La Presidenta afirmó que recordar los errores del pasado es indispensable para contrastar proyectos de nación y entender el origen de la violencia que aún enfrenta el país.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dejó en claro que, pese a la molestia de la oposición, seguirá señalando las secuelas que dejaron los gobiernos neoliberales en México, en particular durante la administración de Felipe Calderón, a la que responsabilizó de detonar una etapa de violencia cuyas consecuencias aún persisten.
Durante la Mañanera del Pueblo, Sheinbaum defendió la necesidad de comparar los gobiernos del periodo neoliberal con los de la Cuarta Transformación, al considerar que se trata de dos proyectos de nación opuestos. En ese contexto, subrayó que el caso de Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública hoy preso en Estados Unidos por vínculos con el narcotráfico, no puede ni debe olvidarse.
“Hay que seguir hablando de García Luna, les molesta, pero es indispensable recordarlo. Calderón hizo de la supuesta lucha contra el narcotráfico el eje de su gobierno y años después detienen a su secretario de Seguridad por nexos con el crimen organizado”, expresó. La mandataria recordó además que el exfuncionario fue premiado en su momento por autoridades estadounidenses, lo que evidenció la contradicción de aquella estrategia.
Sheinbaum sostuvo que gran parte de la violencia actual tiene su origen en el calderonismo, al calificar esa política como una irresponsabilidad histórica. Aseguró que los gobiernos de la 4T han asumido la tarea de atender ese daño, y adelantó que los resultados se reflejarán en las cifras oficiales de seguridad.
La Presidenta enfatizó que la historia no se puede borrar, por lo que también deben recordarse los sexenios de Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo y Vicente Fox, así como episodios como el desafuero, al considerar que todos dejaron una huella negativa en el país.
Finalmente, Sheinbaum se dijo orgullosa de los avances logrados en siete años de gobiernos de la transformación, al destacar que 13.5 millones de personas salieron de la pobreza y que, de acuerdo con el Banco Mundial, México registró uno de los mayores crecimientos de la clase media en años recientes. “Queremos bienestar, desarrollo y que no haya pobreza; por eso es necesario nombrar el pasado y contrastarlo con el presente”, concluyó.
















