Autoridades sanitarias de Gaza alertan sobre un aumento alarmante de nacimientos prematuros, bajo peso y malformaciones congénitas, una situación que atribuyen al bloqueo israelí, la guerra y la crisis humanitaria persistente en el enclave palestino.
Las autoridades de salud de la franja de Gaza denunciaron un incremento significativo en el número de bebés que nacen antes de tiempo, con bajo peso o con deformidades congénitas, como consecuencia directa de la guerra y del bloqueo impuesto por Israel. Tan solo el año pasado se reportaron 4 mil nacimientos prematuros, 4 mil 900 con bajo peso y 315 casos de malformaciones, entre ellas afecciones en el corazón, la vejiga y otros órganos.
Zaher al-Wahidi, director del departamento de información del enclave, informó que durante ese mismo periodo se registraron 616 muertes intrauterinas y al menos 5 mil abortos, además de 450 fallecimientos de recién nacidos en la primera semana de vida, principalmente por enfermedades asociadas a las precarias condiciones sanitarias. El funcionario explicó que la inhalación de residuos explosivos, la desnutrición, la hambruna y la falta de higiene han sido factores determinantes en esta crisis.
Organizaciones humanitarias advirtieron que la situación sigue siendo crítica incluso tras el alto el fuego. Oxfam Internacional estimó que la reconstrucción de Gaza requerirá al menos 800 millones de dólares, mientras que Save the Children alertó que las tiendas de campaña no son suficientes para proteger a las familias desplazadas, especialmente a los menores, durante el invierno. En este contexto, el Ministerio de Salud de Gaza reportó que el conflicto ha dejado más de 71 mil muertos y 171 mil heridos desde octubre de 2023.















