El nombre de Ricardo Salinas Pliego, conocido deudor de impuestos en México, surgió en los recientes documentos relacionados con Jeffrey Epstein. Esta invitación se remonta al 2 de marzo de 2011, según el documento expuesto por el periodista Ricardo Balderas.
Los documentos indican que Epstein invitó a Salinas Pliego a una reunión. Este hallazgo genera inquietud por las recientes controversias en el pago de impuestos del usurero, además del escandaloso pasado de Epstein y sus conexiones con figuras influyentes.
Con esta nueva información, Salinas Pliego se relaciona oficialmente con el caso Epstein. Su asociación con el financiero podría tener implicaciones para su ya deteriorada imagen pública y su ya de por sí manchada carrera empresarial.
Mientras tanto, la opinión pública espera más claridad sobre esta conexión y lo que puede significar en la narrativa de un caso tan complejo. La relevancia de estos documentos resalta cómo los círculos de poder a veces se entrelazan de maneras inesperadas.
Con el tiempo, esta revelación podría afectar las percepciones sobre Salinas Pliego. La atención mediática sigue de cerca esta historia, que no parece tener un cierre inmediato.
Luego de que Ricardo Salinas Pliego finalmente pagara los impuestos que debía, figuras vinculadas a Grupo Salinas salieron en defensa del evasor fiscal en redes sociales, con mensajes que más parecieron llantos corporativos que explicaciones fiscales.
El primero en aparecer fue Sergio Sepúlveda, conductor de TV Azteca, quien publicó un video para “aclarar” que “el tío Richi, mi jefe, le pagó al SAT”. En su intervención, insistió en que Grupo Salinas ya había cumplido en años anteriores, como si pagar impuestos fuera un favor extraordinario y no una obligación legal.
El mensaje no se quedó ahí, pues añadió que la empresa “se enfocará en seguir creando prosperidad y valor para México” y remató con un discurso de honestidad, justo después de que el pago ocurriera tras una larga disputa fiscal. La narrativa intentó convertir el cumplimiento forzado en acto heroico, ignorando el contexto de resistencia previa.
A la defensa se sumó Manuel López San Martín, quien afirmó que “Grupo Salinas ya no le debe nada al gobierno” y calificó el proceso como un “abuso”, reforzando la idea de que cobrar impuestos a uno de los hombres más ricos del país es una injusticia. Así, los empleados hicieron fila para aplaudir lo inevitable: pagar lo que se debía desde el inicio.
Tras casi 17 años de adeudos fiscales acumulados, la deuda del empresario Ricardo Salinas Pliego se ha convertido en uno de los procesos tributarios más prolongados del país, marcada por recursos legales, amparos y disputas con la autoridad hacendaria, mientras la deuda crece con recargos y actualizaciones sobre privilegios fiscales y evasión tributaria en México.
El conflicto fiscal entre el empresario Ricardo Salinas Pliego y el estado mexicano se prolongó por casi 17 años, lo equivalente a más de 5,800 días, convirtiéndose en uno de los casos más emblemáticos de controversia tributaria y litigio legal del país.
La deuda originada a partir de créditos fiscales derivados entre 2008 y 2013, acumuló recargos y actualizaciones mientras Salinas Pliego y sus empresas, en especial del Grupo Salinas, enfrentaban una lucha contra el Servicio de Administración Tributaria (SAT). El desenlace de este largo conflicto llegó a inicios de 2026, tras un acuerdo para saldar una parte de la deuda, tras fallos definitivos en tribunales nacionales y bajo presión política y jurídica por parte del gobierno federal.
El caso se originó en 2008-2013, cuando las auditorías realizadas por el SAT determinaron que distintas compañías vinculadas a Salinas Pliego como Elektra y otras más del Grupo Salinas, utilizaron pérdidas fiscales improcedentes para el cálculo del Impuesto Sobre la Renta (ISR) en los ejercicios fiscales entre 2008 y 2013, ascendiendo a una deuda de 48 mil millones de pesos que para 2009 debió haberse pagado.
Los resultados dieron paso a una serie de créditos fiscales que serían impugnados por las empresas en los siguientes años. Entre 2013 y 2018 el SAT declaró formalmente los adeudos bajo la confirmación del Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA), iniciando así una primera fase de litigios que determinaría el rumbo prolongado del caso.
A partir del 2019 hasta 2023, la TFJA ratificó la procedencia de los créditos fiscales establecidos por el SAT, desestimando las argumentaciones de las empresas de Salinas Pliego y validando los reclamos fiscales. Los dictámenes del TFJA fueron el eje para que el caso trascendiera a tribunales federales superiores.
La negociación de amparos tribunales comenzó en 2024, cuando las empresas de Grupo Salinas llevaron a juicios de amparo tribunales colegiados del Poder Judicial de la Federación entre 2024 y 2025 que fueron rechazados y confirmando las decisiones previas del TFJA y del SAT
Para el 13 de noviembre de 2025 la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) rechazó los recursos legales emitidos por Salinas Pliego y sus empresas, corroborando que los créditos fiscales y recargos están obligados a ser liquidados.
En Diciembre de 2025, tras el fallo de la SCJN, el SAT fijó un pago por 51 mil millones de pesos, el cual incluía impuestos, recargos y actualizaciones acumulados durante más de 16 años.
En el transcurso de enero de 2026, el SAT asignó un lapso para que Ricardo Salinas pagara por iniciativa propia la deuda y pudiera ingresar a un descuento legal del 39% por pago oportuno.
Ricardo Salinas comenzó la liquidación de su adeudo con 10,400 millones de pesos de un total de 32,132 millones de pesos tras implementar el descuento por pago voluntario. El saldo pendiente se distribuirá en 18 pagos suplementarios, marcando así un resultado parcial por más de 5,800 días, o bien, casi 17 años.
El adeudo millonario con el SAT será cubierto en 18 pagos y marca, según la presidenta, un precedente contra la evasión y los acuerdos discrecionales del pasado.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo celebró el pago histórico de impuestos realizado por el evasor fiscal Ricardo Salinas Pliego, al asegurar que este hecho confirma que en México “ya no hay privilegios fiscales” y que el cobro no obedeció a motivaciones políticas, sino estrictamente a la aplicación de la ley.
Durante la Mañanera del Pueblo, Sheinbaum detalló que Grupo Salinas ya realizó un primer pago superior a los 10 mil millones de pesos, mientras que el resto del adeudo, poco más de 22 mil millones, será cubierto en 18 pagos mensuales, lo que convierte este caso en el mayor pago fiscal registrado al gobierno federal.
La mandataria subrayó que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) informó que los 10 mil 400 millones de pesos ya ingresaron a la Tesorería de la Federación, como parte de un acuerdo que permitirá saldar una deuda total de 32 mil 132 millones de pesos. Originalmente, el adeudo de las empresas Grupo Salinas, TV Azteca y Elektra ascendía a 51 mil millones de pesos, pero se aplicó un descuento del 39% al optar por regularizarse.
Sheinbaum enfatizó que este caso no representa una persecución política, sino un proceso fiscal que se arrastraba desde hace varios años. “Es un adeudo fiscal y qué bueno que se tomó la decisión de pagar”, afirmó.
La presidenta recordó que, desde el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, se prohibió constitucionalmente la condonación de impuestos, práctica que durante décadas permitió negociaciones y beneficios a grandes contribuyentes.
Finalmente, destacó que el fortalecimiento de la recaudación es una muestra de que hoy quienes antes no pagaban, ahora sí lo hacen, como ocurrió en 2020, cuando México alcanzó una recaudación histórica pese a la pandemia, superando los 3.3 billones de pesos.
El Grupo Salinas logró un importante acuerdo con el SAT al desistirse de un amparo que cuestionaba una deuda fiscal de más de 645 millones de pesos.
Este jueves 29 de enero de 2026, Total Play Telecomunicaciones, una empresa de Ricardo Salinas Pliego, dio un paso importante al desistirse de un amparo directo. Este amparo buscaba impugnar una deuda fiscal que superaba los 645 millones de pesos. Este acuerdo se produce tras años de disputas legales.
La deuda fue determinada por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) el 6 de septiembre de 2017. Desde entonces, Total Play ha presentado diversos amparos para combatirla. Uno de estos juicios llegó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). En marzo de 2024, la extinta Segunda Sala de la SCJN ordenó al Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA) anular una sentencia y ajustar la deuda de la empresa. Sin embargo, el TFJA no cuantificó la deducción correspondiente, lo que llevó a Total Play a solicitar una nueva revisión ante la SCJN.
Hoy, el SAT anunció un pago inicial de más de 10 mil millones de pesos, parte de un total de 32 mil millones que el grupo empresarial ha decidido abonar. Lenia Batres, Ministra de la SCJN, celebró esta decisión como un hito en el cumplimiento de las obligaciones fiscales en México.
El compromiso de Grupo Salinas con el pago de su deuda muestra una clara señal de que todas las empresas, sin importar su tamaño, deben cumplir con sus responsabilidades fiscales. Esto promueve la igualdad en el cumplimiento de obligaciones entre todos los ciudadanos.
Este desenlace marca un capítulo importante en el fortalecimiento del Estado de derecho en México. Al final, el compromiso de Total Play con sus responsabilidades fiscales refuerza la idea de que todos somos parte del mismo sistema, trabajando por un país más justo y equitativo.
Una investigación de Alejandro Páez y Álvaro Delgado para SinEmbargo reveló un nuevo escándalo rodea a Ricardo Salinas Pliego. La condonación de impuestos a su empresa y su questionable relación con el gobierno municipal suscitan dudas sobre la legalidad de sus operaciones.
En Huatulco, el empresario Ricardo Salinas Pliego enfrenta un nuevo escándalo que llama la atención. La controversia gira en torno al campo de golf en Tangolunda, donde su influencia parece ir más allá de los límites de la legalidad. La conexión entre Salinas Pliego y el gobierno municipal se ha puesto bajo el lente crítico del periodismo.
La situación comenzó cuando el gobierno municipal, dirigido por el alcalde Julio Cárdenas, condonó el 99% del impuesto predial correspondiente al terreno que Salinas Pliego arrenda. Este gesto tomó por sorpresa a muchos. En lugar de pagar más de 2.7 millones de pesos en impuestos, la empresa de Salinas solo desembolsó 27 mil pesos. Esto no solo relajó su carga fiscal, sino que le otorgó un documento clave para su defensa legal en un litigio con el gobierno federal.
El periodista Omar Gasga reveló que la condonación fue un “doble favor” para Salinas Pliego. Además de la condonación, recibió apoyo del gobierno municipal para garantizar su defensa ante un proceso que muchos consideran irregular. Este tipo de acciones despierta preocupaciones sobre posibles conflictos de interés por parte del alcalde. La relación entre ambos ha sido objeto de escrutinio, especialmente después de un trágico accidente automovilístico que involucró al edil, revelando vínculos con la empresa de Salinas Pliego.
Salinas Pliego no solo se beneficia de un trato fiscal ventajoso, sino que también argumenta que tiene derechos sobre un terreno que el gobierno federal ha declarado como reserva natural. El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara, afirmó que nunca ha sido propietario del campo de golf. Esta contradicción pone en duda la validez de sus reclamaciones.
La concesión del campo, otorgada en 2012, terminó en 2022. Ahora, Salinas sostiene que se le concedió una prórroga que el gobierno federal niega. La judicialización de este conflicto ha desatado alarma, especialmente cuando el expresidente Andrés Manuel López Obrador ventiló que la empresa de Salinas ha incumplido con sus obligaciones fiscales y el mantenimiento del campo.
Las irregularidades no se limitan a lo fiscal. Existen serias acusaciones sobre la extracción ilegal de agua, un recurso vital en esta región. La empresa de Salinas extrae sin autorización alrededor de 350 mil litros diarios, lo cual contraviene las normativas de sustentabilidad. Esta práctica va en detrimento de un ecosistema ya vulnerable.
Además, la situación en la Casa Mixteca, propiedad de Salinas, añade más polémica. Se han reportado incidentes que involucran a hombres armados que intimidan a pescadores en la zona. Esta situación resalta una falta de respeto hacia los derechos de los ciudadanos y plantea cuestiones sobre la seguridad en un espacio que debería ser público.
El caso de Salinas Pliego en Huatulco simboliza la opacidad en la relación entre el sector privado y el gobierno. En un país donde la corrupción y el abuso de poder son temas recurrentes, este episodio invita a la reflexión sobre la necesidad de una verdadera rendición de cuentas. La comunidad y las autoridades deben cuestionar los privilegios que recibe un empresario que parece actuar ajeno a las normativas que rigen a los demás. (Con información de SinEmbargo).
El gobierno municipal de Zapopan, encabezado por Juan José Frangie Saade, dio este mes 7.5 millones de pesos a TV Azteca, propiedad del controvertido empresario Ricardo Salinas Pliego.
Mientras a nivel federal se libra una batalla legal sin precedentes por un adeudo de 51,000 millones de pesos contra el Servicio de Administración Tributaria (SAT), el municipio de Zapopan, Jalisco, decidió tomar una postura contraria a los esfuerzos de la federación y ponerse a favor del evasor fiscal Ricardo Salinas Priego.
Pero déjeme contarle esta historia de corrupción, con datos duros.
Este mes, el gobierno emecista de Zapopan se alzó de hombros e hizo caso omiso ante las injurias y agravios que, desde hace años, propala el dueño de Televisión Azteca contra las instituciones del Estado mexicano. Con total indiferencia, la Coordinación de Análisis Estratégico y Comunicación de Jalisco decidió contratar los servicios publicitarios de la televisora de Ricardo Salinas Pliego.
Y es que, el pasado 15 de enero, la administración del emecista Juan José Frangie formalizó un contrato por 7.5 millones de pesos a favor de la empresa TV Azteca S.A. de C.V.
Cabe destacar que, el año pasado, el gobierno de Frangie Saade ya había a la televisora de Salinas Pliego 7 millones de pesos. Sin embargo, para este 2026, la Jefa de Gabinete, Paulina del Carmen Torres Padilla, decidió aumentar medio millón de pesos más a TV Azteca.
Lo alarmante es que dicho aumento vio la luz a pesar de la retórica hostil que el dueño de la televisora, Ricardo Salinas Pliego, ha mostrado contra las instituciones fiscales y figuras políticas femeninas de México.
Y aquí es importante enfatizar que se trata de dinero público. Incluso, en el contrato se puede leer, con todas sus letras, que la fuente de financiamiento son “recursos municipales”.
Eso significa que el dinero proviene directamente de los impuestos de los zapopanos y las zapopanas. En ese sentido, la adjudicación directa deja ver que Movimiento Ciudadano no solo ha dado un apoyo financiero a Salinas Pliego, sino que también la ha concedido un respaldo político implícito al dueño de una empresa que califica la recaudación de impuestos como “persecución política”.
Y es que, al otorgar contratos millonarios a un deudor fiscal, el gobierno de Zapopan genera una disonancia normativa. Y es que, a través de estos contratos, está enviando un mensaje muy preocupante:que el cumplimiento de las obligaciones fiscales pueden ser evadidas y, aún así, se obtienen financiamiento y contratos millonarios.
En el propio municipio de Zapopan, trabajadores y funcionarios sostienen que se trata de un oscuro pacto entre Movimiento Ciudadano y el dueño de Elektra.
Una cosa es cierta: al gobierno del emecista Juan José Frangie le importa más priorizar la “gestión de imagen” sobre la coherencia ideológica o ética fiscal.
Es indignante ver cómo un ayuntamiento útil el dinero público para alimentar a un gigante mediático que se alimenta de deudas fiscales y mentiras.