Etiqueta: opinión

  • LA REALIDAD QUE NO COMPRENDEN

    LA REALIDAD QUE NO COMPRENDEN

    Hasta antes del 2006 y sobre todo cuando varios de los ahora lectores de este medio eran niños, ver al ejército en las calles era muy raro; de hecho, solo se podía presenciar un despliegue militar en toda su grandeza, cada 16 de septiembre, en la conmemoración de la independencia de México; donde además, se mezclaban el resto de corporaciones al servicio de la seguridad nacional e instituciones civiles para dicho acto. Fuera de tales galas, en las calles solo se veía a las policías estatales y/o municipales, a quienes se acudía en caso de ser necesario.

    También se contaba con la presencia de elementos de la SEDENA para efectos de apoyo en casos de desastres, con la implementación del famoso PLAN DNIIIE, en el cual, elementos castrenses acudían a una población afectada por huracanes, inundaciones, sismos y algún otro desastre natural. Es memorable la imagen de un miembro de dicha institución rompiendo en llanto, visiblemente desconsolado, mientras buscaba sobrevivientes en una escuela derrumbada en el sismo de septiembre de 2017 como parte del mencionado plan.

    No fue sino a partir del sanguinario sexenio del presidente Felipe Calderón, que dicha institución tomó las calles para “combatir” el crimen organizado y suceder funciones que le correspondían a los cuerpos policiacos locales. Craso error. Durante ese periodo de gobierno y el subsecuente, encabezado por Enrique Peña Nieto, las calles de las ciudades en casi todo el país se llenaron de un rojo sangre, producto de la infructuosa lucha armada contra los cárteles del crimen organizado, que tuvo como daño colateral a ciudadanos de a pie, pero también se dieron a conocer incontables casos de violaciones de derechos humanos llevadas a cabo por elementos de la Secretaria de la Defensa Nacional, a los que se adherirían actos del mismo tipo, propiciados por integrantes de la extinta Policía Federal. Tlatlaya, Tanhuato y Ayotzinapa, son solo algunos casos emblemáticos de violación de garantías  individuales y masacres que se dieron bajo el mando de los mencionados expresidentes.

    No está de más mencionar que desde su creación, la Policía Federal, por la que pasaron Luis Cárdenas Palomino y fue jefe Genaro García Luna, resultó complice de hechos atroces que hoy quedan como una herida abierta para quienes fueron víctimas directas o indirectas de tales acciones.

    Desde entonces y con un nuevo capitán en el timón, la seguridad nacional ha cambiado. Desde la cúpula del poder se dejaron de dar órdenes de reprimir a la población, se vela por salvaguardar el bienestar de los ciudadanos en coordinación con autoridades locales y se creó la Guardia Nacional, que absorbió a la Policía Federal, la cual contaba con escasos 40 mil elementos para la protección de todos los mexicanos.

    Hoy, con dichos cambios en puerta y a pesar de las voces en la derecha que gritan a los cuatro vientos, desesperadas, que se está militarizando al país (como si no lo hubiera estado en los últimos 12 años hasta antes de este sexenio), la ciudadanía ya no ve a las dependencias de seguridad federales como un enemigo más a combatir, reconoce que son solo algunos miembros y no toda una institución, quienes han cometido delitos y que estos a su vez, ya no quedan impunes y desde luego, el pueblo sabe, pese a que los comunicadores de los medios hegemónicos nos traten a todos como ignorantes, que la estancia del ejercito en las calles hasta 2028 es necesaria, mientras se termina de fortalecer a la GN y se capacita a sus elementos, que dicho sea de paso es de reconocer, cuenta con una aprobación del 70% entre la gente (https://www.elfinanciero.com.mx/monterrey/2022/10/05/gybram-vasquez-amlo-y-la-guardia-nacional/) y que por fin, se ve una luz al final del túnel en cuanto a materia de seguridad se refiere.

    Mientras tanto, no dejará de haber críticos a todo lo que el gobierno realice, Judas y fascistas vestidos de comentócratas que critiquen a otros Judas y empresarios cuyo motivo de vida continue siendo el de volver a saquear las arcas federales a expensas de un pueblo que moría de hambre, el mismo pueblo que hoy los confronta y rechaza en las plazas públicas, al tiempo que dichos analistas hacen TikToks y se victimizan preguntándose ¿y yo por qué?

    • Twitter: @Pablo_OcampoEsc
  • El freno a la inflación

    El freno a la inflación

    Por supuesto que la crisis económica por la que atravesamos hace más que necesario impulsar un pacto para reducir el precio máximo promedio de la canasta básica y evidentemente que esta medida, impulsada por el gobierno federal, se encamina a poner un freno contundente a la inflación para que se aminoren los efectos de dicha crisis en los bolsillos de los mexicanos que aún recienten los estragos que dejó tras de sí la terrible pandemia que vino a transformar la vida de la sociedad.

    Más allá de cualquier posición política, lo destacable es que se preserven los subsidios otorgados por la administración lópezobradorista a los ya de por sí altos costos en la electricidad y los combustibles, además del congelamiento a las tarifas de autopistas concesionadas, iniciativas que se suman al incremento necesario al salario mínimo para 2023 y que forman parte de la estrategia planteada en el paquete contra la inflación y carestía dado a conocer en mayo. 

    Resulta entendible que esta estrategia en el marco del Apecic (Acuerdo de Apertura contra la Inflación y la Carestía) lo suscriban 15 empresas entre las que destacan Wal Mart, Chedraui, Grupo Gruma – Maseca, Minsa, y Bachoco, entre otros, por estar ligadas al sector; sin embargo, para los campesinos de este país, particularmente los productores de cero a veinte hectáreas, esta estrategia puede augurar un escenario poco favorable, en tanto que se desdeñan espacios de participación ciudadana en los que se abra el debate y se les tome en cuenta para ser partícipes del diseño de la política pública para el campo.

    No sólo eso, si bien no se soslaya en la importancia de un acuerdo de esta naturaleza, este tiende a ser insuficiente si no se acompaña de un presupuesto digno para el campo que no precisamente significa un incremento, sino lo que hemos demandado por décadas y que no es otra cosa que la reorientación del gasto público para el sector que frene la voracidad de muchas de las empresas que hoy suscriben el pacto.

    Desde el movimiento campesino, particularmente el aglutinado en la CODUC, podemos citar un claro ejemplo, nuestra reiterada demanda contra el peñanietismo que, de manera descarada y a costa del erario financió con miles de millones de pesos (a fondo perdido) a empresarios allegados a gobernadores, como es el caso de Jesús Vizcara de SuKarne. Basta con revisar los informes de la Auditoría Superior de la Federación que muestran la manera en que estos proyectos, no sólo resultaron un fracaso y estuvieron marcados bajo el signo de la corrupción, sino que además afectaron el presupuesto destinado para el campesino de a pie.

    Por supuesto que la crítica no puede quedar hasta ahí, si nos apegamos a la objetividad, también se debe reconocer que las propias organizaciones campesinas, en muchos casos fueron abandonando sus causas para ajustarse a los programas clientelares y su uso corporativista que terminó restándoles autoridad moral y que a la postre sólo benefició a las grandes transnacionales. Sería faltar a la verdad el rechazar que esa práctica significó cuantiosas ganancias a algunos líderes, tanto en el aspecto económico como el político.

    Pero más allá de la crítica hacia quiénes hoy suscriben el acuerdo y la autocrítica necesaria para quiénes conformamos parte del movimiento campesino, hoy lo necesario es ampliar ese pacto y tomar en cuenta las aportaciones que puede generar el movimiento. No se trata de manifestarse en contra de un acuerdo cuya esencia es la lucha contra la inflación, tampoco de restarle legitimidad, sino de trabajar en conjunto para que en este país logremos la tan anhelada autosuficiencia y soberanía alimentaria.

    Por esa razón y contrario a los malos augurios de los intelectuales y analistas financieros, este acuerdo puede alcanzar dimensiones favorables para todos los sectores si, bajo la rectoría del Estado, se determinan las bases para que todas las voces sean escuchadas y tomadas en cuenta. 

    Para acabarla de amolar

    Durante la marcha del 2 de octubre del pasado domingo, presencié las manifestaciones de rechazo por la presencia de la politóloga Denisse Dresser. Siendo parte dirigente del movimiento campesino, reivindico el derecho de cualquier persona a manifestarse, esté o no de acuerdo con su ideología, pero en este caso, hay una duda que me acompaña desde ese día y que, al leer la columna de la politóloga publicada en el periódico Reforma, poco a poco se me fue disipando: ¿Cuales fueron las verdaderas motivaciones de Denise Dresser para asistir a la marcha a sabiendas de que se encontraría con inconformes que la increparían? Por más que no quiere uno pensar mal, su asistencia, más que una muestra de identidad y solidaridad con el 68, parece provocación. 

  • Fin de mundo a la mexicana

    Fin de mundo a la mexicana

    Tesis

    En México estamos transitando holgadamente el fin del mundo. Vivimos de manera tan desahogada la brusca conclusión de una era histórica que aquí podemos seguir prestando demasiada atención a cualquier cantidad de tonterías y permitirnos que la mayor parte de nuestras preocupaciones sean baladíes. Hablo en general y, por supuesto, lo que digo sólo tiene sentido si lo ponemos en contexto.

    Contexto

    Estamos al borde de una recesión mundial, el cambio climático ya no es un riesgo sino una emergencia, el demonio inflacionario recorre los cinco continentes, las sirenas de alerta por ataque nuclear sonaron hace unos días en Japón, Rusia y la OTAN han normalizado las amenazas de usar armas de destrucción masiva “si es necesario”, la covid-19 atizó la pandemia de enfermedades mentales que desde hace algunos años azota el mundo… Desde una perspectiva geopolítica, el fin de la era histórica por el que estamos transitamos puede enunciarse en pocas palabras: la dominación occidental del mundo ha terminado. Eso es lo que piensa Gérard Araud. Como Peter Zeihan lo hace en su reciente libro The End of the World Is Just the Beginning: Mapping the Collapse of Globalization (Harper, 2022), Araud sostiene que el orden mundial ha colapsado.

    Gérard Araud tiene una amplísima experiencia en asuntos internacionales —trabajó durante medio siglo en el servicio diplomático francés; fue embajador en Israel, Estados Unidos y la ONU—. Jubilado hace poco, acaba de publicar Histoires diplomatiques: Leçons d’hier pour le monde d’aujourd’hui (Grasset, 2022). Sostiene que la situación que Europa vivió desde el fin de la II Guerra Mundial fue una excepción histórica de paz y prosperidad, y que a medida que Estados Unidos retrocede el continente necesita valerse por sí mismo para enfrentar nuevos desafíos. Después de 1945, la Guerra Fría, dos super potencias; luego, con la disolución de la Unión Soviética (1991), el período del súper poder único, Estados Unidos. Esa era ha finalizado.

    “Terminó porque el policía del mundo, el gendarme americano, está cansado y se ha retirado a su casa, de la forma que lo vimos hacerlo de Afganistán (agosto 2021)”. Desorientado, débil y dividido, agregaría yo. “Biden declaró entonces: de ahora en adelante intervendremos sólo si la situación es de vital interés para nuestro país”. Así que China, Rusia e India están resurgiendo. “Regresamos al tipo de relaciones geopolíticas que conocimos durante el siglo XIX”, de tal suerte que “la guerra en Ucrania no será una loca excepción, sino que es el anuncio de los que veremos en las próximas décadas. En la conclusión de mi libro digo que los europeos tendrán que rearmarse de nuevo…, prepararnos para enfrentar un mundo rudo…”

    — Eso es deprimente –intervino el comentarista de France 24 que lo entrevistó hace unos días.

    — Sí, es deprimente.

    Confianza

    Así como la mayoría entiende la crisis climática como algo que ocurre en otras sitios del planeta y no aquí, en este país se percibe, los pocos que alcanzan a hacerlo, muy distante el colapso del orden mundial. Venimos de haber vivido durante mucho tiempo brincando de una crisis económica a otra, de un gasolinazo al siguiente, entre ajustes presupuestales de urgencia y sobresaltos macroeconómicos cotidianos en los micro bolsillos de todos, así que en el entorno actual nos sentimos bastante tranquilos, incluso muchos sorprendidos ante los buenos resultados. Echo mano de un dato duro para sustentar mi tesis.

    En la mañana de ayer, miércoles 5 de octubre, se dio a conocer el Indicador de Confianza del Consumidor (ICC), una abstracción estadística que el INEGI elabora junto con el Banco de México. En septiembre pasado el ICC no reportó una caída, sino un levísimo aumento: un avance mensual de 0.1 puntos. Dicho en corto y de forma prosaica, el ICC mesura el optimismo/pesimismo de la gente en cuanto a su situación económica, en un horizonte anual, desde el hoy, para atrás y para adelante. El ICC se construye a partir de la Encuesta Nacional sobre Confianza, nivelando el promedio ponderado de las respuestas expandidas a cinco preguntas referentes a:

    • Situación económica de los miembros del hogar en la actualidad comparada con la de un año antes.
    • Situación económica esperada de los miembros del hogar dentro de 12 meses, respecto a la actual.
    • Situación económica del país hoy, comparada con la de hace 12 meses.
    • Situación económica del país esperada dentro de 12 meses, respecto a la actual.
    • Posibilidades en la actualidad de los integrantes del hogar comparadas con las de hace un año para realizar compras de bienes durables.

    En suma, se explora la percepción de la población sobre el presente respecto al pasado, y del futuro desde el pasado y el presente. Se mide pues confianza de la gente. Así que, si el ICC presenta un levísimo incremento, la noticia es que la confianza en México no se ha caído, lo cual, puesto en contexto es una situación extraordinaria. Aquí, aunque hay un montón de cosas que mejorar, desde diciembre 2018 la esperanza es una postura no sólo posible sino del todo racional.

  • La gentrificación es el nuevo colonialismo

    La gentrificación es el nuevo colonialismo

    Paseando con familiares y amigos por la Colonia Condesa y la Colonia Roma nos percatamos de la cantidad de extranjeros que habitan ahí, fue cuando alguien comentó que ya casi casi se iba a pedir una certificación de TOEFL (siglas de Test of English as a Foreign Language), el cual señala el dominio del idioma inglés, para poder estar ahí. 

    El concepto de gentrificación es tan complejo que ni siquiera ha podido ser traducido al español, viniendo del concepto gentrification, acuñado en 1960  por la socióloga Ruth Glass durante una crisis de vivienda en Londres, que a su vez viene de la palabra gentry, la cual hacía referencia a la aristocracia. 

    Pienso que gentrificación y segregación, son fenómenos urbanos que van de la mano. El desarrollo urbano sigue estando marcado por un enfoque de política urbana neoliberal. ¿Se han percatado que de unos años para acá los alquileres en colonias turísticas y populares de la Ciudad de México se han disparado? Estas zonas se han convertido en un lugar “alternativo” y atractivo para vivir en la capital del país y los extranjeros han sabido ‘sacarle jugo’.

    Esto es un fenómeno socio-económico y urbano por medio del cual una clase social de mayor poder adquisitivo desplaza a familias y personas de menores ingresos de una determinada zona de la ciudad. 

    Es decir, al llegar individuos con un mayor poder adquisitivo que el mexicano que habita en la zona, las rentas de las casas y departamentos se disparan por las nubes al querer satisfacer la nueva y más atractiva demanda habitacional. 

    El gobierno de la ciudad tiene aquí un reto formidable; la oposición a la gentrificación se ha vuelto parte de la agenda de los movimientos sociales pro-vivienda. Como menciona la Jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum “Con el Programa Especial de Regeneración Urbana y Vivienda Incluyente pasamos del abuso a la protección del patrimonio, de la opacidad a la transparencia, de la gentrificación a la inclusión, del negocio excluyente a la vivienda para todos”. 

    Aunado a esto, la aceleración del fenómeno en muchas ciudades la ha provocado el éxito del modelo Airbnb, el cual incrementa el valor del área en la que se encuentra,  propagando el “sobre-turismo”, e impactando negativamente los precios de vivienda y por ende al habitante nativo o local. 

    Parte del problema radica en que personas de otros países vienen a vivir aquí, trabajan de forma remota para las empresas de su país y no pagan impuestos aquí. 

    De cierta forma se podría ver que se busca sustituir a la población urbana por la ‘no población’, o sea turismo internacional o extranjeros que llegan a vivir a determinadas zonas de la ciudad.

    Es increíble, son niveles de clasismo ya que se pretende sustituir a la población oriunda del lugar por turismo internacional o extranjeros que se queden a vivir aquí. ¿Será que estas personas, a veces percibidas por el mismo mexicano malinchista como superiores o cosmopolitas enchulan nuestra ciudad? 

    Los especialistas Casgrain y Janoschka aseguran que la gentrificación reproduce la desigualdad de clases y que el capitalismo centra sus esfuerzos en cimentar la dominación de las clases pudientes. Hace falta reducir las brechas sociales que producen segregación y discriminación en nuestras ciudades. Así como el gobierno debería de regular estas prácticas. 

    Y es que la desigualdad y la segregación también tienen su correlato que se manifiesta de las maneras más insospechadas.

    Vemos que la gentrificación no es un proceso espontáneo que únicamente tiene como culpable al extranjero que se establece aquí, sino que suele ser fruto de emprendimientos de desarrollo especulativos, generalmente promovidos por grandes grupos inmobiliarios y entidades de crédito. Ya que requieren de grandes inversiones para llevar a cabo la compra y rehabilitación de una gran cantidad de propiedades, es lógico que la rehabilitación de zonas destruidas o abandonadas sea necesaria, pero debe hacerse con cabeza, teniendo en cuenta a la población que habita estas mismas zonas, no velando sólo por el interés económico.

    Les mando un abrazo fraterno.

  • Nuevo León y el multiverso

    Nuevo León y el multiverso

    Esta semana se cumple un año de la llegada de Samuel García al poder y para bien, poco ha cambiado. Sin embargo, ante la mirada del político, ya se resolvieron todas las crisis de la pasada administración como: inseguridad, transporte, agua, etc.

    Aunque parece que esos datos son sacados de la eterna burbuja en la que vive Samuel García, ya que todos esos rubros han empeorado. Son fruto del multiverso que se ha creado en su mente siniestra, donde todo marcha bien y su popularidad está a tope.

    Pero la realidad dista mucho de ser así, ya que se niega a reconocer el ridículo que ha realizado en este primer año en funciones. Prefiere autoengañarse y crear un multiverso en donde la gente lo alaba y está más al pendiente del sexo de su primogénito, que lo que acaece en el estado.

    Por ejemplo, en tanto a la seguridad, en las últimas semanas, se han reportado diversos enfrentamientos entre crimen organizado y fuerza civil. Ante esto, Samuel García indicaba, con plena naturalidad, que es obvio esperar cosas así, y que, por supuesto, se presentarán más enfrentamientos, pues las acciones que está tomando el gobierno consisten en armar a los cuerpos policiales.

    Esto quiere decir que, en su mundo, el trabajo de inteligencia no es prioridad, y si acaso quizá exista. Importa más generar más violencia, como se ha presentado igualmente en la estadística de feminicidios en el estado. Pero, según Samuel García, ambas crisis ya están resueltas.

    Así como lo decretó con la crisis hídrica. Se insistió por meses que Nuevo León enfrentaba una sequía sin igual, nunca antes vista. Se presentaron datos, comparaciones con otros países; se creó un escenario apocalíptico, digno de un multiverso. 

    Y, sin embargo, escasas semanas esta crisis pareció que nunca existió y que bastaba con decretar su final para resolverla, tal cierre de telón de una muy mala obra de teatro.

    Por último, en tanto al transporte, se anunció la construcción de las líneas 4, 5 y 6 del metro de la ciudad, lo cual es una muy buena noticia. No obstante, antes de pensar en ampliaciones, no vendría nada mal que las líneas actuales funcionen como deberían.

    Al igual que los otros rubros, semanas pasadas se han reportado múltiples fallas con el metro de la ciudad, lo cual ha generado filas enormes. Incluso, este pasado lunes 3 de octubre, los nuevos vagones de la Línea 1, presentaron fallas en sus puertas, pues estas no cerraban.

    A esto habría que sumar el retraso de las unidades chinas arrendadas, de las cuales, el pasado 13 de septiembre, se indicaba que aún faltaban por llegar el 91% de las unidades en este año; y para finales del mismo mes, ahora se decía que será hasta mayo de 2023 la fecha en que llegará la totalidad de las unidades al estado.

    Como se podrá advertir, estas son tan solo algunas crisis que, según Samuel García, ya están resueltas, pero que quizá sea así en su multiverso, porque contrastado con la realidad, no cuadra en absoluto. 

    Visto así, Samuel García se sigue autoengañando; vive en esa realidad donde las familias tienen ingresos de 50 mil pesitos y son felices. 

  • HÉCTOR AGUILAR CAMÍN O EL TODÓLOGO ODIADOR

    HÉCTOR AGUILAR CAMÍN O EL TODÓLOGO ODIADOR

    “Grande y dorado, amigos, es el odio”, dice el poeta Eduardo Lizalde, aunque a veces el color del odio no es precisamente el del oro, y nubla la mente… y a veces la ciega. Es el caso del escritor Héctor Aguilar Camín, pues el director y dueño de la revista Nexos se disputa con Denisse Dresser el premio al mayor odiador de la Cuarta Transformación de la vida pública de México y principalmente del presidente Andrés Manuel López Obrador. 

    Cuando Héctor Aguilar Camín se reúne con Leo Zuckermann y Jorge Castañeda en una cosa que se llama ForoTV para lanzar sus dardos de plástico en contra del gobierno, hasta Javier Tello, el bisnieto de Porfirio Díaz, parece un sensato hombre de izquierda. Solo parece, porque luego se acuerda de sus raíces y se lanza también con todo.

    El rencor y la inquina afectan tanto la visión de las personas que estas se sienten extremadamente cultas, conocedoras, eruditas. Así, Oligarcamín (según Hernán Gómez Bruera) o Aguilar Concamín (según el entrañable y extrañado Helguera) habla de todos los temas, lo sabe todo y en todo está contra el presidente, a quien ha llegado incluso a llamar “pendejo y petulante”. 

    Héctor, desde hace años asegurabas que AMLO se desfondaría tarde o temprano. ¿Por qué no ha caído aún la popularidad del segundo presidente con mayor aprobación en el mundo?

    El presidente ha hecho que el país esté jodido y empobrecido para poderlo gobernar. Esa ha sido su estrategia. Él tiene muchas clientelas a las que les suelta dinerito. Pero el de AMLO ya no fue el gobierno de la transformación, salvo que llamemos transformación a la destrucción. Va a ser muy difícil que en dos años el país cambie, ya cumplió su ciclo y su cosecha va a ser bastante pobre.

    Llamas “clientela” a sus simpatizantes; así desprecias a las personas. ¿Qué pasará con la 4T cuando termine este sexenio?

    Este gobierno se acerca al final con muy malos resultados. Continuar por esta línea parece una oferta temeraria, desmesurada. Sin embargo, ahí está la aprobación…

    ¿Qué opinión tienes de la oposición?

    La oposición va caminando, como tortuga, pero va caminando, y las liebres de Morena van rápido pero no con solidez. Aunque no parece haber candidatos para contrarrestar a Morena, la tortuguita le ganó mucho terreno en el 2021: se comió la mitad de la Ciudad de México.

    Pero sus alcaldes están en la lona. 

    ¿Según quién? Lo que pasa es que han recibido muchos ataques por parte del gobierno de la Ciudad de México y de Morena.

    El verdadero problema es la violencia que se vive en México y que, sumada a la pandemia, deja en estos años un saldo de más de un millón de muertos, más que en la revolución.

    Pero la violencia proviene de la guerra que se inventó Calderón. Y la pandemia se pudo controlar a pesar de las pésimas condiciones de la infraestructura hospitalaria y la carencia de personal médico heredadas.

    Pero a qué costo.

    Bueno, tú y yo estamos vivos.

    No gracias a Gatell.

    Menos a ti, pues dijiste que la vacuna rusa, la Sputnik V, no servía para los mexicanos; eso fue grave, pues generó desinformación; te sumaste a Peniley Ramírez que aseguró que la vacuna Cansino solo tenía un 5 por ciento de eficacia. ¡Y su tuit sigue ahí!

    ***

    Aguilar Camín, experto en aeropuertos, afirma que ahora que se sabe que la terminal 2 del Benito Juárez está dañada se hace más grave la osadía de cancelar el de Texcoco, pero no critica a Fox. El también especialista en macroeconomía, sabe que es más importante conservar el TMEC que la dichosa soberanía energética de México; al Aguilar Camín especialista en salud le preocupa salud del presidente, pero a él se le ve muy val, parece que la 4T le hace mucho daño; el supercolumnista dice estar dejando en la prensa un diario público para disfrute de futuras generaciones; el especialista en educación ve que el conflicto del CIDE es absurdo e inexplicable y muestra su solidaridad con esa pequeña comunidad abofeteada. Y así…

    ***

    Más odioso que el Güerito Castañeda, más virulento que Vargas Llosa, puede escribir la columna más aborrecedora en un instante. Es Héctor Aguilar Camín, el intelectual superorgánico, siempre presente en los debates de Latinus y Televisa, siempre beneficiado del erario cultural de este país, hasta que se le acabó su Hora de opinar

    ***

    Con todo respeto, ¿no estarás enojado porque el gobierno de AMLO ya no te compra el descabellado número de suscripciones de Nexos ni mucho menos te da los jugosos contratos que habías tenido desde la época de Carlos Salinas de Gortari? Es decir, se acabaron tus privilegios con los gobiernos del PRIAN que suman cientos de millones de pesos, o los contratos con el exgobernador de Quintana Roo, Roberto Borge, hoy en la cárcel, y con Miguel Ángel Mancera, exjefe de Gobierno de la CDMX. 

    El equipo que encabezo ha sido muy trabajador y todos estos años hemos buscado lo mejor para la cultura en México.

    ¿Le concedes algo positivo a López Obrador?

    Claro que no. Su idea de democracia es similar a la de Gustavo Díaz Ordaz: si la autoridad cede, se debilita, pero ceder es parte de la inteligencia. A ver qué pasa ahora que circula la versión de que el secretario de la Defensa, Crescencio Sandoval, dio un manotazo sobre la mesa en una junta del gabinete y advirtió: “Si siguen manchando a la institución, saco a los soldados de las calles y a ver qué hacen”.

    Este es el momento de mayor descontrol del Presidente sobre su gobierno que hayamos visto. Un gobierno con una visión totalmente acrítica, con muchas exageraciones y cosas que no corresponden con la realidad. Según un amigo, a AMLO empieza a sucederle lo que al aprendiz de brujo que, a fuerza de activar muchas cosas, acaba dándoles vida propia y perdiendo su dominio sobre ellas.

    ¿Algo qué agregar?

    Yo veo a los empresarios como gente muy seria, pero el gobierno los está sobornando con la compra de billetes de lotería o con el famoso pacto contra la inflación. Una prueba más de que López Obrador inhibe y oprime.

    Hay que reconciliar. La polarización en la que estamos no puede sostenerse, hay demasiados agravios, actores excluidos, demasiadas estigmatizaciones. 

    [Óiganlo bien, pues lo dice el clasista y odiador que le llama “pendejo” al presidente]. 

  • La comentocracia al poder

    La comentocracia al poder

    Seamos honestos, este dos de octubre se trató de Denise Dresser, no de la preservación de la memoria histórica, no fue un homenaje al movimiento estudiantil, no. El dos de octubre de 2022 se trató de Denisse Dresser, porque la agenda política del país no la marca el gobierno, mucho menos la gente, la agenda la establece, la marca, la pone sobre la mesa Denisse y el grupo de personas bien habidas, bienaventuradas e iluminadas que la rodean. 

    Grupo que, ni tardo ni perezoso, tuvo la sensibilidad de reconocer en los gritos y consignas que exigían que la doctora Dresser abandonara la plancha del Zócalo y no se apropiara de un movimiento social al que es ajena, un ataque violento, muy superior a los actos vandálicos de las camisas negras del fascismo italiano y de las juventudes hitlerianas. Gritos y consignas que hicieron más daño que los golpes y los palos, que los cuchillos y las armas de fuego. Gritos y consignas proferidos por camisas pardas, como los llamó, no sin una humilde sabiduría Víctor Trujillo, gritos y consignas que no fueron la manifestación propia y legitima de la gente que asume la plaza pública como el único espacio en el que pueden manifestarse, sino que se convierten en agresiones, en muestra de intolerancia frente a la invasión por parte de la esfera privada del espacio público.

    Hordas vociferantes, las llamó el nunca exagerado y siempre fiel a las fuentes Héctor de Mauleón; fanáticos, dijeron las mentes menos creativas de nuestra heroica inteligencia conservadora, que han privatizado el ’68 (interesante categoría histórica propuesta por Carlos Loret, incansable luchador social que mucho tiene que enseñar a los historiadores sobre la apropiación de la historia). 

    Ataque salvaje, vil, artero, completamente injustificado en contra de Denisse, mártir de la democracia mexicana, que tuvo la virtud de evidenciar el elefante que nadie quiere ver: la urgencia de entregar el espacio publico a los intereses privados, la necesidad de definir la agenda publica desde los espacios privados, y de alinear las manifestaciones publicas a través de la lectura que los medios de comunicación y sus esbirros, tienen de la realidad nacional. 

    Lectura que la propia Dresser, quien, a pesar de la conmoción provocada por el ataque sufrido, dejó claramente plasmada en su columna del periódico Reforma, y donde no perdió su acostumbrada clarividencia, arrojando luz sobre lo que debe ser y lo que debemos hacer en el futuro inmediato.

    En primer lugar, Denisse nos deja saber que jamás pensó vivir en un país donde se corriera a alguien por manifestarse en el Zócalo. Por favor, sean cándidos con la señora. Sí, ya sé que estaba en una marcha para mantener viva la memoria y dejar claro que nunca más se permitirá ─no ya que se corra a alguien por manifestarse en una plaza pública─ una masacre de manifestantes pacíficos, pero que se le va a hacer, quizá para ella era un paseo por la Alameda Central. 

    Sin embargo, más allá de eso, más allá del hecho irrefutable, afirmado por la doctora Dresser de vivir en un país donde no se corría a la gente por manifestarse, lo importante es trabajar en conjunto, colectivamente, en nombre del bienestar social, para que sujetos privilegiados como Doña Denise puedan seguir siendo privilegiados, para que puedan seguir disfrutando dentro de su burbuja. 

    Una burbuja en la que su voz sea la voz, donde su derecho a disentir sea el derecho a disentir, donde ella determine como y cuando se debe participar, para posibilitar que la voz de la plaza pública esté perfectamente alineada con la voz de los espacios privados, que el reclamo o el aplauso al gobierno en turno sea el reclamo o el aplauso que los dueños del capital quieren que se haga y no el que la gente crea que puede hacer. En este sentido, Denise lo deja claro, la ciudadanía estaría reconociendo que es gracias a las voces que se hacen escuchar en el Canal de las Estrellas y otros medios afines, que la ciudadanía tiene los derechos que tiene, que es gracias al activismo comentocratico que se han conseguido esas conquistas históricas como el aborto legal y seguro. No, no es la lucha feminista la que lo materializo, no, no son los movimientos sociales quienes lo han conseguido, es el activismo de la Dra. Dresser. 

    Entrados en gastos, no podemos dejar de mencionar, como no lo hace Doña Denisse en su columna, que el país no le pertenece ni a AMLO, ni a la CuatroTe, ni al PAN, ni al PRI, ni al Ejército, ni a la ciudadanía que la corrió del Zócalo, el país le pertenece a las mentes iluminadas que ─a falta de un consejo de sabios─ guían el camino de la sociedad con sus comentarios diarios en medios privados. El país y nosotros mismos nos debemos a ellos, no quisiera imaginar la oscuridad en la que nos encontraríamos si su sabiduría dejara de alumbrarnos. Es por eso que, el próximo año, cuando el dos de octubre vuelva a alcanzarnos, debemos salir a las calles, formados detrás de la Dra. Dresser y la comentocracia privilegiada y seguir sus pasos para construir un activismo de crepé esponjado.

    • Carlos Bortoni es escritor. Su última novela es Dar las gracias no es suficiente.
  • Guacamaya estrellada

    Guacamaya estrellada

    En la semana reciente la oposición y sus pregoneros más mediáticos hicieron eco de un supuesto “hackeo” a los archivos del ejército mexicano y de la Secretaría de la Defensa Nacional, que aparentemente llevó a cabo un grupo informático subversivo que según su propaganda, ha hecho esta misma incursión en sistemas de defensa de algunas naciones centro americanas. 

    Queda sin embargo, un tufo a filtraciones e información que es extraída y proporcionada de manera injerencista por el gobierno del vecino norteño a los personajes más activos de la prensa militante que paradójicamente se denominan con el gentilicio del hispano hablante: Latín, pero que por otro lado se apellidan justo como los ventrílocuos que los manejan y que los tienen sentados sobre sus piernas: US

    Así operan las agencias gubernamentales ya conocidas que se han encargado de ejecutar los históricos golpes de Estado en el continente, especialmente en la región sureña, donde se han desecho de gobiernos incómodos que pueden representar focos rojos para sus intereses.

    Resulta evidente que de manera quirúrgica, pero al fin de cuentas, torpe, han mostrado sus cartas y cual aves cacareadoras (guacamayas), han quedado anuladas por la respuesta presidencial mexicana en el sentido que se quedaron cortos con el número de enfermedades y padecimientos que éste acumula a sus casi 7 décadas de vida.

    La oposición y sus voceros quisieron presentar como un golpazo a la administración obradorista la infiltración a los sistemas marciales, pero lo único que provocaron fue un efecto adverso que ha propiciado en la opinión pública una condena casi unánime a los actos de espionaje, porque es evidente que no tenían más datos inéditos relevantes para publicitar que el clínico expediente del titular del ejecutivo federal, y entre una que otra orden en el nivel de mando que existe en la institución castrense. 

    Por otro lado, llama mucho la atención lo predecible ya de la mayoría opositora, de sus articulistas y sus caras más machaconas de todos los días;  haciendo eco del “golpazo” que sería para este gobierno las filtraciones obtenidas, un supuesto apocalípsis que viviría el movimiento en el gobierno para dejarlo al descubierto y golpetearlo políticamente, pero nuevamente y cómo se va haciendo costumbre, fracasaron.

  • Prevenir embarazo infantil y adolescente en México: un reto para los tres órdenes de gobierno

    Prevenir embarazo infantil y adolescente en México: un reto para los tres órdenes de gobierno

    A nivel mundial, cada día 20,000 niñas y adolescentes menores de 18 años de edad dan a luz en países en desarrollo. Esto equivale a 7.3 millones de partos cada año. En nuestro país cada día aproximadamente 1,000 adolescentes quedan embarazadas, lo que representa más de 350 mil al año, de esos embarazos, unos 9 mil ocurren en niñas menores de 14 años. 

    Prevenir el embarazo adolescente es un reto mayúsculo para nuestro país, debido a que México ocupa el primer lugar en el tema, entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) con una tasa de fecundidad de 77 nacimientos por cada mil adolescentes de 15 a 19 años de edad.

    Este reto de la prevención en nuestra población adolescente es de mayor relevancia toda vez que cuando una niña queda embarazada, su vida cambia radicalmente. Su panorama futuro se ve amenazado, existen grandes posibilidades de que no termine la escuela y que su perspectiva de trabajo se dificulte; se expone a enfrentar repercusiones en la salud de ella y de sus hijos, se convierte en una persona altamente vulnerable frente a la pobreza y la exclusión, obstaculizándose su desarrollo humano.

    El objetivo general de la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes en nuestro país (ENAPEA), es reducir el número de embarazos en adolescentes para el año 2030, con absoluto respeto a los Derechos Humanos, particularmente los derechos sexuales y reproductivos. Sus dos grandes metas son: a) Disminuir a cero los nacimientos en niñas de 10 a 14 años y, b) Reducir en un 50% la tasa especifica de fecundidad de las adolescentes de 15 a 19 años (TEF15-19).

    El reto ante los objetivos nación planteados en este tema son mayúsculos toda vez que de los 32 estados que conforman el país, ninguno ha logrado erradicar el embarazo infantil y adolescente. De hecho, 14 estados se encuentran arriba de la media nacional en embarazo adolescente de 15.1% de acuerdo a la estadística de natalidad del INEGI 2020.

    Si bien hay una tendencia a la baja desde 2011 en todo México, hay estados como Guerrero que se mantiene tres puntos porcentuales por encima de la media nacional (18.2%), seguido de Chihuahua (17.6%), Puebla (17.3%), Tlaxcala (17.3%), Coahuila (17.2%) y Durango (17.2%), de acuerdo con las estadísticas de nacimientos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

    El impacto de la pandemia repercutió estos últimos años en nuestro país pues el cierre de escuelas y el confinamiento provocaron que los embarazos en adolescentes aumentaran por lo menos 30%. El total de partos de madres adolescentes en 2021 fue de 373 mil 661; es decir más de mil por día. De estas cifras 8 mil 876 de los nacimientos fueron por madres menores de 14 años, muchos de ellos producto del confinamiento, de acuerdo a datos del mes de abril de 2022 del Consejo Nacional de Población. 

    Por su parte la investigadora del Colegio de México Laura Flamand, una de las autoras del informe Embarazo temprano en México: Panorama de estrategias públicas y análisis de la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes en nuestro país (ENAPEA), resalta cómo este problema del embarazo adolescente no atraviesa a todas las mexicanas por igual, señala que: “Hay una relación estrecha y compleja entre este embarazo con la desigualdad y la violencia de género”, declara  Flamand que esta problemática es  5,1 veces más frecuente entre las mujeres pobres, 1,6 veces más probable entre las niñas indígenas y se da 1,7 veces más en las zonas rurales que en las ciudades. 

    Los tres niveles de Gobierno en nuestro país tienen entre sus deberes el garantizar el ejercicio de los derechos sexuales de manera igualitaria entre todos los grupos poblacionales y en todo el territorio nacional, procurando informar y orientar a nuestros adolescentes sobre los métodos anticonceptivos, a través de  la Secretaría de Salud; con base en sus atribuciones y de manera coordinada con las dependencias y entidades del sector, instrumentar acciones necesarias en materia de educación sexual y planificación familiar, a fin de reducir el alto índice de niñas y adolescentes embarazadas.

    Se deben impulsar políticas en materia educativa para reducir el embarazo adolescente, por ejemplo, becas que garanticen la permanencia en las escuelas, programas para empoderar a las niñas; en materia de empleo se pueden fortalecer alianzas con los sectores que ofrecen distintos apoyos o bolsas de trabajo para los alumnos y alumnas; se debe trabajar en materia de acciones para prevenir la violencia; agilizar la actuación del Sistema de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), diseñado para la alineación, diseño e implementación transversal de la política pública con perspectiva de Derechos Humanos de la infancia y adolescencia en los órganos, entidades, mecanismos, instancias, servicios, leyes, normas, políticas y presupuestos a nivel nacional, estatal y municipal para respetar, proteger, promover, restituir y restablecer los Derechos de las niñas, niños y adolescentes; así como reparar el daño ante la posible vulneración de los mismos.

    • La columnista es Maestra en Derechos Humanos y Garantías Individuales, Subdirectora Ejecutiva en la Unidad de Desarrollo Comercial del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, ex Secretaria de la Mujer Oaxaqueña, contáctala en Facebook: MUMA Mariuma Munira, Twitter: @MariumaMunira
  • LOS SPIN DOCTORS ESTÁN EN ACCIÓN

    LOS SPIN DOCTORS ESTÁN EN ACCIÓN

    A partir de los hackeos del grupo Guacamayas, los spin doctors están haciendo de las suyas. Los hackers, dedicados a fortalecer las raíces latinoamericanas, rompieron la seguridad de los archivos del ejército mexicano y filtraron la información. Sin embargo, llama la atención que hay datos mucho más interesantes –y sensibles para el país– que la salud de nuestro presidente.

    Recordemos que un spin doctor es aquella persona que hace propaganda lograda a través de la interpretación negativa de un evento o campaña para persuadir a la opinión pública y que el grupo Guacamayas entregó a Latinus seis terabytes con datos equivalentes a 36 millones de documentos PDF, 1.5 millones de fotos o 3 mil horas de video y, dentro de todo esto, el dato menos relevante es la salud del presidente.

    Pero, ¿qué es Guacamaya?, pues es un grupo de hacktivistas enfocado en infiltrarse en empresas mineras y petroleras, policías y diversas agencias reguladoras latinoamericanas desde marzo de 2022 (según el sitio CyberScope) y sus esfuerzos están en contra del neoliberalismo. De ahí entendemos entonces por qué Guacamayas se ha deslindado por completo de la campaña orquestada contra nuestro gobierno. 

    El conjunto de tuits (campaña) tuvo gran impacto en redes durante toda la tarde del viernes 30 de septiembre pasado y fue ya cerca de las ocho de la noche de ese mismo día en que diversas cuentas de Twitter empezaron a dar cuenta de la declaración del wiki oficial, por medio de la cual el grupo se deslindó de la cuenta de Twitter.

    Guacamaya explicó en un comunicado que no tiene redes sociales, por lo que las cuentas que han circulado recientemente no fueron creadas por la organización de hackers, incluso se puede leer: “Cabe mencionar que el grupo Guacamaya nunca tendrá cuentas en redes sociales” en su wiki oficial.

    Si recordamos que Andrés Manuel usó el argumento de la mala salud de Peña Nieto para pedirle que renunciara, no hace falta dar muchas vueltas al asunto para saber de dónde vienen los tiros. Y también, recurriendo nuevamente a nuestra memoria, sabemos que los spin doctors son asesores políticos cuyas acciones en los últimos años se han multiplicado exponencialmente, pero su labor es cada día más visible para un gran público que hasta ahora desconocía prácticamente de su existencia.

    Y por más que pretendan permanecer en el anonimato, la sociedad percibe sus acciones de inmediato.