Etiqueta: Pobreza

  • Sheinbaum celebra reducción histórica de la pobreza en pueblos indígenas con el Plan de Justicia Amuzgo

    Sheinbaum celebra reducción histórica de la pobreza en pueblos indígenas con el Plan de Justicia Amuzgo

    Al supervisar los avances del Plan de Justicia del Pueblo Amuzgo en Tlachistlahuaca, Guerrero, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó que 13.5 millones de personas salieron de la pobreza en México gracias a políticas que apoyan a quienes menos tienen.

    En el caso de la población indígena, la pobreza disminuyó 9.5 puntos porcentuales, pasando de 70.3% en 2018 a 60.8% en 2024, lo que representa medio millón de personas con mejores condiciones de vida. “Después de 36 años de aumento de la pobreza en el país, de 2018 a 2024 logramos la mayor reducción en tan poco tiempo”, afirmó Sheinbaum.

    La mandataria destacó que los recursos públicos se destinan directamente a obras y programas de bienestar, sin corrupción, con un presupuesto de 850 mil millones de pesos este año. Además, señaló que los planes de justicia para pueblos indígenas y afrodescendientes, iniciados por el presidente López Obrador, continúan y se amplían.

    “En este Plan de Justicia del Pueblo Amuzgo, las comunidades deciden en asambleas sus prioridades en salud, educación, caminos, cultura y servicios. Por primera vez reciben presupuesto directo y, antes de septiembre, todas las comunidades indígenas y afrodescendientes del país contarán con apoyos efectivos”, explicó la Presidenta.

    El titular del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, Adelfo Regino, añadió que los planes de justicia contribuyen a la disminución de la pobreza multidimensional al focalizar el presupuesto en infraestructura social básica, derechos sociales y desarrollo territorial, dejando que sean los propios pueblos quienes decidan cómo invertir los recursos.

  • En México, el 1% más rico supera 442 veces al sector más pobre

    En México, el 1% más rico supera 442 veces al sector más pobre

    La desigualdad en México sigue mostrando cifras alarmantes. Mientras el 10% más pobre del país apenas sobrevive con 2 mil 168 pesos al mes por persona, equivalentes a poco más de 70 pesos diarios, el 1% más rico percibe en promedio 958 mil 777 pesos mensuales, es decir, 442 veces más que los hogares en situación de mayor vulnerabilidad.

    De acuerdo con La Política Online, con base en datos el informe “¿Derechos o privilegios?”, elaborado por Oxfam México y el Instituto de Estudios sobre la Desigualdad (Indesig) a partir de la ENIGH 2024, aunque los ingresos en general crecieron 19% entre 2018 y 2024, las ganancias siguen concentrándose en los sectores privilegiados. El índice de Gini pasó de 0.68 a 0.63, lo que representa una leve mejoría, pero mantiene al país entre los más desiguales del mundo, sólo detrás de Colombia, Namibia y Sudáfrica.

    El estudio destaca que el 1% más rico concentra el 35% de todos los ingresos nacionales, mientras el 10% más pobre apenas accede al 2%. El alza al salario mínimo y ciertas reformas laborales explican parte del aumento, pero los programas sociales sólo representaron 16% del crecimiento en los hogares más pobres. Además, las herencias y legados continúan reforzando la brecha: el 20% más rico recibe casi la mitad de ellos.

    La desigualdad también tiene rostro de género. Los hogares encabezados por madres solteras reportan en promedio 11 mil 500 pesos mensuales por persona, menos de la mitad que otros hogares, que alcanzan 24 mil pesos. Incluso cuando logran ubicarse entre el 10% de mayores ingresos, estas mujeres ganan significativamente menos que otros hogares del mismo nivel, reflejando el llamado “costo de cuidar”.

    En el ámbito del gasto, la distancia es igual de marcada: el 10% más pobre destina casi todo a alimentos, mientras que el 10% más rico puede invertir en educación, transporte y esparcimiento. Para Oxfam, el reto es claro: fortalecer servicios públicos, mantener políticas salariales efectivas y avanzar hacia una política fiscal redistributiva, pues aunque la pobreza se ha reducido, la desigualdad estructural sigue marcando a México.

  • Pobreza en pueblos indígenas disminuyó 9.5% durante sexenio de AMLO, destaca INPI

    Pobreza en pueblos indígenas disminuyó 9.5% durante sexenio de AMLO, destaca INPI

    La población indígena en México registró una reducción de 9.5% en pobreza durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, dado que pasó de 70.3% en 2018 a 60.8% en 2024, según un análisis de La Jornada con base en datos del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) y del INEGI.

    Esto significa que 500 mil personas indígenas salieron de la pobreza, mientras que, por otro lado, 300 mil personas salieron de la pobreza extrema, lo que significa una reducción en 4.2 puntos porcentuales.

    El INPI atribuye estos avances al incremento de ingresos: quienes no contaban con recursos suficientes para cubrir necesidades alimentarias bajaron de 36.2% a 29.1%, y los ingresos de población hablante de lengua indígena se duplicaron de 8,369 a 17,063 pesos trimestrales entre 2018 y 2024.

    Además, programas como el Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social para Pueblos Indígenas y Afromexicanos (FAISPIAM) han destinado más de 12 mil millones de pesos para que cada comunidad decida en qué obras invertir, fortaleciendo así educación, salud e infraestructura.

    Por su parte, el Programa de Apoyo a la Educación Indígena (PAEI) ha beneficiado a 83 mil estudiantes con comedores y actividades complementarias, lo que ha reducido la carencia por acceso a alimentación nutritiva de 35.9% a 26.9%. Paralelamente, el Programa de Caminos Artesanales pavimentó 4 mil 299 km en 473 caminos, lo que ha conectado comunidades y generando empleo local.

    El INPI resalta que estas acciones buscan cerrar la brecha de desigualdad, garantizando desarrollo integral, respeto a la autonomía y fortalecimiento del patrimonio cultural de los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas, y cumplen el principio de “por el bien de todos, primero los pobres”.

  • La mitad de los niños menores de 5 años en México viven en pobreza

    La mitad de los niños menores de 5 años en México viven en pobreza

    El 49.1% de los niños de entre cero y cinco años se encuentran en situación de pobreza, y bajo las condiciones actuales, tres de cada cuatro no superarán esta situación en la adultez, según datos del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY). Entre 2016 y 2024, la pobreza infantil disminuyó apenas 12 puntos porcentuales, mientras que la del resto de la población cayó más rápido, del 50.8% al 35.4%.

    El CEEY advierte que la pobreza infantil supera en casi 14 puntos a la media nacional, limitando el acceso de los menores a una vida digna. La movilidad social también es limitada: 73 de cada 100 personas nacidas en hogares con menos recursos no logran superar la pobreza en su vida adulta.

    El informe resalta que para romper la transmisión intergeneracional de la pobreza se requieren políticas públicas integrales que aseguren ingresos suficientes y acceso a educación y salud de calidad. Además de la pobreza multidimensional que afecta al 41.9% de los menores de cinco años, los grupos de 6 a 11 y de 12 a 17 años registran 39.3% y 36%, respectivamente, superando siempre la media nacional de 29.6%.

    Esta situación evidencia que, aunque hay avances en la reducción de pobreza, la infancia sigue siendo el grupo más vulnerable en México, con un futuro condicionado por el hogar en el que nacen.

  • 14 millones salieron de la pobreza, pero la batalla no ha terminado

    14 millones salieron de la pobreza, pero la batalla no ha terminado

    En agosto de 2025 se difundió un dato que podría marcar un antes y un después en la conversación pública de México: con base en la medición 2024 elaborada y publicada por el INEGI, casi 14 millones de personas dejaron de vivir en pobreza multidimensional respecto a 2016. El número, que podría parecer frío, es en realidad la historia de millones de mexicanas y mexicanos que hoy cuentan con un techo más digno, acceso a educación, servicios de salud o seguridad social. También es la señal de que, cuando el ingreso mejora y los programas sociales llegan a quienes más lo necesitan, las carencias retroceden. Sin embargo, este logro no está exento de contrastes, porque aún cuatro de cada diez personas siguen atrapadas en privaciones graves. El país avanza, sí, pero lo hace a dos velocidades.

    El dato que cambia la historia es claro: la proporción de población en situación de pobreza pasó de 43.2 % en 2016 a 29.6 % en 2024. En términos absolutos, se traduce en una reducción de 13.7 millones de personas, lo que acerca a México a un punto inédito en la última década. No se trata únicamente de más dinero en los bolsillos; significa que más familias cuentan con acceso a derechos básicos y con un entorno material más estable. Desde la óptica de la Ingeniería Política, convendría leer este fenómeno como el resultado de un sistema en el que distintos engranes —ingresos laborales, transferencias públicas y acceso a servicios— se alinearon para producir un cambio tangible en las condiciones de vida.

    Pero el país avanza a dos velocidades. Mientras en estados del norte como Nuevo León, Baja California y Baja California Sur la pobreza afecta a menos de una de cada diez personas, en Chiapas, Guerrero y Oaxaca más de la mitad de la población sigue en esa condición. En Chiapas, de hecho, más de una cuarta parte vive en pobreza extrema. La geografía del bienestar muestra un país fragmentado: un norte urbano e industrial que concentra empleos formales y servicios, y un sur rural que enfrenta barreras estructurales de infraestructura, conectividad y acceso a la seguridad social. Si no se cierra esta brecha territorial, cualquier avance nacional corre el riesgo de ser percibido como una estadística que beneficia solo a unos cuantos.

    ¿Qué carencias siguen doliendo? La mayor deuda está en la seguridad social: 48.2 % de la población, alrededor de 62 millones de personas, no cuenta con ella. En salud, la cobertura tampoco es universal: 34.2 % —unos 44.5 millones— carece de acceso. En vivienda se observan mejoras, pero aún 7.9 % de mexicanas y mexicanos vive con problemas graves de calidad o espacio, y 14.1 % no dispone de servicios básicos como agua potable o drenaje. La alimentación es otro frente abierto: 14.4 % de la población, es decir, cerca de 18.8 millones de personas, enfrenta carencia alimentaria. En educación, más de 6 millones siguen en rezago, un recordatorio de que el círculo de la desigualdad no se rompe sin inversión sostenida en el conocimiento.

    Los apoyos sociales sí hacen la diferencia. Sin las transferencias —pensiones, becas, programas alimentarios—, la pobreza extrema habría sido de 6.9 %, pero gracias a ellas se ubicó en 5.3 %. Esa diferencia equivale a casi dos millones de personas que evitaron caer en la franja más crítica. En términos sencillos, esto significó que miles de hogares pudieran costear alimentos, medicinas o servicios básicos que de otra forma hubieran estado fuera de su alcance. El mensaje es claro: los programas sociales no son dádivas; son instrumentos de política pública que, bien aplicados, salvan vidas y transforman trayectorias.

    Sin embargo, depender exclusivamente de transferencias no sería suficiente. Para consolidar y ampliar los avances habría que apostar por empleo formal con prestaciones, por un sistema de salud robusto, por educación pública de calidad y por infraestructura básica en comunidades donde hoy sigue faltando agua potable, drenaje o conectividad. Las transferencias deben verse como un piso de apoyo, pero no como un sustituto de los derechos universales. Si no se garantiza seguridad social y servicios básicos, las cifras podrían revertirse en cualquier crisis económica.

    Vale también explicar qué entendemos por pobreza multidimensional. No es solo la falta de ingresos. Es la combinación de un ingreso insuficiente para adquirir la canasta básica alimentaria y no alimentaria, más al menos una de seis carencias sociales: rezago educativo, acceso a servicios de salud, acceso a seguridad social, calidad y espacios de la vivienda, servicios básicos en la vivienda y acceso a alimentación nutritiva y de calidad. En otras palabras, una persona deja de ser considerada pobre multidimensional no solo cuando gana más, sino cuando, además, logra acceder a derechos que le permiten vivir con dignidad.

    La pregunta clave para mexicanas y mexicanos sería: ¿qué significa todo esto en su vida diaria? Si hay más comida en la mesa, si hijas e hijos pueden seguir estudiando, si existe un empleo estable o si se puede atender una enfermedad sin endeudarse, entonces el progreso se siente en carne propia. Pero si sigue faltando agua potable, si no hay acceso a seguridad social o si persiste el hambre, las cifras nacionales pueden parecer lejanas. Por eso la política pública tendría que ser quirúrgica: identificar territorios, cerrar brechas y dirigir con precisión los recursos a quienes más lo necesitan.

    La reducción de la pobreza multidimensional en México a su nivel más bajo en una década demuestra que los avances son posibles cuando el ingreso mejora, los programas sociales llegan a quienes más lo necesitan y se fortalecen derechos básicos; sin embargo, también revela que el país sigue partido en dos: uno que avanza con mayor bienestar y otro que permanece atrapado en carencias profundas. La verdadera prueba hacia el futuro no será solo mantener esta tendencia, sino convertirla en política de Estado que cierre las brechas territoriales, garantice seguridad social, salud, educación y vivienda para todas y todos, y haga que las cifras se traduzcan en vidas más dignas. Solo así México dejará de correr a dos velocidades y podrá caminar unido hacia un desarrollo justo y sostenible.

  • Aumento al salario impulsó caída histórica de la pobreza en México

    Aumento al salario impulsó caída histórica de la pobreza en México

    El aumento del salario mínimo y del ingreso laboral se consolidó como la principal fuente de la reducción de la pobreza multidimensional en México durante 2024, aseguró Graciela Márquez, presidenta del Inegi, en una entrevista con Excélsior. La funcionaria destacó que este incremento no solo beneficia directamente a quienes perciben el salario mínimo, sino que también “jala” otros segmentos salariales, especialmente en la informalidad laboral.

    Además del ingreso laboral, factores como la reforma del outsourcing y las transferencias monetarias de programas sociales contribuyeron a mejorar el poder adquisitivo de los hogares, explicó Márquez, al tiempo que señaló que la informalidad continúa como un refugio ante la falta de seguro de desempleo, especialmente para mujeres y trabajadores sin acceso a seguridad social.

    Por primera vez, desde que se mide, la carencia de seguridad social se ubica por debajo del 50% de la población, lo que representa un logro histórico que refleja la tendencia a la formalización del empleo, aunque el avance es gradual. La presidenta del Inegi advirtió que sin un mercado laboral más flexible y sin apoyos como el seguro de desempleo, la población continuará recurriendo al sector informal como alternativa.

    Márquez también alertó sobre el envejecimiento poblacional, con un aumento en el sector de personas de 65 años y más, fenómeno que marca el fin del bono demográfico y que tendrá impacto en los indicadores económicos y sociales del país, exigiendo políticas públicas que se adapten a estos cambios a largo plazo.

    Finalmente, la presidenta del Inegi afirmó que el instituto enfrenta el reto de mantener la evaluación integral de la política social, ahora a cargo de sus funciones tras el extinto Coneval, y ofrecer recomendaciones basadas en evidencia, para así garantizar que los indicadores de pobreza multidimensional y laboral sigan siendo precisos, transparentes y confiables.

  • Beatriz Gutiérrez Müller defiende logros de AMLO y denuncia ataques de medios

    Beatriz Gutiérrez Müller defiende logros de AMLO y denuncia ataques de medios

    La escritora y académica Beatriz Gutiérrez Müller emitió un mensaje contundente dirigido a la ciudadanía, en el que respondió a los ataques de ciertos medios de comunicación, a los que calificó como “fanatizados y calumniadores”.

    En su carta, la esposa del expresidente Andrés Manuel López Obrador subrayó que los señalamientos buscan involucrarla a ella y a su familia en cuestiones políticas, pese a que se dedica desde hace décadas a la docencia y la investigación en universidades públicas. Destacó que su compromiso con AMLO y su familia es firme: “Estamos siempre en resistencia… Lo protejo y lo seguiré haciendo hasta con mi vida, si es preciso”, señaló.

    Gutiérrez Müller también resaltó los logros históricos del presidente, entre ellos reducir la pobreza y la desigualdad en México, y aseguró que las acciones de su gobierno han devuelto el poder al pueblo de manera pacífica. Advirtió que los ciudadanos ahora conforman una fuerza vigorosa que no permitirá abusos ni corrupción.

    La académica concluyó su mensaje con un llamado a la responsabilidad mediática: “La verdad siempre se abre paso”, reiterando que cualquier intento de difamación es injusto y falso.

    Por su parte, Joan Guirado, periodista del diario de derecha español ABC, aclaró en una entrevista con Azucena Uresti que “nunca dijimos que alguno de los dos estuviera aquí, solo que había adquirido una vivienda y que podría habitarla dentro de un mes o un año”.

  • Dos de cada tres hablantes de lenguas indígenas viven en pobreza, revela Inegi

    Dos de cada tres hablantes de lenguas indígenas viven en pobreza, revela Inegi

    La pobreza multidimensional sigue afectando con fuerza a las comunidades indígenas en México. Según datos del Inegi, citados en un análisis de La Jornada, 5.3 millones de personas que hablan una lengua originaria, es decir el 66.3% del total, vivían en pobreza, más del doble del promedio nacional de 29.6%.

    Las mujeres indígenas son las más afectadas: 2.9 millones enfrentan carencias económicas, frente a 2.7 millones en 2018, lo que representa 67.4%, mientras que los hombres indígenas en pobreza son 65.2%.

    Entre los menores de 17 años, 38.7% vive en pobreza multidimensional, cifra superior al promedio nacional, mientras que los adultos mayores presentan 23.6%, por debajo del promedio del país.

    En tanto, la población afrodescendiente registra 1.2 millones en pobreza, equivalente a 32.3% de quienes se autodefinen como tal.

    El Inegi subraya que las mayores desigualdades se observan entre hablantes de lenguas indígenas, personas con discapacidad, diferencias de género y entre zonas rurales y urbanas.

  • Baja California logra histórica reducción de pobreza y se coloca como el estado menos pobre del país

    Baja California logra histórica reducción de pobreza y se coloca como el estado menos pobre del país

    Baja California se consolidó como el estado con menor pobreza en México, gracias a una política pública enfocada en quienes más lo necesitan, destacó la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda.

    La mandataria resaltó que este logro refleja la coordinación con el Gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum y la implementación de la estrategia Corazones, orientada a fortalecer ingresos, alimentación y acceso a derechos básicos.

    Entre 2022 y 2024, la pobreza en la entidad cayó del 13.4% al 9.9%, mientras que la pobreza extrema se redujo del 1.3% al 0.4%, según cifras del INEGI. Ávila Olmeda destacó que los resultados son fruto de un trabajo integral que combina programas sociales con fomento al desarrollo económico, incluyendo créditos para emprendedores y apoyos a pequeñas y medianas empresas.

    “Priorizar a quienes menos tienen está dando resultados. Vamos por el camino correcto: apoyar a los más vulnerables para el bienestar de todos”, afirmó la gobernadora, quien aseguró que estos avances motivan a redoblar esfuerzos para que nadie se quede atrás.

  • Sheinbaum celebra baja histórica de la pobreza y lanza Plan Lázaro Cárdenas

    Sheinbaum celebra baja histórica de la pobreza y lanza Plan Lázaro Cárdenas

    La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo celebró la histórica reducción de la pobreza en México: 13.4 millones de personas salieron de esta condición entre 2018 y 2024. Esto, calificó, es tanto un logro como una “hazaña de la Cuarta Transformación” y una muestra del “funcionamiento del humanismo mexicano”.

    “La reducción de la pobreza demuestra que nuestro modelo funciona: incrementamos el salario mínimo, impulsamos programas de bienestar y garantizamos derechos”, afirmó Sheinbaum, resaltando los resultados de sus políticas sociales.

    Según el INEGI, la pobreza pasó del 41.9% en 2018 al 29.6% en 2024, la mayor baja en cinco sexenios. En contraste, durante los gobiernos de Calderón y Peña Nieto, la cifra se mantuvo entre 49 y 55 millones de personas, mientras que con López Obrador, pese a la pandemia, descendió de 51.9 a 38.5 millones.

    La pobreza extrema también mostró una notable reducción, al pasar de 12.3 millones en 2008 a 7 millones en 2024, incluso tomando en cuenta el crecimiento poblacional. Este descenso refleja un esfuerzo sostenido por garantizar derechos básicos y apoyar a los sectores más vulnerables del país.

    En este marco Sheinbaum presentó el Plan Lázaro Cárdenas, dirigido a Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Morelos, Puebla y Estado de México, con especial atención en la Mixteca oaxaqueña. El plan incluye mejoras en escuelas y centros de salud, apoyo a artesanos, plantas de tratamiento de agua y obras carreteras, con más de 3 mil millones de pesos destinados en 2025 para reducir rezagos y facilitar el acceso a servicios esenciales.