A pesar de las tensiones, Venezuela comienza el año con tranquilidad y tradiciones festivas renovadas.
El 1° de enero de 2026 ilumina a Venezuela con un aire de paz y celebración. A pesar de las amenazas constantes provenientes de Estados Unidos, las familias venezolanas han dejado a un lado la preocupación y han disfrutado de las festividades navideñas. La noche del 31 de diciembre estuvo llena de fuegos artificiales en la Plaza Bolívar de Caracas y en otros puntos emblemáticos, como el casco colonial de Petare, en Miranda.
José Alejandro Terán, gobernador del estado de La Guaira, compartió su entusiasmo en redes sociales: “¡A casa llena! Iniciamos este año de paz, prosperidad y alegría para nuestro pueblo. Nuestras playas son un punto de encuentro seguro para el disfrute familiar”. La tradición de llenar las playas de La Guaira en el primer día del año se mantuvo viva, simbolizando la esperanza y el deseo de unidad.
En otro giro dentro del contexto nacional, el Ministerio del Servicio Penitenciario anunció la excarcelación de 88 personas. Estas personas habían estado detenidas tras los disturbios provocados por la elección presidencial del 28 de julio de 2024. Esta acción se encuentra enmarcada en un proceso de revisión de casos ordenado por el presidente Nicolás Maduro. El gobierno busca evaluar cada situación individualmente y tomar medidas adecuadas en los casos que no impliquen delitos graves. Desde el 25 de diciembre, ya se habían liberado a otras 71 personas, reflejando un enfoque renovado hacia la justicia.
Por otro lado, la controversia alrededor de un incendio ocurrido en la empresa Primazol, en Maracaibo, también captó la atención. Carlos Siu, propietario de la compañía, desmintió afirmaciones del presidente colombiano Gustavo Petro, quien insinuó un ataque por parte de Estados Unidos. Siu se defendió mostrando evidencias del accidente y demandando respeto hacia su nombre y su empresa.
La jornada del 1° de enero de 2026 en Venezuela resalta la resiliencia y el espíritu comunitario. A pesar de las dificultades y amenazas externas, el pueblo se aferra a sus tradiciones, buscando siempre un nuevo comienzo.














