiras”. El mandatario afirmó que Moscú busca socavar los avances diplomáticos y preparar el terreno para justificar nuevos ataques contra infraestructuras gubernamentales ucranianas en Kiev.

  • Rusia y Ucrania acuerdan negociar paz mediante grupo de trabajo

    Rusia y Ucrania acuerdan negociar paz mediante grupo de trabajo

    Rusia y Ucrania aceptaron abrir negociaciones formales mediante un grupo de trabajo impulsado por Estados Unidos, con el objetivo de avanzar hacia un acuerdo de paz y definir las bases de un alto el fuego en las próximas semanas.


    Rusia y Ucrania acordaron iniciar negociaciones a través de un grupo de trabajo bilateral, una iniciativa promovida por el presidente de EUA, Donald Trump, quien busca destrabar el conflicto armado y sentar las bases de un acuerdo de paz en el corto plazo.

    El anuncio se dio tras una reunión entre Trump y el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en la residencia de Mar-a-Lago, en Florida. El mandatario estadounidense explicó que ambas partes mostraron disposición para dialogar mediante equipos técnicos integrados por funcionarios de alto nivel, con el fin de abordar los principales puntos de conflicto.

    De acuerdo con lo expuesto por Trump, el grupo de trabajo de EUA incluirá al enviado especial Steve Witkoff, al secretario de Estado Marco Rubio, al yerno del presidente Jared Kushner y al jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan “Raizin” Caine. Ucrania, por su parte, designará a representantes que participaron en los encuentros recientes con la delegación estadounidense.

    Zelenski expresó que espera contar con decisiones en enero respecto a seis documentos de trabajo que buscan resolver las diferencias en torno al alto el fuego, las garantías de seguridad para Kiev, el papel de la OTAN y Europa, así como el futuro de las regiones orientales del Donbás, actualmente ocupadas por fuerzas rusas.

    Desde Moscú, el Kremlin confirmó que el presidente Vladímir Putin aceptó la propuesta estadounidense durante una llamada telefónica con Trump. En el intercambio, se planteó la creación de dos grupos de trabajo: uno enfocado en temas de seguridad y otro en asuntos económicos, como parte de un eventual acuerdo integral.

    Aunque persisten desacuerdos sobre el estatus final del Donbás —incluida la posibilidad de establecer una zona desmilitarizada o un esquema de cooperación económica—, Trump aseguró que ambas partes se encuentran más cerca de un entendimiento, aun cuando reconoció la complejidad del proceso.

  • Rusia intensifica ataques contra Kiev antes de cita clave entre Trump y Zelensky

    Rusia intensifica ataques contra Kiev antes de cita clave entre Trump y Zelensky

    El bombardeo dejó víctimas mortales, miles de heridos y casi 600 mil hogares sin servicios básicos, en un momento decisivo para las negociaciones sobre el futuro de la guerra.

    Rusia lanzó este sábado uno de los ataques más intensos contra Kiev, con drones y misiles dirigidos a zonas urbanas e infraestructura energética, a pocas horas de la reunión entre Donald Trump y Volodymir Zelensky en Florida, donde se abordará un plan para intentar frenar la guerra.

    De acuerdo con autoridades ucranianas, la capital fue atacada con 519 drones y 40 misiles, de los cuales la mayoría fueron interceptados. Sin embargo, al menos dos personas murieron y decenas resultaron heridas, luego de que uno de los proyectiles impactara un edificio habitacional, provocando un incendio de gran magnitud.

    El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, confirmó que 28 personas fueron hospitalizadas, mientras que la primera ministra Yulia Sviridenko informó que alrededor de 600 mil hogares quedaron sin electricidad ni calefacción, en plena temporada invernal.

    La alerta antiaérea se mantuvo activa durante varias horas, generando escenas de pánico entre la población. Para el presidente Volodymir Zelensky, el ataque demuestra que Moscú “no tiene intención de poner fin al conflicto”, sino de incrementar la presión militar y política antes de las negociaciones.

    Por su parte, el ejército ruso aseguró que los bombardeos se dirigieron contra instalaciones militares y energéticas utilizadas por las Fuerzas Armadas de Ucrania. El ataque ocurre en vísperas de una reunión clave en Estados Unidos, donde Trump y Zelensky discutirán un nuevo plan de paz impulsado por Washington.

    La propuesta contempla congelar la línea del frente, crear zonas desmilitarizadas en el este de Ucrania y un control conjunto de la central nuclear de Zaporiyia, además de acuerdos de seguridad y reconstrucción. No obstante, Kiev ha reiterado que cualquier cesión territorial deberá ser aprobada en referéndum.

    Mientras tanto, Moscú ha criticado la iniciativa y mantiene como línea roja la posible adhesión de Ucrania a la OTAN, elevando la tensión en uno de los momentos más delicados del conflicto, que está por cumplir cuatro años.