Estados Unidos envía 4 mil marines a Latinoamérica para combatir el narcotráfico. Este despliegue incluye un submarino y varios barcos de guerra.
Fuentes del Pentágono aseguran que la misión tiene un enfoque disuasorio. No obstante, algunos cuestionan la preparación de los marines para esta tarea.
El secretario de Defensa, PeteHegseth, menciona que el ejército tiene la responsabilidad de defender la patria, lo que incluye sellar fronteras y combatir el tráfico de drogas.
En México, la presidenta ClaudiaSheinbaum se opone al “intervencionismo” y defiende la autodeterminación de los pueblos. Reitera que el único que manda en México es el pueblo.
Sheinbaum se pronunció desde Chetumal, donde confirmó que hay coordinación con Estados Unidos. Sin embargo, destacó que no se aceptará ninguna forma de intervención militar.
Donald Trump, por su parte, afirmó que “México hace lo que le decimos”. La tensión entre ambos países crece a medida que se intensifican las medidas contra el narcotráfico.
El presidente Donald Trump ha intensificado su respuesta a las protestas en Los Ángeles, amenazando con invocar la Ley de Insurrección. Esta medida extrema revela su falta de comprensión sobre el derecho a la protesta y muestra un enfoque autoritario ante el descontento social.
Trump argumenta que, sin el despliegue de casi 5 mil soldados, la ciudad estaría “en llamas”. Esta afirmación no solo es alarmista, sino que también ignora las causas profundas de las manifestaciones. Las protestas, que inicialmente fueron pacíficas, se desencadenaron por las redadas del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) contra migrantes indocumentados.
El presidente justificó el uso de la Guardia Nacional y marines, alegando que era necesario “detener” a los manifestantes. Sin embargo, este enfoque militarizado solo exacerba la tensión en la ciudad. La Ley de Insurrección, que Trump parece estar dispuesto a utilizar, otorga al presidente poderes extraordinarios para reprimir disturbios. Esta medida ha sido criticada por muchos como un ataque a la democracia.
Trump recientemente se comunicó con el gobernador de California, Gavin Newsom, instándolo a manejar mejor la situación. Esta interacción refleja la tensión entre ambos líderes. Newsom ha criticado públicamente las políticas de Trump, lo que resalta la falta de cooperación en momentos de crisis.
La situación en Los Ángeles ha escalado durante cinco días consecutivos de protestas, que han pasado de ser pacíficas a violentas. La respuesta del presidente, en lugar de buscar un diálogo, ha sido invocar la violencia y la represión.
La decisión de desplegar tropas sin el consentimiento del gobernador es sin precedentes. Muchos líderes locales y defensores de derechos civiles consideran que Trump está agravando la situación en lugar de buscar soluciones pacíficas. La historia recordará este episodio como un intento fallido de un presidente por controlar a su propia población a través del miedo y la fuerza.
La administración de Trump, en lugar de buscar la paz, elige el camino del enfrentamiento, lo que pone en riesgo la estabilidad social y el respeto a los derechos humanos en Estados Unidos.
El gobierno de Estados Unidos ordenó el despliegue de 500 infantes de marina en Los Ángeles para reforzar la seguridad. Esta medida responde a los disturbios por las redadas migratorias que han persistido durante cuatro días.
Los efectivos provendrán de la base Camp Pendleton, ubicada al sur de la ciudad. El objetivo del operativo es proteger a los agentes federales y edificios gubernamentales ante un “aumento de amenazas”. Este anuncio se produjo pocas horas después de que el presidente Donald Trump defendiera el uso de tropas en respuesta a la crisis migratoria.
La Guardia Nacional, compuesta por 2,000 efectivos, ya patrulla las calles de Los Ángeles. Por otro lado, organizaciones civiles y el gobernador de California, Gavin Newsom, critican la “militarización” de la situación. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, justificó el despliegue en medios nacionales, señalando la necesidad de garantizar la seguridad.
Hasta el momento, más de 100 personas han sido detenidas en Los Ángeles y San Francisco debido a las protestas. La situación sigue siendo tensa, y las autoridades se preparan para posibles nuevas manifestaciones en los próximos.
El gobierno de Estados Unidos confirmó el despliegue del Cuerpo de Marines en la frontera con México para apoyar a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés). La Casa Blanca informó que esta acción forma parte de las medidas para reforzar la seguridad fronteriza en su territorio, especialmente tras el inicio de deportaciones masivas de migrantes.
A través de un mensaje en su cuenta oficial de X, la Casa Blanca compartió un video del despliegue militar en la frontera sur, acompañado del mensaje: “Promesa hecha –> ¡Promesa CUMPLIDA!”, destacando el cumplimiento de los compromisos asumidos por el presidente Donald Trump.
🚨 #Alerta | 📹 #Vídeo | Marines de los Estados Unidos se despliegan en la frontera sur con México, esto luego de las nuevas políticas migratorias de Donald Trump. pic.twitter.com/i2KdJx1e4G
Según el comunicado, los marines tienen como misión principal “proteger a Estados Unidos”.
El pasado miércoles, Trump ordenó intensificar la presencia militar en la frontera. Como resultado, miles de soldados en activo recibieron instrucciones para movilizarse hacia esa región. De acuerdo con reportes citados por CNN, se estima que el primer grupo desplegado incluye alrededor de 1,500 efectivos.