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  • México en movimiento

    México en movimiento

    A cuatro años del Gobierno de la 4ta Transformación el Presidente de la República, el Licenciado Andrés Manuel López Obrador, además de rendir informe a los mexicanos sobre los avances del gobierno, invitó a dar continuidad a la construcción de una forma de hacer política distinta, más cercana al pueblo, luchando contra la corrupción y aplicando los principios de austeridad republicana y protección de los derechos, tomando en cuenta que por el bien de todos primero los pobres.

    Durante los últimos veinte minutos del discurso de nuestro Presidente, dejó entrever cuáles son los principios fundamentales para participar como propuestas legítimas del movimiento de transformación rumbo a los comicios del 2024. 

    Tal pareciera que muchos de los políticos actuales ya han olvidado cual es el fin último de la política que Andrés Manuel repite de manera constante en cada mañanera y recientemente en el Zócalo capitalino. 

    Este mensaje externado por el Presidente debe ser cuidadosamente interiorizado por los mexicanos, pues no cualquier personaje esté o no esté en morena garantizará la continuidad de la 4ta Transformación, la participación política de la sociedad no radica solamente en la votación el día de las elecciones o en esperar si le toca en suerte la encuesta para definir a los candidatos de morena. Sino que, debe incidir de manera directa para que las mejores propuestas ocupen las candidaturas a los encargos públicos. “La política no es solo asunto de políticos, la política es asunto de todos” la única forma de evitar imposiciones o de propuestas que no han comprendido la dicha del mandar obedeciendo y de ocupar los encargos públicos para servir al pueblo y no servirse es mediante la organización popular, haciendo escuchar el eco de la militancia y la ciudadanía informada y organizada, bien dijo el Presidente el domingo 27, “la política es entre otras cosas pensamiento y acción”. 

    Al establecer la visión teórica a postularse como un campo de construcción filosófica llevada al terreno de la acción, Andrés Manuel, habló del humanismo mexicano, este concepto singular que dará mucho de que hablar durante meses y años como una forma distinta de comprender y hacer política en beneficio de los más necesitados, un modelo para teorizar entre los sistemas políticos de gobierno actuales y transitar desde mi punto de vista de la etapa neoliberal a un gobierno enfocado en el bienestar social y la atención de las necesidades más prioritarias de la gente con mayor necesidad, la protección de los derechos humanos, la lucha frontal contra la corrupción y erradicar de raíz los males que aquejan a la población.

    Este modelo planteado por nuestro presidente y que los panistas desvergonzados acusan de plagio como si las acciones de los gobiernos de izquierda tuvieran algo que ver con el conservadurismo. O aún más, como lo dijo el presidente en una mañanera, la semana pasada. ¿Acaso ellos se han preocupado por los más pobres y necesitados, se han opuesto a las privatizaciones y a la entrega de los recursos públicos a unos cuantos?

    Lo que resulta realmente necesario, es rescatar este concepto de las manos de la derecha mexicana, quienes por muchos años han conservado la simple frase, como una bandera de lucha que legítimamente pertenece a la reivindicación de la justicia social asumida por la izquierda. Varias luchas sociales han querido ser secuestradas por los intereses mezquinos de la derecha en un sentido de farsa para la defensa de derechos como es el caso de las causas feministas y el derecho a la renta básica universal. 

    El humanismo mexicano que plantea AMLO es mucho más profundo que lo que pudiera plasmarse en un papel, habla sobre el profundo amor al pueblo y el respeto y reconocimiento al prójimo, de las grandes problemáticas que afectan la vida de los más necesitados y de la enorme necesidad que existe. Por justicia el atender a quienes menos tienen y viven en mayor pobreza, reivindica la política como un oficio digno, que en su nobleza esta a disposición de ayudar y auxiliar al prójimo con la finalidad de poner al servicio de todos, pero sobre todo de los más necesitados al gobierno mexicano. 

    Solo aquellos que luchan con el corazón en la mano, que sienten y profundizan las problemáticas sociales y las grandes necesidades de la población podrán situarse dentro de este humanismo mexicano, pero no solo ello si los mexicanos somos capaces de comprender este profundo sentimiento de respeto amor y devoción surgido desde la política como un ejercicio del poder obediencial y al servicio del pueblo ya no habrá quien pueda engañarle con la imposición de candidatos o con el gatopardismo al que están muchos acostumbrados, “es preciso que algo cambie para que todo siga igual” en otras palabras “el quítate tú para que me ponga yo”.

    Una de las citas referidas por Andrés Manuel el domingo 27 durante su informe, muestra cual fue la verdadera preocupación cardenista y que se mantiene hasta nuestros días, una vez que López Obrador deje el encargo de la presidencia.

    “He podido conocer el verdadero fondo moral de muchos servidores públicos al observar en sus semblantes el disgusto que les causa la demanda de auxilio o de justicia de las gentes pobres. Entonces pienso más en la tragedia interminable de nuestro propio pueblo”.

    Es un claro ejemplo de quienes camaleónicamente se postulan bajo los principios de la 4ta transformación pero que solo los utilizan como la pantomima que engaña al pueblo para imponerse en los encargos públicos, en otras palabras, esto es la intromisión de perfiles que no representan los intereses de la población, la única forma de evitar esta situación comprende los esquemas organizativos y la participación directa de la militancia.   

    El humanismo mexicano se puede explicar con base en los siguientes postulados que enumeró el Presidente y que se han convertido en estandarte de la lucha democrática de la 4ta transformación, elementos imprescindibles para la evaluación, escrutinio  y designación de los futuros gobernantes y legisladores en nuestra nación. 

    • “En lo político no aceptamos el derrotismo, estamos a favor de lo que expresó el Padre de la Patria Miguel Hidalgo y Costilla, el pueblo que quiere ser libre lo será”
    • Existe un Gobierno democrático cuya prioridad son los pobres.
    • La corrupción no se tolera ni hay impunidad para nadie.
    • El progreso sin justicia es retroceso, no basta el crecimiento económico, sino que es indispensable la justicia. 
    • El fin último de un estado es crear las condiciones para que la gente pueda vivir feliz y libre de miserias y temores.
    • Fundamental desterrar la corrupción y los privilegios.
    • La estrategia central del gobierno en la política social, descansa en atender, respetar y escuchar a todas y todos otorgando preferencia a los pobres y humillados
    • “Por el bien de todos primero los pobres”, esta frase la esencia de la actividad política, sinónimo de humanismo y una forma distinta de entender la importancia del poder, cuyo ejercicio solo es puro y virtuoso cuando se pone al servicio de los demás. 
    • Nunca jamás vamos a traicionar al pueblo….
    • Profundo amor al pueblo.
    • La política es uno de los oficios más nobles y de más alta jerarquía espiritual, la auténtica política es profundamente humana en su fundamento, en su esencia y sobre todo cuando se práctica en bien de los demás y en especial de los pobres. 
    • Impulsar el cambio de mentalidad la revolución de las conciencias.

    “Sigamos haciendo historia, hagamos realidad el humanismo mexicano”

  • Renuevo

    Renuevo

    El año termina y ha sido muy intenso, se ha llenado de cambios y eventos que han calado profundamente en el ánimo colectivo de la mayoría de los mexicanos y de muchos latinoamericanos. Es un tiempo en el que se ha anunciado la existencia de una corriente de pensamiento cuyo nombre no llama al siglo XIV o al XV, de donde viene el nombre, y menos al S XIX, en que inician los años de vida independiente y de creación de lo que parece la identidad de México y de toda Nuestra América. 

    Es ahí cuando se inicia la diferenciación cultural mestiza, originaria y de postura criolla en la mayoría de los países al sur de Río Bravo. Pero es en el curso de la primera y segunda década del S XXI, en que nos ha tocado ver renacer la esperanza y la luz al final del túnel con el estrépito que empieza a resonar con la caída del neoliberalismo. En ésta coyuntura histórica la ultraderecha fascista, nacida en las últimas décadas del S XIX y consolidada en las primeras del S XX, intenta tomar los espacios que, solo en apariencia, perdió al final de la “Segunda Guerra Mundial”, pero que se enquistaron en los regímenes de Franco en España, de Churchill en Inglaterra y posteriormente, a través de golpes de estado, en Sudamérica.

    El descaro y el cinismo de sus personeros, no tiene límites, pero el auténtico humanismo, el que pone en primer lugar a la persona humana y no al dios dinero, que es el único al que siguen los fascistas y lo disfrazan de cristiano, este Humanismo Mexicano puede empezar a ver sus primeros frutos sencillos en el grito de la gente que encuentra eco, aún débil, en sus autoridades y que va a convertirse en grito ensordecedor para consolidar la libertad verdadera, el ascenso al poder de la verdadera razón del Estado, que es la felicidad de todos.

    Estamos transitando por una etapa de nuevos liderazgos que cimbran al mundo y lo hacen avanzar hacia una sociedad justa y libre, son pasos muy pequeños y lentos y la verdadera democracia, que nace de la participación concreta y cotidiana de la gente; desde sus comunidades más pequeñas, transitando en sus razones y sus verdades de manera inversa a lo que el viejo modelo manipulador que ya analizaba Erick Fromm desde la afirmación verdadera de la despersonalización propiciada por el capitalismo, hacia el compromiso real y posible de la solidaridad humana.

    Los renuevos de los gobiernos en América Latina, restauran el vínculo que habían desarticulado los grandes capitales financieros, desde sus centros de operaciones en Washington y Nueva York y podemos observar con alegría y esperanza, que ese renuevo es júbilo naciente entre los pueblos. Solo hace unos días, se nos hizo llegar un fragmento del discurso de Pedro Castillo Terrones, Presidente Constitucional de la República del Perú, en el que anunciaba la aceptación y visita de Andrés Manuel López Obrador, Presidente Constitucional de la República Mexicana a aquel país hermano. Gritos de alegría, vítores y aplausos fueron la respuesta popular en Lima, Perú.

    La posibilidad de estrechar los lazos, las convicciones y las líneas de acción con todos los pueblos de América Latina, hoy se ven más cercanos gracias a la acción decidida, solidaria y con convicción democrática del Presidente López Obrador. Se van sumando posibilidades y conjunciones en la coyuntura actual, los pueblos están alerta y preparados para detener cualquier intento de asalto de la rancia derecha fascista que, necesariamente, será derrotada con la convicción pacifista pero decidida de los pueblos. 

    El avance de la democracia en el mundo, fincó su esperanza en Nuestra América a los mediados de la década de 1970, y esa idea, esa utopía, empieza a dar luz. A veces rara, a veces titilante y otras muy brillante y casi cegadora pero convencida de que el proceso está en marcha y ya nada lo detiene.

  • JUGARON COMO SIEMPRE

    JUGARON COMO SIEMPRE

    La frase conocida para hacer referencia al desempeño de la selección mayor de futbol en México para competencias internacionales, reza así: “jugamos como nunca y perdimos como siempre”.  Esta cita integra toda la mala voluntad que vierten en los manejos del balompié los directivos de la Federación Mexicana de Futbol A.C. (FEMEXFUT). 

    Año tras año visten con un gigantesco halo publicitario al equipo nacional, ilusionando a los aficionados para que dejen de cuestionar por qué se convoca a los jugadores menos capacitados para defender nuestro deporte.  Siempre van los favoritos, nunca los mejores.  Qatar nos los confirmó.

    No son nuevas para nadie, las sospechas de corrupción dentro de los clubes profesionales y de cómo los dueños de los mismos han hecho de la FEMEXFUT un exclusivo club de compadrazgos que tiene por objetivo, cuidar al máximo los intereses de estos capos del futbol.  La afición es lo de menos y la mayor evidencia de esto último fue la llegada de Mikel Andoni Arriola Peñalosa a la presidencia de la Liga Mx en el año 2020.  En repetidas ocasiones la Federación ha dejado claro que su operación es meramente privada.  Que nada tiene que ver con el ámbito político.  Sin embargo, el mandamás de la liga profesional es un priista con vínculos al Grupo Atlacomulco.  En fin, la hipocresía.

    Ahora bien, nos corresponde a los ciudadanos exigir que todo mejore.  Incluso dentro de entidades que se escudan en pertenecer al sector privado.  La FEMEXFUT claro que debe rendir cuentas a los aficionados al futbol mexicano.  Recordemos la máxima que dice: “al cliente lo que pida”.  ¡Y qué buenos clientes somos!  Tan sólo en venta de playeras mundialistas se facturarán alrededor de 4,972 millones de pesos.  Además, el negocio del futbol en México es compartido con el mercado de EEUU.  Hay más de 110 millones de aficionados al Tri Nacional en ambas naciones.

    Pareciera que son los dólares los que ruedan en las canchas que pisan los jugadores mexicanos y no los balones.  Los dueños del futbol venden humo y los aficionados lo compramos.  Pero esto tiene que terminar.  Afortunadamente nuestro compañero reportero, Amir Ibrahim, tuvo la valentía de investigar sobre la corrupción en el balompié nacional.  Amir hizo lo que mejor podía haber hecho un periodista cuando se necesita encontrar la verdad de la podredumbre en cualquier sector: seguir el rastro del dinero.  Y así, encontró evidencia de una de las organizaciones más criminales en México: “EL CÁRTEL DEL GOL” (11 de enero 2021, www.elquintanaroo.mx).

    No puedo dejar de imaginar a Amir como un apasionado futbolista.  Sus tuits lo delataban antes y después de que la selección jugara en Qatar.  Siempre con la esperanza de que hicieran un buen papel en la cancha para después toparse con la decepción anticipada del fracaso.  ¡Una maldita vez más!  Y ahora le corresponde a nuestro amigo reportero, salir a jugársela por México.  El presidente Andrés Manuel López Obrador anunció en La Mañanera que, el periodista Amir Ibrahim y Pablo Gómez titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, expondrán en ese mismo espacio el análisis del manejo del futbol en nuestro país.  Prepárese mi gente porque la corrupción va a flotar este próximo 8 de diciembre de 2022 en horario estelar.  Viene un punto de inflexión extraordinario que iniciará la limpieza de raíz en el fut y así los nuevos talentos mexicanos se acostumbrarán a escuchar: “¡ganaron bien porque jugaron como siempre!”.   

  • Marchamos con un Gigante

    Marchamos con un Gigante

    Una de las experiencias más impresionantes que he vivido fue la Marcha del Pueblo del 27 de Noviembre de 2022. Fueron muchos los sentimientos que en mí despertó porque fue simplemente grandiosa, magnífica, inolvidable e irrepetible. 

    Nos levantamos temprano, mi esposo Donagh,  irlandés de nacimiento y mexicano de corazón fue conmigo. Caminamos desde nuestro hogar hasta el Ángel de la Independencia y llegamos a las nueve de la mañana y había ya muchos camiones en los alrededores porque muchos compatriotas obradoristas viajaron a la Ciudad de México expresamente para acompañar al Presidente Andrés Manuel a su Cuarto Informe de Gobierno que se rendiría en el Zócalo cuando los contingentes arribaran, al menos esa era la intención.

    Yo quería aprovechar la Marcha para saludar personalmente a varios YouTubers a quienes admiro y sigo desde hace tiempo por las redes sociales y que sabía que iban a cubrir el evento, pero ¡Oh sorpresa! Estaba ya abarrotado, ya estaban muchos, pero muchos #AMLOVERS y en las escalinatas del Monumento a la Independencia ya no cabía ni un alfiler. El ambiente era de fiesta, de hermandad, de alegría, de entusiasmo y quizá, hasta de magia.

     Yo sentí una oleada de AMOR que me recorrió el cuerpo y me tocó el alma. Ver a tanta gente congregada ahí me conmovió y me emocioné hasta lo más profundo, el corazón se aceleró y en mi mente afloraron los recuerdos gratos y amargos vividos al lado del Compañero López Obrador en Paseo de la Reforma; esa avenida tan bella por la cual hemos caminado tantas veces, esas voces entusiastas hoy en apoyo pero que otras veces fueron gritos que salieron desde la conciencia exigiendo el #VotoPorVotoCasillaPorCasilla; los reclamos a Vicente Fox Quezada, el Presidente del Fiasco, que engañó a millones y traicionó vilmente a la Democracia y que hoy cínicamente critica al único Presidente de México que sí está tomando decisiones importantes y solo busca el bienestar social. 

    Recordé el andar de tantos mexicanos que caminaron en diversas marchas con nosotros y que no les alcanzó la vida para vivir este momento, me los imaginaba mirando desde el Cielo la algarabía que ahí se estaba viviendo. Recordé también cuando me tocó caminar sosteniendo el moño tricolor monumental exigiendo que se respetara la decisión de millones y que nuestro grito fue ignorado y hasta se burlaron de nuestra causa. Me acordé de un mitin en donde todos escuchábamos atentamente a #LopezObrador y a mediodía en la Catedral sonaron de forma exagerada las campanas, nadie se movió, me consta porque estaba justamente del lado de la iglesia, sobre la plancha del Zócalo y nadie en el mitin se movió ante la provocación, mientras tanto, dentro de Catedral estaban camarógrafos filmando (pues no que estaba prohibido filmar ahí) y “casualmente”  captaron la supuesta llegada de furibundos manifestantes a destruir todo a su paso y al lunes siguiente, todos los medios de Comunicación denostando al Movimiento sabiendo que todo era un montaje y generando confusión entre la gente, la #GuerraSucia en contra de nosotros tiene muchos años.

    Afloró a la memoria aquel Plantón en Reforma por el Espurio Felipe Calderón y el diluvio que nos cayó la primera noche y el campamento se inundó, también llegó a la mente ese gran triunfo de hace cuatro años y las calles abarrotadas celebrando que ahora sí, después de dos elecciones presidenciales y años de mucha lucha y Resistencia Civil Pacifica Andrés Manuel López Obrador ha sido electo como Presidente de México y nuestra decisión se validó, porque tanto con Peña Nieto como con Calderón, se hizo fraude, hubo muchísimas anomalías, se rebasó el presupuesto de campaña, se vendió el voto descaradamente y tanto el Tribunal Electoral como el IFE nunca vieron nada.

    Pero este domingo nadie reclamó, muchas voces resonando con las consignas: “Es un honor marchar con Obrador “, “No estás solo”, “No somos uno, no somos cien, pin… oposición, cuéntanos bien”, “Soy orgullosamente Pata rajada” y muchos cantos, hubo batucadas, mariachis, bailes de Matachines, Concheros, banda sinaloense, trompetas, parecía una auténtica fiesta.

    Nosotros empezamos a caminar y nos unimos a varios contingentes, mi esposo estaba fascinado y por momentos él cargaba mi #Pejeluche y hubo gente que se tomaba fotos con nosotros, le hacían plática y les llamaba la atención la presencia de un irlandés marchando entusiasmado al llamado del Presidente. Llegamos al cruce de Reforma e Insurgentes y estaba el contingente del SME, también vimos a muchas familias llegando por Insurgentes, de ambos lados, cada vez se iba llenando más y más. Nosotros decidimos avanzar rumbo al Centro, cerca del Caballito nos tocó la batucada y ahí andaba yo bailando, avanzamos y hasta una linda entrevista de @Deliha25 Divagante de SDP Noticias, nos hicieron.

    Fue en Avenida Juárez cuando pudimos conectarnos a la red y nos enteramos que el Presidente López Obrador había llegado al Ángel de la Independencia, que estaba acompañado de la Jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum, del Canciller Marcelo Ebrard, del Secretario Adán Augusto y que venían custodiados por el Pueblo de México.

    Tal como lo prometió, nuestro Presidente caminó mano a mano con la gente, con su gente, con el Pueblo Bueno que lo apoyó en el pasado y hoy lo sigue haciendo de manera incondicional. Es asombroso que caminó más de cinco horas, antes de llegar al escenario y dar su Informe de Gobierno, resumido porque es complicado enumerar todas las acciones realizadas en beneficio de la gente en este país. 

    Afortunadamente y pese al brutal cerco informativo de los medios de Comunicación en contubernio con la oligarquía, gracias a #LaMañanera y a los medios alternativos la información y las acciones del Presidente López Obrador y sus Secretarios de Estado, la gente de su equipo, los Gobernadores, senadores y diputados de MORENA, así como los que conformamos su base y los simpatizantes de la #4T estamos, caminando a su lado y diariamente trabajamos desde nuestra trinchera para mejorar a la Nación, estamos viviendo una etapa histórica, #LaMadreDeTodasLasMarchas fue un reconocimiento popular a un maravilloso líder quien no teme empolvarse los zapatos, quien saluda de mano a quien se acerca, quien nos abraza y regala una sonrisa y está ahí para trabajar por nosotros, tanto por sus millones de simpatizantes como esa minoría de detractores y a los opositores a su Gobierno en donde, la estrategia es mirar por los más pobres, por la recuperación de un país saqueado y por el Bienestar colectivo.

    Mucho más podría escribir sobre esta magnífica Marcha del Pueblo Bueno, fue la unidad de los ciudadanos la que se hizo presente y la congregación de la Alegría, fue única esa caminata y el discurso pronunciado me ha devuelto la Esperanza de que el cambio, pese a la resistencia sí es posible cuando se tiene voluntad y la honradez es verbo, no sustantivo. (Frase de Arjona) #GraciasPresidenteLopezObrador y #GraciasMexico, ha sido un privilegio caminar con todos ustedes, porque en ese andar todos fuimos uno.

  • Entonces, ¿qué escucho?

    Entonces, ¿qué escucho?

    Regresando de la marcha apoteósica del 27 pasado, abordé un taxi y como casi siempre comencé a platicar con el chofer para llevar a cabo mi usual exploración y conocer el punto de vista de un ciudadano común sobre Andrés Manuel López Obrador y la 4T.

    Al escuchar sus primeros insultos hacia nuestro presidente pensé que era mejor decirle que respetaba su opinión pero que no coincidíamos. Creí que con eso se acabaría la plática e imperaría el silencio el resto del viaje, pero no fue así.

    En cuanto vio que su veneno no había surtido efecto comenzó a atacar de nuevo con los conocidos y muy repetidos falsos señalamientos en contra de la 4T. Por lo que utilicé mi táctica número 3. Le señalé que seguramente él escuchaba el radio todo el día y que la mayoría de noticiarios, comentaristas y expertos en ese medio estaban pagados para hablar mal del gobierno o se trataba de locutores que ya no recibían chayote. 

    Mencionó los nombres de los personajes que él escucha todos los días para mantenerse “informado”, Carmen Aristegui y Mario Beteta. Le reviré un -¡con razón!- A lo que el taxista contestó molesto: -¿Y a quién voy a escuchar entonces?- Mi mente alarmada en segundos trató de buscar una referencia pero no encontré ninguna. Ahí me cayó el veinte.

    La verdad que no hay, ni ha habido desde hace mucho tiempo, un noticiario radiofónico en las frecuencias de FM (de amplia difusión) que sea realizado por alguna estación de radio de izquierda, o por algún conductor comentarista democrático y honesto. Ni siquiera los medios públicos como el IMER lo son, puesto que no tienen un noticiario con la conducción de una figura popular, carismática y social que tenga una duración de dos o tres horas como es el caso de la radio chayotera.

    Me quedé callada y deseé con todo mi corazón poderle responder a ese hombre con alguna recomendación de un medio serio, ético y verídico en la radio, pero no pude. No hay. Ni siquiera Radio UNAM o Radio Educación tienen una barra informativa que no ataque de manera directa o indirecta todos los días, el trabajo de nuestro presidente. 

    Desafortunadamente vemos como el sexenio de López Obrador se va como agua y no se ha podido fortalecer a nivel nacional noticiarios que sean una alternativa a los medios oficiales mexicanos que representan lo peor del “periodismo” y de la moral. 

    Ojalá Jenaro Villamil (presidente del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano)  o Aleida Calleja (directora del IMER) promovieran la creación de un formato de noticiero radiofónico ameno, popular, honesto, de larga duración y ampliamente difundido.

  • El Humanismo Mexicano; una joya histórica

    El Humanismo Mexicano; una joya histórica

    La marcha del pasado 27 de noviembre del 2022 encabezada por Andrés Manuel López Obrador, y posterior a ella, durante el 4to informe, AMLO recomendó llamarle al modelo de gobierno que está aplicando como “humanismo mexicano”.

    El humanismo mexicano, como López Obrador mencionó, se basa en la nuestra cultura milenaria, así como la historia política. A su vez, también en la justicia y en el progreso, el crecimiento económico; el cual mediante el plan que se empleó en la pandemia funcionó, y nuestra economía ahora se encuentra estable  e incluso ha denotado la fortaleza del peso.

    Por otra parte, también mencionó el destierro de la corrupción distribuyendo las riquezas, que lo obtenido y ahorrado sea a “beneficio de las mayorías del pueblo”; esto es sumamente importante, ya que hasta hoy en día son criticados los programas sociales que López Obrador otorga a estudiantes, jóvenes, adultos mayores, y demás; sin embargo, no se ponen a analizar que ese dinero en el periodo neoliberal del PRIAN se aglomeraba de una forma injusta mediante negocios sucios a personajes de cuello blanco, haciendo del noble oficio de la política un negocio sucio e inhumano. 

    En cuanto a la historia política, bien se sabe que México ha tenido una diversa historia, llena de sufrimiento e injusticias, pero que como buenos mexicanos han surgido luchas, luchas para alcanzar la libertad. López obrador en muchas ocasiones ha encabezado luchas sociales, unas con éxito y otras no tanto, ya que la oposición reprimía este tipo de movimientos.

    Es por ello que la marcha además de eso fue una celebración, y una revolución de consciencias; de saber lo que acontece en el país, apoyar las nobles causas, y pasar a formar parte de estos momentos históricos. Nunca en la historia de México se había visto marchar a un presidente en funciones, y no solo eso, ya que también se rompió récord en número de asistentes, de tal manera que muchos medios de comunicación han mencionado que fueron 1.2 millones de personas, algo sorprendente que muestra la fuerza, el apoyo y las bases de la 4T a su máximo esplendor.  

    López obrador mencionó: “La política, entre otras cosas, es pensamiento y acción, pero lo fundamental son los hechos”. Por lo que, anterior a otros sexenios, en especial por parte del PRIAN, su discurso era el prometer, tal vez en los mejores escenarios empezaban a hacer sus proyectos, pero a un costo muy alto, siempre con sus corrupciones y favoreciendo a sus círculos sociales.

    El PRIAN dejó consigo cientos de proyectos no terminados pero muy bien cobrados, qué ironía. Y al contrario, durante el periodo de esta 4T, se han visto hechos que han posicionado y recuperado el nombre de México, y que le han dado a las y los mexicanos, la esperanza de un mejor futuro, pero no sólo eso, sino también el poder de darles voz y apoyo para seguir con los pasos, porque como Andrés Manuel mencionó: “me alegro de que hay relevo generacional”. 

  • La Marcha del Pueblo, un acto fundacional

    La Marcha del Pueblo, un acto fundacional

    El domingo 27 de noviembre de 2022 es la fecha de un acto fundacional; asistimos de todos los rincones del México profundo a la convocatoria del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien es el dirigente histórico de nuestro movimiento y nuestro tiempo. Fuimos felizmente acarreados por el Metro, trolebuses, rutas de transporte urbano, bicicletas, motonetas, autos, y nuestros propios pies; la alegría de ser acarreados por nuestra propia conciencia nos despertó a todos una sonrisa, risas y la infinita satisfacción de ser congruentes con nuestros ideales, así tuviésemos que viajar mil kilómetros, o simplemente cruzar avenidas, parques y banquetas.

    Es un acto fundacional, porque el 27 de noviembre nos volvimos a mirar a los ojos con cada obradorista presente -todos somos parte de una gran familia de soñadores-, con la certeza que la transformación de México apenas comienza; después de 30 años de resistencias, de luchas contra los neoliberales que hoy nos miran envidiosos y virulentos por el fracaso de su narrativa golpista, hoy sabemos que si nos organizamos iremos más lejos, con cambios más profundos y radicales a favor de la educación, salud y bienestar del pueblo. Llegó la hora del contragolpe.

    El Zócalo se llenó decenas de veces el domingo 27, con el peregrinar de mujeres y hombres libres curtidos en las largas jornadas cotidianas de tocar casa por casa, y conciencia por conciencia; no solo eso, a las 9 de la mañana en punto cuando Andrés Manuel López Obrador daba el primer paso con dirección a la plaza mayor, ya estaban copadas y desbordantes las calles que van del Zócalo hasta el Auditorio Nacional, todo Reforma, Avenida Juárez, Madero, 20 de noviembre y otras eran un mar de pueblo; la Estela de Luz o Monumento a la Corrupción estaba literal rodeada, con un brinco al unísono la hubiéramos hecho caer.

    Hoteles, línea áreas, autobuses de línea o pirata, restaurantes, puestos de tacos, tamales o gorditas, fonditas, tiendas, bicicleteros con tacos de canasta, vendedoras de tlayudas, todos tuvieron su buen fin en unas horas. Los medios convencionales jamás van a informar que este fue un día de fiesta y algarabía, que ningún comercio cerró, al contrario, hasta los que no abren en domingo lo hicieron y vendieron de todo, y tampoco dirán que no se rompió un solo vidrio en la concentración política más grande de la historia nacional.

    La Marcha del Pueblo es un acto fundacional, porque el presidente ha denominado Humanismo Mexicano a su legado conceptual y a las raíces de la Cuarta Transformación, aunque quizá para nosotros se le seguirá reconociendo y defendiendo como “el obradorismo”, esa corriente de pensamiento y acción que en esencia significa amor al pueblo y al prójimo, recuperación de nuestra historia como fuente de la acción política, austeridad republicana y combate a la corrupción, y la regeneración de un Estado de Bienestar. Sin duda más allá del 2024 habrá obradorismo, como existe el juarismo sin Juárez.

    Al fragor la marcha, dos grandes figuras elaboradas artesanalmente de El Quijote de la Mancha y de Sancho encabezan uno de los contingentes, mientras los golpistas solo atinan a descalificar sin argumentos ni anclaje con la realidad, se impone la frase atribuida a El Quijote, pero que es realmente de un poema de Goethe: “Ladran, señal que cabalgamos”. Cabalgamos porque tonto es el que piensa que el pueblo es tonto, y todos esos recursos invertidos en la cacofonía mediática difundida por la vieja mafia del poder, solo les ha servido para todo lo contrario: para que millones salgamos a marchar para defender lo que hemos logrado.

    Después de caminar seis horas los cuatro kilómetros y medio que van del Ángel de la Independencia al Zócalo, el único presidente de los últimos tiempos que en el año cuarto de su gestión ha podido recibir el cariño del pueblo a través de abrazos y manos francas, sin intermediación de guardias ni aparatos de seguridad; arribó al Zócalo para postular los principios básicos del Humanismo Mexicano: 

    “Esto para los jóvenes sobre todo, algo básico y esencial: nada se logra sin amor al pueblo, quizá en otros tiempos se podía fingir, simular, ir en campaña a pedir votos, abrazar a la gente y luego llegar al cargo y olvidarse del pueblo, a lo mejor en otros tiempos, ahora ya no, el consejo a los jóvenes es que si quieren dedicarse al noble oficio de la política, no olviden que lo principal es tenerle amor al pueblo, querer al pueblo, profundo amor al pueblo, nada se logra sin amor al pueblo; el presidente Lázaro Cárdenas decía, fíjense esto en 1937, estaba de presidente de la República no de candidato después de que fue presidente, decía que le mortificaba “conocer el verdadero fondo moral de muchos servidores públicos al observar en sus semblantes el disgusto que les causaba la demanda de auxilio o de justicia de la gente pobre.

    Entonces pienso más en la tragedia interminable de nuestro propio pueblo. Pues bien, sin ese sincero sentimiento, nada bueno se puede hacer en la vida y menos en la política que, contrario a lo que se suele pensar, es uno de los oficios más nobles y de la más alta jerarquía espiritual. Que se escuche bien y lejos: La auténtica política es profundamente humana en su fundamento, en su esencia y, sobre todo, cuando se practica en bien de los demás y en especial de los pobres”.

    La Marcha del Pueblo nos recordó el origen y sentido de nuestro movimiento, que no aspira a la simple inercia de ocupar cargos o posiciones por el hecho banal de ocupar espacios, sino de tener una agenda renovada de transformación del país, de mantener el pensamiento crítico, y a su vez el ejercicio de la autocrítica, pero, sobre todo, nunca perder la premisa: por el bien de todos primero los pobres. 

    Hoy se hace Patria para el históricamente excluido, Patria para el que fue largamente humillado. La Marcha también fue un llamado a no perder de vista que nuestros adversarios son las remoras de la mafia del poder, que debemos mantener la unidad y la organización para que lo nuevo termine de nacer. Nos dio una gran alegría mirar al presidente caminar al lado del pueblo, es uno de los nuestros, también nos dio un dejo de melancolía porque ya serán menos marchas y mítines con la presencia directa de nuestro dirigente, entonces vendrá el momento de honrar el legado, con la radicalización de los cambios por venir. Un acto fundacional.

  • El viejón

    El viejón

    Él es campesino, ella, empleada doméstica que, además, se encarga de los quehaceres de su casa y de cuidar a sus nietos mientras su hija, que es cajera en un supermercado, se encuentra en su trabajo.

    Son las 5:50 de la mañana, la hora en la que Diego o “el viejón”, como le dicen los amigos que le quedan, acostumbra a levantarse para ir al campo. Tiene 75 años y desde hace más de 60, se dedica a la pisca del café, maíz y caña. Desde esos primeros momentos rodeado de tierra y semillas, aprendió que la mejor hora para comenzar a trabajar en el campo del sur de México es antes de que salga el sol ya que, por ahí del mediodía, el termómetro marca por arriba de los 35°.

    Toña, que acaba de cumplir 71 años, se alegra las mañanas con los nietos que viven en su mismo hogar, que tienen 12 y 13 años, quienes cuando no están en clases, hacen el chapeo de los terrenos de los vecinos para juntar un poco de dinero extra para la familia. En la inmensidad de la sierra madre oriental, la que está más próxima a ciudades grandes del estado de Veracruz, se aprende a trabajar desde que eres capaz de cargar machete y un costal, bajo el sol que agobia en la espesura de las tierras de cosecha.

    El autobús en el que se encuentran con rumbo a la capital hace una parada en San Martín, donde algunos aprovechan para comprar tortas, dulces y algo que beber. Al par de adultos mayores los acompaña un grupo de entusiastas de diversas edades, que a cada tanto les ofrecen algo de comer y preguntan si se encuentran bien.

    —Estamos bien muchacho, gracias, dice Toñita, con una voz más bien amodorrada.

    Al viaje le queda todavía un par de horas hasta que su transporte se una a la vorágine de automóviles que conforman el infernal tráfico de la Ciudad de México, para finalmente llegar a las calles aledañas al zócalo. A don Diego se le espantó el sueño entre las curvas y enfrenones que dio el chofer; la mente se le llenó de memoria y no deja de darle vueltas al recuerdo del 2018, a finales; él y su mujer ven en la televisión del vecino que el candidato por el que votaron toma posesión como presidente, ellos ya lo conocían en persona, porque fue el único de los contendientes en llegar hasta su municipio y acercarse para saludar de mano a la gente; no pudieron tomarse una foto con él, porque en ese entonces ni siquiera les alcanzaba para uno de esos aparatos con los que hoy en día cual más va distraído por la calle, pero les queda el recuerdo del abrazo que aquel señor le regresó a Toña cuando ella se animó a despedirlo con tal gesto.

    El viejo campesino todavía se emociona, no lo demuestra, pero desde adentro, a la altura de la panza siente algo que solo alcanza a definir para sí como “el nervio”; su mujer era todo risas con la esposa del vecino, que es su amiga de toda la vida, pues se conocen desde la infancia y han vivido, una más que otra, las vicisitudes de la pobreza a la que fueron sometidas ellas y sus antepasados.

    Son las 8:30 de la mañana y el chofer maniobra para estacionar el autobús. Durante el tiempo que permaneció despierto don Diego, observó que más autos viajaban a su lado en la carretera, muchos más y al bajar las escaleras, con las piernas entumidas, logra ver el mar de gente que les rodea. Niños como sus nietos, jóvenes como su hija quien no pudo acompañarlos y gente mayor como ellos; gente pobre, que se les parecía, trabajadora, humilde, honrada, todos se reúnen para la marcha que convocó el presidente con motivo de su informe, el del cuarto año. Él y su esposa se quedan cerca del transporte, les da de desayunar un grupo de personas que se reunió para llevar alimento a los viajeros, el viejo camina unos pasos y voltea a ver hacia todas partes y tratar de distinguir los rostros de la gente; morenos, claros, arrugados o casi nuevos; todos van con júbilo, contrario a los noticieros que decían que la gente andaba molesta.

    Él no lo sabe, pero formará parte de las cifras exorbitantes de participantes al evento. Cerca del mediodía, un grupo de personas los lleva hasta la plancha del zócalo, donde dispusieron de miles de sillas plegables para, quienes, como ellos, viajan desde lejos y están cansados, pero dispuestos a demostrar el apoyo y cariño que sienten hacia el primer mandatario. Caminaron contentos, bien erguidos no solo por la dicha que sienten, sino porque el tiempo les ha respetado la figura y todavía no les encorva la espalda. Durante el trayecto pasa una mujer que es empujada en su silla de ruedas y grita para que todos la vean:

    —¡Mírenme!, dicen que el presidente me durmió porque habla lento y vengo de acarreada porque me está dando dinero, ¡vean como me acarrean!; fue su frase final y con ella soltó una carcajada que secundaron muchos de los presentes, quienes de inmediato captaron el sarcasmo en su voz.

    –Yo tengo mis patas rajadas, pero con estas fui a votar por nuestro presi y ahora voy pal zócalo, gritó alguien más, mientras las risas se incrementaron y de alguna manera, lo dicho por esas personas fortaleció la unión que existía en el contingente.

    Sentado junto a su Toña casi al frente y cuando se aproximaba el fin del 4º informe, el viejo, que en sus ratos libres leía el periódico, con el esfuerzo que enfrenta quien deja la primaria trunca, contemplaba fijamente sus manos, gruesas de callos, ennegrecidas por las miles de horas de labores en el campo, que le brindaron alimento a su familia hasta que comenzó a recibir su pensión, se observó el cuero cobrizo y sintió sus pies toscos, cansados por el viaje, por el trabajo y por la vida y a pesar de que en ocasiones se sentía en las últimas, como él mismo decía, en aquel instante parecía recobrar la vitalidad de su juventud perdida.

    El informe concluyó, la fiesta de los cientos de miles dio pie a las multitudes dirigiéndose a sus transportes, ya fuera metro, micro o autobús. En el viaje de regreso, con el poco entendimiento de rencillas políticas, pero mucho acerca de experiencia de vida, pensó en toda la gente que hacía dos semanas, habían marchado. En la televisión se les observaba rodeados de gente como su hija, que eran quienes sostenían pancartas, cuidaban a los perros o jalaban carriolas mientras a los primeros se les escuchaba proferir insultos hacia la figura del hombre que ahora gritaba “primero los pobres” y Diego, que había meditado sobre esto, en sus tardes de ocio, alcanzó a pensar:

    —Me dicen acarreado, se burlan de mis patas rajadas, pero yo las amo; les ofende mi color, pero es el mismo que el de mi mujer, de mis hijos y mis nietos, además de que es producto de la pisca; se burlan de mí, de mis 75 años y de mi experiencia y como no pueden desaparecernos a todos, prefieren ignorarnos; les agravio solo por haber nacido pobre y moreno, pero no se dan cuenta que somos muchos más, millones, no sé bien cuántos, pero más que ellos, eso sí. ¿Por qué nos odian? Ahora entiendo que por eso mismo también odian a mi presi, porque se parece a nosotros, porque habla como nosotros y porque se fijó en nosotros, cuando ellos nos dieron una patada en el culo. ¿Cómo no lo voy a apoyar si me dio mi lugar?, pensó para sí, mientras tomaba la mano de su esposa que se encontraba dormida.

  • ¿Por qué el movimiento campesino opta por el silencio?

    ¿Por qué el movimiento campesino opta por el silencio?

    Uno de los principales enemigos a los que se ha enfrentado el movimiento campesino en los últimos años sin duda es Monsanto. Su poderío económico le ha valido para hacerse de numerosos aliados en oficinas de gobierno y en las cámaras de representantes que velan por sus intereses y que garantizan por la vía legislativa el control casi absoluto de los destinos de las políticas públicas para el agro. 

    Hasta hace algunas décadas, esta lucha logró movilizar a miles de trabajadores agrícolas que denunciaban el contubernio de las autoridades de la otrora SAGARPA y las transnacionales, cuyas disposiciones no hacían más que beneficiar al sector empresarial sin importarles en lo más mínimo las evidentes desigualdades a las que se enfrentaban los campesinos productores de menos de 20 has. y que sufrían las atrocidades del modelo neoliberal implementado desde el salinismo mismo que terminó por sepultar los anhelos de justicia para el campo con la ridícula modificación al capítulo agropecuario del tratado de libre comercio que desde su origen solo lastima a los productores mexicanos.

    Aunque los efectos de la crisis en el campo se resintieron más en los gobiernos del PAN y en el periodo de Peña Nieto, hoy estamos en una condición similar que es consecuencia de esa política muy propia de la derecha. Acabar con la inercia resultaría imposible en un solo sexenio, pero bien pueden sentarse las bases para erradicarla si se apuesta por la soberanía alimentaria que, por cierto, en el discurso hasta la derecha pregona, pero en la acción ha sido todo lo contrario. La enorme diferencia con el gobierno actual y que me parece un acierto desde mi posición como parte de un movimiento campesino, es que López Obrador se atrevió a decretar la prohibición del glifosato y a la prohibición de la importación del maíz.

    No es un tema menor, esa decisión de Andrés Manuel hace un poco de justicia (pero justicia al fin) a las demandas eternas de nuestro movimiento, no solo evidencia que el Estado es quien debe poseer la rectoría sobre la política pública, también hace evidente (incluso) a quiénes desde su propio movimiento, traicionan al campo como es el caso de Ricardo Monreal y uno que otro senador de la república.

    Tal como sucede con el maíz, ahora es el café mexicano el que se unirá al debate en torno a las medidas que se deben adoptar para reivindicar su importancia económica y cultural. Por esa razón, resultan hasta absurdas las declaraciones del presidente del Consejo Nacional Agropecuario que minimiza los efectos del cambio climático y que además propone que se deben hacer nuevas variedades genéticamente modificadas para que la producción tenga un mayor rendimiento. Es decir, nuevamente basan la apuesta sobre los beneficios económicos dejando de lado la salud y el bienestar de los campesinos. Nuestro país no ha dejado de ser una potencia en la producción de café, sin embargo ha bajado su posición en el ranking mundial y no precisamente a consecuencia de las prácticas en la producción en tanto que muchas de ellas mantienen su vocación artesanal, lo cierto es que han sido los consejos reguladores y los intereses de transnacionales como Nestle, así como los funcionarios corruptos, los causantes de que el café mexicano no desarrolle el potencial que llegó a tener hace un par de décadas.

    En conjunto todo esto lleva a cuestionar de manera enérgica las razones por las cuáles muchos de los movimientos campesinos que han dedicado parte de su lucha contra Nestle o Monsanto, hoy hagan mutis en el mejor de los casos, lo peor es que otros están más preocupados por los acontecimientos políticos y la sobrevivencia política sin reparar en las graves consecuencias de aliarse a los principales promotores de estas transnacionales que por cierto son los mismos de siempre. 

    Es claro que debe de mantenerse una postura crítica al gobierno de AMLO, pero esa postura no debe abandonar la objetividad, los errores del actual gobierno en el ámbito agropecuario están claros y hay que señalarlos en su justa dimensión, pero esa misma objetividad nos obliga a dejar de lado posiciones mezquinas y reconocer que Andrés Manuel ha sido capaz de empezar por lo primero que ocupa el campo: evitar a toda costa que los transgénicos y la importación sigan ganando terreno frente a la producción nacional. Falta mucho por hacer e insisto, se han cometido errores, pero es más error negar que este es un acierto y que, como colectivos debiéramos respaldar la disposición decretada desde Palacio Nacional.

  • Buena gente

    Buena gente

    Dolor y gozo: dos momentos, dos extremos. El 20 de noviembre de 2014 marché del Ángel de la Independencia al Zócalo de la Ciudad de México. Ofendido, disgustado, triste, me sumé así a la #AccionGlobalporAyotzinapa, un acto de protesta dirigido al componente gubernamental del Estado mexicano, especialmente a quien entonces encabezaba el gobierno de la República, Enrique Peña Nieto.

    Ocho años después, el 27 de noviembre de 2022 asistí a la marcha a la que, realizando el mismo recorrido, convocó el presidente Andrés Manuel López Obrador para celebrar los logros alcanzados durante los cuatro años iniciales en el poder del primer gobierno federal de la Cuarta Transformación. En 2014 caminamos aquellos poco más de cuatro kilómetros en el ocaso, y terminamos de noche en la plaza de la Constitución. Este año caminamos bajo un amable sol invernal, disfrutando de un día despejado.

    En 2014 escribí una crónica en la que denunciaba: “Estuve ahí. Observé directamente lo que pasó. Puedo afirmar que la versión que desde la noche de ese mismo jueves han venido difundiendo la gran mayoría de los medios masivos de comunicación es parcial —no es completa y toma partido— y tergiversa (mal) intencionadamente lo sucedido”. Este año podría decir exactamente lo mismo; únicamente tendría que cambiar una palabra: domingo en vez de jueves.

    — ¿Te diste cuenta? Éramos los mismos, los que siempre salimos a las calles a manifestarnos —me dijo mi amigo Paco Medina un día después de la marcha de este domingo—. Ayer marchamos quienes históricamente lo hemos hecho enojados o tristes; ayer nos tocó hacerlo alegres. Hay un montón de cosas que celebrar.

    Sí, éramos los mismos…, pero éramos más variedad de los mismos y muchos más. El domingo marchamos de nuevo los pacíficos, los solidarios, los conscientes, los que no rompemos ni un vidrio, los más civilizados… En 2014 reportaba: “Más allá de la guerra de cifras —las “estimaciones” van de treinta mil a un millón—, se trató de la manifestación social más nutrida en la que he participado en toda mi vida…” Cierto, y sin ninguna duda la del domingo pasado rebasó con mucho, con muchísimo, aquella experiencia. En 2014 explicaba: “La plaza de la Constitución tiene alrededor de cuarenta mil metros cuadrados, incluyendo las calles que la rodean, de tal suerte que, si calculamos tres personas por metro cuadrado, entonces se requieren 120 mil para colmar el corazón simbólico de México”. Y sí, hace ocho años llenamos el Zócalo.

    Ahora, en 2022, tiene razón la derecha prianista y sus medios esbirros: no llenamos el Zócalo…, atiborramos el Zócalo y buena parte del primer cuadro de la ciudad. La marcha comenzó a las nueve de la mañana en el Ángel, y para entonces ya estaba llegando un montonal de gente directamente al Zócalo y a distintos puntos a lo largo del recorrido. Alrededor de medio día, los contingentes tenían todo repleto, pletórico de algarabía: Reforma, desde Florencia hasta la glorieta de El Caballito, y desde ahí, a lo largo de toda la avenida Juárez hasta Eje Central Lázaro Cárdenas, enseguida Madero y varias calles paralelas —Tacuba, 5 de Mayo, 16 de septiembre, Carranza…— por las cuales las personas intentaban entrar al Zócalo, lleno desde mucho tiempo atrás. De acuerdo con el gobierno de la CDMX, participamos un millón doscientas mil hombres y mujeres. 

    Hace ocho años contaba que la marcha del 20 de noviembre no había sido una manifestación estudiantil, puesto que había participado una diversidad social enorme. “Claro, los contingentes de la UNAM, el Poli, la UAM y la UACM fueron protagónicos… Pero ahora sí los jóvenes no salieron solos: sindicatos y organizaciones civiles variopintas, parejas, niños, ancianos, oficinistas, empleados y comerciantes que se incorporaban…” Pues la del fin de semana pasado fue tremendamente más diversa: no sólo acudió el fiel contingente de ancianas y ancianos que tradicionalmente ha respaldado a AMLO, también muchísimos adultos, niños y, por fin, jóvenes, sobre todo jóvenes. Por lo demás, nunca había presenciado una muestra tan amplia de la riqueza cultural de nuestro país: la heterogeneidad atronaba: mexicanas y mexicanos procedentes de todos los estados. Estoy completamente seguro de que jamás en la historia nacional la capital de la República Mexicana había recibido a tantos grupos representantes de los pueblos originarios. Estuvieron acá y se pronunciaron políticamente. Hace ocho años, la mayoría éramos clasemedieros. En esta ocasión la pirámide social estuvo bien representada: había de todo, pero sobre todo gente pobre, porque así es México.

    — ¿Ustedes son de aquí? —nos preguntó una septuagenaria, en un alto que hicimos frente a Bellas Artes.

    — Sí, chilangos.

    — Yo vengo de Cancún. Llegué el jueves. Yo me pagué mi boleto de avión y estoy feliz.

    A esa hora, más de la una de la tarde, nosotros ya habíamos encontrado a mi amigo GX. Él también se acarreó solito desde Querétaro, en donde vive desde hace tiempo, rodeado de azules. Increíble: resultó que una amiga de la señora de Cancún había hecho negocios con él hace mucho, en Toluca:

    — Mira, también es chairo —le dijo a otra de sus acompañantes, después de saludarlo—. Ya decía yo desde entonces que era buena gente.