Etiqueta: opinión

  • ¿Soberanía?

    ¿Soberanía?

    Algo está fallando en el discurso de “Soberanía”, muchos discursos sobre soberanía nacional, que somos un país independiente, etc. etc. etc. pero al final el Gobierno “cede” a los caprichos de “Trump” o de sus amos – Black Rock -, México cedió sin alegar mucho al tratado de 1944 del agua, no queriendo no queriendo, pero hay aranceles para productos provenientes de Asia, tal cual dictaron Trump y sus amos. Ahora, la que se sienta en la silla del águila, propone que miembros del ejército gringo entren a México, con el pretexto de entrenar a soldados mexicanos.

    Y yo preguntó, que cómo ceder al agua, cuando hace un año padecimos una gran sequía a nivel nacional; todavía a mediados de este año, la sentada en la silla del Águila, se decía preocupada de la gran sequía nacional, mucha sequía y cede el vital líquido por un acuerdo que ya debió disolverse.

    No hay más mercados para México, porque esa aferración al único mercado de los gringos, que no ven lo que pasa en EUA, pareciera más un compromiso con los mismos amos de Trump, Black Rock, ¿sería esa una de las razones, de la reunión de funcionarios de Black Rock con la presidente?

    Mucha cooperación militar con los gringos, que ya raya en infiltración en el Estado mexicano, ¿por qué no entrenan con mejores ejércitos? Digo, porque los hay, el ejército gringo y sus navy seals, como hemos visto en las últimas guerras creadas por los gringos, básicamente, no sirven para nada, sólo son victoriosos en las películas gringas.

    EUA se desmorona, y el Gobierno mexicano se aferra a seguir con los gringos, ¿por qué? muchos dirán, por la dependencia hacia los gringos, pues si nunca empezamos a dejarlos, nunca lo haremos y nos arrastrarán a la quiebra. Y los discursos de defensa de los connacionales en EUA, pues no sirven, los discursos de soberanía, ya empiezan a perder coherencia.

    Y ahora, Trump, piensa que el Mundo le debe todo, y el petróleo sólo les pertenece a los gringos, como ahora el copetes naranjoso cree del petróleo venezolano y el Mundo no hace nada para parar al ladrón de Trump, quién creen que siga en su búsqueda por la riqueza.

    No cabe duda, que Trump y su desgobierno avanzará hasta que Rusia y China le pongan un alto. Aunque mucho pro 4T siga creyendo que los EUA es lo mejor del mundo, porque hay muchos que no aceptan la realidad, y sobre todo también quieren que los gringos tomen el control de México, que es lo peor.

    Recordemos, la advertencia de AMLO, saldría si se atenta contra la democracia, si se intenta un golpe de Estado a Sheinbaum (será de auto golpe de Estado), o si se viola la soberanía nacional.

    Habrá que esperar qué pasa con las decisiones que tomen los gobernantes mexicanos, si no, tendremos que recurrir a la revocación de mandato, problemas grandes, soluciones mayores.

    Por lo pronto, les agradezco, por leer, soportar, y compartir; este intento de columna durante el 2025. Muchas gracias por su apoyo.

    Les deseo una FELIZ NAVIDAD, un FELIZ AÑO NUEVO, llenos de magia, con su familia, con salud, y que vengan muchos éxitos y logros para el 2026.

    No se les olvide, este texto está plagado de opiniones, cuestionamientos personales, algunos hechos reales y chunga.

    Gracias.

  • Persecución: el verbo hueco de los opositores

    Persecución: el verbo hueco de los opositores

    En los últimos días, la oposición ha sacado a flote uno de sus verbos favoritos: PERSECUCIÓN. Sin embargo, lo utiliza con una ligereza y de una forma automática que llaman la atención cada vez que un asunto de justicia, cualquiera que este sea, toca a personas e intereses que durante décadas se creyeron intocables. Tal es el caso de María Amparo Casar, presentado no como lo que es: un proceso sometido a esclarecerse dentro del marco de la ley, sino como prueba (según la oposición) de una supuesta persecución política por parte del Estado. En este caso el uso del verbo persecución aparece en redes una y otra vez de manera excesiva pero carente de toda sustancia.

    Aquí la cuestión que más resalta es el cinismo del PRI y el PAN en esta narrativa, pues resulta insultante escucharlos hablar de persecución cuando estos actos formaban parte de la práctica cotidiana y de la política de Estado hasta el gobierno de Peña Nieto. Qué curioso, ayer cuando opositores, estudiantes, periodistas y militantes sociales eran hostigados, encarcelados o desaparecidos, ese verbo ni por donde se pronunciara en las tribunas parlamentarias; antes le llamaban orden, estabilidad, incluso seguridad nacional. Me pregunto qué pensaría Demetrio Vallejo o Heberto Castillo si escucharan hoy a esos partidos hablar de persecución.

    Por donde se mire es una verdadera contradicción que el verbo persecución pretenda colocarse estos días como estandarte moral del PRI y del PAN y algunos que otros intelectuales y empresarios que no tuvieron nunca problema alguno para usar al Estado cuando se trataba de acallar disidencias y, como la gente tiene memoria, para muchos la persecución que hoy señalan nomás no se la cree nadie, a nadie convence y para todos resulta una falsedad. Pero la razón de que nadie la crea es sencilla: esta narrativa no nace de una defensa genuina de derechos, sino del temor a que la justicia deje de ser selectiva como hasta ahora había sido y ahí, el ejemplo de la señora Casar se convierte en referencia.

    Por otra parte, lo que no entiende la oposición es que esta narrativa y otras más de las que vienen utilizando desde 2018 están completamente agotadas. Siguen creyendo que repetir y repetir mentira tras mentira se volverán realidad y eso no va a suceder cuando la memoria colectiva se mantenga viva. Tan no entienden que recurren a victimizarse con el discurso de la persecución ignorando que la sociedad mexicana ha aprendido a distinguir entre lo que es justicia y venganza, entre lo que representa la rendición de cuentas y la represión.

    Finalmente hay que señalar un absurdo que corresponde a lo que queda del PRI: acudir al lenguaje de la represión y persecución para referirse al gobierno actual es negar su propia historia; basta con recordar la década de los setenta, la guerra sucia, y la temible Dirección Federal de Seguridad (DFS), aquel aparato dedicado a vigilar, perseguir, torturar y desaparecer opositores. Ahí sí hubo persecución real, sistemática y sangrienta; por lo tanto, comparar ese pasado con los procesos actuales no solo es una deshonestidad intelectual, sino una burla a las víctimas de ese régimen que padeció la sociedad mexicana durante muchos años.

    No existe tal persecución y menos contra la señora Casar, si bien su postura puede ser criticable para algunos, eso no la exime de todo derecho. Lo que existe es la necesidad de esclarecer la manera en que se vio beneficiada con una pensión millonaria bajo esquemas cuestionables. De ahí en fuera, lo demás (incluida su postura opositora) queda en otro plano. Si a eso la oposición le llama persecución, ni cómo ayudarles.

    • Luis Tovar
      Secretario General de la Fundación para la Defensa del Medio Ambiente. FUDEMAH
  • Maratón decembrino

    Maratón decembrino

    El pasado 12 de diciembre, como cada año se festeja el día de la Virgen de Guadalupe. Con ese festejo se inaugura el conocido popularmente maratón Guadalupe-Reyes. Se trata de la serie de festejos decembrinos que principalmente gira en torno a la comida, porque para el mexicano no existe un “thaksgiving”, sino que toda la temporada navideña se concentra en compartir lo mucho o poco que las familias, vecinos o colonias tienen para brindarse al otro. 

    El 12 de diciembre, a donde vayas las calles, capillas, mercados, empresas se convierten en altares temporales para dar gracias a nuestra Tonantzin representada en la Virgen de Guadalupe, pero también representa la esperanza y anhelo de que el siguiente año pueda irnos mejor. Este año, por casualidad pasé a comprar algo al mercado que tengo cerca, los locatarios y consumidores estaban terminando de oficiar la misa a la Virgen, de pronto ya no me dejaron salir sin pasar por mi correspondiente atole y pan para acompañarlos en su festejo. 

    Para el mexicano compartir la comida es señal de un gesto desprendido que simboliza la oportunidad de que ese compartir se convierta en un bumerang que retorne prosperidad. Ese viernes, uno de los amigos de la familia nos invitó a su conmemoración, un convivio comunitario en donde la familia y los amigos se reúnen para festejar a La Guadalupana. Después de la comida se cantaron las mañanitas y una que otra pieza musical alusiva al festejo. 

    Las posadas representan algo similar, las familias se organizan y, por lo menos en Xochimilco, son grandes fiestas que se convocan masivamente para que cualquier persona. El festejo se dedica al Niñopan, una representación del niño dios que no forma parte de la iglesia católica, sino que entraña una tradición cultural de la zona. Cada posada inicia en la mañana con un desayuno para la comunidad, enseguida la misa, después la comida y la visita del niño a la Catedral de San Bernardino de Siena, la procesión y la posada. La comida se convierte en el centro de la convivencia y la mayor parte de las veces es un platillo tradicional. 

    Las cenas de navidad y año nuevo son un motivo para seguir comiendo, donde cada familia responde a su propia tradición; algunas centran el festejo la noche de navidad, para otros, gira en torno del año nuevo, pero siempre algo de comer se hace. Todo responde a eso, la posibilidad de compartir la bonanza, donde cada clan organiza algo y no importa si es creyente o no, las fechas no pasan de largo. 

    Iniciando el año podemos cortar la tradicional rosca de reyes, ya sea en familia, en el trabajo o con los amigos, todos se reúnen para ver quién va a ser el afortunado que compartirá los tamales del día de la Candelaria. Las fiestas reactivan la economía, nos invitan a convivir y nos brindan una forma de reconstruir el tejido social a partir de la conformación de comunidades donde existe alguna posibilidad de apoyo mutuo, aunque sea para ayudar al anfitrión a terminar la comida que ofrece. 

    Felices fiestas y que el año 2026 nos llene de ventura. ¡Provecho! Nos vemos cinco kilos después.

  • El cartel de la Basílica

    El cartel de la Basílica

    La Basílica de Guadalupe, vive una de sus peores crisis en la historia, desde la bomba colocada en 1921, o el cierre del culto público por la pandemia del terrible Covid-19.

    El 14 de noviembre de 1921, fue dinamitada la imagen de la Virgen de Guadalupe, en la antigua Basílica, perpetrado por un trabajador de los ferrocarriles, llamado Luciano Pérez Carpio, la imagen resultó ilesa lo mismo que un crucifijo que estaba la lado, al que se le llamaría El Cristo del Atentado. Este fue uno de los incidentes que impulsaron la guerra Cristera.

    La ausencia del rector de Basílica de Guadalupe, Efraín Hernández Díaz, hoy prófugo de la justicia, ya no puede esconderse, ha sido responsabilizado de vínculos con el narcotráfico desde septiembre pasado cuando el cabildo guadalupano, decidió informar al arzobispo Carlos Aguiar sobre los delitos considerados graves dentro y fuera de la iglesia.

    El 19 de septiembre, la carta del cabildo al arzobispo Aguiar demandó remover al canónigo Hernández a fin de iniciar investigaciones, no sólo por la prolongada ausencia, también por presuntas decisiones que hacen peligrar los bienes del santuario, como contar con “asesores”, plenamente identificados, que actúan como una verdadera mafia de prepotentes a la cabeza de turbios negocios, solapando conductas lesivas contra colaboradores.

    Aguiar protegió a Efraín Hernández y solapó su administración hasta un punto insostenible. Debió destituir al rector de la Basílica de inmediato y abrir una investigación previa canónica comandada por el vicario judicial de la arquidiócesis de México, el obispo auxiliar Andrés Luis García Jasso.
    El 20 de septiembre, Aguiar Retes comunicó al canónigo la decisión de removerlo.

    El decreto 817/2025, suscrito por el arzobispo sacrificó a quien fuera el hombre de sus confianzas, a quien además se le condenaba a “dejar de pertenecer al cabildo de Guadalupe”, pero conservado las licencias para ejercer el ministerio.

    La investigación canónica, abierta el 3 de octubre de 2025, incluyó interrogatorios a los canónigos para esclarecer los hechos contra Hernández Díaz. A través de la investigación previa IP 17/2025, se conocería que el tribunal refrendó la aplicación de medidas disciplinares y la separación del cargo del rector. Por otro lado, la Conferencia del Episcopado Mexicano también ha mostrado su preocupación y, con la diligencia pertinente, espera la conclusión canónica que permita el esclarecimiento de los hechos y en donde los obispos de México estarían ordenando una exhaustiva auditoría a las finanzas de Basílica.

    En tanto la investigación previa se desahogar, otro frente está abierto: el de Roma. El caso llegó al papa León XIV, quien ordenó proceder con la investigación desde la arquidiócesis de México a través del tribunal eclesiástico. Ante esta situación el Papa ordenó que la misa de la Virgen de Guadalupe el 12 de diciembre de este 2025, la presidiera el nuncio apostólico, Joseph Spiteri, quien fue portador de un mensaje del Papa León, recibió Las Mañanitas de la Virgen.

    Aguiar Retes no puede dejar la arquidiócesis de México sin afrontar su responsabilidad, a través de una intervención apostólica y tampoco aventar una bomba de tiempo a las manos de su próximo sucesor.

    Las investigaciones arrojarán más culpables y más delitos.

  • Ni chana ni Juana

    Ni chana ni Juana

    Como bien se sabe, desde hace algunas semanas la Fiscalía General de la República estrenó cabeza, de las manos de Ernestina Godoy, en sustitución de Alejandro Gertz Manero, quien ostentó el cargo por casi 7 años y del que los resultados que se tuvo fueron escasos, tirando a mediocres. La sed de justicia de miles, que esperaban que con la llegada del presidente López Obrador y el nombramiento de Gertz por parte del mandatario, fuera saciada, en realidad se convirtió en agonía.

    El fiscal no solo brillo por su falta de resultados, sino además, por excentricidades y soberbia. No rendía cuentas a nadie, se paseaba a sus anchas en la fiscalía cuándo y cómo quería y según relatos, dejó en el olvido acciones que tenía que llevar a cabo, no se sabe si de manera intencional o no, como el no pedir a la cámara de diputados el desafuero de Alejandro Moreno, por supuestos actos de corrupción.

    Además la extraña manera en la que investigadores del GIEI salieron del país después de confrontarse ante el fiscal, para después acusar que dicha dependencia no había entregado toda la información correspondiente al caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa y obstaculizar la investigación.

    En resumidas cuentas, un personaje con un poder inmenso, que utilizó para su beneficio, quien además recibía un sueldo bastante oneroso junto a todas sus prestaciones, que por momentos se sintió intocable.

    Ahora, la presidenta Claudia Sheinbaum corrige el rumbo al incorporar a la trama a quien fungió como procuradora de la Ciudad de México para luego incorporarse a la consejería jurídica de la primera mandataria, una persona de todas sus confianzas y quien ha actuado con mano firme de acuerdo a los encargos que ha tenido, alguien de quien se quejan y proporcionan datos fabricados desde la oposición, la misma oposición que alabó a Alejandro Gertz y su falta de resultados y lo defendieron cuando  este anunció su salida de la Fiscalía. Los hechos no pueden ser más claros.

    Mientras comienzan a caer cabezas que permanecieron en la impunidad en la era Gertz, como la del exgobernador de Chihuahua, César Duarte, quien burlón bailaba en un video luego de haber sido absuelto en EUA por corrupción o una excolaboradora de García Luna, superpolicía de Felipe Calderón, detenida por delincuencia organizada, es momento de preguntarnos porqué motivo, gente tan indeseable como el exfiscal se convierten en actores clave de un movimiento que, lo que buscaba precisamente, era alcanzar una justicia con la que muchos soñaron y que no pudieron saborear quienes fallecieron a su espera, durante los sexenios más oscuros de los gobiernos neoliberales.

    Que no se repita otro Gertz, ni Lilly Téllez, ni Germán Martínez, ni Chana ni Juana. Estamos hartos.

  • El imperio no descansa

    El imperio no descansa

    Estados Unidos no ha dejado de atacar a América Latina. Lo ha hecho durante décadas y lo sigue haciendo hoy, con nuevos disfraces pero con la misma lógica colonial: someter, saquear y disciplinar a los pueblos que se atreven a desafiar su hegemonía. No se trata de errores diplomáticos ni de excesos coyunturales, sino de una política estructural de dominación imperial que concibe a la región como su patio trasero.

    Venezuela es el laboratorio más cruel de este intervencionismo. Bajo el falso discurso de la “defensa de la democracia”, Washington ha impuesto sanciones económicas que constituyen auténticos castigos colectivos. Bloqueos financieros, confiscación de activos, asfixia comercial y sabotaje diplomático han sido utilizados como armas de guerra no declarada. El objetivo es claro: quebrar a un pueblo por hambre y desesperación para imponer un gobierno dócil a los intereses del capital transnacional. Quien crea que esto tiene que ver con derechos humanos ignora —o encubre— la violencia estructural del imperialismo.

    La historia se repite: Chile, Guatemala, Nicaragua, Cuba, Bolivia. Cambian los nombres, pero no el método. Cuando un país decide nacionalizar sus recursos, redistribuir la riqueza o construir un proyecto soberano, Estados Unidos responde con golpes blandos, desestabilización, financiamiento de oposiciones funcionales y campañas mediáticas de criminalización. El capitalismo imperial no tolera desviaciones.

    Con Donald Trump, esta política se vuelve aún más brutal y descarada. Su proyecto no oculta el desprecio por América Latina: amenazas militares, chantajes migratorios, guerras arancelarias y una narrativa abiertamente racista que convierte a nuestros pueblos en enemigos internos. Trump no es una anomalía: es la expresión honesta de un sistema que ya no necesita fingir.

    En este contexto, México no puede permanecer en la ambigüedad. Por historia, por dignidad y por responsabilidad regional, el país debe rechazar cualquier intento de subordinación a la agenda estadounidense. La Doctrina Estrada no es una reliquia diplomática: es una posición política vigente frente al imperialismo. México debe alzar la voz, defender la autodeterminación de Venezuela y de todos los pueblos agredidos, y apostar por la integración latinoamericana como alternativa al sometimiento.

    Callar frente al imperialismo es complicidad. Alinear la política exterior al poder del norte es renunciar a la soberanía. Hoy, la disyuntiva es clara: o América Latina se organiza desde abajo, con proyectos socialistas y populares, o seguirá siendo rehén del capital y de la violencia imperial. México debe decidir si quiere ser muro de contención del imperio o parte activa de la resistencia continental.

  • Sídney como síntoma: qué enseñamos cuando explicamos la violencia a las infancias

    Sídney como síntoma: qué enseñamos cuando explicamos la violencia a las infancias

    El 14 de diciembre de 2025, durante la celebración pública de Janucá en Bondi Beach, dos hombres armados descendieron de un vehículo y abrieron fuego contra cientos de personas reunidas para conmemorar el festival judío. El atentado dejó al menos 16 personas muertas, más de 40 heridas y una comunidad entera marcada por el horror. Las autoridades confirmaron la presencia de explosivos improvisados y declararon el hecho como un acto terrorista. Entre las víctimas se encontraban niñas, niños, sobrevivientes del Holocausto y líderes religiosos. En medio del caos, un comerciante local desarmó a uno de los agresores y evitó una tragedia mayor. Lo que debía ser una expresión pública de identidad y esperanza, se convirtió en un escenario de terror con repercusiones internacionales.

    La cobertura mediática del atentado comenzó minutos después, cuando los primeros reportes confirmaban el tiroteo masivo en una playa emblema de Australia. Las escenas de emergencia, disparos y pánico circularon rápidamente en televisión, plataformas digitales y redes sociales. En muchos hogares, la información fue vista por personas adultas que decidieron proteger a niñas y niños mediante filtros, cambios de canal o explicaciones cuidadosas. Sin embargo, en otros contextos, el acceso fue más directo y sin acompañamiento. En ambos casos, la violencia adquirió una dimensión que ya no se limita al lugar de los hechos: se convierte en experiencia compartida, muchas veces sin preparación previa.

    Lo más inquietante de esta forma de violencia no es solo su letalidad, sino su capacidad para enseñar. Cada atentado deja huella no solo por su brutalidad, sino por la forma en que es narrado, entendido o trivializado. Las infancias no solo aprenden de lo que se dice, sino también de lo que se calla, de lo que se normaliza y de lo que se repite sin cuestionar. Si los hechos violentos se explican como parte del mundo moderno, si se nombran sin contexto o si se convierten en espectáculo informativo, entonces se transforman en lecciones silenciosas. Y esas lecciones, aunque no se noten de inmediato, moldean percepciones y valores.

    En Sídney, el coraje civil de Ahmed al Ahmed irrumpió en esa narrativa. Sin ser parte de ninguna corporación policial y arriesgando su vida, se enfrentó a uno de los agresores y logró desarmarlo. Las autoridades lo reconocieron como héroe. Su acto no reemplaza la responsabilidad del Estado, pero nos recuerda que la violencia no anula por completo la capacidad humana de actuar con dignidad. Esta clase de narrativa es imprescindible. No solo porque inspira, sino porque rompe con la lógica del miedo paralizante. Y ese mensaje también llega a las y los más jóvenes.

    La reacción internacional fue contundente. Gobiernos de distintas regiones, incluida la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, condenaron el ataque, expresaron su solidaridad con las víctimas y reafirmaron su rechazo al antisemitismo. Las autoridades australianas respondieron con firmeza, reforzaron dispositivos de seguridad y evitaron atribuciones apresuradas. Pero más allá de las cifras, los discursos oficiales y las investigaciones, lo verdaderamente urgente es preguntarnos qué estamos enseñando cuando explicamos este tipo de violencia. No basta con señalar que ocurrió. Es indispensable contextualizar, reflexionar y transmitir por qué no debe repetirse.

    Porque los atentados no solo buscan causar daño físico. También buscan sembrar miedo, dividir sociedades y erosionar la confianza colectiva. Por eso, la forma en que se explican, especialmente ante niñas, niños y adolescentes, es tan determinante como la forma en que se enfrentan desde la seguridad pública. Explicar con claridad, evitar la simplificación y resistir el espectáculo del horror puede ser tan preventivo como una política bien diseñada.

    El ataque en Sídney recuerda que la violencia extrema no es solo un problema de seguridad ni un fenómeno lejano, sino un desafío cultural que se filtra en la vida cotidiana a través de imágenes, relatos y explicaciones. Más allá de la respuesta inmediata, lo verdaderamente decisivo es cómo estos hechos se traducen para quienes están aprendiendo a entender el mundo. Porque la violencia no se hereda sola: se enseña, se normaliza o se corrige. Y esa elección, silenciosa pero constante, comienza mucho antes del próximo titular.

  • Pinochet vive

    Pinochet vive

    Triste, enojado, derrotado, desilusionado y un gran muro de adjetivos se me vienen a la mente para expresar cómo me siento al conocer la derrota electoral de la izquierda chilena ante la ultraderecha pinochetista filo fascista. De esta derrota política y lo qué significa para Latinoamérica hablaremos a continuación.

    Chile fue el surgimiento de la implementación del experimento neoliberal que llegó con sangre, mucha sangre. Al derrocar al gobierno socialista de Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973 con un golpe de Estado e instaurar una dictadura militar muy sangrienta, miles de desaparecidos y asesinados por muchos años.

    Y esos ríos de sangre vinieron acompañados de una privatización de casi todos los bienes del pueblo chileno. Ahora todo se debía comprar y pagar, ya no existía casi los servicios públicos, todo eso era una ilusión.

    Aún cuando Pinochet pierde a finales de los 80 su mandato en un referéndum histórico que ganó el “No” dando paso a la transición democrática de elecciones, siguió gobernando veladamente el neoliberalismo y las oligarquías chilenas y extranjeras.

    Todo esto trajo mucha pobreza y desigualdad social, que se manifestó en descontento popular de muchos sectores (obreros, campesinos, profesorado, personas sin vivienda y sin pensión digna) donde la batuta principal la tomaron los estudiantes que hicieron movimientos impresionantes.

    La revuelta popular se intensificó hace unos años uniendo a todos los sectores agredidos que con la situación del aumento del costo del metro generó un movimiento social que sacó a más de un millón de personas a la calle y que fue reprimido brutalmente.

    Parte de la victoria de Borich en la presidencia fue debido a esa revuelta popular. Pero claro que les falló, un proyecto de nueva constitución que no contó con el respaldo suficiente porque no se construyó desde la izquierda social.

    Además, no tocó a los mandos militares, defendió a los carabineros, siguió victimizando a los presos políticos de la revuelta mencionada, aumentó la inseguridad y no terminó por implementar las políticas públicas que respondieran al pueblo que lo llevó al poder.

    Este actuar timorato con su pasado dictatorial e incluso con medios de comunicación de derecha también abonó a que se construyera el camino perfecto para que la derecha radical avanzara.

    Pinochet parece ser que no se ha ido de las esferas del poder, ni siquiera teniendo como presidente a un líder estudiantil que luchó contra la neoliberalización de la educación pública fue suficiente, siguió gobernando Pinochet.

    Tanto que aprender de Allende, tanto que aprender de Borich, para bien y para mal son conclusiones que debemos reflexionar, no podemos seguir permitiendo que los gobiernos de izquierda le den paso al fascismo, debemos ser serios y ser de izquierda sin coquetear con la derecha por razones vacías de gobernabilidad y esas mamad@s, México es un faro de luz de la izquierda mundial y debemos tomarnos en serio nuestro papel.

    Redes sociales

  • Tercia de reinas conservadoras

    Tercia de reinas conservadoras

    La derecha escoge mujeres como lideresas para que, cualquier cuestionamiento a su persona, pueda ser llevado al terreno de la violencia política de género y convertirla en una víctima, que, en este caso, suele ser sinónimo de pureza, bondad y ternura, incluso abnegación y sumisión.

    Cada día se suman más, lo cual es saludable a la democracia, de no ser porque la consigna rebasa la idea política que expresan.

    En este momento se han sumado por lo menos tres de ellas, a quienes el oportunismo y la improvisación se muestra de manera tan evidente como su ignorancia política y su incapacidad para tener un cargo público.

    Xóchitl Gálvez, Alessandra Rojo de la Vega y Grecia Quiroz, aparecieron con la misma intención de elevarlas a los niveles más altos de la fama y el poder, pero sin sustento alguno en su trayectoria o en sus propuestas.

    Temerarias en el discurso y torpes en la práctica política son finalmente una punta de lanza para desgastar al gobierno, desde luego hay más que llegan a extremos de paroxismo tal que deberían estar bajo tratamiento si no fuera porque cumplen un papel importante para reventar sesiones y desestabilizar debates, principalmente en el Congreso.

    El caso de las tres es muy similar, se inflaron como los globos, y caen con facilidad al acabarse el gas que las elevó.

    Las aspiraciones de las tres son inconcebibles desde el sentido común, sin embargo, hay fuerzas bien identificadas, que las ubicaron como la solución a todos los problemas del país, incluso del mundo.

    El aparato que diseña la imagen de las tres es el mismo, asentado en redes sociales más que en el contacto directo con el pueblo, con poca preocupación por interactuar con la gente.

    Poca ilustración personal y carentes de una preparación académica sólida consideran que basta con las redes sociales para llegar a la cima de la vida política de México.

    De inteligencia media y vocabulario muy reducido, a la medida de la manipulación de una derecha queque utiliza sus líderes en beneficio de los verdaderos dueños de los partidos de oposición, que ni siquiera figuran entre sus militantes.

    Es decir, personajes ideales para ser conducidos por los titiriteros de la derecha para ganar espacios en los medios, como único camino para darse a conocer.

    La derecha nacional e internacional apuesta fuerte por su ascenso en la carrera política, en los tres casos. El mayor impedimento que tienen para llegar es la conciencia de la población.

    Una de sus características consiste en que a mitad del camino muestran su falta de vocación, la improvisación tiene límites claros, que es la perspicacia de la población, que sabe perfectamente la intención de cada imagen y de cada palabra dentro de esas campañas de humo.

    Imposibilitadas para el debate, pero avezadas en la diatriba, estos personajes mantienen un ritmo de crecimiento que agotan su imagen en los medios por la sobre exposición que pareciera descontrolada o proporcional a su ambición, que no tiene límites.

    El hecho de ser mujeres no las coloca ni en el liderazgo del feminismo o ni a la vanguardia del pensamiento propio de las mujeres. De hecho, hay quien entre ellas se dice feminista y paga salarios a hombres para que golpee mujeres policías en la calle, sin medir consecuencias.

    Son en el fondo misóginas, porque no quieren que ninguna otra mujer las acompañe ni siquiera en la foto.

  • Los trabajos precarios: Una constante en el gobierno

    Los trabajos precarios: Una constante en el gobierno

    El peor escenario para trabajar fue, desde hace 20 años y actualmente el gobierno de la Ciudad de México: en total precariedad laboral, sin prestaciones. Pero siempre con la promesa de una base y de hacer méritos para lograrla.

    Con contratos de cada tres meses, si bien te va, y con la advertencia de ser despedidos sin consideración, si no se cumplían las metas. Como en la iniciativa privada. Aunque sin nada de lo básico que da una empresa: Imss, Fondo de Ahorro, Infonavit…Y una liquidación impensable. Contradictorio con lo apenas expuesto por la presidenta quién ha expresado en que cualquier ajuste de personal se hará con apego a la ley, incluyendo liquidaciones y prestaciones correspondientes.

    Eso dijo la mandataria en el contexto de ajustes del 2025 que se buscaría no afectar al personal operativo y de base, enfocándose más en el personal de confianza y burocracia central. Insistió en que cualquier ajuste de personal se hará con apego a la ley. El enfoque de Sheinbaum es modernizar la administración pública y empresas estatales, bajo principios de austeridad, pero reafirmando que los despidos (si ocurren) deben seguir la Ley Federal del Trabajo, otorgando la liquidación que por derecho corresponda a los trabajadores afectados.

    Quizá se refiere a los trabajadores de La Suprema Corte de Justicia, para que se calmaran un poco los ánimos, por los despidos recientes y más que justificados por la tremenda corrupción de jueces y magistrados; les aseguró Sheinbaum que se les liquidaría conforme a la Ley; tal vez también se refería a varios directivos de Pemex, a los que despidieron por detectarse que había duplicidad de funciones, así como también actos de corrupción, y los  que no solo tienen sindicatos fuertes, sino con que pagar abogados.

    Sin embargo qué pasa con los miles de trabajadores del gobierno de la ciudad. Y hasta con algunos que fueron empleados del equipo de Sheinbaum, y a los que sabemos de buena fuente que se les despidió sin ninguna consideración legal. Obviamente sin ninguna liquidación.

    Qué pasa con los despedidos de la Secretaría del Trabajo del Gobierno de la Ciudad donde alrededor de 150 compañeros y la que suscribe fuimos despedidos hace 7 años. Sin importar en lo absoluto el desempeño y la antigüedad de alrededor de 20 años en prácticamente todos los casos.

    Qué nos queda, después de 20 años; es complicado rearmarse, volver a reinventar un presente sin un quinto, más que el salario del mes. Pues no hubo liquidación para ninguno de los operativos que estábamos por honorarios. Lo más triste es que los nuevos contratados todavía entraron a laborar y en la Secretaría del Trabajo, bajo peores condiciones: con horarios extenuantes, y con lugares de trabajo temporales y programas piloto.  O sea la precariedad laboral sigue siendo en todos los casos la directriz.