El Departamento de Justicia de Estados Unidos entregó grabaciones de audio sobre la tortura y asesinato del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena a la defensa de Rafael Caro Quintero, reveló The Guardian.
Caro Quintero, fundador del Cártel de Guadalajara, enfrenta cargos en Nueva York por narcotráfico y por su presunta participación en el crimen ocurrido en México en 1985.
Durante una audiencia reciente, la fiscalía estadounidense calificó las cintas como “altamente sensibles”. Aunque no se detalló cuántas grabaciones existen ni su contenido exacto, algunas transcripciones ya habían sido presentadas en un juicio de 1988.
Medios internacionales y el ex agente de la DEA Héctor Berrellez no descartan que en los audios pueda aparecer la voz del exagente de la CIA Félix Rodríguez, presuntamente involucrado en el caso.
El Gobierno de Donald Trump busca reducir el presupuesto y simplificar las regulaciones de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF). Entre las medidas destaca eliminar a 540 inspectores, modificar 50 normativas y facilitar la verificación de antecedentes para la compra de armas, incluyendo ampliar el plazo de revisión de 30 a 60 días y destruir archivos de propietarios después de 20 años.
La fiscal general Pamela Bondi propuso fusionar la ATF con la Administración de Control de Drogas (DEA) para recortar aún más la burocracia. Además, se planea reducir el formulario 4473, que registra los datos de compradores, de siete a tres páginas, lo que podría afectar la efectividad en la supervisión de ventas y el rastreo de armas en investigaciones criminales.
Estas modificaciones generan preocupación entre organizaciones de control de armas, que advierten sobre riesgos en la seguridad pública. En lo que va de 2025, Estados Unidos ha registrado 7,358 muertes y 13,203 heridos por armas de fuego, además de 192 tiroteos masivos, según Gun Violence Archive. Entre las víctimas fatales hay 503 adolescentes.
La DEA advierte que la reciente alianza entre “Los Chapitos” del Cártel de Sinaloa (CDS) y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) podría cambiar el panorama del narcotráfico internacional. Expertos consideran que esta unión permitirá a ambos grupos expandir su poder y acceso a recursos.
En su informe “Evaluación Nacional de Amenazas por Drogas 2025”, la DEA detalla cómo operan los grupos delictivos mexicanos, a quienes el gobierno de Donald Trump catalogó como “terroristas”. La alianza de CDS y CJNG, antigua enemiga, promete alterar significativamente el equilibrio del poder criminal en México.
La unión se formó tras el arresto de Ismael “El Mayo” Zambada en julio de 2024. Esta situación ha generado un intercambio estratégico de recursos para facilitar operaciones. Mientras tanto, el CJNG, bajo el liderazgo de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, se ha expandido a más de 40 países.
La fragmentación del CDS ha sido notable desde que Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo”, supuestamente traicionó a “El Mayo”. A su detención, Zambada enfrentaba múltiples órdenes de aprehensión y acusaciones por narcotráfico en Estados Unidos.
Analistas consideran que esta alianza podría convertir al CJNG en el principal narcotraficante global. Además, podría reinventar las estructuras del narcotráfico y generar guerras regionales entre grupos rivales.
La presión del gobierno de Trump ha llevado a “Los Chapitos” a buscar nuevas alianzas. Un miembro del CDS reveló que necesitan fondos urgentemente debido a la interrupción de la producción de fentanilo y a las pérdidas en su organización.
La guerra interna ha generado un despliegue militar en Sinaloa y redadas en laboratorios. A pesar de estos esfuerzos, expertos como John Creamer advierten que desmantelar un cártel por completo es casi imposible. La resiliencia del narcotráfico sigue siendo un desafío significativo en la lucha contra las drogas.
Un agente de la DEA reveló que el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) vigiló a sus agentes y testigos durante el juicio contra Rubén Oseguera González, conocido como ‘El Menchito’. Matthew Allen, agente especial de la Administración para el Control de Drogas, compareció en audiencia este martes y destacó el espionaje del cártel mexicano.
Durante el juicio, que culminó con la condena de ‘El Menchito’ a cadena perpetua, se descubrió que miembros del CJNG espiaban a informantes y agentes en Washington, D.C. Allen señaló que las acciones del cártel tuvieron graves consecuencias. “El CJNG contraatacó en México, disparando contra la esposa de un informante y asesinando a su hija”, explicó.
El jurado federal encontró culpable a ‘El Menchito’ de varios delitos, incluyendo la distribución de cocaína y metanfetaminas. Su condena se produjo tras su extradición a Estados Unidos en febrero de 2020.
Allen enfatizó que el CJNG no son simples pandilleros. “Nos enfrentamos a criminales extranjeros con tácticas de combate y cadenas de suministro globales”, afirmó. También mencionó un reciente allanamiento en Los Ángeles donde encontraron un mural de ‘El Mencho’, líder del CJNG.
El agente de la DEA advirtió que la crisis migratoria y la violencia de los cárteles están interconectadas. “Los cárteles trafican poder. Este poder se transforma en fentanilo, armas y miedo”, añadió.
El juicio de ‘El Menchito’ se llevó a cabo en septiembre de 2024. Testigos clave incluyeron a miembros del cártel que colaboraron con las autoridades. ‘El Menchito’ cumplirá su condena en una prisión de alta seguridad en Colorado, mientras el CJNG sigue extendiendo su influencia.
El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) se ha consolidado como uno de los grupos criminales más poderosos de México. Según la DEA, este cártel es responsable de gran parte del fentanilo que ingresa a Estados Unidos.
La Presidenta de México , Claudia Sheinbaum, afirmó que el CJNG siembra el terror en ambos lados de la frontera. Este cártel representa el 90% de las ejecuciones en estados con alta narcoviolencia, como Sinaloa y Jalisco.
Inteligencia de la DEA revela que el CJNG controla varias regiones clave de México, incluyendo Baja California, Guanajuato y Veracruz. Esta organización criminal opera laboratorios clandestinos para producir fentanilo, metanfetamina y cocaína.
La violencia del CJNG ha alcanzado niveles alarmantes. En ciudades emblemáticas como Culiacán y Mazatlán, los asesinatos se han disparado. La organización también controla el puerto de Manzanillo, facilitando el tráfico de drogas.
Desde 2015, el CJNG ha sido investigado por su papel en el narcotráfico internacional. En 2021, fue designado como organización terrorista por el Departamento de Estado de EE.UU. Su líder, Rubén Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, enfrenta una recompensa de hasta 15 millones de dólares por su captura.
Las autoridades estadounidenses y mexicanas continúan sus esfuerzos para desmantelar esta peligrosa organización. La situación actual exige una respuesta coordinada para enfrentar al CJNG y restaurar la seguridad en la región.
Uno de los rostros más temidos del crimen organizado mexicano acaba de recibir su castigo en territorio estadounidense. Jaime González Durán, alias “El Hummer“, fundadordel sanguinario cártel de Los Zetas, fue sentenciado a 35 años de prisión por una corte federal en Washington D.C. El motivo: llevar a los Estados Unidos toneladas de cocaína y marihuana, y operar como una verdadera máquina de muerte y corrupción.
El Departamento de Justicia no se anduvo con rodeos. Señaló que “El Hummer” coordinó el tráfico de más de 450 kilos de cocaína y 90 mil kilos de marihuana. ¿La ganancia? Cerca de 800 millones de dólares que ahora le serán decomisados. Fue más que un capo: fue el cerebro operativo de una organización que convirtió la violencia en su firma.
González Durán no era cualquier narco. Exmilitar, entrenado por las fuerzas especiales, desertó para formar uno de los grupos criminales más brutales que ha conocido el país. Bajo su mando, Los Zetas controlaron zonas estratégicas como Reynosa, Nuevo Laredo y Miguel Alemán, en Tamaulipas. Desde ahí, no solo movía droga: también armas, explosivos y terror.
Y no se detenía ante nada. Según la DEA, además de ordenar asesinatos y controlar rutas enteras del narco, también sobornaba a autoridades para garantizar el paso libre de sus cargamentos. Todo esto mientras sembraba miedo a ambos lados de la frontera.
Su nombre también ha sido vinculado con el asesinato del cantante Valentín Elizalde, en uno de los casos más sonados del crimen organizado en México. Y aunque ya cumplía condena en México por secuestro y lavado de dinero, fue extraditado a Estados Unidos en 2022. Ahí, finalmente, se declaró culpable y aceptó los cargos.
Ahora, “El Hummer” pasará lo que le queda de vida entre rejas.
Elon Musk, conocido empresario y aliado cercano del presidente Donald Trump, sugirió el uso de drones para bombardear a los cárteles de la droga mexicanos, luego de que el gobierno de Estados Unidos los incluyera oficialmente en su lista de grupos terroristas.
En su cuenta de la red social X, Musk compartió el documento que certifica la nueva designación de estas organizaciones criminales. El mensaje que acompañó la publicación fue claro: al ser considerados grupos terroristas, estas organizaciones quedarían bajo el alcance de posibles ataques con drones, según las leyes antiterroristas estadounidenses.
La declaración oficial del Departamento de Estado abarca a seis cárteles mexicanos: Sinaloa, Jalisco Nueva Generación, el del Noreste, el del Golfo, la Nueva Familia Michoacana y los Cárteles Unidos. Además, incluyó a dos grupos internacionales: la banda Tren de Aragua, de origen venezolano, y la pandilla centroamericana Mara Salvatrucha, conocida como MS-13.
En paralelo, medios estadounidenses reportaron que drones de la CIA han realizado labores de reconocimiento en México, con el propósito de ubicar laboratorios clandestinos de fentanilo, una droga cuya producción y tráfico han generado una crisis de salud pública en Estados Unidos.
Trump, al ser cuestionado sobre la medida, defendió la inclusión de los cárteles en la lista de grupos terroristas, argumentando que “México está gobernado en gran parte por los cárteles”.
El fentanilo, una de las drogas más letales que enfrenta Estados Unidos, no ingresa de la manera en que las autoridades de ese país lo han señalado. Así lo advirtió Mike Vigil, exdirector de Operaciones Internacionales de la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), quien aseguró que la mayor parte de este opioide sintético entra a través de garitas y puntos de control oficiales, oculto en vehículos y operado por ciudadanos estadounidenses, no por migrantes.
En entrevista con la agencia EFE, Vigil dejó claro que la estrategia de militarizar la frontera entre México y Estados Unidos no resolverá el problema, pues el narcotráfico no opera en caminos clandestinos, sino en los puntos de entrada oficiales, donde la mayor parte del tráfico es impulsado por la propia demanda estadounidense.
“Podrían desplegar 100,000 soldados y otros tantos del lado de Estados Unidos a vigilar la frontera y van a fracasar, porque casi todo el tráfico de fentanilo sucede por las garitas, donde la mayoría de los traficantes detenidos son ciudadanos estadounidenses”, explicó el exagente.
CBC
La Comisión de Sentencias de Estados Unidos, una agencia judicial independiente, ha documentado que el 90% de las detenciones por tráfico de fentanilo ocurren en los puertos de entrada oficiales y que el 86.4% de los procesados son ciudadanos estadounidenses.
Asimismo, un informe del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), publicado en septiembre de 2023, respalda estos datos, señalando que más del 90% del fentanilo decomisado en Estados Unidos es interceptado en los cruces fronterizos, transportado en vehículos manejados por estadounidenses.
El verdadero problema: la demanda en EE.UU.
Más allá de intentar culpar a otros países, Vigil consideró que el verdadero problema radica en la alta demanda de consumo dentro de Estados Unidos. A su juicio, la mejor estrategia sería invertir en tecnología en los puntos de entrada, aumentar las detenciones de distribuidores dentro del país y frenar el tráfico de armas hacia México.
“Si continúan el tráfico de armas y el apetito de los estadounidenses por el fentanilo, no vale de nada lanzar misiles contra laboratorios”, sentenció.
El fentanilo, 50 veces más potente que la heroína y 100 veces más fuerte que la morfina, ha generado una crisis de sobredosis en Estados Unidos, mientras que La Casa Blanca solo se ha limitado a culpar a otras naciones de sus problemas internos en vez de combatir a los grupos criminales e implementar campañas de prevención y atención a las causas.