Etiqueta: opinión

  • Muerte senil de partidos

    Muerte senil de partidos

    Los partidos políticos en México escogen la eutanasia de competir en solitario como eutanasia, quieren una muerte digna, porque saben que el fin está cerca con coaliciones electorales o sin ellas.

    Los que estaban alrededor de otros partidos llaman independencia al suicidio y los que pudieron unirse se repelen como si se tratara de una epidemia.

    La mayoría de Morena se fortaleció en 2025, pasó de 2.3 a 11.5 millones de miembros, partido como el PRI, que reitera que hay un desgaste irreversible en el partido en el poder, empezó el año con 1.4 millones y ahora son 940 mil aproximadamente, cantidad que diariamente cambia. El adelgazamiento del PRI es el más rápido de todos los partidos también pierde peso político con los discursos exaltados de su líder nacional y la reclusión en cárceles de sus miembros.

    El Partido Verde incrementó su número de afiliados, al pasar de 592 mil 417 a 778 mil 630, es decir, un aumento de 31 por ciento. La campaña de filiación fue intensa principalmente en el centro del país la CDMX y el Estado de México, fueron los principales espacios para el aumento de su militancia. Motivo por el cual consideran que no necesitan de Morena para continuar.

    Hay un problema ahí, que puede costarles la vida antes de las elecciones, porque buena parte de la militancia quiere seguir en alianza con Morena, y podría dividir el partido en dos partes. Su número de militantes los protege de perder el registro en caso de que se parta por la mitad, pero eso no garantiza triunfos electorales ni el principio del fin.

    El INE señaló que el resto de las fuerzas políticas del país retrocedieron, aunque en el discurso aseguren lo contrario.

    El Partido del Trabajo, es el único partido que no tiene gobernadores en funciones y perdió casi el 15 por ciento de su militancia.

    Movimiento Ciudadano, cuyos líderes aseguran crecer cada vez que respiran y atraer el apoyo de los jóvenes, no son en realidad ni una ni otra. Son mexicanos frívolos, sin convicciones profundas, que tienen como hobby la política y como medio para hacer más grandes sus negocios. Este año tuvo una pérdida, que es progresiva de militancia que estaba a principios de año en 384 mil 500, y ahora cuenta con 362 mil 783, a pesar de la cascada de TikToks y anuncios frívolos en las redes.

    El PAN es el partido que corre el riesgo de perder su registro por falta de militantes tenía 277 mil 665 y ahora reporta 275 mil 644, y sigue teniendo bajas. Se le exige el 0.26 por ciento del padrón electoral, y cuenta con el 0.27 por ciento.

    El padrón electoral no ha sido actualizado, si creció exponencialmente como suele suceder, prácticamente el PAN queda afuera de la contienda a nivel nacional, a pesar de su relanzamiento.

    Los partidos de oposición en México han declarado su negativa a la unidad electoral en las próximas elecciones, su desgaste es progresivo, la ausencia de proyecto y la carencia de cuadros para liderar sus partidos como candidatos y los condena a repetirse a sí mismos.

  • Accidente en el Tren Transístmico: investigar es una obligación, no una opción

    Accidente en el Tren Transístmico: investigar es una obligación, no una opción

    El pasado domingo 28 de diciembre, el accidente ocurrido en el Tren Transístmico dejó una estela de dolor que merece, antes que cualquier debate político o especulación, respeto, solidaridad y acompañamiento a las víctimas y a sus familias. Ante una tragedia de esta magnitud, la primera responsabilidad social es la prudencia.

    En este momento, todo apunta a que se trató de un accidente trágico. Sin embargo, asumirlo como tal no exonera al Estado mexicano de su deber más elemental: investigar con rigor técnico, independencia y transparencia. La prudencia no debe confundirse con omisión.

    Cuando ocurre un evento de esta naturaleza, todas las autoridades responsables de la seguridad, operación, construcción y mantenimiento del sistema ferroviario están obligadas a activar protocolos de emergencia institucional y ordenar peritajes técnicos exhaustivos que permitan identificar causas reales y no explicaciones convenientes. Una investigación seria debe responder, con datos verificables, preguntas fundamentales sobre el estado de la infraestructura, el material rodante, los programas de mantenimiento, los protocolos de operación y la actuación del personal involucrado.

    En este punto, resulta indispensable referirse a las normativas ferroviarias que rigen a los sistemas de transporte más seguros del mundo. Organismos como la Federal Railroad Administration (FRA) de Estados Unidos establecen criterios estrictos sobre inspección de vías, puentes, frenos, señalización y certificación de operadores. En Europa, los estándares EN y los sistemas de gestión de seguridad ferroviaria obligan a realizar análisis de riesgo sistémico y a documentar cada decisión técnica relacionada con la seguridad.

    México cuenta con ingenieros, peritos e investigadores de alto nivel capaces de aplicar estos criterios. No obstante, la credibilidad de la investigación dependerá de que se demuestre públicamente que se evaluó el cumplimiento o incumplimiento de dichos estándares. Y si existiera cualquier duda sobre independencia o integridad, la participación de expertos internacionales independientes no debería descartarse, sino considerarse una práctica responsable.

    Más allá del esclarecimiento del hecho, está en juego algo mayor: la seguridad nacional y la confianza pública. El Tren Transístmico es infraestructura estratégica, y por ello toda hipótesis debe ser analizada con seriedad, desde fallas técnicas o errores humanos hasta, si fuera necesario, la posibilidad de un acto deliberado. El sabotaje a un medio de transporte de esta categoría, aunque poco común, no puede ser ignorado sin análisis profundo, porque sus implicaciones trascienden lo local.

    La investigación no debe orientarse a encontrar culpables inmediatos, sino verdades técnicas, responsabilidades institucionales claras y, sobre todo, medidas preventivas que eviten que una tragedia similar vuelva a ocurrir.

    Remate editorial

    Las tragedias no se honran con discursos ni con archivos cerrados, sino con instituciones que funcionan. Investigar a fondo no es un acto de desconfianza, es un acto de responsabilidad.

    Cuando se trata de vidas humanas y de infraestructura estratégica, la transparencia no es una concesión política: es una obligación del Estado.

  • La porquería

    La porquería

    Sigue y sigue, no se detiene. Va llenando todo con su enfermedad mental y su supina estupidez. Va creciendo el miedo a su falta de cordura y toda su insensatez. No parece tener límites.

    Donald J. Trump, pederasta comprobado, criminal violador y mentiroso patológico que afirma que nadie sabe más que él de todo cuando es evidente lo ignorante que es. Lo peor es que hay quien le cree a semejante patán que tiene el control de una de las fuerzas armadas más poderosas y destructivas del planeta.

    Asecha y lastima a cada nación que decide, por su propia mayoría y voluntad, regirse sin tener que reportar nada, ni beneficiar en nada al imperio. Hoy mismo, cerca de 18 millones de barriles de petróleo de Venezuela están varados en el Caribe.

    Aceleró aranceles, ha cometido asesinatos contra pescadores y robado, de manera descarada, buques petroleros. Es tal su espíritu delincuencial del demente demoniaco que pretende gobernar al mundo, que descaradamente dice que el petróleo en el subsuelo de Venezuela le pertenece, ya ni siquiera uss argumentos falsos. Su cinismo no tiene límite.

    Quería el Nobel de la Paz y se lo dieron a su súbdita de manera vergonzosa y por demás insultante para el mundo, sin embargo, la miserable y corrupta FIFA lo premió con su propio premio dizque al pacifista, cuya fórmula de pacificación es la amenaza con las armas; la pistola Glok de 9mm en la cabeza del que se salga del redil, acompañada de misiles, buques, portaviones, submarinos y declaraciones matonas llenas de mentiras y violencia.

    Para cerrar el círculo del fascista en Washington, ICE sigue en la calle cometiendo toda clase de ilegalidades contra toda persona que parezca inmigrante, además amenaza y golpea a los congresistas, gobernadores, alcaldes y demás autoridades de los Estados de su unión, hoy más dividida y en picada que nunca, que se atrevan a oponerse o a proteger a sus habitantes.

    En tanto, México gasta en protección legal a los detenidos, pero no condena enérgicamente al energúmeno ignorante de Washington. Se entiende, desde acá los empresarios siguen siendo los mayores exportadores hacia Estados Unidos usando y explotando la fuerza de trabajo mexicana en unidad con el gobierno dizque de izquierda de éste país, que no es sino social demócrata.

    En México las relaciones de producción no han cambiado ni un ápice. Eso sería transformar. Es cierto, las cosas han mejorado. No se puede negar que la corrupción se ha reducido, sobre todo aquella que medraba del presupuesto federal, pero los policías siguen siendo corruptos, el crimen organizado sigue campeando por doquier, menos que hace 8 años, pero sigue, las policías en los estados y en varias alcaldías de la Ciudad de México y de muchos municipios reprime, secuestra y asesina al servicio de los cárteles.

    Revolucionar las relaciones de producción y la propiedad de los medios de producción, puede resolver muchos problemas y si al mismo tiempo se reduce la dependencia de la inversión extranjera y del mercado de Norteamérica, diversificando el comercio exterior y manteniendo el crecimiento del mercado interno a partir de la revaloración de la fuerza de trabajo que provendrá de esta acción y llevará a relaciones justas y equilibradas. Esto no puede lograrse desde retrocesos penosos, descarados e inmorales en la Reforma Laboral.

    Falta mucho que andar y a veces la ruta tomada es errónea. 

  • ABUSO DE PODER

    ABUSO DE PODER

    Las ganancias generadas por el consumo de las drogas en Estados Unidos, es sin duda parte importante de los ingresos para su economía, por esa razón sus autoridades tienen el control de la distribución de narcóticos dentro de su país.

    Eliminar el negocio del narcotráfico en Estados Unidos implicaría lastimar su economía y a sus agencias como la DEA y la CIA involucradas en el control y su distribución.

    Suena lógico que por esa razón el gobierno gringo busque culpar a grupos financiados e infiltrados por ellos mismo en distintos países de América Latina, al parecer por esa razón están negociando la libertad de algunos capos que durante décadas sirvieron a sus intereses.

    No suena lógico que perdonen a esos delincuentes por el daño provocado a la salud mundial a causa de la adicción a las drogas, a menos que estos capos hayan sido infiltrados por el gobierno de Estados Unidos en países de Latinoamérica para provocar inestabilidad y bajo este pretexto demandar, invadir y robar recursos, sobre todo naturales que no les pertenecen. 

    Es evidente la manipulación a la que se encuentra expuesta la sociedad norteamericana, ya que de otra manera no se explica la poca o nula denuncia en contra del flagelo del narco, de la corrupción y del abuso de poder por parte de sus gobernantes, dónde el mismo presidente Donald Trump fue declarado culpable por encubrir registros oficiales en el caso de delito sexual del que fue acusado.

    Sin duda el pueblo norteamericano está gobernado por un delincuente que apoyado en la impunidad se comporta de manera abusiva imponiendo aranceles, amenazando con justificaciones absurdas a países como Venezuela y Colombia, con la finalidad de a través de la violencia quedarse con sus recursos naturales.

    ¿Qué más se espera de un gobierno gringo que no solo abusa de su poder, sino que también manipula a su pueblo?

    Un país que presume de ser el más justo, avanzado, democrático, libre y que solo lo es en las súper producciones cinematográficas, que en la realidad solo es una amenaza para la sociedad en el mundo.

  • Zongolica, justicia tardía

    Zongolica, justicia tardía

    La condena que realiza la Corte Interamericana de Derechos Humanos va contra Felipe Calderón. Su participación, pero principalmente su omisión lo convierte en cómplice con mayor responsabilidad de esta barbarie que sólo gente enferma puede llevar a cabo.

    Hubo fotografías, testimonios, grabaciones, que fueron a dar al periódico El Mundo, de Orizaba, Veracruz, luego de la salvaje violación de los soldados a Ernestina Ascencio Rosario, indígena de la sierra de Zongolica de Veracruz, en 2007.

    Todas fueron decomisadas por autoridades federales, a los directivos de ese periódico, con la anuencia de Calderón e intermediarismo del gobernador Fidel Herrera, quien, a pesar de ser priista, siempre fue servil con el presidente panista Felipe Calderón

    La impunidad y la complicidad no hubiera llegado a estos niveles sin la colaboración de Fidel Herrera, quien operó, la entrega de todas las evidencias del caso, tomados no sólo por periodistas sino por los propios soldados.

    Fidel Herrera está muy lejos de ser una persona digna de ser homenajeada en el Congreso del estado de Veracruz, tal y como sucedió gracias a los oficios de su hijo Javier Herrera Borunda, del Verde, quien quiere ser gobernador del estado apuntalado por la fama de su padre quien estuvo más cerca de la criminalidad que del heroísmo.

    Indicó la Corte que durante la audiencia del caso, el gobierno de México aceptó, con claridad, su responsabilidad por la vulneración de los derechos humanos a la vida y la salud de Ascencio, derivado de la ausencia de servicios médicos oportunos y adecuados.

    México pertenece a esta Corte, como lo hicieron en el pasado los gobiernos liberales con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, con la OEA, con la OCDE, que en este momento de definiciones están del lado contrario, listos para cualquier embestida con el actual gobierno mexicano.

    Hay culpables, responsables indirectos, no resulta difícil saber quiénes fueron los soldados, quienes deben formar parte todavía del Ejército, quienes literalmente la despedazaron, y fueron encubiertos por el entonces secretario de la Defensa, el general de División, Guillermo Galván Galván, quien debe muchos encubrimientos de delitos de sus subordinados y propios.

    Al igual que la inculpación de las desapariciones ocurridas hace muchos años, el actual gobierno, representante del Estado mexicano no puede evadir la responsabilidad que imponen este tipo de Cortes internacionales, a las que nada le interesa la transformación radical de los gobiernos, producto de una democracia que dicen defender, sino la permanencia de un vetusto Estado que ya no existe.

    Sí entre sus objetivos se ubica la protección de la democracia, deben entender que los cambios de gobierno ocurren y de manera radical, como sucedió en México, no son cambios cosméticos como sucedió hasta antes de 2018.

    Si la democracia, que ellos deben conocer muy bien, no ofrece y garantiza cambios radicales dentro de la paz y la tranquilidad social niegan su confianza en la democracia, por lo que deben saber que las sanciones a los Estados, por muy arriba que estén de los gobiernos, no pueden más que exigir la verdad y si los responsables están plenamente identificados y contribuir a su sanción penal, aportando pruebas y plasmando nombre y apellidos claramente y no con sutilezas que acusan miedo a los victimarios de derecha.

  • La ruta para que la oposición gane la Presidencia… y el oficialista que ya les ganó la carrera sin que se dieran cuenta

    La ruta para que la oposición gane la Presidencia… y el oficialista que ya les ganó la carrera sin que se dieran cuenta

    Al inicio de esta historia hay una ironía incómoda: la oposición sí podría ganar la Presidencia. La ruta existe, es viable y no requiere genialidades, solo entender el momento político que atraviesa el país. Sin embargo, una y otra vez decide no verla. Sigue leyendo la realidad como si se tratara de un debate de ideas, cuando millones de mexicanas y mexicanos la viven como una experiencia cotidiana marcada por la inseguridad, el desgaste y la sensación de pérdida. Ahí comienza el desfase que explica por qué, aun con malestar social, la alternancia no termina de materializarse.

    Con el paso del tiempo, el desorden deja de ser noticia y se vuelve paisaje. La inseguridad no se discute, se padece. En ese tránsito, la política cambia de lógica. Dos enfoques ayudan a entenderlo. El primero es el autoritarismo reactivo: cuando el entorno se percibe fuera de control, amplios sectores sociales priorizan orden inmediato sobre deliberación. El segundo es la aversión a la pérdida: cuando se siente que ya se perdió demasiado, se deja de apostar y se empieza a defender. No se busca ganar más, se intenta no perder lo poco que aún se considera estable.

    Desde esa lógica, el voto se vuelve defensivo y el horizonte se acorta. La pregunta deja de ser qué proyecto convence más y pasa a ser quién puede evitar que las cosas empeoren. En ese escenario, insistir solo en diagnósticos complejos o promesas de largo plazo no persuade; genera distancia. El problema de la oposición no es la falta de ideas, sino su insistencia en hablarle a la razón cuando el país está decidiendo desde el reflejo.

    Sería un error, sin embargo, asumir que la oposición está condenada por definición. En América Latina, el péndulo político ha demostrado que los regresos son posibles. Chile acaba de confirmarlo, Argentina lo hizo desde la economía, El Salvador desde la seguridad, Ecuador desde la crisis institucional. No se trata de una ola homogénea, sino de oposiciones que supieron leer las ansiedades concretas de su sociedad y ocupar el espacio que el miedo, la frustración o la pérdida dejaron abierto. En esos casos, la oposición dejó de hablarse a sí misma y empezó a responder al clima emocional dominante. En México, en cambio, buena parte de la oposición sigue actuando como si el debate estuviera abierto, cuando en realidad la decisión ya se está cerrando por otro lado.

    Aquí aparece una diferencia que define elecciones: orden discursivo frente a orden creíble. El primero se promete; el segundo se percibe. En contextos de miedo y pérdida, no gana quien explica mejor, sino quien transmite capacidad de contención. No se evalúan planes detallados, sino señales de control, coordinación y ejecución. Resultados visibles, claridad de mando y consistencia pesan más que cualquier narrativa sofisticada.

    Mientras la oposición insiste en competir en el terreno del argumento, del lado del gobierno el país se ha contado como proceso, no como ruptura. La administración actual no se construyó desde el miedo, sino desde la recuperación de capacidades del Estado y la presencia institucional. Esa continuidad importa, porque en escenarios de pérdida el electorado valora conducción más que giros abruptos. En ese recorrido, algunas figuras quedan asociadas al debate, otras a la crítica, y unas pocas a la tarea concreta de contener el problema que hoy organiza el voto.

    Es ahí donde la historia encuentra su clímax. Sin discursos estridentes ni campañas adelantadas, desde la función y los resultados asociados a seguridad, coordinación y control, un perfil ha ido ocupando ese lugar mental clave. No como consigna ni candidatura explícita, sino como consecuencia lógica del momento político. En ese punto aparece Omar García Harfuch, no como promesa, sino como desenlace narrativo de una dinámica que el país ya está procesando.

    Hoy la explicación es sencilla: la oposición no entiende. No sabe leer el momento. Sigue actuando como si el país estuviera discutiendo opciones, cuando en realidad está buscando contención. Confunde inconformidad con ganas de arriesgar y crítica con alternativa. Mientras intenta volver desde el discurso, el presente se está ordenando desde la acción. Y en ese terreno, sin anuncios ni atajos, una figura avanza cumpliendo una función que hoy pesa más que cualquier promesa. No se adelanta por ambición, sino por consistencia. No irrumpe, responde. Y así, casi sin decirlo, va tomando distancia frente a propios y extraños. De mí se acuerdan.

  • Trump y los piratas del caribe

    Trump y los piratas del caribe

    El hombre naranja está convertido en el dictador del mundo, al menos aspira a ser eso, por eso ataca a Venezuela militarmente para imponer un gobierno que le convenga y quedarse con sus recursos, principalmente el petróleo. Para ello recurrió a actos de piratería, robando grandes buques de oro negro, sobre esa acción y todo el contexto inmerso hablaremos ahorita.

    Los piratas del Caribe son una serie de películas de Disney que retratan las aventuras de Jack Sparrow en una mezcla de muchos mitos creados a partir de los piratas, su vestimenta y motivaciones, también sus leyendas del mar y demás temas.

    Pero también se dan en el contexto histórico, pues también incluyen a actores importantes como barcos españoles, armadas inglesas, corsarios, alianzas piratas, personas reales como Barba Negra, etc.

    Actualmente de esa inspiración quizás, Donald Trump decidió ser un pirata del caribe en pleno siglo XXI. Llega al caribe con su poderosa flota, asesina a inocentes en lanchas, realiza bloqueos marítimos, y ahora roba barcos enemigos con todo su petróleo, el verdadero tesoro que anhela Trump.

    A estas alturas la narrativa falsa del cartel de los soles y de que el gobierno de Venezuela es narco ya pasó a un segundo término porque nunca fue real. Lo que importa ya lo dijo el hombrecito naranja: es el petróleo. El cual acusa les fue robado, imagina que una potencia extranjera te dice que tus recursos son de ellos y que si los tomas les estás robando, es muy patético.

    Pero ahí sigue impunemente asediando a ese país sin que organismos internacionales realmente metan las manos. La ONU para sorpresa de nadie es de chocolate, como lo ha sido en otros genocidios como en Palestina o con guerras recientes como las de Irak y Afganistán.

    Los aliados de Venezuela (Rusia y China) deben de actuar más allá de condenar las acciones gringas de piratería. En este juego geopolítico alguien debe darle un manotazo a Trump para que se detenga, porque todo es una prueba, un experimento de hasta dónde lo podemos dejar que avance.

    La piratería no debería estar permitida ahora y menos por una potencia que está en decadencia y por eso tiene esas acciones temerarias, se encuentra agonizando su hegemonía y la quiere recuperar a como dé lugar, debemos impedirlo.

    Redes sociales

  • Assange denuncia penalmente al Nobel

    Assange denuncia penalmente al Nobel

    Julián Assange, fundador de WikiLeaks presentó una denuncia penal en Estocolmo contra la Fundación Nobel por facilitar la comisión de crímenes de guerra al haber otorgado el Nobel de la Paz a la líder opositora venezolana María Corina Machado, caracterizada por su agresiva política injerencista.

    Assange solicita a las autoridades suecas que congelen la transferencia del premio monetario a Machado y soliciten la devolución de la medalla, además de investigar a la Fundación por los crímenes citados.

    Machado llegó a Noruega, el pasado 11 de diciembre participó en diversos actos oficiales en Oslo en compañía de su familia y de otros líderes de la oposición venezolana.

    Hay una anterior denuncia contra el Nobel, Mauro Manuel Herrera Mendoza, un venezolano, que solicita una revisión del premio Nobel de la Paz, impugnó a través de una Pausa Jurídica el premio tiene serias irregularidades en su proceso de selección y designación, se exige la supervisión directa de la Fundación Nobel, por violentar el estatuto del Nobel. El premio es impugnable y el comité del Nobel aceptó la denuncia.

    La designación podría ser impugnada por violar una regla del Comité del Nobel que señala que los nombres de los nominados están protegidos por una confidencialidad de 50 años. Esto significa que, en medio siglo, no se pueden revelar ni el nombre de los nominados ni los deliberantes.

    Aunque nunca tuvo impedimento alguno para salir de Venezuela, ni lo tendría para entrar, sus patrones de Miami consideran que podría ser arrestada, lo cual significaría una mala estrategia del gobierno de Venezuela porque se confirmaría todo lo que dice Estados Unidos y la Premio Nobel sobre el autoritarismo en ese país. Puede entrar y salir de Venezuela cuantas veces quiera, ya fue sancionada por las autoridades electorales por sus delitos al no poder participar en las elecciones, que es el único comprobado dentro de su país.

    El “liderazgo” de María Corina se debilita paulatinamente y comprueba una vez más, que eso de tener una “autoridad” paralela y un gabinete alterno fuera de territorio venezolano, no hace mella al gobierno de Maduro, y es muy costoso para la Casa Blanca y la CIA, mantenerle sus lujos.

    La Nobel de la paz confirma su proyecto personal belicista, argumentando que las futuras acciones militares de Estados Unidos contra Venezuela son “un acto de amor”, lo cual la pinta como una homicida en potencia de su propio pueblo, al que tendría, en caso de suceder una desgracia injerencista, que solicitar el voto, tarde o temprano.

    Por lo pronto, el Consejo Noruego para la Paz rechaza el respaldo de María Corina Machado a acciones militares de Estados Unidos.

    Los aliados de María Corina, para mostrar que no han perdido fuerza, abrieron una Oficina de la Vocería Oficial, una especie de buffet conservador que administra la difusión de las declaraciones y aventuras de Corina.

    El liderazgo opositor de Corina Machado, si alguna vez lo tuvo, empieza a apagarse. Si el premio Nobel quiere sobrevivir a este descalabro debe retirar el premio a la cavernícola fascista. De otra manera será el principio de su fin.

  • De estudiantes y docentes

    De estudiantes y docentes

    En el principio del S XX los maestros eran preparados, y parece irónico, para amar su oficio y prodigarse a sus pupilos. Siempre sobre la base de orden y disciplina muy afines al pensamiento del Positivismo Lógico que privaba durante el Porfiriato. A la docencia se le otorgaba un papel preponderante y éstos profesionales estaban muy preparados y dispuestos al sacrificio; veían su responsabilidad como un apostolado.

    Para los regímenes posteriores a la Revolución Mexicana, especialmente después de Álvaro Obregón y hasta Adolfo López Mateos, los maestros eran casi sagrados, ya que se les otorgaba autoridad, respaldo del Estado y generalmente respeto.

    La llamada “Cultura Televisa” los fue ridiculizando y degradando hasta convertirlos en motivo constante de escarnio e irrespeto, lo que se repetía en el aula y acabó en la ley.

    En la actualidad a los maestros mexicanos no se les permite ni llamar la atención a sus estudiantes, parece que la autoridad en el aula no existe, lo que va en detrimento de la educación misma porque evita que el papel de formador del docente se vea acotado por disposiciones legales que limitan. obstruyen y en ocasiones incluso nulifican esta posibilidad porque detrás aparece la amenaza legal de una demanda por ¡llamarle la atención a un alumno irresponsable e irrespetuoso cuyos padres lo son de igual manera!

    Por eso se comprende la actitud del Gobierno Mexicano en su relación con la CNTE y con los estudiantes y profesores de la UPN, pero comprender no significa estar de acuerdo, en cambio hay que ser críticos; se permitió al Secretario de Educación alargar un conflicto en esa universidad cuando pudo resolverlo desde el principio atendiendo a los estudiantes, maestros y administrativos acudiendo a los propios campus a conocer la realidad y a la comunidad universitaria resolviendo, en territorio con una actitud política democrática y en favor de la educación. Creo que ese es el trabajo del Secretario Delgado, no el de alargar y escalar el conflicto para después aparecer como el héroe que salva la situación. Es barbarie e ineficacia del funcionario.

    La estrategia de dilación resulta de la intención de crecer ante la opinión de los que rodean a quien se pretende en el centro, porque tiene el poder de resolver después de escalar la situación. Estas actitudes derivan en conflictos permanentes cuya desactivación dependerá, finalmente, de una acción autoritaria. 

    Habrá que ver si se le exige la renuncia a la rectora de la UPN de inmediato y no después de que Delgado termine sus visitas, que prueban su desconfianza y desconocimiento de la comunidad universitaria de la UPN y el velado respaldo a la permanentemente ausente Dra. Rosa María Torres Hernández.

    ¿Qué más hay detrás de esto? ¿Será la autonomía para la UPN? ¿Será el mal manejo del presupuesto de la universidad o su insuficiencia? ¿Será la corrupción de la administración? Habrá que esperar para ver cómo se resuelve el conflicto. En tanto, algo bueno ha resultado del proceso, profesores, administrativos y estudiantes están unidos y en lucha. 

  • Entre generaciones: valores, crianza y el reto cultural de educar hoy

    Entre generaciones: valores, crianza y el reto cultural de educar hoy

    Con el paso de los años, muchas de las bases culturales que dieron forma a generaciones anteriores se han ido transformando. La educación en casa, los modales, las buenas costumbres y el respeto conceptos que antes parecían inamovibles hoy se enfrentan a una realidad distinta, marcada por cambios sociales profundos y acelerados.

    Quienes crecieron a mediados del siglo pasado recuerdan un entorno donde el respeto a los padres era absoluto. La autoridad familiar no se discutía y el comportamiento estaba estrechamente ligado a normas claras.

    No se trataba únicamente de obedecer, sino de entender que existía una jerarquía y una responsabilidad compartida dentro del hogar. Hoy, en muchos casos, esa estructura se ha diluido, y con ello la figura de autoridad se vuelve difusa, generando confusión tanto en padres como en hijos.

    Los cambios no solo se reflejan en la forma de vestir o en la música que se escucha, sino en la manera de hablar, relacionarse y enfrentar la vida. La juventud actual crece en un contexto completamente distinto: hiperconectado, acelerado y con una constante exposición a estímulos que influyen directamente en su conducta y percepción del mundo.

    En México, a pesar de estas transformaciones, aún persiste una característica cultural relevante: la cercanía familiar. Como se ha mencionado en diversas ocasiones desde el ámbito público incluidas reflexiones de la presidenta Claudia Sheinbaum y del expresidente Andrés Manuel López Obrador los abuelos siguen teniendo un papel importante en la crianza de los niños. No es una regla general, pero sí una constante cultural que marca diferencia. Los abuelos, en muchos hogares, se convierten en transmisores de valores, límites y consejos que complementan la formación de los menores.

    El contraste con Estados Unidos es evidente desde una perspectiva social. La independencia temprana de los niños responde, en gran medida, a dinámicas laborales y familiares distintas. Padres y madres que trabajan largas jornadas, familias monoparentales y contextos de disfunción obligan a muchos menores a pasar gran parte del día solos. Llegan de la escuela, se trasladan por su cuenta, entran a casa y se atienden como pueden hasta que algún adulto regresa por la noche, generalmente agotado.

    Este modelo genera una brecha importante en la supervisión y acompañamiento. No siempre hay tiempo ni energía para involucrarse a fondo en la vida cotidiana de los hijos: saber con quién conviven, qué consumen en redes sociales, qué tipo de música escuchan o qué valores están interiorizando. A cambio, se prioriza el cumplimiento de responsabilidades económicas, con la idea de que cubrir lo material compensa la ausencia emocional.

    En México, aunque no se está exento de estos problemas, muchos niños que reciben atención y educación en casa aún conservan ciertas buenas costumbres. Esto ocurre incluso frente a un entorno complejo donde la narcocultura, la apología del crimen en la música, la sexualización temprana y la falta de filtros en los contenidos digitales influyen cada vez más en las nuevas generaciones. No son fenómenos nuevos, pero hoy tienen mayor alcance y penetración.

    Para quienes somos padres, el escenario actual representa un desafío constante. Educar ya no es solo enseñar normas básicas, sino competir contra un sistema cultural que normaliza la inmediatez, la falta de límites y la relativización de valores. Aun así, la responsabilidad permanece: estar presentes, marcar límites, escuchar y guiar.

    Las generaciones cambian, la sociedad evoluciona y las costumbres se transforman. El verdadero reto no es detener ese cambio, sino acompañarlo sin perder lo esencial. Formar hijos con criterio, respeto y sentido humano en medio de esta transición cultural es una tarea compleja, pero necesaria. Y en ese esfuerzo cotidiano, compartido por miles de familias, se define buena parte del futuro social que estamos construyendo.