Etiqueta: diplomacia mexicana

  • Gertz Manero, nuevo embajador de México en Gran Bretaña, confirma Sheinbaum

    Gertz Manero, nuevo embajador de México en Gran Bretaña, confirma Sheinbaum

    El ex fiscal general dejó el cargo en noviembre y ahora será representante diplomático en Londres, tras una gestión marcada por cuestionamientos y polémicas.

    La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que Alejandro Gertz Manero, ex titular de la Fiscalía General de la República (FGR), será designado embajador de México en Gran Bretaña, una vez que concluya el trámite de presentación de cartas credenciales ante el gobierno británico.

    El anuncio se da luego de que Gertz Manero renunciara a la FGR el pasado 27 de noviembre, decisión que notificó mediante una carta enviada al Senado de la República. En ese documento, el ex fiscal explicó que la Presidenta le propuso asumir una representación diplomática en un país al que calificó como “amigo”, motivo por el cual formalizó su salida del organismo autónomo.

    La designación ocurre tras un periodo en el que la gestión de Gertz Manero al frente de la Fiscalía estuvo rodeada de señalamientos por el manejo de casos de alto perfil, críticas por la falta de resultados en investigaciones emblemáticas y cuestionamientos sobre el uso político de la institución. Su salida, en ese contexto, marca el cierre de una etapa controvertida dentro de la procuración de justicia en México.

    Sheinbaum se limitó a confirmar el cambio de función, subrayando que el proceso se realiza conforme a los canales institucionales y diplomáticos, sin que ello implique respaldo o deslinde sobre la actuación previa del ex fiscal.

    El envío de Gertz Manero a Londres se da en medio de un reacomodo en áreas clave del Estado mexicano, mientras la nueva administración busca redefinir su relación con organismos autónomos y proyectar estabilidad en el ámbito internacional.

    El nombramiento deberá ser formalizado conforme a la normativa diplomática, aunque ya genera debate por tratarse de un ex funcionario cuya gestión dejó más dudas que consensos en materia de justicia.

  • El sexenio de Calderón: una política exterior perdida entre la guerra y la improvisación

    El sexenio de Calderón: una política exterior perdida entre la guerra y la improvisación

    Académicos documentan que el gobierno de Felipe Calderón pasó de la parálisis internacional al activismo de última hora, con una diplomacia errática, subordinada a EUA y marcada por la violencia interna.

    La política exterior durante el sexenio de Felipe Calderón (2006-2012) fue, en términos generales, un ejercicio de sobrevivencia política más que de estrategia internacional, condicionada por la crisis de legitimidad, la guerra contra el narcotráfico y una dependencia casi automática de Estados Unidos.

    El arranque del sexenio fue de perfil bajo y silencios incómodos, producto de una elección fraudulenta, un país sumido en la violencia y una crisis económica internacional que terminó de encerrar a México en sí mismo. En lugar de liderazgo diplomático, Calderón ofreció ausencia, mientras el país se incendiaba internamente.

    Cuando el gobierno intentó “levantar la cabeza” en los últimos años, lo hizo con activismo tardío y poses fotográficas, como la organización de la COP16 o la presidencia del G20, eventos que sirvieron más para lavar imagen que para construir una política exterior sólida y coherente. Mucho foro internacional, pero pocos resultados estructurales.

    En la relación con Estados Unidos, Calderón optó por bajar la voz en migración y subirla en seguridad, aceptando una cooperación inédita que terminó por subordinar la agenda mexicana a los intereses de Washington, especialmente con la Iniciativa Mérida. En América Latina, el gobierno panista intentó recomponer relaciones rotas por Vicente Fox, aunque sin una estrategia regional clara, dejando vínculos desiguales y fragmentados.

    En temas como derechos humanos, comercio, migración, diplomacia cultural y cooperación internacional, predominó la continuidad sin ambición, el discurso sin respaldo presupuestal y una institucionalización incompleta. Incluso en áreas donde México tenía prestigio histórico, el país perdió peso y liderazgo.

    El balance es contundente: Felipe Calderón no diseñó una política exterior de Estado, sino una diplomacia reactiva, condicionada por el miedo interno y la presión externa. Mucho viaje, muchas cumbres y muchos discursos, pero poca visión y menos resultados.

  • De la Fuente exhibe fallas de la ONU y llama a una diplomacia mexicana más firme tras crisis en Venezuela

    De la Fuente exhibe fallas de la ONU y llama a una diplomacia mexicana más firme tras crisis en Venezuela

    El canciller advirtió que la normalización del uso de la fuerza, como en el caso de la intervención de EUA en Venezuela, debilita el orden internacional y obliga a México a reforzar la defensa de su soberanía.

    El canciller Juan Ramón de la Fuente criticó la ineficiencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) frente a uno de los momentos más complejos del escenario global, marcado por intervenciones militares y conflictos armados, entre ellos la acción de Estados Unidos en Venezuela. Ante embajadores y cónsules, llamó a ajustar la política exterior mexicana para hacerla más audaz y cautelosa, sin renunciar a los principios históricos del país.

    Tras más de un mes de licencia médica, De la Fuente reapareció este lunes para inaugurar la XXXVII Reunión de Titulares de Embajadas y Consulados 2026, donde advirtió que las nuevas multipolaridades exigen una diplomacia capaz de anticipar riesgos, defender la soberanía nacional y responder con eficacia a las tensiones internacionales.

    El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) señaló que las intervenciones en Venezuela, así como los conflictos en Gaza, Ucrania y Sudán, han erosionado el orden jurídico internacional y normalizado el uso de la fuerza. En ese contexto, reprochó que la ONU y su Consejo de Seguridad no hayan logrado contener los abusos de las hegemonías ni frenar la violación sistemática del derecho internacional.

    “La ONU sigue siendo la principal estructura multilateral, pero hoy se ha mostrado ineficiente para responder a estos desafíos”, sostuvo, al tiempo que alertó sobre la fragmentación de la comunidad internacional, que proyecta más desconfianza que solidaridad y abre espacio al avance de narrativas ultraconservadoras.

    De la Fuente reiteró que México mantendrá una política exterior basada en la autodeterminación de los pueblos, la no intervención, la solución pacífica de controversias y la defensa de los derechos humanos, subrayando que América Latina y el Caribe deben preservarse como una zona de paz.

    Asimismo, destacó los avances internos del país bajo el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum, en materia de justicia social, reducción de la pobreza, empleo formal y estabilidad económica, y afirmó que la protección de los connacionales en el exterior seguirá siendo la máxima prioridad de la diplomacia mexicana.