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  • Claudia Sheinbaum: la primera

    Claudia Sheinbaum: la primera

    ¡Seguimos haciendo historia! México tendrá su primera mujer presidenta en toda su historia, el cargo más alto en el gobierno será ocupado por una mujer de izquierda con un proyecto político fuerte y claro: primero las y los pobres. Sobre esta hazaña hablaremos en el siguiente texto.

    La lucha anti patriarcal

    Históricamente las mujeres han sido personas sometidas ante el poder de los hombres (claro un tipo de hombre heterosexual, blanco, europeizado, con dinero y un largo etc.) por lo cual han tenido que luchar por su emancipación, ya que en un mundo patriarcal todo es medido con la figura de los hombres como ejemplos.

    Esas luchas de las mujeres han recorrido todo el mundo con una gran diversidad de expresiones. Aquí tocamos lo referente a nuestro país, donde las luchas feministas datan con mayor fuerza al comienzo del siglo XX con Elvia Carrillo Puerto y los congresos feministas.

    Esas luchas fueron fructificando hasta que en 1953 se logró el derecho constitucional al voto femenino, es decir, las mujeres ya podían ejercer sus derechos políticos a votar y a ser votadas en cualquier elección popular.

    Desde entonces, el camino ha sido complicado en el terreno electoral, pues no bastaba con ese decreto para concretarlo, pues la cultura política machista representaba un verdadero techo de cristal.

    Sin embargo, después de varias luchas que el mismo feminismo ha cuestionado y criticado (con innumerables luchas como el derecho a decidir, contra el feminicidio y pensión alimentaria por ejemplo) se han conquistado espacios, uno de ellos se ve hoy como lo mencionamos al tener ya presidenta por primera vez. 

    El segundo piso

    En otro sentido, debemos mencionar que la presidenta de México es de izquierda y viene a continuar con la trasformación del país iniciada en 2018 con el arribo de AMLO y el MORENA al poder.

    Lo ya conseguido será continuado y mejorado. Es decir, seguiremos contando con todos los derechos constitucionales de los apoyos sociales que ya han sacado a más de 5 millones de personas de la pobreza y que van a seguir materializando la justicia social a favor del pueblo.

    También continuarán las políticas a favor de la educación y salud públicas, la defensa de la soberanía nacional, la diplomacia ejemplar, el liderazgo regional, y un largo etc. que podemos poner como cereza en el pastel las megas obras, sí, hablamos del AIFA, de los trenes del Itsmo, interurbano, refinería Olmeca y claro del Tren Maya.  

    El plan C

    Continuar e incrementar las obras y políticas públicas en beneficio de las y los pobres, pero además algo que buscada el movimiento obradorista en estas elecciones era conseguir la mayoría calificada en la cámara de diputadas y en la de senadoras, lo cual se obtuvo apenas. Esta mayoría servirá para realizar reformas constitucionales que en la anterior legislatura no se tenía y frenaban las importantes reformas de esos momentos.

    Así es, ahora se podrá reformar el sistema electoral, el sistema de pensiones, la industria eléctrica y de energías, el poder judicial y muchas más reformas que están escritas con una visión de justicia social muy clara.

    Así que el llamado Plan C se va a ejecutar con Claudia Sheinbaum, la primera presidenta de nuestro país, una mujer de izquierda, obradorista, feminista y con amplia justicia social, no podría ser de otra forma, debía ser del MORENA.

    “¡No llego sola, llegamos todas!”

    Redes sociales

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  • ESCUCHAR A LA GENTE CANTAR. PARTE I

    ESCUCHAR A LA GENTE CANTAR. PARTE I

    Esta es una breve reflexión de lo vivido en estos últimos seis años, no podre abordar muchos temas. Para cuando ya se haya publicado esta columna, México habrá elegido por primera vez en la historia de México, una mujer presidenta.

    La tarde del 1° de julio del 2018, recuerdo haber hojeado un libro de política ilustrado para niños en una librería Porrúa, no recuerdo su título. Pero me llamó la atención una pregunta muy interesante que indicaba ¿Aquellos que se dedican a la política son muy ricos? Y la respuesta fue la siguiente “Las personas no se hacen políticos para enriquecerse, sino para dar un servicio a los demás. Los representantes que elegimos tienen un salario y las prestaciones que conlleva su empleo. Por otra parte, a los partidos políticos se les asigna un presupuesto para pagar las campañas electorales: hay que hacer carteles, organizar reuniones, viajar, etc. Cuando el Presidente va a empezar su gobierno debe jurar su lealtad a México ante el Congreso. Y cada año debe entregar al Congreso un informe de lo que ha hecho”. 

    A partir de esto, podemos interpretar que durante 36 años, desde José López Portillo hasta Enrique Peña Nieto, los presidentes juraban lealtad ante las elites económicas, políticas y culturales para salvaguardar sus intereses, sin dar un servicio a los demás. Además, estos mismos presidentes y las mismas élites se volvieron obscenamente ricos mediante la privatización de sectores estratégicos y empresas públicas, todo está documentado en el libro de Ana Lilia Pérez Los Hijos del Neoliberalismo. Pero todo dio un giro radical el día que Andrés Manuel López Obrador triunfó en las elecciones del 2018.

    Una vez en el poder, se puso en marcha un proyecto de cambio de naturaleza de la estructura de poder, en el que centraron sus políticas en los excluidos, es decir, la mayoría de los mexicanos que se encuentran en la base de la pirámide social fueron beneficiados con el aumento al salario mínimo, programas sociales (Jóvenes Construyendo el Futuro, Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores y Sembrando Vida). Como resultado, el porcentaje de la población con ingreso laboral inferior al valor monetario de la canasta alimentaria (pobreza laboral) a nivel nacional mostró una disminución anual de 1.9 puntos porcentuales, al pasar de 37.7% a 35.8%, según datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval). Nuevas políticas energéticas centradas en el control gubernamental de la industria y la inversión en infraestructuras relacionadas con el petróleo se echaron a andar, como la refinería Dos Bocas y 15 centrales eléctricas de generación de gas y diesel. Además de contar con 8 refinerías (incluida la inaugurada de Dos Bocas, en Paraíso, Tabasco, y la de Deer Park, adquirida en el 2021 por la administración actual), el Gobierno de México invirtió en fuentes de energía renovables, como la modernización de las centrales hidroeléctricas y la construcción del parque fotovoltaico Puerto Peñasco, en el estado de Sonora. 

    Por otro lado, el PRI, el PAN, el PRD y las elites económicas, formaron una alianza política conocida como Va por México, comandada por el empresario Claudio X. González Guajardo, que tenía como objetivos restaurar todos los privilegios perdidos y vengarse de López Obrador. Desde campañas mediáticas que en cierta forma perforaron las mentes de los mexicanos que creyeron las mentiras de la prensa prostibularia o los medios de comunicación masiva, moratorias legislativas que trataban de impedir las políticas sociales del presidente en el Congreso, escándalos políticos, guerra sucia, guerra judicial, hasta vincular al presidente López Obrador y a su colaboradores más cercanos con el narcotráfico, acusaban al presidente de usar sus conferencias matutinas para marcar y defenestrar a las personas que lo criticaban, lo acusaban de autoritario, incapaz de negociar y de construir una estructura clientelar de la pobreza y desesperanza. 

    Por todo esto, los condujo a una humillante derrota en las elecciones federales llevadas a cabo el pasado domingo 2 de junio, en el que la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo se convirtió en la virtual candidata de la elección presidencial, de la coalición Sigamos Haciendo Historia (Morena-Partido del Trabajo-Partido Verde Ecologista de México) con un porcentaje de 59.3577%, dejando en segundo lugar a Bertha Xóchitl Gálvez Ruiz con un 27.9054% y en tercer lugar a Jorge Álvarez Maynez con un 10.4191%. 

    Aparte de esta victoria, lograron convocar a más de millones de mexicanos que la elección del 2018 para ratificar el proyecto de la Cuarta Transformación y respaldar a una mujer que ocupara el cargo de Presidente de México y Comandante Supremo De Las Fuerzas Armadas, por primera vez en la historia de México. Ella dará un servicio a las y los mexicanos, jurando lealtad ante el Congreso, para cumplir con sus principales propuestas: una estrategia de seguridad de cuatro ejes atención a las causas, más y mejor policía, inteligencia e investigación y coordinación; educación científica, humanista y accesible; regulación en el uso de agua ante la fuerte sequía que azota a México; acceso a la salud de manera gratuita; transición energética y más energías renovables; y economía con orientación social del gasto y aumento del salario mínimo. ¿Qué le espera a la doctora Sheinbaum? ¿Será el propio Waterloo de aquellos que se creyeron emperadores de México?

  • El Pueblo es el Arquitecto de su Propio Destino

    El Pueblo es el Arquitecto de su Propio Destino

    “… los medios convencionales … creo que van a tener que hacer una autocrítica … porque se demostró que la guerra sucia no funciona cuando un pueblo ha tomado conciencia y quiere ser el arquitecto de su propio destino. …”

    Presidente Andrés Manuel López Obrador. Conferencia matutina. Junio 3 del 2024.

    A dos días de que ocurrieron las elecciones del domingo 2 de junio del 2024, decenas de opinólogos, “intelectuales orgánicos” de derecha y mexicanos que creyeron en ellos siguen sin entender qué pasó. Sus explicaciones son elementales o resultado de una visión que no corresponde con la realidad. 

    Los candidatos perdedores y algunos líderes partidistas, aunque “reconocieron” a través de los medios su derrota, luego de que el INE publicara hasta después de las 23 horas del domingo pasado los datos del PREP, insisten en calificar lo ocurrido como una “elección de Estado”, o bien producto del “abierto injerencismo” que tuvo el presidente en el resultado y amenazan con judicializarla y realizar impugnaciones para “defender los votos” emitidos en su favor.

    Los “sesudos análisis” de especialistas en las mesas de medios de desinformación, acusan fallas en las estrategias de candidatos del prianrd e incluso lanzan ataques contra la señora X responsabilizándola de lo ocurrido. Sin embargo, sus interpretaciones no alcanzan a explicar por qué la guerra sucia, instrumentada por meses, a través de artículos, libros, millones de mensajes con mentiras y descalificaciones en redes sociales y centenares de notas publicadas en medios nacionales y extranjeros no surtieron el efecto que la derecha necesitaba para “enderezar” las encuestas y atraer la atención de los votantes hacia sus candidatos.

    Inclusive hay quienes califican lo ocurrido como la manipulación de la que fue objeto la “población pobre” a través de los programas sociales. La señora X insistió, durante su campaña, en que las personas no debían sentirse obligadas a votar por Morena. Constante fue su llamado a no dejarse presionar “pues no les pueden quitar los programas sociales”, cuando son los conservadores quienes están en contra de esos programas.

    La limitada perspectiva de la realidad lleva a los opositores de derecha a buscar explicaciones en fallos de las estrategias de “go negative”, en la inoperancia de los mecanismos de compra de votos, en la incapacidad de los operadores estatales y municipales para “inclinar la balanza” en favor de sus candidatos, en fin, en diversas justificaciones relacionadas con variables que en otros tiempos les eran útiles. 

    Pero no señores, se equivocan, lo que ocurrió es un poco más complejo. Trataré de bosquejarlo brevemente. La perspectiva que la derecha tiene del sistema liberal democrático ha estado vinculada a la participación de los ciudadanos únicamente en los procesos electorales. La política siempre se dejó en manos de las élites económicas y políticas apropiadas del poder. La democracia sólo como el mecanismo para elegir a las autoridades y/o a los gobernantes, es decir la democracia representativa; desde su raíz griega: kratos sin demos, poder sin pueblo.Por tanto, en este orden de ideas, el poder no reside en el pueblo sino en sus “representantes”. 

    En un contexto en el que la defensa de la “democracia” se blandió para confrontar el “autoritarismo y la dictadura” Obradorista, Lorenzo Córdova defendió la noción del “pueblo somos todos”. En su discurso de la concentración rosa, del 18 de febrero pasado, afirmó en el Zócalo: “… desde hace algunos años se ha pretendido dividir a la sociedad entre quienes son parte del pueblo y quiénes son sus enemigos, como si el pueblo no fuéramos todas y todos nosotros, como si en México sólo unos tuvieran cabida y los otros salieran sobrando. Esa polarización que divide al mundo entre buenos y malos, entre amigos y enemigos, no sólo es falsa y artificial, sino que es profundamente autoritaria…”.

    Pero en el fondo el clasismo y el racismo de los “fifis” y aspirantes a lo mismo, se aplica a la noción de “pueblo”. Todos los epítetos utilizados para denigrar a la población que está fuera de esos dos grupos tienen un sello discriminador cuando se refieren a quienes consideran el “pueblo”. Ejemplos hay muchos hasta en el vocabulario cotidiano de esos grupos sociales. El concepto de pueblo se describe con prejuicios relacionados con: ignorancia, color de piel, formas de hablar, vestimenta y hasta en el lugar que se habita.

    El pueblo, dice Enrique Dussel, … antes de su lucha, es ignorado, no existe, es una cosa a disposición de los poderosos… Dussel desarrolló el concepto de pueblo fundamentalmente, como categoría política que engloba a los “diversos sectores, clases y grupos dominados en lucha”. Señala que la ambigüedad del concepto “pueblo” no es producto de una deficiencia explicativa o de un error, sino tiene que ver con la complejidad del fenómeno que engloba. *

    El primer punto con respecto a la noción de “pueblo” es ver a la sociedad no como algo homogéneo, sino, como un espacio donde encontramos diferenciación y desigualdad. En donde hay un sector de ella que no ha satisfecho sus demandas y necesidades. Las reivindicaciones pueden llegar a unirse a partir de la integración de demandas de otros movimientos en el propio. Dussel señala que hace falta una categoría que dé cuenta de estos procesos de unificación de movimientos, clases y sectores en su lucha política. 

    Es aquí, donde “pueblo” aparece para funcionar como la categoría política que engloba estos procesos de unificación de las víctimas. Esta visión de “pueblo” Dussel la retoma del célebre discurso de Fidel Castro “La historia me absolverá”, citado en la obra consultada para esta columna: Entendemos por pueblo, cuando hablamos de lucha, a la gran masa irredenta […], la que ansía grandes y sabias transformaciones de todos los órdenes y está dispuesta a lograrlo, cuando crea en algo y en alguien sobre todo cuando crea suficientemente en sí misma. Nosotros llamamos pueblo, sí de lucha se trata, a los desempleados, los obreros del campo, los agricultores, los obreros de la industria, los pequeños comerciantes, entre otros… Es decir, los de abajo, los dominados o las víctimas de un sistema de dominación. 

    Lo anterior, cobra sentido en nuestro país a partir de lo ocurrido en los últimos años durante el gobierno de la 4T. Esto es, esencialmente, cuando un movimiento basado en la participación popular adquiere fuerza y logra el triunfo en las urnas, en julio del 2018. Asimismo, cuando una figura política discordante con el “político tradicional mexicano” asume la presidencia a partir de la voluntad de la ciudadanía. 

    Es decir, la suma de un pueblo movilizado ante el hartazgo provocado por el desgobierno corrupto de décadas y de un político de vocación, con un claro compromiso social. Contando con su actuación a partir de ideales, valores y normas. Su responsabilidad frente al ciudadano más sencillo, la convicción de acabar con la corrupción, la defensa de las causas populares, etc., han tenido un doble efecto: la confrontación con la oligarquía mexicana y sus aliados extranjeros y la identificación creciente de millones de mexicanos, expresada en altos niveles de popularidad hasta hoy en día.

    La articulación del pueblo con el presidente al grito de ¡Es un honor estar con Obrador! es el resultado de la cercanía de AMLO con la población, de su convivencia con indígenas, campesinos, trabajadores, hombres y mujeres de todo México y de la realización de cambios sociales que hoy benefician a millones de connacionales. El diálogo con la gente lo nutre y a la vez comunica, no solo informa, entiende y comprende con paciencia y atención a lo que le dicen y que por largo tiempo a nadie pudieron decirle, los escucha y lo escuchan en una relación nunca establecida en otros momentos y con otros interlocutores. 

    Solamente con la comunicación se da la identificación, la comprensión y el conocimiento del “otro”, de “los demás”. Entre ambos, se establece una relación en la que se participa, se aprende. Se rompe el modelo vertical, impositivo de quienes se acercan a la comunidad solo para imponerles su discurso, su visión. El pueblo cobra vida, existe, participa, se moviliza. Comienza a ver satisfechas algunas de sus necesidades más inmediatas. Está consciente de que solo con seis años no basta. 

    Entonces la elección del domingo se convierte en la oportunidad para refrendar su apoyo a los primeros años de la 4T. Ocurre que la población sale a votar como si fuese un referéndum, una consulta acerca de su satisfacción por lo hecho en el actual gobierno federal, teniendo la certeza de que se necesita más tiempo para consolidar y fortalecer los cambios. Para lograr el bienestar de la mayoría de la población. Es, por tanto, necesario el segundo piso de la 4T.

    El pueblo está convencido de votar masivamente por Morena, y sus aliados políticos, para alcanzar el Plan C, o sea, la mayoría de dos tercios en el Congreso de la Unión. Las reformas constitucionales solo serán posibles si esto se logra. De las reformas a nuestra Carta Magna se desprenderá la consolidación de las transformaciones necesarias para profundizar los cambios que aún hacen falta en el país.

    El pueblo asume su responsabilidad con conciencia de lo que debe hacer y lo logra. El proceso electoral del domingo 2 de junio trasciende el “mero trámite de elegir autoridades o gobernantes”, para convertirse en una decisión de la cual el pueblo sale fortalecido y mayormente empoderado. La ciudadanía sabe de lo que fue capaz y de los alcances de la decisión mayoritaria. Logra emitir más de 33 millones de votos para Claudia Sheinbaum, superando los poco más de 30 millones de López Obrador en el 2018. 

    La continuidad con cambio a cargo de Sheinbaum, virtual presidenta electa, tiene a su vez una doble dimensión. Primero, lograr la presidencia de la República como mujer, honesta, altamente calificada, con sensibilidad político-social y experiencia en el servicio público; y Segundo, formar parte del mismo movimiento del que fuese fundadora junto a AMLO y estar identificada con el proyecto de Nación sintetizado en el principio de Por el bien de todos, primero los pobres.

    Por todo ello. Le debemos al pueblo el que después de las elecciones y con los resultados obtenidos, efectivamente ¡Seguiremos Haciendo Historia!

    • Hernández Solís, Aldo Fabián. El concepto “pueblo” en la obra de Enrique Dussel.  UNAM, México. Analéctica. vol. 1, núm. 8, 2015. http://portal.amelica.org
  • ¿SE LOGRÓ EL PLAN C?

    ¿SE LOGRÓ EL PLAN C?

    A 200 años de la formación de la República mexicana,  Claudia Sheinbaum será la primera mujer presidenta de México; pero además, en base a la información del INE, lo hará siendo la candidata más votada de la historia de nuestro país con una ventaja de 30 puntos sobre la candidata del PRIAN Xóchitl Gálvez, quien horas antes del conteo rápido se declaró ganadora.  

    A través de las redes sociales y al acudir a votar se pudieron ver las enormes filas que en las casillas se formaban para sufragar por un proyecto de nación, por una patria deseada. La participación ciudadana en estas elecciones alcanzó el 60%. Los tiempos son distintos, la revolución social o de conciencias ha politizado al pueblo mexicano de modo que la campaña sucia del PRIAN orquestada con el apoyo del vecino del norte no tuvo gran impacto, fue casi nula. Esto no solo se aprecia en la forma en que Claudia Sheinbaum arrasó, también se refleja en los resultados obtenidos en el congreso, en las elecciones locales, y el reacomodamiento de las fuerzas políticas en nuestro país, específicamente de los partidos políticos.

    Respecto a los partidos, de acuerdo con el conteo rápido, la gente votó para la presidencia de la siguiente forma: Morena 45.1%, PT 6.0%, PVEM el 7.3%; mientras que por el PAN lo hizo un 16.8%, PRI 9.7%, PRD 1.8%; y finalmente, por MC votó el 10.5%. En este sentido, Movimiento Ciudadano obtuvo más votos que el PRI, convirtiendo al Revolucionario Institucional en la 3ra fuerza de oposición a nivel nacional.

    En cuanto al Congreso de la Unión, Morena y coalición logran Mayoría Calificada, es decir, las 2/3 partes en ambos congresos, lo que abre el paso a Reformas Constitucionales. Así pues, AMLO podría impulsar el llamado Plan C antes de su salida, el cual contempla la Reforma al Poder Judicial, pues la toma de protesta del nuevo congreso será el próximo 1 de Septiembre. Por otro lado, el mapa de la República queda:  24 estados Morena, 4 el PAN, 2 el PRI y 2 Mc. 

    De modo que, el PRI queda en crisis, el PRD se desdibuja del escenario nacional, el PAN obtiene votos de una minoría del país , mientras que MC se fortalece por encima del PRI, y Morena recibe el voto masivo del pueblo mexicano para darle continuidad a la Cuarta Transformación, voto que igual se traduce como un respaldo al presidente López Obrador y las intenciones de impulsar los cambios constitucionales del Plan C; sin embargo, esto ya lo veremos en el mes de septi

  • Tenemos Presidenta; No fueron los programas sociales

    Tenemos Presidenta; No fueron los programas sociales

    La historia del México humanista se sigue escribiendo, con el triunfo de la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo se agrega un capítulo más al libro de la transformación de la vida pública de nuestro país. Con su arrolladora victoria, se convirtió en la primera mujer en asumir la Presidencia de la República, poniendo fin a casi dos siglos de un presidencialismo eminentemente patriarcal.

    El llevar las riendas de una nación no es tarea fácil, por años se consideró que solo los varones tenían las capacidades para ocupar la presidencia de México, sin embargo, este 2 de junio la ciudadanía le puso un alto a esa visión, y por primera vez una mujer tendrá el enorme honor de demostrar que el derecho de servir a la patria también les corresponde a ellas.

    El arribo de Claudia Sheinbaum representa un parte aguas en la lucha por la igualdad de género y el empoderamiento femenino en México, su triunfo dignifica y da sentido a las batallas históricas libradas por generaciones de mujeres que abrieron camino para que hoy sea posible presenciar a una mujer al frente de los destinos de la nación. Este 2 de junio se puso fin a una utopía, este día será recordado como la jornada en que se rompieron las últimas cadenas del patriarcado presidencial.

    El machismo, discriminación, racismo, influyentismo, y demás males que aquejan a nuestro país, este domingo fueron parados en seco; hoy, México vislumbra nuevos bríos y un alto sentimiento de esperanza para que el humanismo mexicano se consolide; las bases están sentadas.

    Celebramos la participación de la ciudadanía en las urnas, agradecemos la tarea de las y los funcionarios de casilla; la gran afluencia de votantes y el respaldo alcanzado no deja duda del rumbo que quieren la mayoría de los mexicanos para esta nación. Afortunadamente, la ciudadanía no se dejó seducir por las promesas vacías ni las campañas de desinformación de la oposición.

    La gran participación de la gente buscó eliminar, o por lo menos reducir, los obstáculos a los que se tuvo que enfrentar el mandatario mexicano, Andrés Manuel López Obrador, pues a lo largo de su sexenio fue objeto de todo tipo de canalladas, además del alto grado de resistencia de los grupos que tenían secuestrado al país abusando de los privilegios que ello les permitía.

    Ante los resultados alcanzados, hay que precisar lo siguiente, no fueron los programas sociales los que incentivaron la participación de la población, hoy los mexicanos no solo votaron porque los programas sociales continúen, no podemos devaluar la participación de la gente reduciéndola a dinero en sus bolsillos, tal como lo expresan los opositores, hoy los mexicanos han abierto los ojos, se han politizado aún más y saben que para consolidar un proyecto de nación se requiere tiempo, se requiere capacidad al frente, y sobre todo, se requiere un acompañamiento decidido de todas y todos.

    Los programas sociales llegaron para hacerle justicia a la población, eso no se puede negar, pero los mexicanos decidieron votar por un proyecto que busca hacer de este país un lugar más justo y más próspero.

    El triunfo de Morena y sus aliados significa la oportunidad de no fallarle a la gente, significa que no hay pretextos para poner en marcha las grandes reformas estructurales que requiere el país.

    El mandato del pueblo mexicano es continuar y avanzar con la Cuarta Transformación de la Vida Pública de México y por eso no se debe dar un paso atrás en la construcción de la misma. Hoy la democracia le ganó a la mentira.

    Claudia Sheinbaum llega respaldada con más de 30 millones de votos, con una amplia ventaja del segundo lugar, con una mayoría absoluta en el congreso federal, con el triunfo de por lo menos siete de las nueve gubernaturas que estaban en juego, no hay margen para equivocarse, hoy el pueblo puso toda su energía para hacerlo posible y lo que se espera es soluciones a las demandas de la población y atención a los pendientes que aún se tienen.

    Engrane #1.- El triunfo de Sheinbaum Pardo también se traduce en un agradecimiento y reconocimiento a la labor que ha llevado a cabo el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, a lo largo de estos casi seis años.

    Engrane #2.- En Veracruz, Rocío Nahle, logró el triunfo pese a toda la guerra sucia emprendida por una familia que ha buscado hacerse del control del estado.

    Engrane #3.- Claudia Tello y Manuel Huerta, llevaran la voz de los veracruzanos al Senado de la República.

    Engrane #4.- Hoy quedó claro que el pueblo mexicano respalda al actual gobierno de México y las políticas públicas que ha emprendido contrario a la narrativa que trataron de imponer los partidos opositores.

    Engrane #5.- Estamos de regreso después de atender temas de salud que mantuvieron en pausa nuestra participación en este espacio.

  • Ganó Nahle a pesar de todos

    Ganó Nahle a pesar de todos

    La guerra sucia de Veracruz tuvo como sede la Ciudad de México. Era el epicentro de las mentiras y la caja de resonancia de las fantasías opositoras. La judicialización de la política que en las últimas semanas de la campaña trató de descarrilar la campaña de Rocío Nahle, buscó no sólo las ventanillas del Poder Judicial para lograrlo sino a los medios de alquiler que siempre han sido enemigos de Morena y sus candidatos.

    La dualidad de mercenarios que entrevistan por consigna y sus medios que presionan por interés, en ambos casos con trasfondo económico, sirvieron como el conducto adecuado para dar a conocer una guerra que no debió traspasar los límites de esa entidad, se quedó en el intento.

    En la Ciudad de México puede denunciarse sin importar que se ratifique o no la denuncia penal en la Fiscalía, se convoca a medios para el momento inicial de dicho trámite, el conflicto se hace nacional y en este caso, se buscó el repudio de todo el país contra Rocío Nahle. Más futuristas n podían ser sus críticos. Intentan desde ahora tener a la opinión pública contra ella, por si en 2030 quisiera ascender en su carrera política y entonces sí, sus contrincantes que ya para entonces serán enemigos a muerte estarían muy cerca de la cárcel, luego de un juicio justo y un proceso que sí cuente con la presunción de inocencia.
    Las consignas de ser zacatecana por nacimiento, mujer por naturaleza y de izquierda por convicción parecieran ser conceptos imperdonables para algunos en Veracruz. La guerra sucia inició antes que las campañas y no hicieron daño, aunque dejaron su pequeña mancha.

    La oposición escogió como candidato lo que tenía, ya no hay opositores inteligentes en Veracruz y esto lo demuestra sus antecedentes y la mediocre actuación en campaña de Pepe Yunes.
    Rocío Nahle fue blanco de la más intensa fuera sucia de estas elecciones, porque no sólo él era candidato contrincante, sino el que le manejaba sus hilos, el gobernador, el secretario de gobierno, la prensa alquilada a precios bajos, la misoginia, etc.

    Probablemente con un poco más de fuerza y antecedentes limpios pudo hacer realmente reñida la elección. No fue así, menos aún cabalgando en una guerra sucia que le colocó su padrino político, el delincuente Miguel Ángel Yunes Linares, para que tuviera algo que balbucear en su limitada campaña, donde no visitó ni la tercera parte del territorio veracruzano.

    Sin guerra sucia Yunes no hubiera tenido contenidos en el debate ni argumentos en la campaña, eso le queda claro a cualquiera. El guion se lo daba el ex director general del ISSSTE, donde dejó una huella imborrable de corrupción.

    Nahle encontró una barrera que parecía natural que era la misoginia de muchos veracruzanos, hombres y mujeres que no aceptan fácilmente la igualdad de género todavía. Ese muro lo derribó con mucho trabajo pero con resultados irreversibles.

    La desgracia mental del contrincante que sólo repetía obsesivamente un par de frases más cercana a la oligofrenia que a la consigna, contribuyeron para fortalecer a Nahle, a quien nadie niega su inteligencia, frente a un poco agraciado y torpe competidor.

    La guerra sucia sirvió para darle auge a la figura de Nahle en todo el país, su imagen estaba registrada como una ingeniera capaz de crear, de la nada, una refinería, sus dotes políticas fueron mostradas al librar una guerra sucia dentro y fuera de los campos de batalla del enemigo. Los medios convencionales que no contribuyen a la democracia y mucho menos a la igualdad, también le sirvieron de aparador para traspasar los límites de su estado y que el país entero la viera con otros significados.

    Los guionistas de Pepe Yunes, su verborrea repetitiva, las terceras personas surgidas de la nada como investigadores improvisados, seguirán impidiendo el avance de Nahle, no la dejarán gobernar y no desperdiciarán trastabillar o lapsus que pudieran retomar o sacar de contexto para intentar sacrificarla.

    Así como los veracruzanos advirtieron la peor de las guerras sucias de esas elecciones a la que no hicieron caso por burda y poco lógica, así también advertirán todos los mexicanos la eficacia de alguien que en el trabajo dignifica su personalidad y en la convicción su imagen.

    El enemigo sigue en guerra, atrincherado aunque con cada día menos credibilidad y fuerza, pero vivo al fin y al cabo y disparando a matar.

  • Tipo y sombra

    Tipo y sombra

    Tipo y sombra es un término usado en la teología para referirse a algo que iba a pasar en el futuro, que iba a ser parecido pero no igual, y en esta ocasión también usaremos el término una calca, como fue el término que usaron los de la oposición, un término totalmente misógino y deleznable hacia la figura de Claudia Sheinbaum. Así es, entre tantos adjetivos descalificativos le llamaron calca con un sentido también de menosprecio y odio.

    En resumen, yo me quedo con el término tipo y sombra, que hace referencia en el libro de la sabiduría a que tendría las mismas cualidades, tal vez la misma autoridad y tal vez las mismas emociones; en el antiguo testamento se daba esta referencia.

    Como por ejemplo, decían que en el desierto sería levantada una serpiente de bronce en una cruz, esto es referencia al anuncio de que un día, Jesucristo sería crucificado por los pecados de la humanidad y sí! , lo compararon con una serpiente, en ese tiempo considerado un animal inmundo, y en ese contexto el resumen es el siguiente; JESÚS considerado El Salvador del mundo, tenía que ser humillado y crucificado en una muerte, y muerte de cruz que se consideraba aquel que moría colgado en un madero como maldito y en el contexto de lo que sucede hoy con la transición de la silla presidencial nos remontamos a esa época Pero verdaderamente quien anunció el evento histórico que hoy estamos viviendo?

    El evento que será recordado por muchas generaciones el efecto CLAUDIA el tipo y sombra de López Obrador que no es igual pero si tiene similitudes como en ideologías y convicciones como las bases de la 4T que el principal PILAR es primero los pobres , segundo es el humanismo y tercero una filosofía basada en una frase que ha confrontado.

    Al bloque opositor, a ese gatito que se creía León rugiente viendo a quién devorar, ellos hicieron el anuncio, de hecho ellos lo provocaron y gracias a ellos principalmente, tenemos a una presidenta que no es una calca; es un tipo y sombra de López Obrador ya que tienen la misma convicción por los mexicanos , su amor a MEXICO , su pasión y lleva marcada la frase; No mentir no robar y no traicionar sin más que decir HOY proclamamos habemos presidenta!

    PLAN CLAUDIA EN MARCHA , ESTAMOS CONTIGO!

  • ¿Qué pasó?

    ¿Qué pasó?

    La gran elección de 2024 empezó, para la hora en que escribo la jornada electoral no ha terminado. Las pocas encuestas de salida que he podido ver confirman las previas a los comicios. Personalmente dudo mucho que las tendencias cambien a pesar de las intervenciones de las iglesias. Parece claro que los ministros de culto de la mayoría de las religiones han creído las mentiras de algunos comunicadores apegados al régimen neoliberal, pero su feligresía no.

    Lo que aparece como conciencia política entre los votantes de todas las edades en la República Mexicana, hace pensar que la victoria de la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo será inobjetable y que los candidatos y candidatas a gubernaturas que llevaban mucha ventaja en las encuestas previas van a ganar sus elecciones, con lo que, a mi entender, ganamos todos, hasta quienes han estado en contra de la 4T desde el principio.

    Lo que en verdad inquieta a mi mente es la elección del Congreso de la Unión y los Congresos de los Estados, porque es ahí en donde va a apoyarse para llegar al fondo la Cuarta Transformación para continuar con un proceso político de continuidad con una oposición cada vez menos eficaz, porque no tienen sustento en el Pueblo raso, y la mayor parte de la clase media también los repudia. 

    El fracaso de la transformación tendría que ser de proporciones apocalípticas para que los opositores de derecha pudieran acceder de nueva cuenta al poder, además sería indispensable que tuvieran un programa de gobierno alejado abismalmente a sus gobiernos anteriores, lo que solamente sería posible radicalizándose al nivel de Milei en Argentina, porque lo opuesto, los haría ser de izquierda radical y eso está lejos de sus intereses.

    Como cada día, suelo conversar por las redes sociales con antiguos compañeros de trabajo, especialmente de mis años en la aviación comercial, quienes, como alguna vez escribí en esta misma columna, son personas de clase media acomodada, acostumbradas a privilegios y con posturas siempre aliadas a la derecha, baste recordar que quienes fueron esquiroles durante la huelga de Mexicana de Aviación en 1982, fueron esas mismas personas, que sin embargo, entonces como ahora, fueron derrotados por la conciencia de la mayoría, de modo que no extraña su postura.

    Estas personas son las que repiten todas las mentiras que espetan los medios tradicionales, esas que dicen que se va a suprimir la propiedad privada, que no habrá democracia, que seremos como Venezuela, que no hay medicinas, que el Presidente de la República recibe moches por las compras y contratos de las obras, que socialmente no hay avances, que la economía está muy mal y que el régimen está destruyendo al país. Ellos son ese ciego que no quiere ver y es el peor de los ciegos.

    Hay, por otro lado, una convicción clara de que las cosas van a ir mejor si se continúa con la misma línea de gobierno entre la mayoría de la gente, sin embargo, sigo escuchando afirmaciones de que en las compras de vehículos en la SEDENA y en la SEMAR, los distribuidores automotrices tienen que pagar moches, y que ha sido en este sexenio cuando más dinero les han esquilmado. Obviamente tienen pavor a hacer una denuncia por cualquier vía porque se trata de las fuerzas armadas. No sería raro que, de llegar esto a oídos del Presidente de la República, las citadas compras se suspendieran y se iniciara una investigación a fondo sobre el tema. Yo, con las reservas del caso y sin ninguna prueba, lo pongo en la mesa con ganas de que se investigue.

    Ahora la respuesta a la preguntita que da título a esta entrega, no sé, no sé qué pasó y quisiera saber ¿Qué pasó con el IMSS Tabasco, que sigue con enormes carencias, mismas que van desde médicos en todos los niveles, equipos, personal en laboratorios y en áreas de imagenología, pruebas en las áreas de psicología y psiquiatría, espacios para que los médicos den consulta en los hospitales, higiene dentro y fuera de clínicas y hospitales, calidad humana y calidez de todas las personas que trabajan en el Instituto y, a veces, incluso medicamentos? ¿Hasta cuándo Zoe Robledo va a hacer caso a Tabasco?

    Espero que mañana amanezcamos con la preciosa noticia de que la 4T continúa y que el país está en paz.

  • Segundo piso

    Segundo piso

    Al asumir la Presidencia de la República en diciembre de 2018, el presidente López Obrador encontró un país prácticamente en ruinas, roído hasta la médula por la corrupción del sistema, saqueado en sus riquezas y ofertado como saldo a los extranjeros, con una violencia generada desde el poder gubernamental como lo demuestra el caso García Luna, con una clase trabajadora recibiendo salarios apenas en el nivel de subsistencia, y un campo olvidado como consecuencia de la política neoliberal que arrasó con lo poco que quedaba de él hasta convertir las milpas que en otros tiempos se veían a lo largo de las carreteras en imágenes nostálgicas.

    El andamiaje necesario para presentar al desastre como una normalidad contó con la decidida colaboración de las élites económica, periodística, intelectual, académica y científica, acostumbradas a estirar la mano para recibir la dádiva gubernamental, fuera mediante la condonación de impuestos o el apoyo a sus proyectos personales, meros disfraces del chantaje al que sometían a un gobierno delincuencial para que el reparto del botín presupuestal fuera equitativo. Equitativo para ellos.

    Las élites previeron darle una manita de barniz democrático al saqueo para que la comedia representada adquiriera ligeros matices de realidad y perpetraron la idea de conformar institutos “autónomos” y “ciudadanos” a su gusto y conveniencia que les dieran la cobertura necesaria para legalizar el atraco a la nación. Para asegurar el silencio de los probos “ciudadanos” integrantes de estos institutos sólo había que asignarles sueldos y prebendas que jamás conseguirían ellos por su cuenta desempeñando un trabajo honrado. ¡Y a darle, ahora sí! ¡Manos a la obra! ¡El país es nuestro!

    Con una labor paciente, incansable, perseverante y tenaz, de todos los días –sin metáfora-, el presidente López Obrador fue evidenciando la enorme farsa a la que estábamos sometidos los ciudadanos. Llamó por su nombre a los corruptos y ellos mismos fueron colocándose en su lugar. Cayeron las máscaras de periodistas que se decían aguerridos, como Carmen Aristegui, y que eran parte del séquito de la oligarquía bajo el eufemismo de la tibieza.

    Después de López Obrador, no se podrá hablar de periodismo crítico del poder, sino de “pasquines inmundos”. Se acabaron los intelectuales juiciosos que analizan el pulso del país con la ecuanimidad que les da el conocimiento para dejar a los famélicos que suplican la vuelta de las limosnas a cambio de ensayos y dictámenes favorables a la labor gubernamental. Los mexicanos que dicen estar contra la corrupción, ángeles impolutos traídos al país para vigilarles las manos a los gobernantes quedaron en miserables mentirosos acostumbrados al dinero fácil. Los partidos alguna vez hegemónicos quedaron en organizaciones mafiosas dispuestas a causar daño severo al presupuesto y a los habitantes de sus demarcaciones, como contaminarles el agua, para alcanzar el poder.

    Gracias a la 4T se ventiló la vida pública y se hizo cada vez más pública, como acostumbra proponer el presidente López Obrador. El segundo piso de la transformación, que correrá a cargo de la doctora Claudia Sheinbaum, sin duda habrá de beneficiarse de la labor iniciada por el presidente. Cada actor público ocupa hoy el lugar que siempre le había correspondido en el engaño, la mentira y la falsedad. 

    Y nosotros sabemos quiénes son, dónde se encuentran, cuántas marrullerías están dispuestos a desempeñar, en qué canales de televisión aparecen injuriando a la inteligencia, quiénes son sus implacables patrones y cuánta flexibilidad tienen en el espinazo cuando se agachan para recibir instrucciones y qué difícil les resulta enderezarse para caminar como la gente, cuáles desplegados periodísticos firman, quién paga la tinta de los periódicos donde publican, hasta dónde son capaces de llegar en su abyección, cómo se llaman y a qué están jugando. La lucha por la verdad ya la ganó la 4T. A la doctora Claudia Sheinbaum la esperan retos diferentes. 

  • El segundo piso

    El segundo piso

    Los cambios sociales suelen ser analizados a posteriori en libros de historia, y siempre se señala que fueron procesos de muchos años; en algunos casos décadas o hasta siglos. Sin embargo, el abandono de los medios corporativos, la normalización de la política como tema cotidiano de discusión, así como el ansia irrefrenable de buscar información y conocer el panorama histórico que nos trajo hasta aquí, constituyen, junto con el trabajo de Andrés Manuel López Obrador como líder social y presidente; lo que denominamos como cuarta transformación. Las transformaciones anteriores fueron la independencia, la reforma y la revolución. Hay que decir que jamás se había involucrado tanta gente en un proceso como éste.

    La irrupción de AMLO con su “fuera máscaras” permitió que mucha gente cayera en consciencia de lo importante que es tomar partido en una ideología, y que no estaban los tiempos para tibiezas ni cómodas neutralidades. Y resulta que, al ser México un país latinoamericano de pasado colonial y población mayormente pauperizada, llegado el momento de elegir, y con los suficientes elementos a la mano gracias a las redes sociales, la mayoría se inclinó hacia la izquierda.

    Y por supuesto que, como en toda democracia, también hubo quienes prefirieron optar por la derecha, aunque no estén tan conscientes de ello. Ya se dijo que el movimiento obradorista está integrado por personas que buscamos y compartimos grandes cantidades de información con perspectiva histórica. Sin embargo, los ciudadanos que en esta elección han votado por Xóchitl Gálvez, lo han hecho habiendo abrevado en los medios corporativos y motivados por el odio hacia AMLO que les infundió la industria cultural durante años. Todas las parodias, imitaciones burdas, alusiones y francos insultos a la figura del hoy presidente, tienen aún a mucha gente pensando que se trata de un personaje maligno y perjudicial.

    Las derechas en el mundo comienzan a asentarse cada vez más y a articularse en torno a lo que ellos llaman “la batalla cultural”, para combatir a todos los males que “el comunismo” trae consigo. Algunos de ellos se denominan “libertarios” y su buque insignia en la actualidad es Javier Milei, que en un desliz del electorado argentino, ha llegado al poder. En México tenemos a Lilly Téllez, Eduardo Verástegui, Giancarlo Portillo, Raúl Tortolero y algunos otros de menor relevancia. Algunos relacionados con el PAN y otros demasiado radicales para el partido de origen católico. Sin embargo, y aunque articulen movimientos bastante visibles en redes sociales, no corren buenos tiempos para ellos en México. La abrumadora mayoría de izquierdistas o “zurdos de mierda”, como ellos nos llaman, los tenemos bastante acotados y aún sin acceso real al poder.

    Claudia Sheinbaum llega a esta jornada habiéndose ganado el cariño, la confianza y el respeto de la mayoría de los mexicanos, y eso ha quedado demostrado en las urnas. Seis años de clasismo, racismo, burla y menosprecio no hicieron mella en el ánimo popular. Ese grupúsculo de gente cuya naturaleza es el odio se disgregará para volverse a juntar en el próximo periodo electoral. Muchos de ellos, que solo se han politizado de forma transitoria, volverán de lleno a la frivolidad diciéndose decepcionados de la política.

    El trabajo de Claudia Sheinbaum no será ya de convencimiento como lo fue el de AMLO. Sus retos son de carácter, sobre todo, legislativo. Hay que inscribir en la constitución más programas sociales y lograr las reformas energética, judicial y electoral, aunque si se puede también la laboral, mucho mejor. El sello de los gobiernos de derecha no está solo en el ejercicio diario del poder, sino en el paulatino cambio de identidad que hacen de la constitución para beneficio de los poderes fácticos.

    Las palabras con las que Claudia se dirigió a las mujeres en su cierre de campaña fueron muy contundentes y aún me enchinan la piel cuando las recuerdo: «llegamos juntas». El tamaño de líder social que tenemos dio para allanar el camino de las mujeres hacia el poder en un país que cada vez más deja a un lado el machismo que lo caracterizaba. Que se a tiempo de mujeres y que lo hagan muy bien.

    Estamos construyendo el segundo piso de la cuarta transformación de manera formal. Probablemente algunos no ascenderemos a él directamente, pero sí nuestros hijos y nietos, que gozarán de la prosperidad compartida y de derechos laborales que generaciones como la mía perdieron por estar embobados en la televisión. Estamos resarciendo los errores del pasado y haciendo honor a todos los que lucharon antes que nosotros.

    El 1 de octubre iniciará una era de la que afortunadamente podremos reponernos en lo sentimental, porque tenemos a Claudia, tenemos una lideresa con los objetivos claros, la inteligencia y la bondad que cualquiera de nosotros pondría al servicio del pueblo si estuviera en su lugar.

    Ha sido un honor estar con Obrador, y probablemente en el corazón siempre lo estaremos. Y ahora, por supuesto que será un honor estar contigo, Claudia, mi querida presidenta.

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