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  • El oligarca y su pobre plutócrata

    El oligarca y su pobre plutócrata

    ¿Quién será realmente el malo de la película?

    Este jueves 22 de enero el dólar gringo amaneció a 17.47 pesos. No traigo a cuento el dato para burlarme de los Chuecos, los Chumeles, los Zuckermans y compañía, lo apunto para preguntarle a usted ¿qué tal le caería que, de la nada, le entregaran 4,368 pesos? Son 250 dólares al tipo de cambio actual. Quizá, y para usar la consabida cantaleta de la aburrida retahíla conservadora mexicana, esa suma no vaya a sacar de pobre a nadie, pero estará de acuerdo conmigo al menos en dos cosas: a usted mal no le caerían —¿cenita de lujo?, ¿pago de la tarjeta?, ¿una colegiatura pendiente?— mientras que a mucha gente, a la mayoría, le cambiarían el futuro inmediato, para bien, drásticamente. Quizá a usted no le caigan nada mal, pero para cientos de millones de personas 250 dólares harían la diferencia entre comer o no comer varios días. Bueno, ahora imagine que mañana le lleguen 250 dólares no sólo a usted sino a todos y todas, o sea, no a los más de 130 millones que habitamos México, sino a los más de 8,270 millones de hombres y mujeres que vivimos en el mundo…

    Cuesta trabajo dimensionar la monstruosa concentración de la riqueza que el sistema capitalista ha generado. Es cuestión de escala. Más difícil resulta comprender la velocidad a la que se sigue acumulando el dinero en las manos de menos personas. Quizá este dato ayude:

    La cantidad de riqueza ganada por los multimillonarios en el último año es suficiente para darle a cada persona en el mundo 250 dólares estadounidenses y aún dejar a los multimillonarios más de 500 mil millones de dólares más ricos.

    Subrayo: para repartir 250 dólares a cada uno de los más de ocho millardos de personas que plagamos la Tierra sería suficiente, no la fortuna de los multimillonarios, sino nada más lo que incrementaron sus haciendas durante 2025.

    Oxfam no se anduvo por las ramas a la hora de titular su más reciente reporte anual, dado a conocer esta misma semana: Resisting the Rule of the Rich, Protecting freedom from the Billionaire power / Resistiendo el gobierno de los ricos, protegiendo la libertad del poder multimillonario.

    Lo dice clarito, con todas sus letras: el gobierno de los ricos, luego, el gobierno no es de la gente común y corriente, de la mayoría de la población: el gobierno es de los ricos, el gobierno les pertenece a los ricos… Ahora, ¿qué gobierno? ¿Todos los gobiernos del mundo? Sí, prácticamente todos. Gobiernos que representan a sus pueblos, como el de México desde 2018, son insólitas excepciones. Y en cuanto al resto: así como hay de ricos a ricos, hay de gobiernos a gobiernos, y Oxfam no esconde ni su postura ni a quiénes está señalando. En el texto de presentación de su reporte anual apuntan —traduzco—:

    Desde la elección de Donald Trump en noviembre de 2024, las fortunas de los multimillonarios han crecido a un ritmo tres veces superior al de los cinco años anteriores. Mientras los multimillonarios estadounidenses han registrado el mayor crecimiento de sus fortunas, los del resto del mundo también han experimentado aumentos de dos dígitos. El número de multimillonarios ha superado por primera vez los 3.000, y el nivel de riqueza de los multimillonarios es ahora mayor que en cualquier momento de la historia. Mientras tanto, una de cada cuatro personas en el mundo se enfrenta al hambre.

    Y nada más para que no quede duda: “el nivel de riqueza de los multimillonarios es ahora mayor que en cualquier momento de la historia” significa, en pocas palabras, que nunca antes en la historia de la Humanidad la concentración de la riqueza había sido tanta.

    Los oligarcas apañan cada vez más riqueza. Los oligarcas poseen cada vez más gobiernos. Con dinero, los más ricos compran gobiernos. Con sus gobiernos, los más ricos apañan más riqueza. Una espiral desenfrenada, mejor: una desquiciada fuerza centrípeta cuya tendencia se frasea fácil: la tendencia sistémica se dirige a que uno tenga todo.

    Elon Musk se convirtió en el primer ser humano que acumula una fortuna por encima de los 500 mil millones de dólares —más de medio billón de dólares—. Mientras tanto, una de cada cuatro personas en el mundo sufre hambre.

    Ahora, le ruego que medite usted: ¿quién será el hombre más poderoso del orbe? Considere usted que si está pensando en quien se supone que gobierna al país más poderoso del mundo —el que tiene la economía más grande y más poderío militar—, esto es, el Mega-Anómalo Megalómano, estará de acuerdo en que para el míster anaranjado el dinero vale o vale todo o casi todo… Bueno, se estima que la fortuna de Trump asciende a 6.7 mil millones de dólares… Un dineral, por supuesto, pero una suma que seguramente no le quita el sueño al señor Musk. Piénselo… Si Trump gastara 1 millón de dólares al día, tardaría unos 18 años en quedarse sin dinero; si Musk hiciera lo mismo, tardaría más de 1,300 años. 

    Pienso que los oligarcas no ejercen desde sus oligarquías, los oligarcas compran plutocracias (del griego ploutos, “riqueza”, y kratos, “poder” o “gobierno”). Como suele pasar, los sistemas plutocráticos no sean formales, es decir, todavía no existe una constitución que diga “gobiernan los ricos”, sino que operan de facto. Por lo demás, no necesitan cambiar la legislación, pueden comprar los gobiernos o incluso ocuparlos: “Los multimillonarios tienen más de 4,000 veces más probabilidades de ocupar cargos políticos que las personas ordinarias.”

    Hoy el planeta pende de los caprichos absurdos, pueriles, irracionales de un puñado de hombres —no de hombres y mujeres, sólo de hombres—: los doce multimillonarios más acaudalados del mundo tienen más riqueza que la mitad más pobre de la humanidad (aproximadamente 4,600 millones de personas). Las distancias son absolutamente insalvables: si un trabajador, ya no digamos en Sur global, sino un trabajador estadounidense con salario mínimo ($7.25/hora) tendría que trabajar unos 1.05 millones de años para igualar la fortuna del plutócrata Trump, la condición y poderío del oligarca sudafricano es de otra dimensión: para igualar la de Musk, ese mismo trabajador necesitaría unos 78 millones de años (desde la época de los dinosaurios hasta hoy). Y así, millones votaron por Trump, millones admiran a Musk… 

  • Trump y el espejo del mundo… ¿crisis de poder o despertar de conciencias?

    Trump y el espejo del mundo… ¿crisis de poder o despertar de conciencias?

    La figura de Donald Trump, su postura, su lenguaje y su forma de ejercer el poder han tenido efectos profundos en la sociedad mundial, no solo en gobiernos, sino en la vida cotidiana de millones de personas.

    Trump dijo en voz alta lo que antes se maquillaba, racismo, misoginia, desprecio al migrante, burla al débil y mostró con un cinismo enorme su deseo de saquear los recursos naturales de otros países.

    Con Trump el autoritarismo dejó de presentarse como excepción y empezó a verse como una opción legítima, el resultado ha sido sociedades fracturadas, familias divididas, injusticias, mucho dolor y diálogos imposibles.

    Más allá de titulares, el efecto se siente en el tejido social, hay mucho enojo y frustración.

    Pero como no todo es malo, también hay un lado bueno en todas las historias, Trump también ha provocado una reacción opuesta, provocó el despertar de las conciencias, más personas se informan, se organizan, defienden derechos, cuestionan el abuso de poder, ha obligado a muchos a tomar postura ética y a entender que la democracia no se hereda, se cuida, se protege.

    En gran parte de la sociedad mexicana, Trump despertó una conciencia más clara sobre la dignidad del migrante, la fragilidad de los derechos humanos, la importancia de no normalizar el autoritarismo, la urgencia de una ciudadanía crítica y activa. Muchas personas comenzaron a informarse más, a cuestionar discursos simplistas y a comprender que la democracia no se defiende sola.

    Y bueno, mientras el mundo atraviesa una crisis que está obligando a revisar conciencias, privilegios y formas de ejercer el poder, la derecha mexicana parece haberse quedado fuera de ese proceso, lejos de cuestionarse, persiste en la misma postura de siempre, clasista, racista, profundamente desconectada de la realidad social del país, no hay autocrítica ni evolución, solo nostalgia por un orden desigual que ya no tiene cabida.

    Les pregunto… ¿Qué tipo de sociedad queremos ser cuando la frustración, el miedo, la rabia y la injusticia tocan nuestra puerta?

    La respuesta no vendrá de Washington, vendrá de nuestra capacidad como sociedad de elegir conciencia sobre reacción, dignidad sobre desprecio y humanidad sobre poder, porque al final, el verdadero impacto de Trump no se mide en muros, en aranceles, en abusos, en saqueos, en apoyo a genocidios, sino en lo que cada sociedad decide hacer con el reflejo que le fue puesto enfrente.

    Les mando un abrazo fraterno.

  • Nuevos partidos, la recta final

    Nuevos partidos, la recta final

    Hace poco menos de un año señalamos en este espacio las posibilidades reales de aquellas agrupaciones que se registraron ante el Instituto Nacional Electoral para convertirse en partidos políticos. En aquel entonces, hicimos mención que, de acuerdo con las asambleas celebradas hasta ese momento, todo indicaba que sólo una podría alcanzar el objetivo y, estando casi al cierre, todo parece indicar que el tiempo nos dará la razón.

    Explico por qué: Construyendo Solidaridad y Paz cuenta hasta el momento con 282 asambleas celebradas de las 430 intentadas, rebasando el mínimo de las 200 asambleas distritales que exige el INE; incluso, todo parece indicar que llegarán a consumar las 300 asambleas que se propuso dicho equipo político. Por si fuera poco, lleva 234,617 afiliaciones. En pocas palabras, no hay manera alguna, ni política, ni legal que impida su ascenso al escenario político como partido nacional.

    Este es el caso de la agrupación política que notoriamente respalda a Claudia Sheinbaum como presidenta del país, aunque de manera crítica mantengan una postura firme respecto a MORENA con todo y que Hugo Érik Flores fue electo diputado bajo las siglas de ese partido y cuyo trabajo legislativo le ha valido el reconocimiento de Palacio Nacional. Sin embargo, hay que ser claros: la viabilidad política de este nuevo esfuerzo de Hugo Érik no ha sido producto de la casualidad y mucho menos de un cálculo político por parte de la Dra. Sheinbaum, en realidad es en correspondencia a un trabajo territorial que ha venido construyendo Flores Cervantes desde la pluralidad por más que sus detractores lo quieran sumergir en la etiqueta de “evangélico”.

    Por el otro lado, el de la oposición, los nervios hacen añicos a las cabezas visibles, pues si bien “Somos México” alcanzó las asambleas requeridas, ahora tienen un severo problema: con el cruce de afiliados puede que terminen por pelear su registro en el tribunal electoral pues muchas asambleas podrían caerse dado que la afiliación que cuenta es en sí la última declarada por el afiliado y ahí, con la monstruosa maquinaria de afiliación morenista, pues la puerca torció el rabo. Creo que incluso, ese sería el menor de los males, con el colchón de asambleas puede que la libren. Lo que sí se ve en chino es si alcanzarán a cubrir el número de afiliados de aquí a que se termine el plazo pues les faltan poco menos de 100 mil para cumplir con el requisito. Ojalá que lo logren, finalmente un nuevo partido de esta naturaleza puede que abone a la pluralidad, aunque, como lo hemos señalado en otras ocasiones, en el terreno electoral no les iría muy bien que digamos dado que su apuesta es por el voto de la derecha y en este país, la derecha sólo vota por la verdadera derecha. Sería muy complicado que le logren arrancar votos al PAN. 

    Aprovechando el comentario hay dos casos que llama la atención: “México tiene vida” es la agrupación política que lleva más afiliados: 257,100 de los cuales 184,297 han sido vía aplicación, en cuanto a las asambleas les faltarían 59 para llegar a las 200 requeridas; el otro caso es el de “Que siga la democracia” donde les faltan 60 asambleas por celebrar y más de 173 mil afiliaciones. En el primer caso, puede ser que logren ambos requisitos en primera instancia, pero el cruce de afiliaciones que atraviesa incluso por los registrados en asamblea los pone en apuros. El segundo caso, no se ve por donde puedan alcanzar el número de afiliados, pero de ser el caso, terminarían en el mismo supuesto que “México tiene vida”. Así que todo parece indicar que se irán al tribunal.

    En fin, la carrera llega a su fin y como se mencionó meses atrás: todo parece indicar que el gasto millonario apuesta más por mostrar un músculo que sirva como moneda de cambio y no cómo alternativa real para el elector. Ni hablar.

    • Luis Tovar
      Secretario General de la Fundación para la Defensa del Medio Ambiente. FUDEMAH
  • MC, del moche al albur

    MC, del moche al albur

    Mal y de malas Movimiento Ciudadano en Jalisco y Nuevo León, la frivolidad, propia de las personas inmaduras resurge en este estado y las transas propias del viejo PRI, renacen en Jalisco, donde el incremento al pasaje del transporte urbano prácticamente se duplica.

    El gobernador de MC, Pablo Lemus, de muy corta inteligencia, no contento con los moches que los líderes y dueños del transporte otorgan cada vez que se autoriza un incremento a las tarifas, reprime a la población que protesta por los nuevos precios que en ningún momento fueron consultados por la población.

    Movimiento Ciudadano reprime en Jalisco, con cárcel y tortura a los jóvenes que dice defender y representar.

    En Nuevo León el castigo contra el conocimiento y la cultura de los que está muy alejado el gobernador le obliga a aumentar los precios de los museos y lo mueve a hacer del futbol el gran evento del siglo para los fanáticos a este ritual tribal cavernícola que prevalece a pesar de sus manejos de corrupción. Su mundo son campos de golf, no museos.

    Para nadie es un secreto que la cultura es uno de los aspectos que menos le interesa a Samuel García, su vocabulario limitado, y su tono aldeano, lo convierten más en un vulgar personaje que en un mandatario. Su última gracejada muestra su escaso criterio y su carencia de respeto a la población que lo eligió al decir que su próximo hijo se llamará “Elber… García”. El anunció de cantina lo hizo al concluir el evento del programa “Ayudamos a las Mujeres”.

    En términos reales Nuevo León, está hecho añicos, el coordinador del PRI en el Congreso local, Heriberto Treviño, exigió a la Secretaría de Salud reabrir tres centros de salud en el municipio de Juárez, que cerró por decreto.

    Tras presentar un exhorto en la Oficialía de Partes del Congreso del Estado, Treviño advirtió que esta medida representa un grave retroceso en el acceso a los servicios médicos de la población.

    El gobernador se ahorra dinero en lo esencial para presentar al mundo un estado de relumbrón con necesidad básicas insatisfechas de la población, echando por la borda cualquier recurso demagógico de su partido.

    Sus amistades extraídas de la gris burocracia de Cemex, como Martha Herrera, le acarrean también problemas al machista gobernador. La dirigencia municipal del PRI presentó una queja ante el Instituto Estatal Electoral contra la titular de la Secretaría de Igualdad e Inclusión por promoción anticipada y uso indebido de recursos públicos.

    Las sanciones por esta grave falta, pueden ir desde amonestaciones públicas y multas, hasta la cancelación de propaganda, reducción de prerrogativas y la negación del registro de una candidatura. Utilizó su cargo, tiempo laboral y recursos oficiales para promoverse, por lo que también puede enfrentar sanciones administrativas, como suspensión, destitución o inhabilitación para ocupar cargos públicos. No es la primera vez que Martha Herrera viola las leyes electorales, y las de los funcionarios públicos, su función exige una profunda auditoría.

    Samuel debe ponerse a trabajar, ya bastante ha deteriorado la imagen de su partido. Ha convertido su cargo en un espectáculo y su imagen en un payasito de circo.

  • Groenlandia no está en venta

    Groenlandia no está en venta

    Groenlandia se ha convertido en uno de los escenarios más reveladores del imperialismo contemporáneo. Bajo el hielo que se derrite por una crisis climática provocada por el propio capitalismo fósil, se desarrolla una disputa geopolítica donde Estados Unidos busca asegurar control militar y acceso privilegiado a recursos estratégicos. No es cooperación internacional: es dominación bajo nuevas formas.

    Aunque formalmente pertenece al Reino de Dinamarca y cuenta con autonomía, Groenlandia sigue atrapada en una estructura de subordinación donde las decisiones clave sobre defensa y política exterior se toman fuera del territorio. Ese vacío de soberanía ha sido aprovechado por Washington para instalar una presencia militar permanente, particularmente a través de la base de Pituffik, pieza central del dispositivo de control del Ártico.

    La propuesta de Donald Trump en 2019 de “comprar” Groenlandia no fue una excentricidad, sino la expresión desnuda de una lógica imperial persistente: los territorios y los pueblos son mercancía. La diplomacia rechazó la forma, pero no el fondo. Hoy, el interés estadounidense se expresa de manera más sofisticada, bajo el discurso de la seguridad y la transición energética.

    El deshielo ha abierto el acceso a minerales estratégicos —tierras raras, uranio, hierro— indispensables para la industria tecnológica, militar y energética. Estados Unidos busca asegurarlos para sostener su hegemonía. La llamada “transición verde” se convierte así en una recolonización verde: nuevos negocios construidos sobre un desastre climático que ellos mismos ayudaron a provocar.

    Mientras las potencias convierten el calentamiento global en oportunidad geopolítica, los pueblos inuit enfrentan la destrucción de ecosistemas, la inseguridad alimentaria y la pérdida de formas de vida ancestrales. Sus voces quedan marginadas frente a gobiernos y corporaciones que deciden el futuro del territorio sin su consentimiento. Esta es la esencia del colonialismo: gobernar sin los gobernados.

    El debate sobre la independencia de Groenlandia tampoco garantiza liberación. Sin romper con el modelo extractivista y militar, la independencia puede significar cambiar de tutor: de Dinamarca a las corporaciones y bases estadounidenses. La soberanía formal no equivale a soberanía real.

    Ni siquiera las administraciones demócratas han alterado esta lógica. El multilateralismo retórico convive con la militarización del Ártico y la contención geopolítica frente a Rusia y China. El territorio se convierte en un tablero de guerra fría climática.

    Desde la izquierda, la posición es clara: Groenlandia no debe ser una base militar ni una mina para sostener el privilegio de las potencias. El Ártico debe ser un espacio de desmilitarización, protección ambiental y autodeterminación real. La justicia climática es incompatible con el imperialismo. Groenlandia no está en venta. No es un activo estratégico ni una reserva de recursos. Es un pueblo con derecho a decidir su futuro frente a un sistema que sigue colonizando, ahora bajo el hielo que se derrite.

  • Cuando el sentido deja de ser exclusivo: la filosofía ante la ruta a la AGI

    Cuando el sentido deja de ser exclusivo: la filosofía ante la ruta a la AGI

    En distintos momentos de la historia, las sociedades han tenido que aprender a nombrar lo que aún no entendían del todo. Ocurrió con la máquina industrial, con la electricidad, con Internet y con la digitalización de la vida cotidiana. Hoy, ese momento vuelve a presentarse con la inteligencia artificial avanzada y la ruta hacia la Inteligencia Artificial General. No se trata solo de una nueva tecnología, sino de un cambio en la forma en que se organiza la experiencia, se toman decisiones y se produce sentido. Cuando el lenguaje todavía no alcanza, la filosofía vuelve a ser necesaria.

    La Inteligencia Artificial General no es una máquina consciente ni un sustituto del pensamiento humano. Es, más bien, un tipo de sistema capaz de desempeñarse de manera general en múltiples ámbitos, aprender de contextos distintos, transferir conocimiento entre tareas y adaptarse sin ser rediseñado para cada función. A diferencia de la inteligencia artificial actual —especializada y limitada— la AGI operaría como una inteligencia de propósito general, capaz de reorganizar problemas y prioridades. Esa generalidad es lo que marca el cambio de modelo tecnológico.

    En la vida cotidiana, esta adopción no llegará como un “gran evento”, sino como una acumulación de pequeñas transformaciones. Sistemas que ya no solo recomiendan, sino que anticipan; plataformas que no solo ejecutan órdenes, sino que estructuran opciones; herramientas que no solo asisten, sino que delimitan el marco desde el cual decidimos. La AGI no se impondrá como una figura visible, sino como una infraestructura silenciosa que organiza flujos de información, tiempos, trayectorias y posibilidades.

    Este tránsito implica un desplazamiento clave: pasamos de tecnologías entendidas como herramientas a sistemas que ordenan la realidad. Ordenar significa clasificar, jerarquizar y excluir. Cuando un sistema define qué es relevante, qué es probable o qué es óptimo, está configurando el mundo operativo en el que personas e instituciones actúan. No reemplaza la decisión humana, pero condiciona el campo de decisiones posibles. La diferencia es sutil, pero profunda.

    Aquí aparece la pregunta por el sentido. Los sistemas de inteligencia artificial trabajan con datos, patrones y correlaciones. Las sociedades, en cambio, viven de significado, contexto y memoria. El dato puede decir qué ocurre; el significado permite entender por qué importa. Cuando el rendimiento técnico se convierte en el criterio dominante, existe el riesgo de confundir eficiencia con comprensión. La filosofía cumple la función de separar esas capas: recordar que no todo lo que funciona explica, y que no todo lo que explica debe automatizarse.

    A lo largo de la historia, la filosofía ha sido el espacio donde se elaboraron los conceptos necesarios para entender transformaciones inéditas. Fue así cuando se pensó la noción de trabajo en la era industrial, la idea de sujeto en la modernidad, o la relación entre técnica y poder en el siglo XX. Hoy, vuelve a ser el lugar desde el cual se pueden construir nuevas categorías para comprender sistemas que no piensan, pero organizan; que no juzgan, pero influyen; que no deciden con conciencia, pero producen efectos reales.

    Uno de los puntos más delicados es la confusión entre predicción, decisión y juicio. La inteligencia artificial puede predecir comportamientos y ejecutar decisiones operativas con gran eficacia. El juicio, en cambio, implica responsabilidad, interpretación y explicación. Delegar predicción no es lo mismo que delegar juicio. La filosofía permite trazar ese límite y entender por qué hay ámbitos que, aun siendo técnicamente automatizables, no deberían perder su dimensión humana.

    La velocidad de adopción de estos sistemas también tiene costos menos visibles. No solo modifica el empleo o los mercados, sino la forma en que comprendemos el mundo. Cuando la realidad se presenta filtrada por modelos técnicos, existe el riesgo de reducirla a lo medible y lo optimizable. La filosofía no se opone a la técnica, pero introduce una pausa reflexiva: pregunta qué dejamos fuera cuando aceptamos ciertos criterios como naturales.

    Este cambio de modelo tecnológico es inédito, pero no incomprensible. Como en otros momentos históricos, estamos en una etapa previa a la estabilización conceptual. Todavía estamos descubriendo las palabras con las que nombraremos esta nueva relación entre humanos, sistemas y sentido. La formación filosófica ofrece algo fundamental en este tránsito: la capacidad de pensar antes de naturalizar, de entender antes de delegar, de decidir antes de acostumbrarnos.

    La inteligencia artificial general no solo acelera procesos: reconfigura el sentido desde el cual se toman decisiones. El desafío no es detener su avance, sino comprender cómo se integra a la vida cotidiana y qué tipo de mundo contribuye a construir. Si ese proceso ocurre sin reflexión, la eficiencia ocupará el lugar del juicio y la técnica el del sentido. El tiempo para pensar ese marco no es posterior a la adopción: es ahora, mientras aún estamos a tiempo de darle nombre y dirección al mundo que empieza a emerger.

  • Verástegui y la libertad de expresión

    Verástegui y la libertad de expresión

    Sabina Berman entrevistó en su programa de Largo Aliento a Eduardo Verástegui, pero después las instituciones responsables del contenido decidieron no publicar la entrevista protegiendo el derecho de las audiencias, se vino el vendaval de opiniones argumentando supuesta censura, de esto queremos problematizar.

    El actorcito de ultraderecha (fascista pues) de Verástegui lanzó el grito al cielo y por unos días fue tendencia mediática su supuesta censura. Además de los obvios medios corporativos de comunicación tradicionales de derecha, aparecieron varios de izquierda a señalar que se trataba de censura abierta y que no se debían callar esas voces.

    Incluso organizaciones que llegan a ser referentes en el tema de libertad de expresión como “Artículo 19” lanzaron un comunicado de condena donde justifican que las opiniones del actor pueden ser “chocantes” pero que deben ser difundidas sin filtros. Neta, los fascistas solo son chocantes, hay que escucharles sin ningún problema jaja.

    Y bueno entendemos que quienes vienen de un pasado autoritario donde las estructuras del PRI y sus cacicazgos manejaban qué opiniones eran válidas y que otras no, ahora aboguen por la más amplia libertad de expresión y que debemos escuchar todas las voces con respeto.

    Solo habrá que precisar y ser claros, los discursos de odio no son libertad de expresión, los discursos de odio violentan simbólicamente a personas de grupos históricamente vulnerados, les excluyen, los discriminas, y también los pueden llegar a matar. Los discursos de odio alientan genocidios, los legitiman y los nutren de tal forma que en varias ocasiones se vuelve imposible pararles o se complica al menos.

    La libertad de expresión tiene límites constitucionales y no debe servir para violentar a otras personas, para negarles sus derechos. Menos en un medio público que su función es proteger derechos de las audiencias, porque eso tampoco les queda claro. Los fascistas ya hablan en los medios corporativos y en redes sociales, que no lo hagan en espacios que son pagados con nuestros recursos.

    En fin, Sabina Berman se enojó y subió en su canal de Youtube la entrevista y si tiene contenido de discurso de odio pues llama asesinas a las mujeres que interrumpen su embarazo y dice que solo existe un tipo de familia y todas esas cosas LGBTfóbicas.

    En los espacios donde los fascistas ya tienen su lugar seguiremos dando la batalla de ideas y demostrando que esos pensamientos retrogradas deben de desaparecer, no vamos a permitir que personas antiderechos ganen espacios políticos que nos ha costado décadas ocupar y conseguir.

    Redes sociales

  • Expresión antiyanqui y vendepatrias

    Expresión antiyanqui y vendepatrias

    La manifestación del sábado 10 de enero en la Ciudad de México fue un aviso claro de los mexicanos para impedir la agresión militar. Para quienes desconocen la utilidad política de las marchas ese día se mostró el rechazo de la gente que vive en nuestro país.

    Esto no quiere decir que el loquito de la Casa Blanca desista de adueñarse del petróleo de México, lo necesita para competir con China, su principal acreedor.

    A pesar de las amenazas que representan los aviones de reconocimiento denominados “Matarraya”, y las visitas sospechosas al aeropuerto de Toluca, tendrá que pensar dos veces lanzar bombas sobre territorio nacional con el pretexto de exterminar campamentos de narcotraficantes.

    El narcotráfico fue instaurado cómo una pandemia que debe aterrorizar al mundo, aunque sólo afecte a Estados Unidos. Trump dicta quién es el bueno y quién es el malo.

    Ahora, ante a respuesta de una población inconforme con la conducta demente de Trump, se fortalecerá la idea de un golpe de Estado suave, donde medios, oposición y asociaciones mantenidas por la Casa Blanca deberán actuar de manera coordinada para obtener algo que la oposición no puede lograr en las urnas: el apoyo del pueblo.

    El narcotráfico es un problema en Estados Unidos no en México, donde mucho del nivel de inseguridad se debe a la presión del vecino, que quiere tener claro el trazo de rutas y liderazgos de los cárteles, pero Trump quiere repartir responsabilidades a México que imponen trabajo, presupuesto y apertura de puertas a sus soldados, mientras él se queda con las ganancias de la venta e drogas, que es su verdadero interés. No sabe qué hacer para paliar la inminente quiebra financiera.

    La oposición mexicana, ciega de rencor y sin una pizca de patriotismo, asegura que la inseguridad en México es el problema principal y que la causa es el narcotráfico, aunque sólo lo conozca a través de las series de televisión y de sus líderes presos y prófugos por delitos contra la salud.

    De lo que todavía los halcones del vecino país todavía no se dan cuenta es que el conflicto del narcotráfico no es su principal problema actual de su país sino la quiebra inminente de su moneda y con ello de su economía, cuyas consecuencias son inevitables para el “mundo libre”.

    Si los expertos economistas de Estados Unidos tuvieran una visión más allá de agradar al huésped en turno de la Casa Blanca podrían darse cuenta que la urgencia radica en la economía no en lo militar, por mucho que arroje ganancias este negocio de la muerte.

    Como la derecha en México ya no tiene en sus manos a la Suprema Corte de Justicia tendrá que acudir a instancias internacionales, coordinadas y subsidiadas por la Casa Blanca, para tender el puente a denuncias y litigios de una oposición mexicana que cada día vende más barata la nación.

    Los medios están al servicio de esa oposición y los ingenuos siguen consumiendo la desinformación como noticias chatarra en la que todavía creen. La trinchera más fuerte de México es el nacionalismo de los mexicanos expresado en las calles.

  • Una cuestión de equilibrio

    Una cuestión de equilibrio

    El segundo fin de semana de enero de 2026, en las señales públicas de Canal 11 y Canal 14, se debió transmitir una entrevista realizada por la escritora Sabina Berman al otrora producto banal de Televisa y ahora activista de ultraderecha, Eduardo Verástegui. Sin embargo, la defensoría de las audiencias revisó el contenido a petición de la producción de Canal 11, y determinó que no debía salir al aire, debido a las reivindicaciones ultraconservadoras de Verástegui, sus loas a Donald Trump, criminalización del aborto, calumnias a AMLO y Nicolás Maduro, entre otras barbaridades.

    Entre los comunicadores que surgieron o tomaron notoriedad a partir del triunfo de AMLO, se apoyó la decisión de la defensoría de las audiencias, desestimando las acusaciones de censura por parte de Verástegui, quien aprovechó el incidente para victimizarse y repetir sus reivindicaciones ya sabidas, no solo en el espectro de los medios corporativos, sino también en espacios digitales relacionados con la izquierda. Sin querer, se le proporcionó una gira de medios gratuita en la que pudo mostrar sus ideas a las audiencias conservadoras y progresistas por igual. Tal vez quien se salvó fue un sector despolitizado que potencialmente podría haber visto la entrevista en la televisión pública.

    La postura de los comunicadores “progres”, esos que no ocultan su gusto por el dinero y desde un pedestal se desmarcan de la 4T, como Julio “Astillero”, Álvaro Delgado y Alejandro Páez Varela; fue de también señalar el asunto como censura, incluso sentenciando que fue un acto de torpeza por parte del defensor de las audiencias, Lenin Martell, quien en la entrevista que le realizó Julio Hernández López, arguyó simplemente haber actuado en apego a la nueva ley de medios.

    Algo en lo que esta última facción no reparó demasiado, fue un antecedente preocupante. En marzo de 2025 debía igualmente aparecer una entrevista de Berman a Silvana Rabinovich, académica y activista de izquierda. Rabinovich ha comentado en entrevistas recientes que Sabina simplemente la bloqueó y no pasó la entrevista, en la cual se vieron contrapuestas las posturas, antisionista de Silvana y sionista de Sabina.

    Aunque ya muchos espacios se van abriendo, la verdad es que no solo lo que en el rubro llaman “talento”, sino que en general todo el aparato de producción de las televisoras, ya sean públicas o privadas, sigue siendo el mismo de siempre, y defiende igualmente los intereses de siempre. A lo mejor ha relajado sus políticas de contenidos en algunos asuntos, pero en otros, como en la aparición de discursos radicales, o de franco señalamiento al genocidio que Israel, como punta de lanza de los intereses conservadores occidentales comete en Gaza, simplemente se ven rebasados y optan por la censura.

    Refrendo mi solidaridad con el pueblo Palestino y la hago extensiva a Silvana Rabinovich. Sin embargo, para el caso de Verástegui, habiéndolo pensado más en frío, considero que sería un retroceso volver a lo de siempre. Recordemos que por décadas tuvimos que tragarnos una industria cultural que cosificaba a las mujeres, estigmatizaba a la comunidad LGBT, ridiculizaba a los pobres, hacía uso faccioso del fervor religioso del pueblo para manipular, caricaturizaba a las personas con ideología de izquierda, disuadía a las masas de votar y en general manipulaba a favor de la facción conservadora y autoritaria.

    Muchos exponentes del conservadurismo han pisado foros de televisión pública y privada, y algunos aún siguen, mientras que otros ya solo caben en los medios digitales, y otros ya no viven. A saber: Alejandro Villalbazo, Jesús Silva-Herzog Márquez, María Amparo Casar, Brozo, Esteban Arce, Ciro Gómez Leyva, Joaquín López-Dóriga, Raúl Velasco, Jacobo Zabludovsky, Pedro Ferriz de Con, Adal Ramones, Fernando del Rincón, Pablo Hiriart; solo por mencionar a algunos. Y aunque algunos dicen que la televisión agoniza, tal vez deberíamos dejarla morir de muerte natural, con dignidad, y ya no como un aparato de propaganda.

    Después de tantos años de contenidos y personajes conservadores, solo por equilibrar un poco las cosas, es mejor que las ideas de derecha radical se queden en redes y no vuelvan a la televisión. En ámbitos más interactivos, nos tocará seguirlas combatiendo.

  • La reforma electoral y los fascistas

    La reforma electoral y los fascistas

    El Ejecutivo aún no entrega la Reforma electoral, aún no ha salido el borrador de la Reforma electoral, y los prianistas y cuanto contra 4T, ya están en contra de dicha reforma.

    Sobre todo, los eternos plurinominales, aquellos, que alegan ser defensores de la democracia, en contra de la sobrerrepresentación de Morena en la cámara, claro nunca se ofenden, por tener más plurinominales, que diputados electos. Aquellos, que chillan y chillan, y acusan al gobierno de socialista/comunista, aquellos, que se les ocurrió la brillante idea de nombrar a la Reforma electoral, la ley Maduro, se nota que están traumaditos, ni Trump sigue con ese tema.

    Aquellos vividores del erario público que con la reforma, ven terminado su disque carrera y trayectoria política, entre ellos, Kenia López Rabadán, la loca de lela Téllez, Acosta, la vende gelatinas y en algunos casos, también vislumbran el fin de su fuero y la llegada del largo brazo de la ley, como Ricky Canallín (que anda chille y chille) y Alito Moreno, que también chilla y chilla, y pide ayuda a gritos a Trump a la OEA, a Salinas Pliego -no sé para qué, sólo es un deudor y muy chillón-, para que lo salven.

    Pero también esta reducción de pluris, afectará a Morena, al PT y al Verde, lo que a estos 2 últimos no los tiene tan contentos, y exigen que se les respete el apoyo que han dado a Morena y a la 4T. Tendremos que esperar a saber cómo está la Reforma y si beneficia o no a los aliados de Morena, o también los ejecuta, digo, tampoco los pueden hacer hacia un lado, porque Morena los necesita, para seguir aprobando leyes que favorezcan a la 4T y al país.

    Y siguiendo con las acciones del fascista copetes narajoso, que ahora se cree el presidente “interino” de Venezuela, que quiere invadir y anexar Groenlandia, y trató de hacer lo mismo con Irán, sólo que no pudo, porque Irán le recordó el poderío armamentista y militar que actual tiene, y tuvo que retractarse; hay mucho comunicador pro 4T que ahora parecen voceros de closet de los gringos, mismos que se quedaron en los 80s y 90s o recuerdan a la época ochentera y noventera, donde EU era “supuestamente” la mayor potencia del Mundo, claro en sus películas, digo, muy potencia, muy potencia, pero no pudieron con Vietnam, Corea, Afganistán, Irak, Yemen, Siria, Líbano, y varios más (y si hay otros conflictos más actuales), donde sólo destruyeron, saquearon, y tuvieron que salir corriendo, porque no pudieron más, aunque los fanáticos comunicadores pro 4T y pro gringos de clóset digan lo contrario.

    La pregunta de la semana, es de nuevo, ¿por qué algunos/varios comunicadores pro 4T, en pleno 2026, con toda la información que supuestamente tienen, aún creen que EU es una gran potencia mundial – militar y económicamente -?

    No se les olvide, este texto está plagado de opiniones, cuestionamientos personales, algunos hechos reales y chunga.

    Gracias.