Etiqueta: escándalos políticos

  • PRI y PAN encabezan percepción de corrupción, revela encuesta nacional

    PRI y PAN encabezan percepción de corrupción, revela encuesta nacional

    Un sondeo de C&E muestra que el PRI lidera ampliamente la percepción ciudadana de corrupción, mientras que el PAN aparece empatado en segundo lugar, reflejando el desgaste de los partidos tradicionales.

    La percepción de corrupción en los partidos políticos sigue marcando la opinión pública en México. De acuerdo con la más reciente encuesta de C&E, la ciudadanía identifica al PRI como el partido con mayor imagen negativa, seguido por el PAN, ambos señalados por escándalos que han dejado huella en la memoria colectiva.

    Ante la pregunta “¿Cuál considera que es el partido político más corrupto de México?”, el PRI encabeza el ranking con 38% de las menciones, colocándose muy por encima del resto de las fuerzas políticas. La cifra refleja un rechazo persistente hacia un partido históricamente asociado con casos de desvío de recursos, redes de sobornos y corrupción institucional, especialmente durante gobiernos federales pasados.

    En segundo lugar aparece el PAN, con 21% de percepción negativa, porcentaje que evidencia que la ciudadanía no olvida los señalamientos por irregularidades en gobiernos estatales y municipales, así como los escándalos ligados al sector inmobiliario y al uso discrecional del poder en diversas administraciones locales. Aunque la distancia con el PRI es considerable, el dato confirma que el blanquiazul tampoco logra sacudirse la sombra de la corrupción.

    El estudio de C&E concluye que ninguna fuerza política ha conseguido consolidar una imagen sólida de rendición de cuentas, pero el castigo ciudadano se concentra principalmente en PRI y PAN, partidos que durante décadas dominaron la vida política del país y hoy cargan con el mayor descrédito.

    La encuesta refleja un hartazgo social frente a prácticas que se repiten sexenio tras sexenio y que siguen minando la confianza en las instituciones políticas. Para millones de mexicanos, la corrupción continúa siendo un rasgo estructural en los partidos tradicionales, sin señales claras de cambio a corto plazo.

  • Felifer Macías, el panista que reprime, derrocha y sueña con gobernar Querétaro

    Felifer Macías, el panista que reprime, derrocha y sueña con gobernar Querétaro

    Mientras Felifer Macías se promociona como el “líder del futuro” del panismo queretano, su gestión se hunde entre golpizas a mujeres indígenas, gastos ridículos y una obsesiva disputa por quedar bien con Mauricio Kuri, su verdadero guía político.

    El alcalde Felipe Fernando “Felifer” Macías vuelve a ser tendencia, y no por buenos motivos. 

    Su administración, cada vez más parecida a un manual de lo que no debe hacer un servidor público, protagoniza polémica tras polémica. 

    Recordemos cuando pagó 1.8 millones de pesos por una “luna gigante” cuyo equivalente en Alibaba cuesta entre 7 mil y 15 mil pesos. Todo con el fin de inflar su imagen en redes y pavimentar su camino rumbo a la candidatura para gobernador de Querétaro, un sueño que insiste en vender como “proyecto”, pero que huele más a ambición desbordada que a vocación de servicio.

    La defensa oficial del gasto —que si la NASA, que si medio millón de fotos— no hizo más que encender el enojo de las y los ciudadanos, quienes observan cómo el panista derrocha recursos mientras su policía se dedica a golpear mujeres indígenas que solo buscan vender para sobrevivir.

    En los videos que circularon este fin de semana, se ve a personal municipal empujando, arrastrando y agrediendo a comerciantes en los andadores del Centro Histórico. 

    La escena, lamentablemente, no es nueva, ya que en 2024, ya se había documentado un operativo con más de 200 policías y perros K9, donde artesanas denunciaron mordeduras, decomisos y agresiones físicas

    Es prácticamente una tradición panista bajo Felifer: si ven pobreza, responden con fuerza; si ven necesidad, responden con represión.

    Todo esto ocurre mientras Macías presume disciplina y orden para quedar bien con su jefe político, el gobernador Mauricio Kuri, de quien intenta ser heredero natural. Sin embargo, la única herencia visible hasta ahora es la estigmatización de comunidades indígenas, especialmente otomíes y ñañhú, a quienes el panismo local cataloga como “estorbo”, “molestia visual” o “problema de seguridad”.

    Así se resume el “modelo Felifer”: lujos para su imagen, golpes para los más vulnerables y propaganda para impulsar su candidatura azul. Si así gobierna como alcalde, Querétaro debería pensarlo dos veces antes de dejarlo acercarse siquiera a la boleta para gobernador.