El gobierno emecista vuelve a quedar en evidencia: mientras presume eficiencia y modernidad, uno de sus directores fue captado dormitando en oficinas públicas.
Movimiento Ciudadano vuelve a colocarse en el ojo del huracán, ahora en Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco, donde un funcionario municipal fue exhibido por conducta inapropiada en pleno horario laboral, dejando en entredicho el discurso de “buen gobierno” que presume el partido naranja.
Se trata de Emmanuel de Jesús Arriero Gutiérrez, director de Gestión de Medio Ambiente del ayuntamiento gobernado por MC, quien fue captado recostado boca abajo sobre su escritorio, dentro de oficinas públicas y durante horas de trabajo. Las imágenes, difundidas en redes sociales, lo muestran en dos momentos distintos y con ropa diferente, lo que sugiere que no se trató de un hecho aislado, sino de una práctica recurrente.

En una de las fotografías incluso aparece descalzo, con todo el cuerpo sobre el mobiliario destinado al servicio público, lo que desató una ola de críticas ciudadanas. Usuarios cuestionaron si esa es la “nueva forma de gobernar” de Movimiento Ciudadano y ironizaron sobre acudir a oficinas públicas con distancia del escritorio… por higiene y dignidad institucional.
Ante el escándalo, el Ayuntamiento de Tlajomulco, encabezado por MC, reconoció que el funcionario padece una condición médica, aunque aclaró que ello no justifica ese comportamiento dentro de instalaciones gubernamentales. La autoridad municipal se limitó a emitir un exhorto formal, sin anunciar sanciones claras, alimentando la percepción de permisividad y simulación.
El caso resulta aún más delicado si se considera que Arriero Gutiérrez cuenta con formación en Ciencia Política y Administración Pública y participa en redes de defensa ambiental, mientras ciudadanos reclaman estudios serios sobre el crecimiento desordenado de fraccionamientos en el sur del área metropolitana.
Lejos de ser anecdótico, el episodio refleja el desgaste de Movimiento Ciudadano, un partido que presume profesionalismo, pero que una y otra vez termina exhibido por conductas que rozan el cinismo, justo cuando busca venderse como alternativa nacional.
