La confianza de los consumidores en Estados Unidos se desplomó a su nivel más bajo en más de diez años, afectada por la inflación y el estancamiento en el empleo.
La confianza de los consumidores en Estados Unidos sufrió una notable caída en enero, alcanzando su nivel más bajo desde mayo de 2014. Según un informe del Conference Board, el índice de confianza descendió 9.7 puntos respecto a diciembre, situándose en 84.5 puntos.
Este deterioro se refleja en todos los componentes del índice, lo que indica un clima de incertidumbre entre los consumidores. Dana Peterson, economista principal del Conference Board, explicó que preocupaciones sobre la inflación y el costo de vida han dominado las respuestas. El aumento en los precios de gasolina y alimentos sigue siendo una preocupación constante.
Los resultados de la encuesta también muestran que más personas han dejado de planear compras de alto valor en los próximos meses. Las expectativas sobre ingresos, condiciones del mercado laboral y el entorno comercial se han visto muy afectadas. La medida que refleja estas expectativas cayó 9.5 puntos, colocándose en 65.1. Este dato se mantiene por debajo de 80 puntos durante doce meses consecutivos, podría señalar una recesión próxima.
El mercado laboral también genera preocupación. La creación de empleo se ha visto afectada, con solo 50,000 empleos añadidos en diciembre, una cifra similar a la de noviembre. La tasa de desempleo se sitúa en 4.4%. Economistas indican que la falta de cambios significativos en el empleo ocurre en un contexto de “poca contratación y poco despido”, lo que genera incertidumbre.
El descontento de los consumidores por el costo de la vida es creciente. Peterson concluyó que la confianza ha caído debido a los temores sobre la situación actual y las expectativas futuras. Los estadounidenses siguen en alerta ante un futuro incierto.

