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  • Ocultos, agazapados y mentirosos

    Ocultos, agazapados y mentirosos

    Ecuador

    Se mueven en la obscuridad y no muestran el rostro, solo sus esbirros son visibles cuando cometen sus fechorías y matan y dañan y terminan con la verdadera libertad. Quienes están detrás de las campañas de mentiras y trampas nunca muestran la cara, pero los conocemos. Son dueños del dinero y se creen dueños de la vida de otros. Son capaces de utilizar a títeres ridículos como al tal X. González y a la triste Xóchitl y ponen en riesgo todo lo que se construye cada día con el trabajo de millones que no escatiman esfuerzos para transformar al país en uno más digno y fuerte.

    El golpe en Ecuador se convierte en un ataque más de la derecha transnacional cuya vileza solo es comparable con las asonadas militares que ocurrieron en el S.XX en América del Sur y con las invasiones generadas para asaltar los recursos naturales, conducidas todas, desde Washington, o con el genocidio que en esta hora impunemente realiza el gobierno de Israel. 

    México, en la hora actual y gracias a la Cuarta Transformación, es nuevamente ejemplo para el mundo, no solo en lo económico, sino en el robusto manejo que de las relaciones internacionales hace nuestro gobierno, siempre basados en el respeto a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y del derecho internacional. 

    La derecha mexicana acusa a la embajada en Ecuador de haber protegido a un delincuente, pero resulta que la criminalización de opositores es un ejercicio muy común entre quienes aspiran a ser dictadores o prefieren gobiernos absolutistas. En Ecuador, hay mexicanos de ultraderecha enquistados en el gobierno de aquel país. Eso si es causa de sentir vergüenza.

    Debate

    Escribo esto, horas antes de que inicie y con la certeza de saber quién es quién en la elección del 2 de junio, tengo pocas ganas de ver el show mediático montado. Solo una cosa me preocupa; es un momento delicado como para que los mismos que han asesinado a candidatos incómodos o contrarios a sus intereses intenten alguna cosa parecida.

    Recuerdo una conversación con un político tabasqueño, que fue presidente municipal de Comalcalco, después diputado federal y presidente municipal interino del Centro, que formó jóvenes en la política, hombre brillante y amable, parte del Grupo Pino Suárez, a quien yo llamaba “El Caballero de la Eterna Sonrisa” y uno de los pocos expriístas convertido a perredista que conserva su honradez y honestidad a toda prueba y con quien se podía platicar sin tapujos. En aquella conversación, tocábamos el tema del asesinato de Luis Donaldo Colosio Murrieta y las consecuencias que el tema tendría para el país. 

    Ya en aquel momento advertimos que lo que estaba en riesgo terrible, era la República en sí y que solo el esclarecimiento de los hechos, al estilo “caiga quien caiga”, podría evitar el debilitamiento del Estado Mexicano. Aquello que anticipábamos, ocurrió y llevó al país a resquebrajarse hasta lo más hondo de sus estructuras políticas. Esto produjo que la derecha tomara el poder y los hilos del mismo eran movidos desde afuera de la presidencia. 

    Desde que llegó al poder Miguel de la Madrid Hurtado, quien inició su gestión rompiendo la huelga legal de los trabajadores y trabajadoras de Mexicana de Aviación, llegando al grado de la amenaza de hacer intervenir a la fuerza pública para tomar las instalaciones, pero en la que los actores permanecieron sólidos y fuertes defendiendo su fuente de trabajo y así evitaron que la acción de Miguel de la Madrid rompiera la fuente de trabajo. 

    La estafeta que entregó a Carlos Salinas de Gortari, quien se había desempeñado como agente de la derecha transnacional desde su actuar en la Facultad de Economía de la UNAM, permitió que llegara a la cúpula del poder el primer gran asociado de los cárteles, José Córdova Montoya y de ahí en adelante, lo único que importó a los gobernantes del país, fue la acumulación de capitales, o dicho de un modo más claro, el enriquecimiento a costa de lo que fuera, de ellos y de sus socios. 

    El peligro para la República no se había conjurado, por el contrario, parecía estar perdida y el Pueblo se había convertido en “esa gran masa irredenta”  como llamó al Pueblo Fidel Castro Ruz, los sindicatos, en especial los independientes, estaban condenados a ser ignorados y en vías de extinción, el movimiento obrero se había convertido en instrumento de control y había dejado de ser herramienta de lucha y de fortaleza del Estado.

    Claudia Sheinbaum si está en peligro, no de perder la elección, pero si su integridad, en especial en días como hoy. Es indispensable que sea super protegida y que pronto mire a los trabajadores y trabajadoras de México como su mayor aliado y favorezca su organización y respete sin límites su acción para conseguir mejoras. Una buena muestra, sería la aprobación de la jornada de 40 horas. 

    No veo cómo la señora Gálvez pueda ganar la elección, el Plan C debe ser prioridad.

  • HACIA UNA DEMOCRACIA PROTEGIDA: RETOS EN SEGURIDAD DE CANDIDATOS EN ELECCIONES 2024

    HACIA UNA DEMOCRACIA PROTEGIDA: RETOS EN SEGURIDAD DE CANDIDATOS EN ELECCIONES 2024

    El proceso electoral que vivimos en México no sólo representa la oportunidad de elegir a nuestros representantes, sino también un momento crucial para la democracia del país. Sin embargo, la violencia y la inseguridad que enfrentan las candidaturas ponen en riesgo la integridad del proceso y la legitimidad de los resultados. En este contexto, la reciente exhortación del presidente Andrés Manuel López Obrador para fortalecer la protección de las y los candidatos, así como los protocolos establecidos por la autoridad electoral, adquieren una relevancia crucial.

    Las cifras son alarmantes: desde el inicio del proceso electoral, se han registrado un preocupante número de agresiones contra candidatos, con casos que van desde amenazas hasta asesinatos. Hasta la fecha, de acuerdo con datos recopilados por el laboratorio electoral, se contabilizan un total de 51 asesinatos vinculados con el proceso electoral, un aumento significativo respecto a procesos anteriores. Esta tendencia al alza en la violencia política plantea un desafío urgente que debe ser abordado de manera integral y efectiva.

    En cuanto a la distribución geográfica de estos actos violentos, se observa una concentración en ciertas regiones del país. Guerrero y Michoacán destacan como los estados más afectados por la violencia contra candidatos, seguidos de cerca por entidades como Guanajuato, Estado de México y Chiapas. Estas cifras reflejan la complejidad y la gravedad del problema, así como la necesidad de implementar medidas específicas para abordar las causas subyacentes de la violencia en cada región.

    La complejidad de la situación se refleja en la diversidad de actores involucrados en los ataques, así como en la falta de una solución fácil. La violencia política no se relaciona únicamente con el crimen organizado, sino también con disputas locales de poder y conflictos entre grupos políticos.

    Si bien las autoridades municipales, estatales y federales han expresado su compromiso con la protección de las candidatas y los candidatos; la efectividad de las medidas implementadas hasta ahora es cuestionable. La coordinación entre las diferentes instancias de gobierno y la autoridad electoral es fundamental para garantizar una respuesta integral y eficaz ante esta problemática.

    En lo que respecta a la protección de los candidatos en el actual proceso electoral rumbo al 2024, el Instituto Nacional Electoral (INE) ha recibido un total de 99 solicitudes de protección por parte de candidatos federales. Este número refleja la creciente preocupación por la seguridad de quienes participan en la contienda electoral, en un contexto marcado por la violencia y la inseguridad en diversas regiones del país.

    Los protocolos establecidos por el Instituto Nacional Electoral (INE) para la seguridad de los candidatos son un paso en la dirección correcta, pero su implementación efectiva requiere de un compromiso real por parte de todas las partes involucradas. La transparencia y la rendición de cuentas son elementos clave para garantizar la confianza en estos protocolos y en las instituciones encargadas de su aplicación.

    En este contexto, es fundamental que todas las instituciones y actores políticos asuman su responsabilidad en la protección de los candidatos y el fortalecimiento de la democracia. La colaboración y la coordinación entre los diferentes niveles de gobierno, así como la participación activa de la sociedad civil, son esenciales para enfrentar este desafío de manera efectiva.

    Es necesario superar las diferencias políticas y trabajar en equipo para encontrar soluciones que garanticen la seguridad en las candidaturas y la legitimidad del proceso electoral. La protección de la democracia es responsabilidad de todos y requiere de un compromiso firme y sostenido en el tiempo.

    Mirando hacia adelante, es importante reflexionar sobre el camino que debemos seguir para fortalecer la seguridad y garantizar la integridad del proceso electoral. La implementación de medidas de seguridad efectivas debe ir acompañada de acciones para abordar las causas subyacentes de la violencia política y fortalecer las instituciones democráticas.

    Es necesario un enfoque integral que combine medidas de seguridad con políticas de prevención y fortalecimiento institucional. Además, debemos promover una cultura de respeto y tolerancia política que fomente el diálogo y la convivencia pacífica entre los diferentes actores políticos y sociales.

    La protección de los candidatos en el proceso electoral 2024 es un desafío urgente y prioritario que requiere de la acción concertada de todas las partes involucradas. La democracia mexicana está en juego, y es responsabilidad de todos garantizar su protección y fortalecimiento.

    La exhortación del presidente López Obrador y los protocolos establecidos por el INE son pasos importantes en la dirección correcta, pero aún queda mucho por hacer. Es hora de dejar de lado las diferencias políticas y trabajar juntas y juntos en la construcción de una democracia sólida y protegida, donde la seguridad de las candidatas y los candidatos así como la voluntad popular sean respetadas y protegidas en todo momento.

    • Mariuma Munira Vadillo Bravo es Maestra en Derechos Humanos y Garantías Individuales, Subdirectora Ejecutiva en la Unidad de Desarrollo Comercial del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, ex Secretaria de la Mujer Oaxaqueña. Contáctala en Facebook: MUMA Mariuma Munira, Twitter: @MariumaMunira.
  • Cuando los periodistas son noticia…

    Cuando los periodistas son noticia…

    En México desde hace muchos años, es más importante el periodista que la información, la noticia estridente que la verdad, la improvisación al profesionalismo.

    La televisión creó ídolos de barro, con una profunda vocación para la corrupción, a los que bautizó como periodistas, desde luego sin serlo. Los engrandeció el sistema político que es lo menos que podía hacer luego de traerlos como siervos a su servicio, así que del culto a la personalidad que los políticos tenía de sobra, gracias a los medios, le regalaban un poco a los personajes del radio, la prensa y la TV, convirtiéndolos casi en héroes.

    Así, surgieron personajes que inmerecidamente la gente admiraba, como si el hecho de dar a conocer mentiras, tergiversar hechos, manipular datos, les hiciera merecedores no sólo de gratitud de la gente sino de aprecio. Los mexicanos no decían, “voy a ver las noticias” sino “Voy a ver a Jacobo”.

    Ahora, los periodistas son más importantes que las noticias por importantes que éstas sean. Dejaron de ser parte de los medios hasta convertirse en noticia. Atentados, desfalcos, montajes, activismo partidista, etc. les coloca en el centro del debate cuando, en realidad deben ser medio para conocer la realidad, pero ante su propia imposibilidad de mostrar la realidad como es, invaden el terreno de lo noticioso para acomodarse en el centro de la información. De ahí que se digan los más escuchados, los de mayor rating, con más audiencia, es decir mediciones que tampoco son reales, porque basta con comprar suscriptores, alquilar comentarios y comentaristas para alcanzar las alturas que esos periodistas aseguran tener.

    Es decir, en México tenemos periodistas que mienten en varias vertientes, la primer es en tergiversar la realidad y la segunda, en decir que cada día son más escuchados, cuando es todo lo contrario. Conductas premeditadas para seguir medrando como lo hicieron por mucho tiempo y así continuar con la vieja consigna mientras más me leen más caro cobro las inserciones pagadas, con o sin factura.

    Los periodistas en México son empresas en sí mismos, las cuales son imposibles de auditar a grado tal que en su nombre y el de sus medios, se lava dinero y no poco. Los reporteros de renombre, también denominados, con el favor y anuencia de los gobiernos anteriores, líderes de opinión, están más cerca del delito que de la información. Pocos de ellos estudiaron la carrera, actividad que vieron como la mejor manera de hacerse millonarios, hay abogados con carrera trunca, economías, y hasta quienes apenas tienen terminada la preparatoria. Pero se entronizaron en el mundo de la información por ser cada día más audaces en sus mentiras y más dóciles con el poder.

    Los medios en México arrastran una serie de mentiras que van desde la pureza de personajes como Jacobo Zabludovsky, ejemplo claro del engaño, la manipulación y el tráfico de influencias; sin embargo, fue durante décadas el referente de la peor tradición de la manipulación y ocultamiento de la información del México post revolucionario. Portavoz y agente principal de los intereses sionistas en México y alto miembro de la masonería, lo que lo colocó como pieza clave para ejecutar los planes del Nuevo Orden Mundial y contribuir como pocos, a mantener a México alejado de cualquier oportunidad de desarrollo y progreso.

    Ocultó la guerra fría, los asesinatos del gobierno, su autoritarismo, la represión, la tortura, las desapariciones, Vicente Leñero, habla así de este sujeto:

    “Obsesionado en allegarse premios y merecimientos luego de haberse dedicado durante casi tres décadas a falsear la realidad político-social de México desde las pantallas de Televisa y en connivencia con el PRI, Jacobo Zabludovsky sigue apostando a la desmemoria histórica, aquella en la que busca desvanecer su papel en el golpe contra el Excélsior de Julio Scherer García”.

    Leñero añadía: “Aunque hoy parece olvidarlo todo nuestra sociedad sin memoria, existen testigos que conservan esa imagen de Jacobo Zabludovsky en los televisores. Aparecía con su ensayada sonrisa, traje y corbata impecables y enjaretada su cabeza por un par de audífonos enormes que lo convertían en la caricatura de sí mismo. Se le tenía desconfianza y hasta temor por la manera de tergiversar los hechos haciendo creer a su audiencia que la realidad era así como él —‘objetivo y veraz’— la transmitía a diario”.

    En México para llegar a la verdad primero hay que enfrentarse contra el mito de la credibilidad vacua de los periodistas famosos, después precisar el nombre con apellidos, para luego entrar en materia sobre el tema que debe desmentirse. La derecha ha estado siempre del lado de los líderes de opinión, que no fueron otra cosa que manipuladores al servicio de los regímenes más corruptos del mundo.

    Al ser notica los periodistas la realidad pasa a segundo término. Se vuelve un entretenimiento que tiene principio y fin, donde la acción de la sociedad está totalmente excluida.

  • LO QUE IMPACTÓ DEL DEBATE PRESIDENCIAL

    LO QUE IMPACTÓ DEL DEBATE PRESIDENCIAL

    ¿Quién ganó el primer debate presidencial? Seguramente, has escuchado la frase “los debates no se pueden ganar, pero si se pueden perder”, y es que, si bien existen formas de medir esta pregunta, las respuestas se encuentran predeterminadas desde un inicio. En este sentido, se pueden ganar o perder votantes; sin embargo, muy pocas veces los debates impactan en una elección. Lo que nos lleva a la pregunta ¿Qué estrategia siguió cada candidato para tratar de generar un impacto?

    Dicho lo anterior, las encuestas arrojaron un resultado claro: Demoscopía Digital, Enkoll, FactoMétrica entre otras, le dan el triunfo a la Dra. Claudia Sheinbaum, con un 64%, 46% y 69% respectivamente. 

    Por otra parte, durante el debate la Dra. Claudia Sheinbaum mostró una postura enfocada, clara y tranquila centrándose en su perfil de experiencia y de resultados que ha tenido durante sus cargos públicos. Administró su tiempo para poder defenderse de la otra candidata y candidato y a la vez formular sus propuestas, las cuales son congruentes con el proyecto de la Cuarta Transformación. Por otro lado, Xóchitl Gálvez desde el inicio se encontraba nerviosa y sus participaciones se basaron en atacar a la candidata de la coalición Juntos Seguimos Haciendo Historia, incluso con “argumentos” contra su persona (ad hominem).  “Sigues siendo fría, sin corazón, yo te llamaría la Dama de Hielo”, palabras que salían de la boca de la candidata Xóchitl Gálvez hacia la Dra. Claudia Sheinbaum, de forma que no solo atacó a la candidata, también reafirmó la estructura patriarcal en la que se tienen estereotipos sobre la personalidad de la mujer: que debe de ser dulce, cálida y amorosa. Al poco tiempo, de la misma boca afirmó que “hay que acabar con el patriarcado”. 

    Por otro lado, sus propuestas una vez más, fueron incongruentes con la ideología y el actuar de los partidos que la abanderan (PRI, PAN, PRD). La política social de X. Gálvez son tarjetas al estilo priista (salario rosa), pero de fondo, lejos de ser una política social, es una política privatizadora; pues la candidata plantea tanto en la educación como en la salud, acudir a los privados para estos servicios, ¿Esto a quien beneficia? A las empresas desde luego. 

    Por ello, Claudia Sheinbaum la desenmascara y la señala como la candidata del PRIAN y no de la coalición Fuerza y Corazón por México. Del PRIAN que robó la esperanza a millones de mexicanas y mexicanos en el fraude electoral de 2006, y que juntos aprobaron desde el Fobaproa hasta reformas entreguistas como la energética de 2013.  

     El debate transcurrió con un formato confuso, en especial por la segunda parte de los bloques, en el que se incluían preguntas de determinadas regiones del país. Se saltaba de un tema a otro y no se podía aterrizar en propuestas desarrolladas. El mismo terminó con un mensaje claro: la candidata del PRIAN sosteniendo el escudo mexicano al revés, 

  • El país de los licenciados

    El país de los licenciados

    México permaneció durante mucho tiempo como colonia española. durante ese periodo, de 1520 a 1821, se estableció un complejo sistema de castas, necesariamente piramidal, en el que estaban hasta el fondo los indígenas y afrodescendientes, mientras que en la cima estaban los criollos y peninsulares. Después vino la independencia, encabezada primordialmente por criollos, es decir; hijos de españoles nacidos en México.

    Ya en el México independiente se establecieron dos imperios: el de Agustín de Iturbide, de menos de un año, entre 1822 y 1823, añoradísimo por la ultraderecha; y el de Maximiliano y Carlota, de 1863 a 1867. Por cierto, en cuanto a este último, no puedo dejar de remarcar la dispridad de criterios entre el discurso oficial, que resalta la gesta de Juárez, y el enfoque revisionista que nos muestra Fernando del Paso en Noticias del Imperio, donde compone un trágico relato novelado donde el matrimonio Habsburgo fue mártir en un conflicto que nunca pidió.

    Después vino la revolución, para terminar con el régimen neo-feudal de los hacendados y latifundistas, e igualmente hacer efectivo el lema de Madero: «Sufragio efectivo. No reelección». La época post revolución trajo consigo el florecimiento de la clase política como la conocemos hasta ahora, basada ya no en castas ni tampoco en los títulos nobiliarios como tales, que fueron abolidos al terminar la colonia; pero sí en una jerarquía muy conveniente que hacía patente el complejo de inferioridad de una nación que apenas comenzaba a conocer la paz social. El conveniente asesinato de Álvaro Obregón por parte de la ultraderecha en 1928 fue un suceso muy simbólico que terminó con la época de los “generales”, para dar pie a una nueva época de los “licenciados” que ya se había anticipado con Juárez.

    Como sabemos, licenciado es la palabra con la que se designa en el habla hispana a quien acredita y obtiene el título de una carrera a nivel superior. Es prácticamente un arcaísmo, puesto que ya se utilizaba al menos desde tiempos del medievo, aunque en este caso se refería a los sacerdotes, pues la iglesia era el único camino para los estudios, de manera que ya desde entonces podemos ver que revestía un tremendo prestigio social. Así lo podemos constatar en una de mis dos novelas favoritas: El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, donde se refiere Cervantes (o debo decir Cide Hamete Benengeli) como «el licenciado» al cura que, literalmente está en todo menos en misa, pues pone un empeño excesivo en “sanar” de su locura al inofensivo Don Quijote. Actualmente, el término hace referencia a que un título universitario es una licencia para ejercer la profesión. De ahí que, lo que en México conocemos como titularse, en España se conozca como licenciarse.

    Retomando el contexto mexicano, ese sistema priista del licenciado como la figura más prominente dentro de una jerarquía, se afianzó desde los años 30 en las estructuras institucionales emanadas del gobierno y posteriormente permeó incluso en la iniciativa privada. Todo ello debido a la enorme desigualdad imperante en el país desde entonces y que se venía arrastrando desde tiempos de la colonia, que, como ya se dijo, vino a subvertir el orden social preexistente para implantar el culto a la estirpe y a la figura de mando. Esta práctica se extiende hacia otros títulos como arquitecto, ingeniero, doctor, maestro, etc. Todos ellos como una marca social que trasciende al ámbito laboral, de manera que podemos encontrarnos con personas que antepongan la condición de que se les nombre con el título pertinente para mantener una relación social de cordialidad, puesto que esto les otorga una prominencia basada en la famosa cultura del esfuerzo, que suele pasar por alto la insoslayable desigualdad estructural, es decir; «llámame licenciado Miguel, porque mi trabajo me costó estudiar» ¿y quienes hubieran querido estudiar y no pudieron por falta de recursos? ¿deben habitar en un nivel inferior de existencia por no haberse “esforzado”?

    Un ejemplo muy palpable de esta práctica social es el medio rural post revolucionario, a donde los programas gubernamentales mandaban a médicos, docentes o ingenieros, o bien colocaban en cargos de elección popular a personas que contaban con una carrera a diferencia de los pobladores locales. Desde esos tiempos hasta la actualidad se practicó esta usanza de manera muy marcada como una actualización de los títulos nobiliarios y del trato reverencial al señor feudal, por lo que, en muchos casos, el que no tiene un título, se lo inventa para estar en concordancia con su cargo, función o posición social.

    En el gremio de la abogacía, el estándar de llamarse entre todos ‘Lic.’ es una forma re reiterar la pertenencia a una élite. Incluso, al menos en México, el prototipo de licenciado es el abogado, pues cuando se le menciona en el habla cotidiana se sobreentiende que se hace referencia a un profesional del ramo. Ejemplo: «Como mi papá no dejó testamento, tuvimos que pagarle a un licenciado para que nos hiciera el trámite correspondiente». Cabe destacar que gran parte de los presidentes mexicanos del periodo post revolucionario han sido abogados, lo cual afianza el estereotipo aspiracional de la persona “preparada”. Este último adjetivo cumple prácticamente la misma función social que el sustantivo licenciado, pues igualmente es una marca de estatus con la que se califica por igual tanto a quien evidencia cultura general como a quien tiene un desempeño digno de admiración en alguna profesión.

    Toda esta cuestión sería sumamente superflua si no la pusiéramos en el contexto particular de desigualdad estructural que ha imperado durante tantas décadas en nuestro país. Las personas que se empeñan en que su nombre sea mencionado con su título en contextos cotidianos y no precisamente del ámbito profesional, consciente o inconscientemente refuerzan el estatu quo de desigualdad, el cual podemos constatar a través de cifras demoledoras. Según el INEGI, apenas 8 de cada 100 mexicanos accede al nivel superior. Pero más lapidario resulta el dato de la SEP recogido en 2022: el 18% del total de mexicanos que ingresa a nivel licenciatura logra terminar la carrera.

    En otras culturas no existen estas marcas para referirse al individuo resaltando su carrera. Por ejemplo, en el contexto anglosajón se utilizan solo títulos como ‘doctor’ o ‘captain’ acompañando al apellido de la persona, pero solo dentro de los contextos profesionales específicos y no en el trato cotidiano. Una equivalencia a ‘licenciado’ simplemente no existe, por lo que yo en inglés solo sería ‘Mr. Felipe’ sin importar a qué me dedique, pues se da por hecho que terminar una carrera no es nada extraordinario en esa cultura, aunque sea bajo un sistema igualmente elitista que provoca deudas impagables, pero esa es otra historia.

    Carlos Fuentes dijo que México es el país de los licenciados, pues él refería que no se puede obtener relevancia ni prominencia en la sociedad sin ostentar un título. Fue por eso que él decidió estudiar derecho solo para cumplir con los cánones sociales y familiares, pues inicialmente consideraba que solo su bagaje como escritor en ciernes era suficiente para alcanzar notoriedad. Sin embargo, tuvo que ceder ante un entorno tan excluyente como la práctica misma de «pásele, licenciado».

    En tiempos en que cada vez más personas se politizan y propugnan por la igualdad, al tiempo que se multiplican las oportunidades para concluir los estudios, debemos sopesar como sociedad la vigencia de estas prácticas lingüísticas. Si a mío me lo preguntan, yo sueño con un mañana en que hacer distingos profesionales en el trato cotidiano esté de más. Mientras tanto, no queda más que estar atentos y seguir dando cuenta del cambio social que experimentamos en tiempo real y del cual todos somos parte.

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  • EL SILENCIO, EL GRITO Y EL POETA

    EL SILENCIO, EL GRITO Y EL POETA

    24 de abril de 2005. López Obrador se traslada en un carro modesto. La gente lo aclama. Un hombre le dice que ya hay que bajar. Es la marcha del silencio contra el desafuero. Hay muchos jóvenes que hoy ya no lo son. Muchos caminan. “Obrador, Obrador”, es el grito unánime. El hombre, el luchador social que desciende del auto, tiene la cabellera gris. Aún no es el “Cabecita de Algodón”, como le llaman ahora. Va bien peinado, lleva un corte reciente y el “gallito” de siempre. “Bravo, paisano”, le grita un tabasqueño.

    “Andrés, Andrés”, se escucha fuerte. López Obrador es ya un fenómeno social. Mientras camina, saluda a la gente. Algunos intentan abrazarlo. Rompen la cadena humana. Una señora le manda besos; es humilde, como muchos.

    Andrés Manuel se reúne con los demás políticos. Alejandro Encinas, quien se quedaría a cargo del Gobierno de la Ciudad de México; Leonel Godoy; Pablo Gómez se agacha para recoger algo y abrir camino a ese grupo de políticos que muy pronto será traicionado y tendrá que dejar el Sol Azteca y el color amarillo. Tal vez lo que estaba en el suelo era la reputación de alguno de los Chuchos, como Jesús Zambrano, que más temprano que tarde intentará destruir el movimiento, claro que infructuosamente, pues la Cuarta Transformación será algo grande, un fenómeno mundial. Y es que en México estamos acostumbrados a ser ejemplo en el mundo: lo fuimos con la Revolución mexicana, la primera gran revolución del siglo XX; con la Reforma, de la mano de Benito Juárez, el primer presidente indígena; con la Independencia, que comenzó con un grito y terminó con el dominio español.

    La marcha del silencio es un escándalo: “Andrés, amigo, el pueblo está contigo”. “No estás solo, no está solo”. Jesús Ortega se postra a la derecha del grupo y así seguirá cuando se sume al Pacto por México y traicione el movimiento en favor de los pobres.

    “No nos robarán la esperanza”, dice un cartel. La gente canta: “Andrés, aguanta, el pueblo se levanta”. “Peje, amigo, el pueblo está contigo”. “Obrador, Obrador…”.

    Llega la banda y no puedo sino pensar en las bandas sinaloenses hoy en rebelión contra la oligarquía, esa palabra que el INE ha censurado, pues no se puede hablar de ella en las conferencias matutinas. El Peje, el amigo, es el mismo a quien le robaron la presidencia dos veces. En realidad nos la robaron a todos, y tuvimos que esperar años.

    Siguen llegando distintas organizaciones, como la de los conjuntos musicales del centro histórico. Todos pensamos que Andrés Manuel López Obrador será presidente. Y lo será, solo que 12 años después, pues se nos vino encima el fraude de 2006 y, después, el de 2012, todavía más organizado, con el señuelo de Televisa y sus actores de pacotilla, con tarjetas y dinero a pasto.

    “¿Cuándo la vida nos dará un respiro?”, me preguntaba entonces… “El desafuero fue idea de un chiquillo y su chiquilla”, dice otro cartel. Y casi puedo oler el copal y escuchar la música: el caracol y la flauta.

    Caminamos por avenida Chapultepec, Reforma, avenida Juárez. Y ahora estamos frente al Monumento a la Revolución. Después, el Caballito que parece trotar. La marcha del silencio es un escándalo. Irrumpen los cohetones. “Ese apoyo sí se ve”. “¿Dónde está la delegación Xochimilco?”. “Bienvenidos, hermanos de Veracruz”. “Somos cientos de miles los que vamos a estar aquí, de Parácuaro, Tlanepantla, Morelos”. “Ese apoyo sí se ve”. “Desafuero primero a todos los culeros”.

    Miro a la gente que camina. Los mexicanos hemos comenzado a engordar. Dentro de 19 años, en 2024, el colesterol y los triglicéridos estarán por las nubes. Tendremos diabetes. ¿Qué nos ha pasado? La falta de políticas públicas de prevención de la salud nos ha hecho gordos. Gracias, Bimbo; gracias, Sabritas y Coca Cola. En tres lustros pagaremos el precio, tendremos comorbilidades y estaremos con mayor riesgo de morir en la pandemia por covid-19. Y es que en los 35 años de neoliberalismo lo único que importó en este país fue el dinero, pero el dinero de unos cuantos.

    Esta gran movilización desbarató el desafuero, pues el Peje pudo competir por la Presidencia, pero la oligarquía –de la que el presidente no puede ahora hablar– tenía otros planes. Se gestaba ya el gran fraude.

    “Sacaremos a Vicente de Los Pinos, de Los Pinos sacaremos a ese güey”. “Fox, culero, toma tu desafuero”. Un hombre con máscara de López Obrador es cargado en hombros por otro hombre vestido de amarillo y uno más con disfraz de diablo. La joven con corona de olivos bosteza; es muy pequeña para tanto trajín. El gentío persigue al verdadero Peje, quien se acerca al estrado. Mientras sube, se escuchan los aplausos. La marcha del silencio es un escándalo: el griterío es descomunal. Los asistentes han llenado el Zócalo y las calles aledañas.

    Andrés Manuel se disculpa porque no hablará de corrido: “Me voy a llevar un tiempo”. Y comienza a hablar.

    ***

    “Hay veces que duele tener la razón. Si antes todo iba mal, ahora todo ha empeorado. Ahí está el caso de las llamadas reformas estructurales. Por ejemplo, dijeron que iba a bajar el precio de la gasolina, de la luz, y fue lo contrario… Mintieron. Pero muchos no han perdido la fe y tenemos la fórmula: si acabamos con la corrupción en el gobierno, habrá bienestar y seguridad para todos”.

    ***

    La lucha de Andrés Manuel por un México más justo no lleva 19 años ni aun 24 (cuando fue electo para la Jefatura del Gobierno del Distrito Federal). Tampoco los 36 años que han pasado desde que intentó ser gobernador de Tabasco por primera vez. Como narra en su libro ¡Gracias!, el ahora presidente apoyó al poeta Carlos Pellicer en 1976 cuando quiso ser el “senador de los chontales”. El presidente ha luchado ya casi 50 años y, al respecto, escribe: “Creo que mi maestro se sentiría orgulloso de saber que, en su tierra, en su agua y en todo el país, seguimos trabajando con la misma convicción de siempre: no hacerle mal a nadie y atender de manera preferente a los pobres y a los olvidados de México”.

  • FORJANDO UN FUTURO LIBRE DE CORRUPCIÓN: LA AGENDA DE CLAUDIA SHEINBAUM

    FORJANDO UN FUTURO LIBRE DE CORRUPCIÓN: LA AGENDA DE CLAUDIA SHEINBAUM

    En medio de la contienda por la presidencia de México, donde las propuestas y los planes de gobierno son piezas clave para conquistar la confianza del electorado, emerge una iniciativa que promete dar continuidad a la lucha contra la corrupción y los privilegios que han caracterizado al gobierno actual. Esta propuesta, liderada por Claudia Sheinbaum, candidata de la coalición “Sigamos Haciendo Historia” (Morena, PT y PVEM), se erige como un compromiso firme para consolidar los avances obtenidos y profundizar en la transformación del país.

    Desde la llegada al poder del presidente Andrés Manuel López Obrador y su movimiento político, se ha marcado una clara postura en contra de la corrupción y los privilegios que han minado la confianza en las instituciones gubernamentales. Ahora, con la propuesta de Claudia Sheinbaum, se vislumbra un camino hacia un futuro más justo y transparente para México.

    Uno de los logros más destacados del gobierno actual es el ahorro de 2.4 billones de pesos, antes destinados a privilegios, que ahora se canalizan hacia programas sociales y obras estratégicas para el país. Este enfoque responsable del manejo de recursos ha permitido una redistribución más equitativa de la riqueza y una mayor inversión en el bienestar de la población.

    La propuesta de Sheinbaum se sustenta en una serie de puntos clave destinados a fortalecer la democracia y promover un gobierno honesto y transparente. Entre estos puntos destacan:

    • – Garantizar un enfoque de derechos, incluyendo el derecho humano a una buena administración pública.
    • – Impulsar un acuerdo nacional para un buen gobierno, combatiendo la impunidad y mejorando los servicios públicos y las compras públicas.
    • – Crear una Agencia Federal Anticorrupción para investigar y sancionar ejemplarmente la corrupción.
    • – Rediseñar la Secretaría de la Función Pública con un enfoque en el control interno.
    • – Implementar un modelo nacional para investigar delitos de corrupción y presentar una iniciativa de ley al respecto.
    • – Enfrentar la corrupción en cadena Seguridad – Justicia mediante una reforma profunda de las corporaciones policiacas, procuradurías y fiscalías.
    • – Mejorar las contrataciones públicas y transparentarlas mediante una Ley General que regule las contrataciones de las instituciones públicas.
    • – Establecer criterios generales de la estrategia anticorrupción con la colaboración entre los estados, la Federación y municipios.

    Estos puntos constituyen un marco sólido para combatir la corrupción y fortalecer las instituciones democráticas en México. Respaldar esta propuesta es respaldar un futuro más justo y próspero para todos los mexicanos.

    Uno de los pilares fundamentales de la propuesta de Claudia Sheinbaum es la creación de una Agencia Federal Anticorrupción, una institución independiente y altamente especializada destinada a investigar, perseguir y sancionar los actos de corrupción a nivel federal. Esta medida representa un paso audaz y necesario para asegurar que la corrupción no quede impune y que los responsables rindan cuentas ante la justicia.

    Apoyar la creación de esta agencia es fundamental para fortalecer el Estado de Derecho y restaurar la confianza en nuestras instituciones. Sin embargo, es importante garantizar que opere con total transparencia y rendición de cuentas, evitando así la concentración de poder y posibles abusos.

    Además de la creación de la Agencia Federal Anticorrupción, la propuesta de Sheinbaum incluye medidas para fortalecer la democracia y mejorar la transparencia en todos los procesos gubernamentales. Estas medidas, como impulsar un acuerdo nacional para un buen gobierno y mejorar las contrataciones públicas, sientan las bases para un gobierno honesto y responsable.

    Es esencial asegurar que este acuerdo nacional involucre a todos los sectores de la sociedad y que las políticas de transparencia sean implementadas de manera efectiva en todos los niveles de gobierno. Sólo así podremos construir una democracia sólida y participativa, donde la rendición de cuentas sea una norma y no una excepción.

    Finalmente, el compromiso de Claudia Sheinbaum con la integridad y la rendición de cuentas es un rayo de esperanza en un panorama político marcado por la desconfianza y la desilusión. Su enfoque en tener servidores públicos honestos y transparentes es fundamental para restaurar la fe en nuestras instituciones y construir un futuro mejor para todas y todos los mexicanos.

    Es vital implementar mecanismos de monitoreo y evaluación para garantizar que los servidores públicos cumplan con los más altos estándares éticos y que se apliquen sanciones adecuadas en caso de violaciones; así podremos asegurar que el gobierno esté verdaderamente al servicio del pueblo y no de intereses particulares.

    La propuesta de Claudia Sheinbaum representa un paso adelante en la lucha contra la corrupción y los privilegios en México. Apoyar esta iniciativa es apoyar un futuro más justo, transparente y próspero.

    • La columnista, Mariuma Munira Vadillo Bravo, es Maestra en Derechos Humanos y Garantías Individuales, Subdirectora Ejecutiva en la Unidad de Desarrollo Comercial del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, ex Secretaria de la Mujer Oaxaqueña. Puedes contactarla en Facebook: MUMA Mariuma Munira, Twitter: @MariumaMunira.
  • El futuro de los chapulines

    El futuro de los chapulines

    La lista de chapulines en MORENA está más larga que la cuaresma, así que sería ocioso revisar cada uno de los casos y poco valdría la pena dedicar tiempo a los antecedentes de cada uno, al fin y al cabo, la militancia ya se ha encargado de sacar los respectivos trapitos al sol; pero lo que sí vale la pena es reflexionar sobre el futuro que les espera a dichos personajes a partir de que Claudia Sheinbaum asuma (como todo parece indicar) la presidencia de la República.

    En principio hay que decir las cosas como son, por más que se corra el riesgo de desatar el enojo de la dirigencia: abrir la puerta al “chapulineo” no es otra cosa que el reflejo de un pragmatismo vil contrario a los ideales de lo que supuestamente representa la Cuarta Transformación. Así que digamos que la estrategia (ingenua o no) de privilegiar la rentabilidad electoral por encima de la identidad ideológica, no es otra cosa que la consecuencia inevitable de una dirigencia que poco a poco se encamina hacia la ilegitimidad en tanto que no cuenta con el apoyo de las bases obradoristas y menos cuando se rehúsa a escuchar a la militancia que rechaza respaldar en las calles a personajes completamente impresentables en muchos estados de la república.  

    Pero si alguien en la cúpula de MORENA cree que la molestia quedará sólo en las bases y pasará inadvertida por quien hoy porta el bastón de mando de esta nueva etapa de la 4T, está completamente equivocado. Para nadie es un secreto que Claudia Sheinbaum tiene claro el pulso político de las entidades conforme camina por los rincones del país. Además es notorio que el carácter de Sheinbaum, así como su formación y la participación activa desde la construcción de MORENA, le ha permitido identificar en qué casos existen definiciones incorrectas que a la larga significarán un costo mayor para un movimiento que no termina por encausarse hacia la institucionalidad. Por eso el mensaje es más que claro: el plan C debe ser orquestado por quienes se rigen bajo los principios y no por el estricto sesgo electorero que te da para ganar una encuesta, pero no para ganar una elección como se verá reflejado en los comicios de junio. Así que todos aquellos chapulines que ven en esta jornada un día de campo y ya se celebran con un cargo público, poco margen de maniobra tendrán mientras la rienda del movimiento la sostengan la doctora.  

    En las definiciones de MORENA nuevamente se abrió la puerta a personajes tan cuestionables como en los casos anteriores, llámese Lily Téllez y/o Germán Martínez, que resultan ofensivos para el militante de a pie, pero en esta ocasión se volaron la barda, hasta pareciera que el verdadero opositor al movimiento se encuentra en casa y no en el frente opositor que nomás no levanta en las preferencias electorales. Sin embargo, todo parece indicar que en las reuniones a puerta cerrada, Claudia Sheinbaum ha dejado clara su postura de no convalidar a ningún candidato que pretenda jugar a dos bandas, para ella lo primordial es defender el proyecto y no reparará en lo absoluto en señalar a quien pretenda servir a otros intereses y menos a quienes se identifica plenamente por sus antecedentes.  

    MORENA tiene frente a sí muchos retos como partido, uno de ellos es la necesaria reestructuración que no puede esperar más aunque hoy resulte inevitable transitar por los comicios de junio. Por supuesto que sobrarán los que quieran dar más importancia a lo cuantitativo que en este caso se reduce al número de cargos obtenidos, pero la valoración debe ir más allá, a veces se gana perdiendo y en otras ocasiones se pierde ganando. Sheinbaum va a ganar la presidencia de la república y su triunfo también significará una nueva etapa para el morenismo en la que se cerrará la puerta a los chapulines cuyo futuro, no se vislumbra como envidiable en lo absoluto. No sólo se trata de la aspiración de los militantes, sino de un acto de justicia para todos aquellos que ofrendan sus fuerzas al movimiento más importante de las últimas décadas.

  • Caravanas Culturales pro Claudia y Clara

    Caravanas Culturales pro Claudia y Clara

    Un director de orquesta, una muralista, una documentalista, un clown, una maestra de baile regional, una maestra de danzas árabes, una actriz reconocida y promotores culturales son algunos de los artistas que pertenecen a las Caravanas Culturales Itinerantes en apoyo a Claudia Sheinbaum y Clara Brugada.

    Su creadora y coordinadora general es la pedagoga y promotora cultural comunitaria Karla Alba quien ha implementado a través de artistas y organizaciones independientes, un programa que rescata lo más noble, solidario y popular de una de las tradiciones estéticas de México más bellas: llevar actividades culturales de la comunidad artística de izquierda, (sin recibir pago alguno), a las plazas públicas para concientizar e informar a la población asistente.

    Karla nos cuenta que desde mayo del año pasado decidió junto con otros compañeros de diferentes agrupaciones como el CEU (Consejo Estudiantil Universitario), algunos miembros de la CNTE, una cooperativa de la que es miembro, crear estas jornadas artísticas que educan, divierten e informan.

    Entre poesía, talleres creativos diversos, bailes regionales o árabes, blues, clowns (especie de payaso para adultos), musas sonideras, rally de conocimientos con premios y demás actividades simultáneas, Karla y sus compas informan a los asistentes. 

    Se hace un corte en las presentaciones y se pasan los anuncios grabados de las candidatas, se habla de quienes son, su trayectoria política y sus propuestas más importantes. Se comenta de la importancia de salir a votar, se invita a los asistentes a que hablen en la Radio Bocina donde los entrevistan y escuchan sus inquietudes. Si pasa por ahí algún candidato o candidata de la 4T se le da el micrófono.

    A pesar de las dificultades económicas y de logística, la Caravana se moviliza y se presenta en parques de colonias populares, ya sea porque alguna organización los invita o porque se propone en las reuniones semanales organizativas internas.

    La Caravana se ha presentado en lugares como la Alameda del Centro Histórico, en el quiosco del centro de Xochimilco, en el Deportivo Reinosa en Azcapotzalco, en la Alameda Sur de Coyoacán, en el parque Alfonso XIII de la Álvaro Obregón y así. El evento se desarrolla los domingos de diez de la mañana hasta las siete de la tarde y para invitar a la población a que asista, salen comparsas y batucadas con tambores que reparten lonas, volantes y material de las candidatas de la Claudia y Clara.

    Este esfuerzo que simpatiza con morena pero se mantiene independiente de partidos políticos, es de verdad interesante e implica mucha iniciativa, tiempo, esfuerzo y recursos propios de los participantes. Sin embargo, todos sus integrantes lo hacen con pasión y convicción al ver que la gente está ávida de conocimiento y participación en este tipo de actividades lúdicas y formativas.

    Los talleres son pedagógicos y tratan de alguna manera de involucrar diferentes manifestaciones populares. Por ejemplo hay un taller de antifaces y utilería para carnavales; taller de elaboración de cometas; taller infantil de reflexión sobre la discriminación; taller de papiroflexia; taller sobre la chinampa; taller de creación de libretas; taller de exhortación a  la lectura, entre otros.

    El compromiso de Karla es muy serio y pese a unas circunstancias personales difíciles, mantiene a las Caravanas autogestivas ya que el recurso se obtiene de una pequeña cooperativa donde ella vende alimentos en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán (donde estudió), donaciones de miembros del CEU y de la CENTE que recién los apoyó con el  equipo de sonido.

    Lo más difícil para Karla ha sido organizar a los compañeros en comisiones voluntarias, mantenerlos unidos, que se reconozca su ardua labor hormiga y que algunas personas no se monten sobre este esfuerzo. A ella le gustaría que se invirtiera más en las actividades culturales para tener más material de lectura, volantes y otros elementos necesarios. Y así contrarrestar las campañas negras de mentiras de la derecha y los mensajes cotidianos de religiones extrañas que tienen un discurso fuerte contra la participación política.

    ¿Qué sigue después del periodo electoral? Dice Karla que pasando este proceso va a tomar un breve descanso y luego a seguir construyendo. Conseguir recursos para seguir presentándose en escuelas y en diferentes comunidades. Seguir de manera independiente porque como una critica a morena, dice que el partido se ha ido cerrando a los compas de abajo y de izquierda. Además es desgastante pertenecer a una estructura vertical que limita.

    Karla sueña con que algún día todas las Alcaldías de la Ciudad de México tengan su Caravana Cultural Itinerante porque es muy conmovedor ver a la gente cómo tiene sed y hambre por estas actividades. Eso sería para ella recoger los frutos de su gran esfuerzo.

    Y yo me pregunto ¿si Claudia y Clara sabrán de esta gran labor? Y me contesto: No lo creo.

  • Con ce de confianza…

    Con ce de confianza…

    … el caos y el temor paralizante son las únicas alternativas a la confianza.

    Niklas Luhmann, Confianza.

    Una sociedad es un enmarañado entramado de lazos de confianza. La confianza no sólo es un ingrediente sine qua non de la cohesión social, también resulta indispensable para cualquier persona. Si usted, de pronto, optara por desconfiar sistemáticamente de todo y de todos, quedaría atrapado en un pavoroso estado parecido a la catatonia.

    La confianza es la fe en las expectativas que uno tiene, y desde ese uno individual la confianza es un componente necesario de la vida social. Ser confiado y que uno sea confiable para los demás: si la mayoría no nos actuamos así, no hay posibilidad de contrato social. Por eso, la confianza en las instituciones es decisiva.

    Hace unos días se publicaron los resultados de la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG), que levantó el INEGI del 30 de octubre al 15 de diciembre de 2023. Su objetivo es recabar datos sobre las experiencias y la percepción de la población con trámites y servicios proporcionados por los diferentes niveles de gobierno, incluyendo seguridad pública y justicia. Además, explora el nivel de confianza de la ciudadanía en las principales instituciones.

    En quienes más confianza tenemos los mexicanos es en nuestros parientes. A nivel nacional, nueve de cada diez personas identifica a sus familiares como los actores que mayor confianza inspiran —el porcentaje, 87.4%, se refiere a quienes contestaron “mucho” o “algo de confianza”—. En la antípoda, de las 25 instituciones o actores sociales respecto a los cuales la ENCIG evalúo el nivel de confianza que les tiene la ciudadanía, no hay sorpresas: los peores calificados son los partidos políticos: ¡menos de tres de cada diez confían en ellos!

    Muy atrás de la familia, casi diez puntos porcentuales abajo, las universidades públicas aparecen en segundo lugar, al concitar la confianza de ocho de cada diez ciudadanos (78.7%). Prácticamente empatadas, se encuentran las escuelas públicas de nivel básico (78.5%). Ojo, estamos hablando de las escuelas que son atendidas por los maestros y las maestras a quienes Claudio X. González, cabecillita de la oposición, ha llamado “pinches delincuentes”.

    Ahora, mientras que tres de cada cuatro confían en sus compañeros de trabajo, siete de cada diez lo hacen en sus vecinos. Así pues, en México los lazos sociales con los cercanos son fuertes.

    A quienes insisten en que “AMLO está militarizando a México” les tenemos malas noticias: resulta que la franca mayoría ciudadana confía en la Marina y en el Ejército (71.5%). No sólo, la Guardia Nacional, apenas creada en el actual sexenio, alcanza un nivel de confianza de 65.6%, superando con mucho a las policías, las cuales no logran que ni siquiera cuatro de cada diez confíen en ellas (37.1%). También es importante señalar que el papel protagónico que han tenido las fuerzas armadas mexicanas en el proceso de transformación que hemos vivido durante la presente administración, lejos de debilitar el nivel de confianza que la gente tiene en sus integrantes, ha repercutido favorablemente: en 2017, la misma encuesta reportaba que el nivel de confianza que alcanzaban se hallaba casi diez puntos porcentuales abajo respecto al actual (62.2%).

    Preocupa que los Institutos electorales consigan un buen nivel de confianza en apenas la mitad de la ciudadanía, aunque ojo, con respecto a 2021, cuando Lorenzo Córdova se mantenía al frente del INE, se aprecie cierta mejoría: de 53.1% a 54.7%.

    Otro dato significativo: hoy por hoy, de la población adulta de México, uno de cada dos no confía en los medios de comunicación. Esta proporción da luz respecto a la importancia que han adquirido durante los últimos años las redes sociales y demás medios de difusión en línea, como los canales de video independientes y alternativos.

    Tampoco reconforta saber que ni los gobiernos municipales ni los estatales tienen la confianza de la mayoría de la población que representan: sólo 49.9% y 48.2%, respectivamente, declaran confiar en ellos. En cuanto a la confianza que tiene entre la gente el gobierno federal, la ENCIG 2023 arroja buenas noticias: mientras que en 2017 el INEGI reportaba que únicamente 25.5% de la población mayor de 18 años confiaba en el gobierno federal, para 2021 la proporción había subido a 54.1%, y en 2023 a casi 60% (59.1%), el nivel más alto desde que se realiza la medición.

    Finalmente, destaco que vivimos en un país en el que ni siquiera cuatro de cada diez personas (39.4%) confían en los jueces y magistrados, es decir, en los servidores públicos que encarnan al Poder Judicial. Desconfiamos en quienes están encargados y cobran, muy bien, por cierto, por hacer justicia. La situación no es nueva —jueces y magistrados, juezas y magistradas, siempre han salido reprobados en la ENCIG— y sí en cambio es sistemáticamente perjudicial para el país. Sería demasiado ingenuo pedir a estos funcionarios que renunciaran en vista de esta apabullante realidad, pero, afortunadamente ahora sí tenemos la sartén por el mango: la fecha es el próximo domingo 2 de junio, y el plan está cantado, es el Plan C, con ce de “confianza”.

    • @gcastroibarra