Cuauhtémoc Cárdenas, el eterno excandidato presidencial, lanza críticas a la reforma electoral de Sheinbaum. Sus demandas por diálogo amplio suenan a interferencia del pasado, y muchos dudan de su utilidad real.
Cuauhtémoc Cárdenas, ese ingeniero que perdió tres presidenciales, ahora mete ruido en la reforma electoral. Él exige un diálogo masivo con universidades y expertos. Pero su intervención huele a nostalgia más que a ayuda fresca.
Cárdenas presentó su libro sobre democracia progresista. Ahí, él insistió en voces de facultades de derecho y ciencias políticas. Él quiere que todos opinen, incluido partidos. Suena ideal, pero ignora el ritmo actual del gobierno.
Además, Cárdenas acusa al proceso de simulación. Los diputados de Morena prometen no tocar ni una coma. Él advierte de enemistades por eliminar plurinominales. Su tono paternalista cansa a quienes ven progreso en la propuesta.
Por eso, Cárdenas urge al gobierno a abrirse de verdad. Él desea unidad sin rencores. Pero críticos lo ven como un político veterano desconectado, que frena en vez de impulsar cambios.
Claudia Sheinbaum, la presidenta en turno, pospuso la presentación al 25 de febrero por ajustes finales. El Partido del Trabajo y el Verde pidieron 24 horas para revisar. Ellos confían en el consenso.
Ricardo Monreal, coordinador de Morena, descarta riesgos. Manuel Velasco, del Verde, aplaude el esfuerzo de Sheinbaum por unir fuerzas. Él califica la iniciativa de avanzada.
Cárdenas, con su legado de batallas antiguas, parece un abuelo regañón en una fiesta moderna. Su crítica añade drama innecesario. ¿Ayuda o solo complica todo?
Tras ajustes finales y una reunión privada con líderes de la coalición gobernante, la Presidenta anunció que la iniciativa será dada a conocer el 25 de febrero.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que la presentación de la iniciativa de reforma electoral se reprogramó para el martes 25 de febrero, luego de realizar modificaciones menores de última hora al proyecto. El anuncio lo hizo durante la Mañanera del Pueblo en Palacio Nacional, donde reconoció que el compromiso inicial era presentarla este lunes.
“Todavía ayer hicimos algunos ajustes, pero mañana lo presentamos. Quedé de hacerlo hoy, pero será mañana”, señaló la mandataria, al subrayar que se trata de cambios puntuales para fortalecer la propuesta antes de su envío formal.
La noche previa, Sheinbaum encabezó una reunión de más de dos horas con representantes de los partidos del movimiento de transformación, legisladores y el equipo redactor de la iniciativa. Al encuentro asistieron Pablo Gómez, titular de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral; Arturo Zaldívar, coordinador general de Política y Gobierno de la Presidencia; y Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación.
También participaron los coordinadores parlamentarios de Movimiento Regeneración Nacional (Morena): Ignacio Mier por el Senado de la República y Ricardo Monreal por la Cámara de Diputados. A la reunión se sumaron dirigentes del Partido Verde, como Carlos Puente y Jorge Emilio González, así como la presidenta nacional de Morena, Luisa Alcalde, e integrantes del Partido del Trabajo.
El aplazamiento confirma que el Gobierno federal busca cerrar filas y llegar con una propuesta consensuada dentro de la coalición, en un tema de alta sensibilidad política. La reforma electoral, anticipó la Presidenta, apuntará a ajustes institucionales que serán detallados en su presentación oficial este martes.
En México, la práctica de crear candidaturas a través de acuerdos y no por una selección democrática interna, ha sido una constante histórica, desde familias que dominan entidades enteras hasta reformas diseñadas a medida de intereses personales. La nueva Reforma Electoral busca limitar estas prácticas, pero su implementación tardía genera tensiones sobre la representación ciudadana.
En la historia política reciente, las candidaturas negociadas por los de arriba y no ganadas en votaciones internas son una práctica constante. La tendencia se manifiesta con mayor claridad en estados donde clanes familiares han gobernado por décadas, articulando redes de poder.
A nivel federal, Marta Sahagún, esposa del expresidente panista Vicente Fox, fue objeto de especulación como posible candidata presidencial en 2006, hasta que un exfuncionario cercano denunció públicamente la intención de imponerla como sucesora.
De igual forma, Margarita Zavala, esposa del expresidente Felipe Calderón, buscó la candidatura presidencial en 2018, primero dentro del PAN y luego como independiente, en medio de disputas internas con la dirigencia encabezada en ese momento por Ricardo Anaya. Aunque no ocupó un cargo, su posicionamiento y posterior regreso a la Cámara de Diputados por la vía plurinominal reflejan el favorecimiento a élites partidistas consolidadas.
En Puebla, Martha Erika Alonso, del Partido Acción Nacional y esposa del exsenador Rafael Moreno Valle, alcanzó la gubernatura tras un proyecto diseñado en gran medida por Moreno, en 2018. Aunque sólo desempeñó su gubernatura por 10 días, debido a su fallecimiento.
En Coahuila, Humberto Moreira y Rubén Moreira, ambos militantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI), gobernaron de manera consecutiva por 12 años. Humberto Moreira ocupó la gubernatura de 2005 a 2011, con una salida marcada por un endeudamiento público que dejó pasivos superiores a los 30 mil millones de pesos. Seguido a eso, el PRI postuló como candidato a su hermano Rubén Moreira, quien resultó electo para el periodo 2011-2017.
Otro ejemplo son los Monreal en Zacatecas, Ricardo Monreal fue gobernador en el período 1998-2004, su hermano David Monreal ocupa hoy el cargo, y otro hermano, Saúl Monreal, ha manifestado su interés de competir para sucederlo en 2027, a pesar de que la nueva normativa antinepotismo impulsada por la presidencia busca evitar este tipo de continuidades familiares directas.
La familia Del Mazo del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Estado de México, han ocupado la gubernatura en tres generaciones. El antecedente se remonta a Alfredo del Mazo Vélez, gobernador entre 1945 y 1951; décadas después, su hijo, Alfredo del Mazo González, encabezó el Ejecutivo estatal de 1981 a 1986 y fue secretario de Energía a nivel federal; y más recientemente, Alfredo del Mazo Maza gobernó de 2017 a 2023.
En San Luis Potosí, el gobernador Ricardo Gallardo promovió la llamada “Ley Gobernadora”, que obliga a postular en 2027 únicamente a mujeres, bajo el discurso de la paridad de género que, en los hechos, pareciera diseñada como una estrategia para beneficiar a su esposa, Ruth González Silva. Mientras que en Nuevo León el gobernador Samuel García favorece a su esposa, Mariana Rodríguez.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo impulsó una reforma constitucional electoral contra el nepotismo y la reelección consecutiva, que busca impedir que familiares cercanos de funcionarios en ejercicio compitan por el mismo cargo que ocupan sus parientes.
No obstante, la entrada en vigor de esta reforma fue pospuesta hasta 2030, producto de presiones internas de partidos como el PVEM, que se opusieron a su aplicación inmediata en 2027, dejando un amplio margen para que estas prácticas sigan sucediendo en los próximos ciclos electorales.
La persistencia del nepotismo político y de candidaturas por acuerdo, más que por selección interna democrática, refleja la resistencia de redes de élites a perder control partidista. Sin embargo, sigue siendo una tarea pendiente para fortalecer la democracia y recuperar la confianza ciudadana en las instituciones.
El Partido del Trabajo mantiene su postura: conservar los 200 diputados plurinominales y evitar recortes al financiamiento público en la negociación con Morena y Gobernación.
La reforma electoral entra en una fase decisiva. Mientras la Secretaría de Gobernación y los partidos aliados de Morena afinan la redacción de la iniciativa, el Partido del Trabajo (PT) dejó clara su posición: se mantendrán los 200 diputados plurinominales y no habrá reducción al financiamiento público a partidos políticos.
El debate central gira en torno al método para elegir a las 200 fórmulas de representación proporcional. La propuesta de que los aspirantes “compitan en territorio” no ha sido aceptada y tampoco se define el mecanismo interno de designación. Además, quedó descartada, por ahora, una eventual redistritación electoral.
El coordinador de Morena en San Lázaro, Ricardo Monreal, estimó que los próximos 10 días serán clave para presentar la iniciativa, con febrero como fecha límite para iniciar la discusión legislativa. Aseguró que no habrá cambios “regresivos”, sino ajustes que fortalezcan la certeza jurídica y la democracia representativa.
Monreal confirmó que la integración de la Cámara de Diputados seguirá con 300 legisladores de mayoría relativa y 200 plurinominales, aunque continúa la discusión para evitar que las candidaturas estén ligadas a la burocracia partidaria.
Pese a las diferencias, el morenista descartó una ruptura en la coalición. En la mesa también se abordan temas como la fiscalización de campañas y la posible anulación de triunfos por financiamiento ilícito.
A los encuentros en Gobernación acudieron representantes de Morena, PT y PVEM, quienes acordaron mantener el diálogo diario, aunque sin fecha definida para cerrar el acuerdo.
El PT reiteró que respaldará una reforma “sin regresiones antidemocráticas”, marcando así el tono de una negociación que definirá el rumbo del sistema electoral mexicano.
Mientras Alejandro “Alito” Moreno acusa persecución y crimen organizado, los datos oficiales del INE confirman una caída histórica del padrón priista en casi todo el país.
El Partido Revolucionario Institucional (PRI) atraviesa una de sus peores crisis de militancia en décadas. De acuerdo con cifras oficiales del Instituto Nacional Electoral (INE), el tricolor pasó de un millón 411 mil 889 afiliados en agosto de 2023 a apenas 911 mil 69 en febrero de 2026, lo que representa la pérdida de casi un tercio de su padrón en menos de dos años.
Pese al desplome, el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, optó por el discurso de confrontación. Aseguró que el gobierno federal y Morena, en colusión con el crimen organizado, presionan a exmilitantes priistas con la amenaza de retirarles programas sociales. “No es sencillo fortalecer la afiliación”, afirmó tras firmar un convenio con el INE para impulsar el registro partidista mediante aplicaciones electrónicas.
Sin embargo, los números no acompañan el relato. La reducción del padrón es constante: a finales de 2025 el PRI contaba con cerca de 940 mil militantes, cifra que cayó en casi 30 mil personas en apenas semanas, mientras 55 organizaciones buscaban su registro como nuevos partidos políticos.
Aun con este escenario, Moreno reiteró que el PRI votará en contra de la reforma electoral que presentará la presidenta Claudia Sheinbaum, a la que calificó como “muerta y podrida”, acusándola de atentar contra la democracia. En paralelo, expresó su respaldo al INE, al advertir que México necesita un órgano electoral autónomo, fuerte y con suficiencia presupuestal, no subordinado al poder político.
La debacle priista es visible en casi todo el país. En Baja California Sur, antes bastión del sector turístico, apenas se registran 798 afiliados; en Morelos, sólo 725. El partido resiste parcialmente en Coahuila, con 167 mil 458 militantes, y en el Estado de México, donde apenas sobreviven 233 mil 31 registros, muy lejos de su antiguo dominio.
Más allá de discursos y acusaciones, los datos duros del INE confirman una realidad incómoda: el PRI se achica, pierde presencia territorial y enfrenta una desbandada que ni la retórica ni los convenios logran frenar.
Con información de Fabiola Martínez para La Jornada.
Exconsejeros del INE, empresarios cercanos a Claudio X González e intelectuales vinculados a Enrique Krauze han encontrado en las asociaciones civiles y los frentes políticos una nueva forma de agrupar a la dividida oposición con el fin de aminorar la influencia de la Cuarta Transformación (4T).
Por Martha Rojas
Miembros del PRI, PAN y PRD, así como periodistas, intelectuales ligados a Enrique Krauze y una cúpula de líderes empresariales encabezada por Claudio X. González, vuelven a asociarse bajo la figura de una organización civil para intentar “contrapesar” a la 4T.
Figuras como Lorenzo Córdova, Vicente Fox, Aurelio Nuño, Héctor de Mauleón, el senador Juan Carlos Romero Hicks y el escritor Rafael Pérez Gay, presentaron en redes sociales el Frente Amplio Democrático, el cual buscará impedir que la Reforma Electoral, propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum, se apruebe.
Como primer frente de batalla, los firmantes —entre los que también se encuentran exconsejeros del INE— buscarán recabar firmas de integrantes de la sociedad civil a través de un sitio web habilitado para tal fin. Se trata de otro intento de la oposición mexicana por reducir el peso de Morena en el Congreso.
Y es que, aunque el Frente Amplio Democrático se presenta como una nueva organización, ni sus consignas ni su estructura son realmente nuevas. Desde 2018, la oposición ha intentado, bajo distintos nombres y plataformas, desestabilizar al morenismo, sin éxito.
En 2021, surgió Sí por México, impulsada por Claudio X. González y Gustavo de Hoyos, expresidente de la Coparmex, con el objetivo de aglutinar a la oposición rumbo a las elecciones de 2024. Posteriormente, nació Fuerza y Corazón por México, alianza PRI-PAN-PRD que fracasó en las urnas y derivó en el Frente Amplio por México, que intentó impulsar la candidatura de Xóchitl Gálvez.
Antes y después, Va por México buscó remontar en los procesos electorales de 2021, 2023 y 2024, sin lograr resultados favorables. Sin embargo, los mismos personajes reaparecen ahora detrás del Frente Amplio Democrático, presentado el 3 de febrero de 2026.
Como muestran los hechos, no se trata de un esfuerzo aislado, sino de una estrategia reiterada de la oposición para proteger privilegios y frenar el avance de Morena.
Claudio X. González, promotor de los movimientos civiles
En diciembre de 2025, organizaciones civiles ligadas a Claudio X. González recabaron 130 mil firmas para presentar al Congreso una propuesta propia de Reforma Electoral. Entre ellas destacan Marea Rosa, Somos México, Sociedad Civil México, Sí por México, Creemos México, Proyecta México y Unidos México.
Llama la atención que Somos México no solo busca incidir en demandas sociales, sino convertirse en partido político rumbo a las elecciones de 2027. De cumplir con las afiliaciones y tras la fiscalización del INE, podría transformarse en una fuerza política opositora, integrada por militantes de la Marea Rosa, movilizados contra Andrés Manuel López Obrador desde 2022.
A poco más de un mes de vencer el plazo legal, Somos México intensifica su movilización, mientras nuevos frentes emergen del mismo bloque opositor. A la lista se suman México Tiene Vida, de corte ultraconservador y vinculado a iglesias evangélicas, y Personas Sumando, impulsada por exfuncionarios del INE, que pese a registrarse como asociación civil, opera como partido en formación.
Entre todas estas organizaciones, un nombre se repite: Claudio X. González, quien ha utilizado múltiples frentes para confrontar a Morena, en lo que parece una lucha política personal.
Además de Salvemos México y Marea Rosa, González impulsó Mexicanos Contra la Corrupción, organización que enfrenta un revés del SAT tras perder su registro como donataria autorizada, lo que le impide recibir donativos deducibles de impuestos. Hasta 2025, esta asociación acumuló más de 502 millones de pesos en donativos.
Tan solo en 2025, un informe del SAT reveló que Mexicanos Contra la Corrupción recibió 14 millones 269 mil 824 pesos. Aunque la organización no detalla sus gastos, afirma que los recursos se destinan a videos, investigaciones y reportajes contra la 4T.
Así, bajo el disfraz de movimientos civiles, la oposición insiste en desestabilizar al Movimiento de Regeneración Nacional.
La mandataria critica la postura de un grupo opositor a la Reforma Electoral, en medio de un fuerte respaldo ciudadano.
Claudia Sheinbaum, presidenta de México, utilizó su conferencia mañanera para lanzar una crítica mordaz al nuevo grupo opositor que se ha formado en respuesta a la Reforma Electoral. Este Frente Amplio, integrado por figuras conocidas de la derecha, busca presentar una imagen de unidad en contra de la reforma, aunque todavía no se ha dado a conocer su contenido.
Durante su exposición, Sheinbaum mostró el manifiesto firmado por 500 supuestos intelectuales y políticos. Según la mandataria, todos ellos pertenecen al mismo círculo conservador. “Es interesante que ya están diciendo que hay ‘tensión institucional’ antes de que la reforma se presente”, comentó con ironía, al destacar que su gobierno cuenta con un 70% de aprobación ciudadana.
La mandataria aseguró que este grupo clama por la “democracia constitucional”, cuando, en su opinión, la verdadera democracia reside en el poder del pueblo. Este respaldo popular, según ella, es contundente y contradice las afirmaciones del Frente Amplio.
Sheinbaum también cuestionó el relato de la “transición a la democracia” que la oposición suele promover. Recordó que la victoria de Vicente Fox en el 2000 estuvo marcada por controversias, incluyendo acuerdos con el PRI y acusaciones de fraude electoral en las elecciones de 2006. Al mencionar a personajes como Labastida, quien figura entre los firmantes, provocó risas entre los reporteros al recordar su historial político.
En su mensaje, enfatizó que la libertad de expresión permite a estas figuras manifestarse, a pesar de sus contradicciones. “Es bueno que se agrupe, porque en México hay plena libertad para hacerlo”, concluyó Sheinbaum.
Con este discurso, la presidenta se reafirma frente a la oposición, dejando claro que el apoyo popular a su administración es un elemento clave en el actual panorama político.