El presidente de Estados Unidos justifica su plan por “seguridad nacional”, mientras Europa reacciona con presión diplomática y envío de tropas a la isla ártica.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a tensar el escenario internacional al advertir que podría imponer aranceles a los países que no respalden su plan para controlar Groenlandia, territorio semiautónomo de Dinamarca y aliado estratégico dentro de la OTAN. El mandatario aseguró que la isla es clave para la seguridad nacional estadounidense, por lo que no descartó utilizar la política comercial como herramienta de presión.
Durante una mesa redonda sobre salud en la Casa Blanca, Trump afirmó que ha recurrido anteriormente a los aranceles para obligar a otras naciones a cooperar en temas estratégicos, como la reducción de precios de medicamentos en su país, y señaló que la misma lógica podría aplicarse en el caso de Groenlandia. “La necesitamos para la seguridad nacional”, insistió.
Desde hace meses, Trump ha reiterado que Estados Unidos debe controlar Groenlandia, y recientemente calificó como “inaceptable” cualquier escenario en el que la isla ártica no quede bajo influencia estadounidense. Esta es la primera vez que plantea sanciones comerciales directas contra países que se opongan a esa intención.
La postura del mandatario ha generado indignación en Europa, donde varios gobiernos temen que la presión de Washington fracture los lazos transatlánticos. Como respuesta a la escalada retórica, algunos países europeos han comenzado a enviar tropas a Groenlandia, una región estratégica por su ubicación, recursos naturales y rutas del Ártico.
Esta semana, representantes de Dinamarca y de Groenlandia viajaron a Washington para reunirse con el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio. Sin embargo, los encuentros concluyeron sin acuerdos concretos, lo que incrementó la incertidumbre diplomática.
El amago de Trump de usar aranceles como instrumento geopolítico reaviva el debate sobre el impacto de estas medidas en la economía global y en la estabilidad de alianzas históricas, en un contexto de creciente disputa por el control estratégico del Ártico.
Estados Unidos admite que el envío de alimentos vía la Iglesia católica busca debilitar al gobierno cubano y acelerar un cambio de régimen.
El gobierno de Estados Unidos abrió un nuevo frente de presión contra Cuba al reconocer que su reciente iniciativa de asistencia humanitaria, canalizada a través de la Iglesia católica, forma parte de una estrategia para debilitar al gobierno cubano y forzar su salida del poder.
Esta semana, el Departamento de Estado anunció el envío de arroz, frijol, pasta y otros alimentos a la isla, supuestamente para atender a las víctimas del huracán Melissa, que impactó Cuba hace más de dos meses. Sin embargo, funcionarios estadounidenses dejaron claro que el objetivo va más allá del apoyo humanitario.
“El compromiso de Estados Unidos es con el pueblo cubano, no con su gobierno”, afirmó Jeremy Lewin, funcionario del Departamento de Estado encargado de asistencia humanitaria, quien sostuvo que La Habana debe decidir entre permitir la ayuda directa o interferir con los envíos, asumiendo el costo político ante su población.
Lewin confirmó que esta acción se enmarca en la estrategia del secretario de Estado Marco Rubio y del presidente Donald Trump, quien a inicios de mes declaró que el gobierno cubano estaba “listo para caer”. “Lo correcto que debería hacer el régimen es irse para que el pueblo cubano sea libre”, insistió el funcionario.
Cuestionado sobre el retraso en la entrega de la ayuda, así como su coincidencia temporal con la intervención de Estados Unidos en Venezuela, Lewin argumentó que los tiempos dependieron de los permisos gestionados por la Iglesia. No obstante, reiteró que el mensaje es claro: Washington no tolerará gobiernos que desafíen su política hemisférica.
Analistas críticos señalaron que esta postura evidencia una doble moral, pues mientras Estados Unidos presiona para que países como Venezuela suspendan apoyos a Cuba, utiliza la ayuda alimentaria como instrumento político. Columnistas recordaron que Venezuela, México, Colombia y Panamá ya habían enviado petróleo y ayuda humanitaria a la isla desde diciembre, mientras Washington demoraba su asistencia.
México goza de estabilidad diplomática y cuenta con un avanzado pasaporte electrónico, el pasaporte mexicano se consolida como uno de los más influyentes a nivel mundial en el puesto 21 global, otorgando acceso a 158 destinos sin visa previa.
Con acceso a 158 destinossin necesidad de una visa previa, el pasaporte mexicano refleja la estabilidad diplomática del país y una sólida red de acuerdos bilaterales en un entorno global de movilidad cada vez más digitalizado.
La evolución del pasaporte en México es el reflejo de su propia historia política. Aunque sus raíces se remontan a las cartas credenciales de la década de 1850, su institucionalización moderna se consolidó tras la Constitución de 1917.
El documento evolucionó con el Programa Bracero que fue un conjunto de acuerdos diplomáticos entre México y Estados Unidos, inició el 4 de agosto de 1942 y finalizó el 31 de diciembre de 1964, que permitió la migración temporal de trabajadores mexicanos para cubrir escasez de mano de obra en la agricultura y ferrocarriles estadounidenses, principalmente durante la Segunda Guerra Mundial.
En 1998 se introdujeron las versiones biométricas, culminando en 2021 con el lanzamiento del pasaporte electrónico, cumpliendo con los estándares de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).
En poco más de una década, México pasó de ocupar el lugar 25 en 2014 con 120 destinos, al lugar 21 actual con 158 destinos, impulsado por acuerdos con la Unión Europea y potencias asiáticas.
Por su parte, una visa es un permiso oficial emitido por un país extranjero que autoriza a un ciudadano de otro país a ingresar, permanecer temporalmente o transitar por su territorio. Funciona como una autorización condicional que se otorga después de evaluar factores como el propósito del viaje(turismo, trabajo, estudios, etc.), duración de la estancia y el riesgo migratorio percibido.
Las visas se clasifican en varios tipos: Visa de turista o visitante es para viajes recreativos o de negocios cortos. Visa de trabajo o estudio Para empleos temporales o educación. Visa de tránsito se usa para pasar por un país sin quedarse. Visa electrónica (eVisa): se tramita online, más rápida que una visa tradicional en India, Australia, Vietnam. Visa a la llegada (Visa on Arrival): Otorgada en el puerto de entrada, disponible en 47 países como Egipto, Indonesia y Turquía para ciudadanos mexicanos. Autorización electrónica de viaje (eTA), similar a una visa, pero más sencilla, requerida por Canadá si se viaja por aire y se cuenta con visa válida de Estados Unidos o visa canadiense válida. Reino Unido exige eTA desde 2025.
Tener una visa no garantiza la entrada, las autoridades fronterizas pueden denegar el acceso incluso con visa válida. Históricamente, el concepto de visa se remonta al siglo XIV en Europa, pero se estandarizó en el siglo XX con tratados internacionales como la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares de 1963. Las visas reflejan políticas migratorias, reciprocidad diplomática y consideraciones de seguridad, como las implementadas post 9/11 de 2001 o durante la pandemia de 2020.
Existen casos especiales en los países con acuerdos de reciprocidad que permiten el ingreso a diversos países, incluyendo México, si se tiene una visa válida de Estados Unidos, Canadá, Japón, Reino Unido o algún país miembro del Espacio de Schengen, un ciudadano extranjero puede ingresar a México sin visa adicional
Estos son algunos de los países donde los ciudadanos mexicanos no requieren de un visado para ingresar:
Región
Países
Estancia
América Latina
Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú
90 a 180 días; libre movilidad en Alianza del Pacífico.
Europa
España, Francia, Alemania, Italia, Reino Unido
Espacio Schengen (90 días); Reino Unido requiere eTA.
Asia
Japón, Corea del Sur, Singapur
30 a 90 días; Japón es socio estratégico desde 2016.
Medio Oriente
Emiratos Árabes Unidos, Qatar
Hasta 180 días en EAU; facilidades crecientes.
A pesar de la fortaleza del pasaporte mexicano, 69 países aún exigen visa previa a los ciudadanos mexicanos, destacando a Estados Unidos (Visa B1/B2), Canadá (Visa o eTA), China (Mainland China), India (eVisa), Rusia (eVisa), Australia (eTA), Cuba (Tourist Card/eVisa), Nigeria (eVisa) y Camerún (eVisa).
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) destaca que, aunque México no figura en la lista de países que Estados Unidos suspenderá el proceso de visadoinmigrante, advierten que el país no es inmune a las nuevas barreras económicas en el aumento drástico en las tarifas de procesamiento (Integrity Fee) que se ha elevado el costo de la visa de turista (B1/B2) de $3,265 pesos mexicanos ($185 USD) a un estimado de $7,237 pesos mexicanos ($410 USD), lo que representa un golpe directo al turismo y al comercio en ciudades fronterizas como Ciudad Juárez y Tijuana. Las nuevas políticas laborales amenazan con reducir la movilidad y el flujo de remesas en un 13% para finales de este año.
Hacia el final de la década, se espera que la digitalización sea la norma. Entre los cambios próximos destacan: ETIAS, Europa implementará este permiso obligatorio para ciudadanos mexicanos en 2026 con un costo aproximado de $143 pesosmexicanos (7 EUR). La revisión del tratado comercial podría expandir las visas TN para profesionales en áreas de inteligencia artificial y salud.El Gobierno de México busca escalar al puesto 15 global mediante la firma de nuevos acuerdos de reciprocidad, apuntando a recibir 50 millones de turistas anuales para el cierre de la década.
Recomienda a los ciudadanos mexicanos consultar siempre las actualizaciones en el portal oficial de la SRE.gob.mx antes de planear cualquier viaje, debido a la naturaleza cambiante de las políticas migratorias.
Extraditan a Roberto Nájera, “La Gallina”, quien utilizaba la fachada de ganadero para encubrir los envíos de droga que realizaba para el Cártel de Sinaloa
Roberto Nájera Gutierrez, conocido como “La Gallina”, y que utilizaba la fachada de ganadero para encubrir los envíos de droga que realizaba para el Cártel de Sinaloa, fue extraditado este 7 de enero, pues fue llevado del penal “El Amate”, en Chiapas, a una Corte Federal de Georgia en Estados Unidos.
Roberto, también apodado “Kung Fu Panda”, es acusado de trabajar para el Cártel de Sinaloa. Las autoridades estadounidenses le atribuyen, en primera instancia, la coordinación de una red de tráfico de drogas y lavado de dinero en México, Honduras, Ecuador, Colombia, Guatemala y Estados Unidos entre 2013 y 2018.
Su estatus como empresario mexicano se dio en 2016, cuando consiguió el registro mundial de Ganado Brahman, con la identificación 75029 en el Directorio de Miembros de Criadores de la Asociación Estadounidense de Criadores Brahman (ABBA). Una fachada que usaba para encubrir los cargamentos de drogas que transportaba, incluso se refería a ellos como “vacas” y así evitar sospechas.
Fue detenido el 26 de enero de 2017 en Yucatán mientras viajaba en una Toyota tipo Hilux, en donde fueron encontradas armas del uso exclusivo del ejército. Tras su captura, fue llevado al penal de Chiapas, desde donde, según testimonios recogidos por autoridades estadounidenses, ordenaba a sus cómplices y mantenía el negocio.
En 2023, fecha donde terminaba su condena en México, Estados Unidos hizo la petición formal para su extradición, la cual fue concretada este 7 de enero.
Gael García Bernal advierte que frente al dominio de Hollywood el cine latinoamericano y europeo deben unirse para preservar una mirada crítica y ética sobre el mundo.
El actor y cineasta mexicano Gael García Bernal sostuvo que el cine latinoamericano y el europeo comparten una visión crítica que resulta “más necesaria que nunca” ante la polarización social y la hegemonía del cine producido en Estados Unidos. Durante una entrevista, el actor destacó la urgencia de fortalecer el diálogo cinematográfico entre ambos continentes como una forma de contrapeso cultural.
En el marco de un acto de reconocimiento a su trayectoria celebrado en la Ciudad de México, García Bernal enfatizó que frente al dominio del cine en inglés es fundamental construir alianzas basadas en principios éticos compartidos, como la defensa del migrante y del extranjero. Por lo que afirmó que estas coincidencias convierten al cine en una herramienta capaz de cuestionar narrativas únicas y abrir espacios de reflexión social.
El actor de 47 años recibió la medalla de la Orden de las Artes y las Letras, otorgada por el Ministerio de Cultura de Francia, un país que ha sido clave en su carrera desde su proyección internacional con Amores Perros en el Festival de Cannes, hasta su colaboración con cineastas europeos como Michel Gondry. La condecoración también evocó un vínculo personal con Francia, al recordar sus raíces familiares del siglo XIX, una historia que incluso sus hijos conocieron por primera vez durante la ceremonia.
Para García Bernal, este reconocimiento representa algo más profundo que un honor individual, pues simboliza la certeza de no estar solo en la defensa de una sociedad crítica. Además, señaló que cuando películas europeas logran impacto en América Latina, o producciones latinoamericanas encuentran eco en Europa, se abren nuevos parámetros culturales y se amplía el horizonte del cine global.
Actualmente el actor protagoniza Magellan, del cineasta filipino Lav Diaz, y el drama de ciencia ficción Un final diferente, del italiano Piero Messina. Paralelamente continúa impulsando proyectos como Ambulante y Canana Films, iniciativas creadas junto a Diego Luna que promueven el documental como una herramienta de transformación social. Afirmó que este género rompe con el discurso único y contribuye a una comprensión más profunda de la compleja realidad contemporánea.
Desde la independencia, México ha enfrentado invasiones de España, Francia y Estados Unidos. Hoy, el gobierno de Claudia Sheinbaum impulsa una cooperación internacional basada en el respeto a la Constitución, sin permitir intervenciones extranjeras.
Luego de que el mandatario de los Estados Unidos, Donald Trump, reiteró sus intenciones de entrar en territorio mexicano tras el ataque en Caracas y la captura de Nicolás Maduro, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, tuvo una llamada con él para tratar el tema. Esta se llevó a cabo el 12 de enero y alcanzaron un acuerdo para respetar la soberanía de México y, en su lugar, buscar mecanismos de cooperación sin traspasar las fronteras.
Un día después, durante la conferencia de prensa del 13 de enero, la Presidenta cuestionó la postura de diversos medios nacionales y figuras de oposición que promueven la intervención estadounidense en México. Ante ello, hizo un llamado a revisar la historia del país y comprender las consecuencias que las intervenciones extranjeras han dejado:
“Hay que ver la historia de México. Yo digo: la última vez que hubo una intervención de los Estados Unidos en México se llevó la mitad del territorio. La última vez que se paró una intervención de Estados Unidos en México fue en 1914, en plena Revolución Mexicana. La intervención francesa en México no dejó nada más que guerra. México es un país libre, independiente y soberano. Y bastante trabajo le ha costado al pueblo de México garantizar esa independencia y esa soberanía”, enfatizó la presidenta durante la Mañanera del Pueblo.
La historia nos muestra que desde el 27 de septiembre de 1821, cuando la entrada del Ejército Trigarante a la Ciudad de México marcó el fin de la lucha armada y la consumación de la lucha de independencia, el país ha tenido que defender de manera constante su soberanía al convertirse en escenario de distintas intervenciones extranjeras.
México consolida su soberanía ante España
Después de una década de lucha para emanciparse de la Corona Española, México quedó en una situación de vulnerabilidad política, económica y militar, siendo España la primera potencia en poner a prueba la soberanía mexicana al negarse a reconocer oficialmente su independencia.
Durante casi una década persistió la amenaza de España por volver a hacerse del poder de México. El movimiento más grande, y último, realizado por la Corona fue en 1829, cuando, por órdenes del monarca Fernando VII, se inició una expedición militar con el objetivo de recuperar el territorio que un día fue de su reino.
La defensa estuvo a cargo del General Antonio López de Santa Anna, quien junto a Manuel Mier y Terán, bajo órdenes del presidente Vicente Guerrero, llevó una respuesta de fuerzas mexicanas a Veracruz y Tamaulipas, donde habían posado los españoles.
La batalla decisiva tuvo lugar el 11 de septiembre de aquel año en el Fortín de la Barra, en Tampico, que había sido tomado. Después del ataque, las fuerzas españolas diezmadas por la batalla, el clima, enfermedades y falta de apoyo local, pese a no perder el fuerte, dimitieron y se comprometieron a no volver a tomar las armas contra México.
Un episodio que demostró que el país podía defender su joven soberanía y que llevó a España a reconocer a México como nación libre en 1936.
La pérdida de Texas
Ante la situación de vulnerabilidad que tenía Texas, debido su lejanía del centro y la falta de población, México permitió la entrada de colonos estadounidenses, bajo la condición de que juraran lealtad y respetaran las leyes mexicanas. Sin embargo, mantuvieron prácticas fuera de la normativa de México, como la esclavitud.
En 1835, después de evidentes fracturas culturales e intentos de compra, el presidente Antonio López de Santa Anna impuso un régimen centralista y eliminó la Constitución de 1824. Ante esto, los colonos texanos apoyados por fuerzas de Estados Unidos se levantaron en armas, no sólo para restaurar el federalismo, sino para separarse de México.
Santa Anna entonces marchó con intención de aplacar el intento de independencia y, tras la victoria de El Álamo, fue tomado como prisionero por las fuerzas del general Samuel Houston, quien atacando de noche, tomó por sorpresa a las fuerzas mexicanas.
El mandatario mexicano fue llevado a Washington, en donde como prisionero firmó los Tratados de Velasco, que estipulaba la retirada de las fuerzas mexicanas, el cese de hostilidades e impulsaba el reconocimiento de la independencia de Texas.
Aunque México no lo ratificó, años más tarde Texas terminaría anexándose a Estados Unidos, hecho que detonaría una guerra entre ambos países.
La guerra de los pasteles
En medio de una grave crisis económica, México buscó abrir su mercado a países extranjeros, por lo que en 1835, tras negarse a firmar un tratado comercial desfavorable con Francia, el barón Antoine Deffaudis comenzó una campaña para presionar a México.
Los reclamos de ciudadanos franceses se hicieron notar, entre quienes destacó un pastelero que acusaba de saqueos a su negocio durante los conflictos armados del país, motivo por el que exigía una indemnización desproporcionada, hecho que la prensa tomó para dar nombre al conflicto.
En 1838, ante la negativa mexicana de cerrar el pacto comercial, Francia bloqueó los puertos mexicanos y, luego de ocho meses en los que México no pudo deshacer el bloqueo, bombardeó el fuerte de San Juan Ulúa. Después de esto, el presidente mexicano, Antonio Bustamante, declaró formalmente la guerra.
Fue el gobierno de Gran Bretaña, quien afectado por el bloqueo impuesto arbitrariamente a México, en 1839 llegó a Veracruz para fungir de mediador, lo que terminó en la firma del Tratado de Paz en el que México aceptó pagar las indemnizaciones y brindar un acuerdo comercial diferente al ofrecido.
Este suceso puso en evidencia una vulnerabilidad militar, agravó la ya frágil situación financiera de nuestra nación y la llevó a buscar préstamos extranjeros.
La invasión de Estados Unidos
Con las rencillas entre México y Estados Unidos que dejó el levantamiento de Texas, cuando en 1845 este se anexó al país vecino, nuestra nación decidió romper relaciones. Posteriormente, EUA buscó más territorio e ingresó más allá del río Nueces, que México reconocía como su límite.
Tras la disputa de la zona, el 25 de abril de 1846, Estados Unidos declaró la guerra a México alegando una respuesta defensiva. La batalla se prolongó por dos años y no se detuvo en el norte de nuestro territorio, pues las fuerzas estadounidenses llegaron al centro del país e impusieron un bloqueo marítimo en el Golfo.
Con una crisis política que lo llevó a tener seis presidentes en el proceso y con una fuerza militar menor, en septiembre de 1847se perdió la Ciudad de México ante Estados Unidos y nuestro país se vio obligado a firmar el Tratado de Guadalupe Hidalgo, con el que las tropas extranjeras se retiraron.
Con ello, México perdió 2.4 millones de kilómetros cuadrados, aproximadamente el 55% de su territorio, dejando una crisis política en medio de un ambiente precario producto de la guerra.
La intervención francesa
En 1861 México salía de la Guerra de Reforma, situación que dejó al país económicamente devastado, por lo que el presidente Benito Juárez suspendió el pago de la deuda externa, lo que llevó a Francia, España e Inglaterra a presionar a México enviando sus tropas.
Después de negociaciones España e Inglaterra se retiraron, pero Francia, bajo el yugo de Napoleón III, decidió continuar con la intervención y buscar la instauración de una monarquía en México para expandir su poder.
Aunque el ejército francés fue derrotado inesperadamente el 5 de mayo de 1862 por Ignacio Zaragoza, en 1863 logró hacerse de Puebla y ocupar la Ciudad de México, obligando a Juárez a escapar al norte, pero manteniendo parte de la República.
Con el apoyo de conservadores mexicanos, el archiduque austriaco, Maximiliano de Habsburgo, fue proclamado emperador de México y se instauró en Chapultepec, un personaje que, aunque buscó impulsar reformas liberales, dependía del ejército francés y carecía de legitimidad popular.
En 1865, con el apoyo de Estados Unidos, México logró avanzar contra los franceses, que ya no contaban con el respaldo de Napoleón, pues mantenía una guerra en Europa. Maximiliano fue capturado en Querétaro y fusilado en 1867, terminando así con el imperio francés impuesto y restaurando la totalidad de la República.
Este suceso confirmó a México como soberano ante una de las potencias más poderosas de la época, pero al mismo tiempo sirvió para reforzar la Doctrina Monroe de Estados Unidos.
La ocupación del puerto de Veracruz
El 21 de abril de 1914, en plena Revolución Mexicana, Estados Unidos, al mando del presidente Woodrow Wilson, ocupó el puerto de Veracruz evitando la llegada del buque alemán “Ypiranga”, el cual transportaba armamento para Victoriano Huerta. Este hecho desató enfrentamientos con civiles y cadetes mexicanos, pero no escaló a una defensa formal.
En noviembre de aquel año, tras la caída de Huerta y gracias a la mediación internacional, se evitó un enfrentamiento mayor y las fuerzas estadounidenses se retiraron, mostrando desde entonces que Estados Unidos tiene interés en influir en la política mexicana.
La expedición punitiva
El 9 de marzo de 1916, una fuerza mexicana de 500 hombres al mando de Pancho Villa cruzó la frontera y atacó la villa de Columbus en Nuevo México, librando una batalla de más de seis horas que dejó al lugar en ruinas. Este evento es considerado como la única ocasión en la que un grupo armado latinoamericano atacó directamente territorio de Estados Unidos en el siglo XX.
El ataque provocó la indignación del gobierno del presidente Woodrow Wilson, quien ordenó una expedición militar para capturar al revolucionario sin contar con la autorización del gobierno mexicano. Durante casi un año, cerca de 10 mil soldados estadounidenses recorrieron el norte de México sin lograr su objetivo.
Pese a las protestas de Venustiano Carranza, en aquel momento presidente de México, no hubo una guerra formal entre ambos países. Finalmente, en febrero de 1917, debido a la presión de la diplomacia y la opinión pública mexicanas, así como por la inminente participación de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial, las tropas estadounidenses se retiraron.
Este capítulo evidenció los límites del poder militar estadounidense, que fracasó en su intento de capturar a Villa y fortaleció el nacionalismo mexicano. Asimismo, demostró la capacidad del Estado mexicano para defender su propia soberanía por la vía diplomática y evitar un conflicto armado de mayores dimensiones.
El México soberano de hoy
Las intervenciones extranjeras han dejado huella en la historia de México, que van desde pérdidas territoriales y hasta el fortalecimiento del nacionalismo. Hoy, estos episodios forman parte del discurso para defender el respeto a las fronteras y la autodeterminación de los pueblos.
Actualmente, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, sostiene que la soberanía mexicana es irrenunciable y ha reiterado que, ante las declaraciones provenientes de Estados Unidos en materia de seguridad, México busca hacer valer su independencia.
Por ello, la postura de personajes y medios del país que promueven la intromisión de los Estados Unidos evidencia una falta de memoria histórica. México ha sufrido graves consecuencias por intereses extranjeros, pero, pese a las adversidades, ha logrado mantenerse en pie. En este contexto, el gobierno apuesta por una cooperación internacional basada en el respeto a la Constitución y la Carta de la Naciones Unidas.
“El pueblo de México, bajo ninguna circunstancia, aceptará intervenciones, intromisiones o cualquier otro acto desde el extranjero, que sea lesivo de la integridad, independencia y soberanía de la Nación, tales como golpes de Estado, injerencias en elecciones o la violación del territorio mexicano, sea ésta por tierra, agua, mar o espacio aéreo”. – Artículo 40 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Murales:
Paris, C. (1829-1835). Acción militar en Pueblo Viejo (Batalla de Tampico, 11-9-1829).
Vernet, H. (1841). Toma del fuerte de San Juan de Ulúa.
Flores, G. (1970). La intervención norteamericana.
Siqueiros, D. (1957-1966). Del porfirismo a la revolución.
O’Gorman, J. (1960-1961). Retablo de la independencia.
La presidenta encargada aseguró que la llamada se dio en un clima de respeto mutuo, mientras Caracas impulsa excarcelaciones y mantiene la exigencia por la liberación de Nicolás Maduro.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó que sostuvo una “larga, productiva y cortés conversación telefónica” con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un contexto marcado por la tensión política y diplomática entre ambos países. Minutos antes, el propio mandatario estadounidense había hecho pública la llamada, calificando a Rodríguez como “una persona estupenda”.
A través de redes sociales, Rodríguez señaló que el diálogo se desarrolló “en un marco de respeto mutuo” y que se abordaron asuntos pendientes en la relación bilateral, sin ofrecer mayores detalles. La comunicación ocurrió a 11 días del secuestro del presidente Nicolás Maduro y de Cilia Flores, acción atribuida por el gobierno venezolano a una orden directa de Trump y ejecutada por fuerzas militares estadounidenses, con un saldo de más de un centenar de muertos y heridos.
Rodríguez asumió como presidenta encargada el 5 de enero y ha reiterado que Maduro sigue siendo el presidente legítimo, al que calificó como un “presidente rehén”. Desde entonces, ambos gobiernos han sostenido contactos sobre la posible reanudación de la venta de petróleo venezolano, bloqueada por la Casa Blanca, aunque con posturas opuestas sobre el control de las transacciones.
En paralelo, la mandataria informó que el gobierno bolivariano ha ejecutado 406 excarcelaciones de personas vinculadas a delitos relacionados con el orden constitucional, la violencia y el odio, como parte de un proceso que sigue abierto y es supervisado por el ministro del Interior, Diosdado Cabello. Aclaró que están excluidos delitos graves como homicidio y narcotráfico.
Rodríguez afirmó que estas acciones buscan abrir un nuevo momento político, basado en el entendimiento desde la diversidad, aunque advirtió que no se permitirán mensajes de odio ni actos de violencia. Mientras tanto, continúan las movilizaciones nacionales para exigir la liberación de Nicolás Maduro y Cilia Flores.
Crecen los llamados internacionales a boicotear el torneo en Estados Unidos por políticas migratorias y señalamientos de violaciones a derechos humanos. Aficionados ya cancelan viajes y exigen a la FIFA actuar, mientras la protesta se expande en redes y plataformas globales.
Los llamados para boicotear la Copa Mundial de la FIFA 2026 comienzan a tomar fuerza en Estados Unidos, impulsado por aficionados, activistas y organizaciones internacionales que expresan temores por la seguridad, así como rechazo a las políticas migratorias y de derechos humanos del gobierno de Donald Trump. La inconformidad ya impacta en la cancelación de boletos, viajes y reservaciones de hotel, lo que ha detonado reuniones entre autoridades deportivas y asociaciones nacionales ante el deterioro de la percepción del torneo.
Desde finales del año pasado, seguidores internacionales publicaron el sitio BoycottUSA2026.org, una plataforma que denuncia deportaciones y revocaciones de visas a visitantes de países como Australia, México, Reino Unido y otras naciones europeas. De acuerdo con integrantes del colectivo, el endurecimiento de las acciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) ha vulnerado libertades civiles de viajeros y residentes legales, por lo que exigen a la FIFA priorizar la protección de aficionados y jugadores rumbo al Mundial que organiza Estados Unidos, México y Canadá.
Las redes sociales se han convertido en el principal motor de la campaña #BoycottFIFAWorldCup, donde usuarios coordinan acciones a través de hilos en X y videos en TikTok para exhibir, lo que consideran, una contradicción entre los valores del futbol y las decisiones del actual gobierno estadounidense.
El movimiento también cuestiona la postura de neutralidad de la FIFA frente a conflictos geopolíticos, pero activistas recuerdan que el organismo actuó con rapidez en 2022 para expulsar a Rusia del futbol internacional por la guerra en Ucrania, mientras hoy evita pronunciarse sobre redadas antimigrantes, la ofensiva en Venezuela y la situación en Gaza.
La presión escala en plataformas de organización social como Action Network, donde más de 3 mil 240 personas respaldan una petición para que la FIFA y el Comité Olímpico Internacional impidan a Estados Unidos e Israel organizar o participar en eventos deportivos internacionales. Para los promotores el Mundial 2026 no puede celebrarse al margen de un entorno marcado por violaciones a los derechos humanos, lo que ha convertido al torneo en un nuevo frente de disputa política y social.
Hacienda participó en una reunión de alto nivel en Washington para fortalecer la cooperación financiera y reducir la dependencia global en insumos estratégicos.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) participó en una alianza internacional encabezada por Estados Unidos para diversificar y fortalecer las cadenas de suministro de minerales críticos, considerados estratégicos para la economía global, la industria tecnológica y la transición energética.
El secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, acudió el 12 de enero a la Reunión Ministerial de Finanzas sobre la seguridad de cadenas de suministro de minerales críticos, celebrada en Washington, D.C., a convocatoria del secretario del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent. Durante el encuentro, se analizaron mecanismos de inversión y coordinación financiera para reducir la vulnerabilidad de estos insumos clave.
De acuerdo con la SHCP, las conversaciones se enfocaron en diseñar soluciones que permitan construir cadenas de suministro resilientes, seguras y diversificadas, ante un escenario global marcado por la concentración de la producción y los riesgos geopolíticos. En ese marco, Amador Zamora sostuvo intercambios bilaterales y multilaterales para fortalecer la cooperación financiera de México con Estados Unidos y otros países aliados.
El Tesoro estadounidense destacó que las cadenas de suministro de minerales críticos se han vuelto altamente concentradas, lo que las hace vulnerables a interrupciones y manipulación, por lo que urgió a los países participantes a incrementar su resiliencia mediante inversión, planeación estratégica y colaboración internacional.
En la reunión participaron representantes de Australia, Canadá, la Unión Europea, Francia, Alemania, India, Italia, Japón, Corea del Sur y Reino Unido, así como altos funcionarios del Representante Comercial de Estados Unidos, del Banco de Exportación e Importación y del sector financiero internacional.
El ministro de Defensa iraní advierte a Washington que Irán tomará medidas decisivas ante cualquier nueva agresión. Las tensiones aumentan en medio de protestas internas.
El general de brigada Aziz Nasirzadeh, ministro de Defensa de Irán, emitió un mensaje contundente a Estados Unidos. En una reciente reunión con la comisión de seguridad nacional del Parlamento, afirmó que Irán protegerá su territorio “hasta la última gota de sangre” ante las amenazas del presidente Donald Trump. Estas advertencias surgen tras la escalada de protestas en el país persa.
Nasirzadeh enfatizó que Irán está más preparado que en el pasado para enfrentar agresiones externas. Mencionó que el país tiene “sorpresas guardadas” que serán “muy efectivas” si se produce un nuevo ataque. Estos comentarios se dan en respuesta a las amenazas de Trump sobre aranceles del 25% a todas las naciones que comercien con Irán, además de cancelar el diálogo hasta que cesen los asesinatos durante las manifestaciones.
El presidente estadounidense mostró su apoyo a los manifestantes, asegurando que “la ayuda está en camino”. En este contexto, las tensiones entre ambos países han crecido. Trump también advirtió que quienes están detrás de los abusos en Irán “pagarán un alto precio”.
Por otro lado, se informó que el canciller iraní, Abás Araqchi, contactó a Steve Witkoff, enviado especial de Trump, buscando reducir la tensión. Esta comunicación ocurre en medio de una represión violenta que ha dejado miles de muertes y detenciones.
Las protestas en Irán comenzaron el 28 de diciembre y alcanzaron su cúspide el pasado jueves. Los ciudadanos se manifestaron contra el régimen, lo que resultó en actos de vandalismo en organismos públicos y bancos. Según Human Rights Activists (HRA), los disturbios han causado la muerte de al menos 1,850 personas, incluidos nueve menores.
A medida que las tensiones entre Irán y Estados Unidos continúan, la situación en las calles de Teherán ha mostrado un leve cambio. La presencia militar se ha reducido, aunque la preocupación por la violencia y la represión persiste. Las autoridades occidentales observan con atención cómo se desenlaza este conflicto en el contexto de una creciente crisis interna en Irán.