Etiqueta: Demócratas

  • Elon Musk lanza el Partido de América y busca romper el sistema bipartidista en EE.UU.

    Elon Musk lanza el Partido de América y busca romper el sistema bipartidista en EE.UU.

    Elon Musk lanzó recientemente el Partido de América, un nuevo movimiento político que busca romper el dominio del sistema bipartidista en Estados Unidos y “devolverle al país la libertad”, según anunció en su red social X un día después del Día de la Independencia. La propuesta surgió tras una encuesta que Musk lanzó en X, donde más del 65% de sus seguidores apoyaron la creación del partido.

    El multimillonario, CEO de Tesla y SpaceX, sugirió que el Partido de América se enfoque en ganar 2 o 3 escaños en el Senado y entre 8 y 10 distritos en la Cámara de Representantes para tener un voto decisivo en leyes polémicas y asegurar que se respete la voluntad del pueblo. Aunque no ha dado detalles sobre candidatos ni los pasos para su registro oficial, la iniciativa ha generado opiniones divididas en redes sociales.

    En este contexto, la activista Laura Loomer predijo que figuras como los representantes republicanos Marjorie Taylor Greene, Thomas Massie y el periodista Tucker Carlson podrían unirse al nuevo partido para desafiar al expresidente Donald Trump, quien rechazó la idea de un tercer partido calificándola de “ridícula” y defendiendo la tradición bipartidista en EE.UU.

  • Encuesta revela divisiones entre estadounidenses sobre deportaciones y redadas

    Encuesta revela divisiones entre estadounidenses sobre deportaciones y redadas

    Una nueva encuesta del Pew Research Center revela que los estadounidenses están divididos sobre las políticas migratorias del presidente Donald Trump. La encuesta, realizada con más de 5 mil adultos, muestra opiniones encontradas sobre el uso de la policía local en las deportaciones masivas y las redadas en lugares de trabajo.

    El 50% de los encuestados apoya el uso de fuerzas del orden estatales y locales para deportaciones, mientras que el 49% se opone. Además, la opinión sobre ofrecer incentivos monetarios a inmigrantes indocumentados que salgan voluntariamente del país también está dividida (49% a favor, 50% en contra).

    En cuanto a las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el 54% desaprueba estas acciones en lugares de trabajo, mientras que el 45% las aprueba. La mayoría de los estadounidenses (60%) se opone a suspender la mayoría de las solicitudes de asilo y el 59% rechaza eliminar el Estatus de Protección Temporal (TPS) para inmigrantes que huyen de conflictos.

    En general, el enfoque de la administración Trump hacia la inmigración recibe una calificación negativa, con un 42% de aprobación y un 47% de desaprobación. Estas opiniones reflejan una fuerte división partidista; el 78% de los republicanos aprueba las políticas migratorias, mientras que el 81% de los demócratas las desaprueba.

    A pesar de la controversia, una gran mayoría (65%) de los estadounidenses cree que debería existir una forma para que los inmigrantes indocumentados permanezcan legalmente en el país. Además, el 36% apoya que estos inmigrantes puedan optar a la ciudadanía si cumplen ciertos requisitos.

    La encuesta se realizó en un contexto de cambios repentinos en las políticas migratorias de Trump. Recientemente, el presidente anunció la suspensión de algunas redadas que afectaban a sectores como la agricultura y la hotelería, aunque luego se revirtió al plan de realizar redadas en ciudades gobernadas por demócratas.

    La opinión pública parece estar cambiando conforme surgen imágenes de familias separadas y deportaciones erróneas. Aunque el índice de aprobación de Trump se ha mantenido en el 41%, el porcentaje de quienes creen que sus acciones han sido peores de lo esperado ha aumentado en 13 puntos desde febrero.

  • Trump intensifica deportaciones en ciudades demócratas

    Trump intensifica deportaciones en ciudades demócratas

    El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un plan para aumentar los operativos de deportación en ciudades gobernadas por demócratas. Entre ellas se encuentran Los Ángeles, Chicago y Nueva York. Trump afirmó que su objetivo es ejecutar “el mayor programa de deportación masiva en la historia”.

    A través de su red social Truth Social, Trump defendió la medida. Argumentó que es necesario detener y deportar a migrantes indocumentados en estas ciudades. Según él, “millones de extranjeros ilegales” residen en estos lugares, que considera el corazón del poder demócrata.

    Esta declaración ha generado fuertes críticas. Organizaciones proinmigrantes y líderes opositores acusan a Trump de usar la migración como herramienta política. Este anuncio coincide con un clima de creciente tensión en torno a la política migratoria de Estados Unidos. Con la campaña electoral en marcha, analistas sugieren que esta estrategia busca movilizar a su base conservadora.

    Hasta ahora, las autoridades locales en Los Ángeles, Chicago y Nueva York no han respondido oficialmente. Sin embargo, en el pasado, estas ciudades han adoptado políticas para proteger a migrantes indocumentados, declarándose “ciudades santuario”.

    El anuncio de Trump reaviva el debate sobre la migración en el país. Este tema continúa dividiendo a la opinión pública estadounidense y promete ser central en la campaña electoral.

  • Demócratas y Libertarios

    Demócratas y Libertarios

    Intento definir lo que comprendo sobre los propósitos y métodos de estos dos “grupos” de pensamiento político. Al mismo tiempo quiero diferenciarlos de sus verdaderos contrarios, a quienes veo como más auténticos y rectos.

    Los demócratas simulan ser impulsados por la voluntad de la mayoría de los ciudadanos, pero en realidad son dirigidos por los intereses de los grupos de poder económico, a los que se ha dado en denominar grupos fácticos, porque en los hechos son quienes tienen el poder y lo manifiestan a través de la violación impune y permanente de las leyes, especialmente de las leyes laborales.

    Algunos de éstos, en el caso de México, son los Presidentes de la República en casi todos los sexenios precedentes al de Carlos Salinas de Gortari, pero especialmente en los de Diaz Ordaz, el asesino de Tlaltelolco, el de Luis Echeverría, el asesino del Cine Cosmos y del Casco de Santo Tomás, además de precursores de la corrupción galopante del Gobierno Mexicano,

    En Estados Unidos hay una lista de militares y militaristas que pasa por John F. Kennedy, el del inicio del bloqueo a Cuba y la carencia de derechos de los migrantes; Bill Clinton, con quien se intensificaron las crisis económicas en América Latina propiciadas por su política monetaria y el consumo de drogas dentro de su propio país; Barak Obama y su “persecución” de Osama Bin Laden que recrudeció la violencia en el Medio Oriente y al mismo tiempo fortaleció al régimen sionista de Israel continuando su avance sobre el territorio de Palestina. 

    Está claro que esos dos ejemplos son presentados de manera simple y poco rigurosa porque el análisis de las presidencias de los dizque demócratas de Estados Unidos es abiertamente similar a la de los del Partido Republicano, del que han venido los peores represores del Pueblo Estadounidense y los que han generado la mayor explotación irracional de los recursos humanos y naturales del continente. 

    Son ellos los más fervientes seguidores de la doctrina Monroe, que empieza a tener forma y cierto vigor desde James Madison y que en el inicio era solo una frase que pretendía expresar la necesidad de echar de todo el continente a los gobernantes europeos, aunque la idea imperial-republicana ya existía en el ideario de Madison y de su grupo; para ellos la democracia era una forma de tiranía, según Gonzalo Diez Álvarez en su artículo James Madison: the Challenge of History and Human Nature for the Ordinary Politician (El desafío de la historia y la naturaleza humana para el político práctico. UFV 30/11/16). 

    La “tiranía de las mayorías” que ahora esgrime la derecha mexicana, proviene directamente del ideario fundacional del imperialismo norteamericano, no es un invento de ellos, están convencidos de que las mayorías siempre serán manipulables y que, por tanto, permitir su participación en las decisiones que afectan a todos, siempre será manipulable por líderes con otros intereses. Quizás con intereses tan obscuros y mezquinos como los de ellos mismos. Dicen que “el león cree que todos son de su condición”. 

    Si hay una contraparte mucho más íntegra y humana, esa que no está centrada ni fincada en la dominación y explotación del ser humano por el ser humano, una en la que la igualdad es principio básico.

    El caso de los que se autodenominan “libertarios”, no difiere de la concepción original de los republicanos estadounidenses, desnudada y clarificada por cada presidente de aquel país en cada postura contra el mundo, vaya como ejemplo el permanente desacato del voto contra el bloqueo a Cuba por parte de Estados Unidos, que ahora puede ablandarse con la afiliación cubana al grupo de los BRICS+ y que ya se manifiesta al quitar a la tierra de José Martí de la lista de países promotores del terrorismo, la que debieran encabezar ellos mismos.

    El único matiz de diferencia que se aprecia entre demócratas-republicanos y libertarios, es el enfoque que proponen. Para su “ideólogo”, el argentino Milei, hay que darle libertad a todo y para él, eso significa que todo, absolutamente todo, se convierta en mercancía, incluidos los DERECHOS HUMANOS, aunque esto implique condenar a la miseria, a la insalubridad, al hambre y a la ignorancia a todas las familias. Tal como ocurría en el feudalismo, donde solo la aristocracia tenía derechos. La responsabilidad social del estado desaparece y éste se convierte en un facilitador de recursos y riquezas para unos cuantos. Es el neoliberalismo en su más cruda y vil expresión. 

    Antes mencioné una contraparte mucho más íntegra y humana. Quiero explicar con sencillez y simplicidad el concepto que voy a presentar y que, en muchas formas, está ligado al pensamiento del Humanismo Mexicano, pero que en su esencia es más radical. 

    En el principio de los 60’s del siglo XX, algunas agrupaciones de trabajadores y trabajadoras se separaron de las centrales sindicales oficiales, convirtiéndose en Sindicatos Independientes, pues ni atendían a los límites impuestos por el PRI-Gobierno, ni a los candados establecidos por las centrales obreras que controlaban a todas las organizaciones de este tipo en el país, léase Congreso del Trabajo y sus aliados CTM, CROM, CROC, etc. 

    Muchos de estos gremios se unieron y formaron una nueva organización, la Unidad Obrera Independiente, dentro de la que se respetaba con alegría, la autonomía de cada sindicato que la conformaban, lo más interesante era que aquellos sindicatos resultaban ser los que lograban los mejores salarios y prestaciones contractuales del país. 

    Estas agrupaciones tenían como norma fundamental y origen de su fortaleza, el lema “todo el poder a la asamblea”, así que todas las decisiones eran tomadas por sus Asambleas Generales a partir de la discusión en las áreas de trabajo y en Asambleas Seccionales de cada problemática colectiva que se presentaba, de ese modo se conocían alternativas y podía decidirse con total conciencia el sentido del voto o la discusión en las “Generales”. En los casos de situaciones individuales, la defensa era realizada por el propio Comité Ejecutivo Nacional y los abogados que las agrupaciones contrataban. 

    La UOI, llegó a presentar emplazamientos a huelga por solidaridad, sin que en ningún caso se tuviera que llegar al estallamiento de la huelga y hasta donde tengo información, ha sido la única organización que lo hizo de manera formal y no desde el discurso de algún dirigente ambicioso. 

    El concepto que pretendo explicar al resaltar el lema “todo el poder a la asamblea”, es el sentido no demócrata de esta ideología, sino el sentido más serio y responsable de la misma, el sentido DEMOCRÁTICO, que difiere del demócrata, que no es sino el que revela a la democracia burguesa. Lo democrático en esencia, dimana del Pueblo, de la mayoría, que va a determinar el sentido de las decisiones que la afectan directamente y por eso es mucho más puro y recto que cualquier otro. Esa es la razón por la que ser democrático es distinto de ser demócrata.

    Demócratas eran Lyndon B. Johnson, Henry Kissinger, Richard Nixon, Luis Echeverría Álvarez, Miguel de la Madrid y demás fauna nociva. DEMOCRÁTICOS eran José Martí, Fidel Castro, Walter Ulbricht, Ricardo Flores Magón, Misael Núñez Acosta y algunos otros, pero no, Francisco I. Madero no. 

    En algún sentido, Andrés Manuel López Obrador es también un tanto democrático y eso necesita ser Claudia Sheinbaum Pardo. Hay situaciones en el país en las que es preciso actuar como tal, especialmente en el caso de las decisiones relacionadas con el campo, el agua y la seguridad pública. El Pueblo es sabio y puede decidir democráticamente qué y cómo. ¿O qué queremos ser, demócratas al estilo de la democracia burguesa o democráticos, al estilo del Pueblo? 

  • El pánico demócrata: La revista Time comparte su portada luego de la desastrosa participación de Joe Biden en el primer debate presidencial frente a Donald Trump, rumbo a las elecciones de Estados Unidos

    El pánico demócrata: La revista Time comparte su portada luego de la desastrosa participación de Joe Biden en el primer debate presidencial frente a Donald Trump, rumbo a las elecciones de Estados Unidos

    Luego del primer debate presidencial en los Estados Unidos, entre Donald Trump y Joe Biden, la revista Time compartió su más reciente portada y es titulada “pánico”, en el que se observa al abanderado demócrata huyendo.

    A través de su cuenta de X, antes Twitter, la revista portada y la acompañó de la frase “las cosas están oscuras. Los demócratas entran en pánico por el desempeño de Joe Biden en el debate y por lo que sucederá después”.

    Un posts, en el que se comparte un artículo del periodistas Philip Elliott nombrado “Dentro del desastre del debate de Biden y la lucha por sofocar el pánico demócrata”, en el que hace una especie de descripción sobre el sentimiento que experimentaron los integrantes del Partido Demócrata a lo largo del debate presidencial, en especial por la participación de su abanderado.

    El corresponsal de la revista, señala que incluso dentro de su círculo más cercano de Joe Biden admitieron que el papel del demócrata en el debate fue un desastre, una actuación que se caracterizó por los constantes tartamudeos que se acrecentaban con el nivel de voz con la que participó el mandatario estadounidense, haciendo casi imposible entender lo que mencionaba.

    Cabe mencionar que, el debate presidencial estuvo plagado de descalificaciones personales, discusiones sobre la guerra entre Rusia y Ucrania, la OTAN y el escándalo de Donald Trump con una sexoservidora, así como el caso del hijo de Joe Biden.

    La participación y los constantes errores del todavía presidente de Estados Unidos, Joe Biden, no pasaron desapercibidos por los medios de comunicación que comenzaron a cuestionar sobre la edad del mandatario estadounidense y su continuidad en la contienda electoral. Aunque rápidamente asesores de Biden señalaron que su voz baja se debía a un resfriado y problemas con la garganta.

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