Etiqueta: Polarización

  • ¿Cómo sobrevivir a la cena familiar sin perder la paciencia ni el cariño?

    ¿Cómo sobrevivir a la cena familiar sin perder la paciencia ni el cariño?

    La ciencia y la psicología ofrecen herramientas prácticas para reducir el estrés y evitar conflictos políticos o ideológicos durante las cenas navideñas, priorizando la paz mental y los vínculos familiares sobre la confrontación.

    La temporada decembrina nos vende la imagen de la “familia perfecta” alrededor de una mesa iluminada. Sin embargo, la realidad para muchos es distinta: es el momento en que convergen generaciones, ideologías y posturas políticas opuestas en un espacio reducido.

    ¿Es posible salir ileso de un debate sobre política, religión o estilos de vida entre el pavo y el brindis? La ciencia y la psicología dicen que sí.

    ¿Por qué discutimos tanto en Navidad?

    No es solo tu familia. Según un estudio de la American Psychological Association (APA), el 38% de las personas admite que su nivel de estrés aumenta durante las fiestas, siendo los conflictos familiares una de las causas principales.

    Además, un fenómeno curioso analizado por científicos de datos (como los de la plataforma Square) muestra que las discusiones políticas en cenas familiares pueden acortar la duración de la reunión en hasta 30-50 minutos.

    La polarización no solo amarga el postre, sino que físicamente nos aleja.

    Preparación Mental: El “Mapa de Minas”

    Antes de sentarte a la mesa, identifica los temas “gatillo”.

    La psicología cognitiva sugiere la técnica del “Reencuadre”. En lugar de ver a tu tío con opiniones radicales como un adversario, míralo como alguien cuya visión del mundo fue moldeada por una época y circunstancias distintas. Entender no es aceptar, pero reduce tu reactividad.

    Estrategias Prácticas en la Mesa

    La Regla de los 5 Segundos: Antes de responder a ese comentario pasivo-agresivo, respira. Esos 5 segundos permiten que tu corteza prefrontal (la parte racional) tome el control antes de que la amígdala (la parte emocional/impulsiva) dicte una respuesta de ataque.

    Técnica del “Puente”: Si el tema se vuelve pantanoso, valida y desvía. Ejemplo: “Es un punto de vista interesante, tío. Por cierto, hablando de cambios, ¿cómo te ha ido con el nuevo proyecto que mencionaste?”

    Preguntas en lugar de afirmaciones: En lugar de intentar convencer con datos (que rara vez funciona en una cena), haz preguntas curiosas: “¿Qué te hizo llegar a esa conclusión?”. Esto obliga a la otra persona a salir del modo “ataque” y entrar en modo “explicación”.

    El Mito de la “Victoria”

    El mayor error es creer que vas a ganar un debate en Navidad. El psicólogo Jonathan Haidt, autor de La mente de los justos, explica que nuestras intuiciones morales son como un elefante y nuestra razón es el jinete. Si el elefante (la emoción) no quiere moverse, el jinete (los datos) no podrá obligarlo.

    ¿Cuándo retirarse?

    Saber sobrevivir también implica saber cuándo dejar la mesa. Si la conversación pasa del debate a la falta de respeto o al ataque de identidad, es válido aplicar la técnica del “Disco Rayado”: “Entiendo que pienses así, pero prefiero que hablemos de otra cosa para disfrutar la cena”. Repetir sin variar el tono.

    La cena de Navidad no es el foro para cambiar el sistema político ni para resolver traumas de la infancia. El éxito no se mide en quién tuvo la razón, sino en quién logró mantener su paz mental y preservar el vínculo afectivo por encima de la diferencia ideológica.

  • Poder Judicial de la Federación: una reconciliación urgente

    Poder Judicial de la Federación: una reconciliación urgente

    Por Fabiana Estrada

    Las instituciones públicas no son meras estructuras burocráticas; su esencia radica en un sentido de misión compartido que trasciende intereses partidistas o personales. Este sentido de misión implica una orientación colectiva hacia objetivos superiores, ligados al bien común: bienestar, crecimiento, seguridad, justicia, etc.

    En el caso del Poder Judicial de la Federación, la reforma judicial no solo estableció una nueva estructura y un nuevo modelo de acceso a los cargos de personas juzgadoras, a través del voto popular, sino que pretende ser un replanteamiento de la visión de justicia. Busca redefinir la misión de los poderes judiciales para hacerlos más sensibles a las realidades sociales, más cercanos a las personas y más enfocados a la rendición de cuentas.

    Pero la radicalidad de la reforma y el clima imperante de polarización en el discurso público generaron un ambiente de confrontación al interior del Poder Judicial de la Federación, que no ha menguado en la etapa postelectoral y que pone en riesgo no solo la función que desempeña, sino la confianza ciudadana y con ella la certeza necesaria para la vigencia del Estado de Derecho.

    En la prensa y en las redes sociales se fomenta una hostilidad contra los jueces electos, a quienes despectivamente se identifica como “del bienestar”. Se les atribuye en automático una supuesta alineación con el sistema político y se contraponen a los jueces de carrera, supuestamente llenos de sabiduría y virtud. Así, se construyen barreras entre colegas, polarizando el ambiente laboral y operativo del Poder Judicial.

    Estos conflictos internos y este afán de “exhibir” a las personas juzgadoras afectan la independencia judicial. Al promover narrativas que deslegitiman a ciertos jueces por su origen electoral, se incentiva un clima de desconfianza que alienta interferencias externas, como campañas mediáticas o presiones partidistas, lo cual contradice la misión de velar por la legalidad y la separación de poderes.

    Además, la polarización erosiona la confianza ciudadana en el sistema de justicia. Se amplifica el escepticismo público, haciendo que los ciudadanos duden de antemano de la imparcialidad de las resoluciones judiciales, lo que va en detrimento del servicio público y daña el Estado de Derecho.

    Por supuesto, que todas las personas juzgadoras deben estar abiertas al escrutinio público: ese es el objetivo que se perseguía con el sistema de elección popular. Pero buscar a toda costa ridiculizar, generalizar las críticas y hacer del Poder Judicial una caja de resonancia de las divisiones partidistas es simplemente irresponsable.

    Urge reconstruir puentes, priorizando la misión colectiva de justicia por encima de etiquetas divisorias y rencores pasados. Es tiempo de reconstruir el sentido de pertenencia a la institución, porque quienes pierden con este encojo absurdo son las personas justiciables. Sin un norte común, las instituciones se fragmentan, pierden legitimidad y fallan en su servicio público esencial. Nadie debería desear ese resultado.

  • “Dedíquese a gobernar, no a polarizar”: responde Alito a Claudia Sheinbaum

    “Dedíquese a gobernar, no a polarizar”: responde Alito a Claudia Sheinbaum

    El dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, lanzó un mensaje directo a la Presidenta Claudia Sheinbaum: “si quiere debate político, que se vaya a la dirigencia de un partido; si no, que se dedique a gobernar”.

    En conferencia de prensa, el líder priista subrayó que los debates deben quedar en el terreno de los partidos, el Congreso y los políticos, no en la Presidencia de la República. “El que quiera participar en el trabajo político que se vaya a un partido o al Poder Legislativo, pero quien tiene la función de ejercer el gobierno debe dedicarse a gobernar”, enfatizó.

    Moreno, conocido como “Alito”, también criticó al Gobierno federal por alimentar la polarización. Aseguró que el PRI se mantiene como opción y llamó a los votantes que confiaron en Andrés Manuel López Obrador a recapacitar: “Les falló, pero aquí está el PRI para escuchar, para ganar su confianza y no fallarles”.

    La respuesta de Alito surge luego de que Sheinbaum, en la llamada “mañanera del pueblo”, acusara al PRIAN de autoritarismo y comparara los hechos ocurridos en la Comisión Permanente, donde se registró una golpiza, con los porros de la UNAM.

  • Los que respaldan golpes de estado desestiman Elección Judicial

    Los que respaldan golpes de estado desestiman Elección Judicial

    La cuestionable Misión de Observación Electoral de la Organización de los Estados Americanos (OEA), ya dio su “estimación” preliminar sobre las pasadas elecciones judiciales que se llevaron a cabo en nuestro país, el domingo primero de junio.

    La OEA reconoció, en primera instancia, que el proceso electoral extraordinario, se llevó a cabo con tranquilidad y en paz, sin embargo no tardaron en desestimar el ejercicio democrático, diciendo que fue “sumamente complejo y polarizante”, por lo que “recomienda” no replicar este modelo de lección para el Poder Judicial.

    Yo solamente me pregunto: ¿cómo un ejercicio democrático fomenta la polarización? Están diseñados para que toda la ciudadanía participe, incluso si está en desacuerdo; es la forma más parcial en que se puede expresar, incluso, un descontento. Entonces, ¿estarán viendo todo el panorama?, o ¿fue polarizada su opinión tras reunirse con los opositores Norma Piña y  Javier Laynez?, por ejemplo. O quizá se la pasaron sintonizando los “reportajes especiales” de Azteca.

    Estos enviados de la OEA, dijeron que se tendría que evaluar si este proceso electoral“contribuye a fortalecer los principios fundamentales de la administración de justicia; o si, por el contrario, acaba debilitando la transparencia, imparcialidad, eficacia e independencia del Poder Judicial”. Dicho lo anterior, recomendaron a otros países de la región “que no se replique este modelo de selección de jueces”.

    La Presidenta Claudia Sheinbaum lo dijo en sus conferencias matutinas más recientes: todo proceso es perfectible y se evaluarán los puntos de mejora, sin embargo, la Elección Judicial en nuestro país, es un ejercicio democrático sin precedentes, que busca que la justicia sea accesible para todo el pueblo mexicano y no solo para unos cuantos. Sin duda es mejorable, pero al parecer, la OEA y unos cuantos detractores, le temen al cambio, a lo nuevo y al fin de los privilegios que compran algunos, con el saliente Poder Judicial.


  • Ante la falta de rumbo que hay en la oposición, Alito Moreno confiesa que busca polarizar a la ciudadanía

    Ante la falta de rumbo que hay en la oposición, Alito Moreno confiesa que busca polarizar a la ciudadanía

    En una reciente entrevista con Carlos Alazraki en Atypical TeVe, el dirigente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno, confesó abiertamente que el reto de su partido es “polarizar” a la población, aunque según él, “en el buen sentido”.

    “Tenemos que sumar, tenemos que polarizar en el buen sentido”, afirmó Moreno durante la conversación, lo que generó críticas inmediatas por su tono y enfoque. Beatriz Pagés, periodista y exmilitante del PRI, rebatió esta postura, exigiendo un enfoque más serio y un proyecto de Nación claro por parte del partido tricolor.

    Un Partido sin Rumbo

    Pagés enfatizó quelos dirigentes políticos no solo deben criticar al gobierno, sino también ofrecer soluciones concretas: “Necesitamos un hombre o mujer fuerte, políticamente hablando, con claridad absoluta sobre lo que necesita México. El PRI debe trabajar en una nueva narrativa y un proyecto de Nación que inspire al país, especialmente a los jóvenes”, apuntó Pagés.

    La exigencia de Pagés llega en un contexto en el que el PRI enfrenta una de sus peores crisis de liderazgo y desempeño electoral bajo la dirección de Alito Moreno, quien recientemente impulsó cambios en los estatutos del partido para extender su tiempo al frente de la dirigencia.

    El Papel de los Jóvenes

    Durante la entrevista, Moreno también subrayó la importancia de incluir a las nuevas generaciones en la estructura del partido como una estrategia para revitalizar al PRI. Sin embargo, estas declaraciones contrastan con su controvertida reelección como líder del partido, lo que ha sido criticado por diversos sectores como un intento de “secuestrar” al PRI y perpetuar un liderazgo cuestionado por sus malos resultados.

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  • López Obrador exhibe que la derecha no sabe qué es la polarización: Ante el triunfo arrazador de la 4T en las elecciones, no se puede hablar de tal cosa

    López Obrador exhibe que la derecha no sabe qué es la polarización: Ante el triunfo arrazador de la 4T en las elecciones, no se puede hablar de tal cosa

    Durante su conferencia matutina, el presidente Andrés Manuel López Obrador destacó los resultados de las elecciones pasadas, en las que Morena y sus aliados ganaron en 31 de las 32 entidades del país. Ante sus adversarios, López Obrador ironizó: “Ahí está la polarización, ¿qué van a hacer ahora?”.

    Frente a un mapa de México prácticamente pintado de guinda, excepto Aguascalientes, el mandatario recordó que antes de los comicios del 2 de junio, sus opositores insistieron en hablar de “polarización”.

    “Estuvieron dale y dale, esto debe de ayudar a revisar los procedimientos de los medios de comunicación, hablaban de polarización, agarran términos, frases de fuera, no se puede en política extrapolar las realidades, para empezar”, comentó el presidente.

    “’Hay polarización, ´hay polarización´, ahí está la polarización, ¿qué van a hacer ahora?“, cuestionó López Obrador, subrayando el contundente respaldo electoral que obtuvo su partido.

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  • Polarización, otro mito

    Polarización, otro mito

    Toda realidad tiene dos interpretaciones: la simple y la compleja. La primera suma hechos inconexos, la segunda establece congruencia. Cada suceso de un país es narrado en todo el mundo, con una superficialidad que arroja dudas sobre la veracidad de lo expuesto. La información surge sin contexto, sin causas y con efectos muchas veces tergiversados. México no es la excepción.

    Así la lectura de la realidad puede clasificarse en dos, la superficial y la profunda. Su diferencia no depende de quién emite la información, sino de quien la recibe, que, en la mayoría de los casos está acostumbrado a tener una idea de la realidad ya digerida, interpretada, consumada, inamovible.

    La manera superficial de apreciar la realidad es, por desgracia, la más común. La gente adopta como propia la versión de los medios sin cuestionar y se queda con la idea de que más allá no hay más que el discurso de los medios y sus líderes de opinión, categoría que va quedando en desuso dado el desgaste de su credibilidad.

    Durante todo este sexenio se habló de la polarización de la sociedad, se polariza un país a causa de hechos concretos, por condiciones sociales precisas, por estratos definidos, por características medibles.

    En realidad, la polarización de la sociedad mexicana no surgió de las conferencias matutinas como algunos aseguran, sin ver un antes y su marco social e histórico.

    Los pobres no surgieron de la nada, ni son producto de la actual administración. La polarización es una actitud que nace en la individualización de los seres humanos, precisamente por la falta de solidaridad, de respeto al próximo. El ser humano deja de procurar al prójimo por miedo.

    Las causas que algunos adjudican al origen de la polarización social en México, la ubican en un solo objetivo, producto de resentimientos o rencores: el presidente de la República; sin embargo, habrá que ver cómo los conservadores desprecian al resto de la población que considera que no está a su nivel económico.

    La simplicidad, a la que han reducido la política, producto de su ignorancia, de democracia o dictadura; libertad o comunismo. Es u discurso que polariza, lleno de resentimientos. Las desigualdades sociales tampoco surgieron el 1 de diciembre de 2018.

    Entre las muchas funciones de la conferencia mañanera está el derecho de réplica, poco practicado en México y menos aún por los funcionarios públicos. En el pasado nadie los criticaba de tal manera que no tenían la necesidad de aclarar noticias falsas. El autoritarismo no permitía críticas y menos aún, exageraciones de la realidad. Mentir para criticar al gobierno hubiera sido causa de desaparición forzada, como sucedió con algunos periodistas.

    La polarización, como la inflación, la inseguridad, la mala educación, es un problema mundial. No es privativa de México ni tiene la culpa el Presidente de la República ni el espacio de la conferencia matutina es una arena de gladiadores. El hecho de que el presidente enfrente a los comunicadores detractores o no, es un acto de democracia horizontal que, al no concebir tal desacato a las reglas de la desigualdad habitual, le nombran provocación, violencia verbal, o polarización.

    La polarización es el lago antagónico a la existencia de la comuna. La individualidad supera a la comunidad, o con palabras del filósofo polaco Zygmunt Bauman: “No es que hayamos perdido la humanidad, el encanto y la calidez que con tanta facilidad manifestaban nuestros antepasados, sino más bien que nuestras penurias rara vez pueden aliviarse compartiéndolas, ni siquiera con los mayores afectos. Los sufrimientos que tendemos a experimentar no son comunes, y, por lo tanto, no reúnen a sus víctimas. Nuestros sufrimientos dividen y asilan: nuestras desdichas nos separan, desgarrando el delicado tejido de la solidaridad humana”.

    La polarización tiene raíces más profundas de lo que algunos creen. No tiene nombre ni apellido, son parte de la descomposición del individualismo exacerbado en el que por muchos años se basó la civilización humana.

    Lo que no deja de sorprender es la seguridad con la que hablan quienes creen tener la verdad en un puño asegurando que el Presidente polariza, o que la sociedad mexicana está polarizada por la política o las preferencias partidistas, dicha postura no sólo confunde, insulta.

  • ¿POLARIZACIÓN?

    ¿POLARIZACIÓN?

    De acuerdo a las versiones de la mayoría de los líderes de opinión conservadores, nuestro país se encuentra polarizado por culpa de nuestro presidente. Este argumento por demás ridículo, es uno más de los que de manera criminal difunden líderes de opinión, periodista, políticos, intelectuales, organismos de la auto llamada sociedad civil, todos ellos vinculados al poder oligárquico, de esa minoría rapaz que llevo a nuestro país a una profunda crisis económica y social.

    Con base en las más recientes encuestas, el proyecto de la Cuarta Transformación impulsado por nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador se encuentra en su nivel más alto de aceptación, esto gracias a la difusión que se ha dado de los beneficios derivados de los programas sociales y de infraestructura en sus proyectos insignia, algunos terminados y otros en construcción. Eso evidencia la mala fe con la que actúan los miembros del llamado círculo rojo, “comunicadores y líderes de opinión” subordinados a los intereses de la cúpula empresarial y política conservadora.

    En este sentido es importante analizar la fortaleza que se ha logrado en torno al empoderando social que nos ha proporcionado la llamada Revolución de las Coincidencias, más allá de la posibilidad de conformar un proyecto viable de gobierno, también nos proporciona una nueva forma de convivencia social basada en el respeto la honestidad y el apoyo común. Es evidente que con dicha fortaleza social se puede realizar un proyecto en torno a la difusión de los beneficios y contrarrestar la farsa informativa de los medios comerciales que se benefician al difundir mentiras para atacar al mejor gobierno desde Lázaro Cárdenas.

    La actual coyuntura mediática demuestra la debacle en la que han caído las empresas dedicadas a comercializar la información como es el caso de la virtual quiebra de Televisa y TV Azteca, principales empresas responsables de difundir mentiras, solo para beneficiar a una oligarquía rapaz y sin escrúpulos morales.

    En el empoderando ciudadano se encuentra la fortaleza y la posibilidad de corregir el rumbo de los medios convencionales y así contar con medios de información veraces y objetivos.

  • AMLO explica que en México no hay división ni polarización, ya que el 70% del pueblo dice estar a favor de la 4T (VIDEO)

    AMLO explica que en México no hay división ni polarización, ya que el 70% del pueblo dice estar a favor de la 4T (VIDEO)

    Este viernes el Presidente Andrés Manuel López Obrador se tomó unos minutos para explicar que en México no hay polarización debido a que la mayoría del pueblo está a favor de la Transformación y mostró la reciente encuesta de Morning Consult en la cual tiene un 70 por ciento de aprobación.  

    El primer mandatario igualmente detalló que México es un país en donde se puede vivir en libertad y se garantiza el derecho a disentir, por lo que lo de la “polarización” no es más que un discurso. 

    En el mismo sentido, AMLO cuestionó como algunos medios de desinformación y como realizaron la cobertura de la eliminación de los 13 fideicomisos del Poder Judicial. 

    “Un despliegue como si se tratara de defender el aumento a los salarios de los trabajadores, como si se tratara de ayudar para que se garantizara el Estado de bienestar en México […] que haya protección desde la cuna hasta la tumba”.

    Sobre el tema del paro del Poder Judicial, el líder del Ejecutivo federal aclaró una vez más que no se tocarán los sueldos de los trabajadores ni sus prestaciones, esto en referencia a la desinformación que hay entre el sindicato del PJF.  

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    Este lunes, el Presidente Andrés Manuel López Obrador se tomó algunos minutos de su conferencia matutina para explicar por qué México no es un país “polarizado” tal y como acusa todo el tiempo la derecha.

    “Dicen: polarizado, el país. No, politizado el país, que es distinto, polarizado ni siquiera en lo cuantitativo, no es para presumir pero tenemos el 70 por ciento de aceptación, polarización sería que fuese 50-50, pero 70-30 no es polarización”, explicó el primer mandatario.

    Agregó que en lo cualitativo, México es un pueblo que ha resistido una campaña de desprestigio y golpista orquestada por los medios de información y calificó de excepcional a la población por no dejarse manipular por la derecha.

    “Como siempre lo hemos dicho (México) es de los pueblos analfabetismo (político) en el mundo y todo se está haciendo respetando el estado de derecho”, destacó López Obrador y celebró la integridad que tiene el movimiento que encabeza.

    “No tenemos mayoría, como era antes, ni damos instrucciones en el Poder Judicial, para que las resoluciones nos beneficien, ni me importa, cuando yo le pida a un ministro que vote a favor de algo que beneficie al Ejecutivo, pierdo autoridad, sobre todo pierdo autoridad moral”, sentenció Andrés Manuel.

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