El fallo limita el uso de poderes de emergencia para imponer impuestos y abre la puerta a reembolsos millonarios con impacto global.
La Corte Suprema de Estados Unidos asestó un golpe histórico a la política comercial de Donald Trump, al invalidar los aranceles globales que el mandatario impuso invocando una ley de emergencia nacional, una decisión que tendrá repercusiones económicas internacionales.
El máximo tribunal determinó que el presidente excedió sus atribuciones al recurrir a la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) para imponer impuestos a casi todos los socios comerciales de Estados Unidos sin la aprobación del Congreso, órgano al que la Constitución otorga esa facultad.
Los aranceles fueron una pieza central de la guerra comercial impulsada por Trump durante su segundo mandato, generando tensiones diplomáticas, volatilidad en los mercados financieros y creciente incertidumbre económica a nivel mundial. El propio mandatario defendió estas medidas como indispensables para la “seguridad económica” del país, al acusar a otras naciones de aprovecharse de Estados Unidos.

De acuerdo con estimaciones del Penn-Wharton Budget Model, los gravámenes sustentados en la IEEPA habrían generado más de 175 mil millones de dólares, recursos que ahora podrían tener que ser reembolsados tras la sentencia del tribunal. El gobierno de Trump no ha transparentado cifras oficiales de recaudación desde diciembre pasado.
Si bien algunos aranceles continúan vigentes bajo otras leyes —que representan cerca de un tercio de los ingresos totales—, el fallo acota severamente la capacidad presidencial para usar decretos de emergencia como herramienta fiscal y comercial.
La resolución también marca un precedente clave sobre los límites del poder ejecutivo, en un contexto donde Trump ha ampliado de forma agresiva su autoridad en temas como inmigración, despliegues militares y política exterior, especialmente frente a países como China, uno de los principales objetivos de su estrategia arancelaria.
