Alejandro “Alito”Moreno dirigente del PRI publicó en X un mensaje para adjudicarse el Tren Interurbano México-Toluca como un logro de su partido y del sexenio de Enrique Peña Nieto, aunque su publicación omite los retrasos, el desorden y los costos elevados que dejó su partido en el proyecto.
Alejandro “Alito” Moreno afirmó vía red social X que el Tren Interurbano es ejemplo de infraestructura pensada para servir a la gente y trascender gobiernos, pero su declaración choca con la realidad de una obra que durante años estuvo detenida y rodeada de problemas bajo administraciones priistas.
Alito habló de movilidad y oportunidades, diciendo que la obra genera integración, cercanìa y mayor acceso para millones de personas, reduciendo tiempos de traslados, aunque evitó mencionar que miles de ciudadanos padecieron retrasos prolongados por una construcción mal organizada y promesas que no se cumplieron en los tiempos anunciados por su propio partido.
Asimismo, habló sobre los retos sociales que enfrentó el proyecto por su tamaño y complejidad y que actualmente es una realidad que beneficia a la población, como si se tratara de obstáculos inevitables, cuando muchos de ellos fueron consecuencia de decisiones deficientes, contratos cuestionados y falta de planeación que marcaron el sello del PRI en este proyecto.
Al atribuir al tren a la “visión” del expresidente Peña Nieto, Moreno intentó convertir una obra inconclusa por años de una historia de éxito político, sin asumir los errores que dejaron al país con infraestructura a medias y recursos comprometidos.
La publicación de Moreno expuso la costumbre del PRI de apropiarse obras públicas sin rendir cuentas, usando el discurso de progreso para ocultar un pasado de corrupción y mala administración
Alito Moreno habló de beneficios sociales, mientras su partido dejó el proyecto envuelto en retrasos, contratos cuestionados y gastos excesivos. Finalmente al hablar de visión y responsabilidad, mencionando que la infraestructura trascendió sexenios, repitió el discurso de un partido que convirtió la infraestructura pública en negocio político.
Lejos de informar, su mensaje funcionó como propaganda para encubrir un historial de malos manejos que la ciudadanía aún reciente.

