La Máquina dominó largos pasajes del partido, pero su falta de contundencia y dos goles en momentos clave la condenaron a iniciar el torneo con derrota en el Nou Camp.
Cruz Azul arrancó el Clausura 2026 con el pie izquierdo tras perder 2-1 frente a León, en un partido en el que tuvo mayor posesión y control territorial, pero volvió a exhibir uno de sus problemas recurrentes: la incapacidad para reflejar su dominio en el marcador.
Durante el primer tiempo, la Máquina manejó el balón y presionó alto, aunque sin generar opciones claras de gol. Esa falta de profundidad fue castigada justo antes del descanso, cuando Ismael Díaz marcó al minuto 47 y puso en ventaja a León en la primera jugada realmente clara del encuentro.
El golpe se acentuó apenas iniciado el segundo tiempo. Al minuto 50, Colula, en su partido de debut con los esmeraldas, firmó un golazo que dejó a Cruz Azul contra las cuerdas y obligó al equipo celeste a remar contracorriente durante todo el complemento.
Aunque los celestes insistieron hasta el final, el descuento llegó demasiado tarde. Agustín Palavecino marcó al minuto 90 en su presentación con Cruz Azul, pero el impulso no alcanzó. En la última jugada, el gol del empate fue anulado por un fuera de lugar milimétrico de Gonzalo Piovi, sellando una derrota que dejó frustración en el banquillo y en la afición.
Así, Cruz Azul inicia el torneo con una caída que reabre cuestionamientos sobre su eficacia ofensiva y su capacidad para resolver partidos que, en el trámite, parecen controlados, pero que terminan escapándose en el marcador.

















