La autoridad fiscal acelera revisiones y bloqueos en menos de 24 días, con denuncias penales y prisión preventiva para frenar redes de facturación falsa.
El combate frontal a la evasión y elusión fiscal impulsado por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) provocó un incremento de 424% en la detección de factureras durante 2025, al identificar a mil 115 empresas y personas que emitieron comprobantes fiscales por operaciones inexistentes, conocidas como EFOS. La cifra cuadruplica las 277 detectadas en 2024, de acuerdo con datos oficiales.
Sin crear nuevos impuestos, la estrategia del SAT se centra en revisiones más ágiles, publicación de listados, bloqueo de operaciones y denuncias penales para elevar la recaudación y cerrar espacios al fraude. Desde 2014, cuando inició el listado de presuntos emisores, y hasta 2019, se detectaron 8 mil 204 factureras, con un fraude promedio de 43 millones de pesos por entidad, lo que evidenció el impacto estructural del esquema.

Entre enero y septiembre de 2025, el quebranto al erario por estas prácticas ascendió a 5 mil 600 millones de pesos, informó la Procuraduría Fiscal de la Federación. Además, de 2022 a 2025 se presentaron 59 denuncias por un monto acumulado de 54 mil 698 millones de pesos, detalló la procuradora Grisel Galeano García.
Como parte del Plan Maestro 2026, el SAT prioriza desarticular redes antes de que se reorganicen. Para ello, reducirá los plazos de investigación: las revisiones y bloqueos se concretarán en no más de 24 días, cuando antes podían tardar más de un año. A la par, se reforzarán acciones penales.
El endurecimiento legal se apoya en la reforma constitucional de 2024 al artículo 19, que incorporó la emisión de facturas falsas al catálogo de delitos con prisión preventiva oficiosa para socios, accionistas y representantes legales. Asimismo, se negará el RFC a empresas vinculadas a factureras, cerrando el “efecto cucaracha” que permitía abrir nuevas razones sociales para continuar operando.
Con información de Dora Villanueva para La Jornada.
