Aunque el peso y la Bolsa Mexicana de Valores experimentaron caídas al final del mes, lograron cerrar enero con resultados positivos.
La jornada del pasado viernes mostró un panorama mixto para el peso mexicano y la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). La sorpresa llegó con la nominación de Kevin Warsh, exgobernador de la Reserva Federal de Estados Unidos, para liderar el banco central estadounidense. Esta noticia generó incertidumbre entre los inversionistas, lo que impactó negativamente en los mercados.
El tipo de cambio se estableció en 17.42 pesos por dólar, lo que representa una pérdida de 18 centavos en el día, equivalente a una caída del 1.08 por ciento. A pesar de este retroceso, el peso acumuló una apreciación sólida de 58 centavos durante enero, marcando su mejor desempeño mensual desde junio de 2025.
Por su parte, el IPC de la BMV cayó 2.72 por ciento, cerrando en 67 mil 598.95 puntos. Este descenso se produjo tras alcanzar un máximo histórico cercano a 70 mil 500 puntos en días anteriores. Aún así, durante el mes, el índice acumula una ganancia del 5.1 por ciento, su mayor aumento desde septiembre de 2025.
La incertidumbre también se debe a las tensiones con Estados Unidos sobre la imposición de aranceles al petróleo. México ha sido el principal proveedor de petróleo a Cuba, lo que complica la situación. La presidenta Claudia Sheinbaum busca una solución diplomática para abordar estas preocupaciones.
A pesar de las caídas en los últimos días, tanto el peso como la bolsa de valores mostraron fortaleza y resultados positivos en enero. Los análisis sobre el impacto de los recientes cambios en la política económica seguirán siendo clave para los inversionistas en las próximas semanas.


