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  • La Derecha opositora en México asusta a la población con el comunismo como a los niños con el Coco…

    La Derecha opositora en México asusta a la población con el comunismo como a los niños con el Coco…

    Exactamente de la misma manera porque hasta la fecha sabemos que el popular Coco no existe, y que ningún régimen en el mundo ha llevado a cabo el famoso comunismo. O acaso ¿se ha llegado a que el Estado deje de existir? (tesis máxima del comunismo) 

    Suena a una utopía cada vez más lejana: en tiempos de capitalismo a su máxima expresión, léase globalización. “El ejecutivo del Estado moderno no es más que un comité para administrar los asuntos comunes de toda la burguesía o élites gobernantes” Y en el mejor de los casos y cuando en los gobiernos existen políticas sociales, en  administrador de dichos apoyos que favorezcan a los menos favorecidos. Entonces ¿de cuál comunismo habla la derecha? ¿En qué país se lleva a cabo?  

    Sabrán acaso a qué hace referencia el comunismo y cómo dentro de las paradojas de la existencia; precisamente la Derecha que tanto se asusta con el término y que se vanagloria de su fe cristiana.  Seguramente habrá escuchado aquella conocida afrenta de Jesús con los comerciantes fariseos que habían hecho de la vendimia, su máxima tarea en los templos. Tal como hoy. 

    Las grandes potencias. Investidas con su doble moral. Se persignan mientras clavan la espada en los países menos desarrollados. Sometidos a su poderío por las malas y hasta por las buenas (convencidos algunos de sus pobladores que algún día con mucho esfuerzo podrán alcanzarlos) Sin darse cuenta que para que pueda existir esa riqueza exorbitante de los unos tiene que existir la brutal explotación de los otros. Los países a los que todavía se llama en vías de desarrollo. Y aquí me detengo y me pregunto ¿En serio? Algún día nos desarrolláremos de manera orgánica, natural. ¿Sin la lucha de clases? “Toda la historia ha sido una historia de luchas de clases dominadas en varias etapas del desarrollo social” De acuerdo al clásico filósofo y sociólogo Friedrich Engels; Desde que la economía cobró importancia durante las primeras civilizaciones, la lucha de clases ha estado presente de una forma u otra.  

    Me atrevería a decir que incluso Jesús, uno de los líderes espirituales más importantes del mundo occidental hasta la fecha, sin duda era comunista. Hablaba de compartir en comunidad y de como al dar: se multiplicaban los peces y los panes. Promulgaba el amor y la generosidad como el acto más sublime para con cualquiera ser humano. Habló de los Derechos Humanos, de la Solidaridad y del amor como nadie.  En una época en que la lucha de clases era tremenda. Pues los desfavorecidos eran esclavos. 

    Siguiendo el pensamiento religioso y filosófico de Jesús y si lo aterrizamos a la realidad, se antoja como una gran utopía, un imposible. Porque hasta la fecha la historia de la humanidad, nos ha enseñado que el humano es educado en el egoísmo, y en la defensa de lo propio. Los proyectos de cambiar el concepto se han enfrentado a cruentas batallas en las que la gente no quiere renunciar a sus lujos y comodidades. Y en las que los ricos huyen de esos sistemas. Y en las que los Estados corren el riesgo de convertirse en dictadores crueles y despiadados.

    Siguiendo una de las frases con que uno de los teóricos del socialismo y comunismo (Engels) en abierta crítica a la religión que deja la justicia para una vida después, dijo que: “Los hombres no pueden ser más entretenidos con promesas sobre el cielo, ya reclaman establecer aquí en la tierra el reino de Dios” aquí está resumida para mi la tesis fundamental del comunismo. Establecer aquí en la tierra el reino de Dios. Se antoja lejana por más que luchen los menos favorecidos, y aún los gobiernos más civilizados y conscientes. Y los líderes más humanitarios.

    Para hacer esto una realidad se necesitaría una revolución del pensamiento de tal manera que no fuera necesario el Estado. Una sociedad tan civilizada es como el Coco con el que todavía se asusta a los incautos, ingenuos que piensan que de verdad sería posible en un mundo cada vez más competitivo, instaurar ese Comunismo tan civilizado y desarrollo máximo que suena tan hermoso como utópico. Entonces por qué lo trae a colación esa Derecha opositora, quizá por ignorancia de su significado y porque en nuestro país, ya no habla tanto de acabar con los programas sociales porque parece que empiezan a comprender aún y con todo su enorme egoísmo que es la única forma, no solo de no parecer impopulares, sino de tal vez: no desaparecer.

    El comunismo repito, exige como una de sus reglas  fundamentales que no exista un Estado. Si tiene un Estado no es comunismo, es socialismo.

    En Mexico, de acuerdo a como lo entendemos muchas de las personas que nos ubicamos con la social democracia, hemos entendido que en nuestros países subdesarrollados es urgente que se permita la participación del capital empresarial, pero acotado, para que asuma su responsabilidad social. Es decir que crezcan y den empleos que (dejen de ser precarios) así como obligar a los empresarios a que paguen impuestos que apoyen el crecimiento del país. Así como impulsar los programas sociales y combatir la corrupción. Es decir no un socialismo solo, en el que se acumulé el poder de todos los que conforman un país. Porque como todo lo absoluto, puede corromperse absolutamente.

    Todavía parece un sueño lejano, porque la oligarquía y la burocracia acuñada durante alrededor de 100 años en nuestro país se niega a actualizarse, y se ponen a querer asustar a la gente con la idea de un comunismo, imposible hasta el momento. Incompatible con el estado actual de la humanidad. 

    Por tal motivo me atrevo a afirmar que el actual gobierno aspira y trabaja porque exista una mayor cooperación entre todos. Clases menos favorecidas, Clase media y Ricos. Ya que nuestro país está conformado  por este gobierno de 3. Y en el que todos son importantes. Entonces ¿cuál comunismo? 

  • RUMBO AL 2024: MORENA BUSCA 5 MILLONES DE VOTOS ADICIONALES PARA CONTINUAR CON LA 4T

    RUMBO AL 2024: MORENA BUSCA 5 MILLONES DE VOTOS ADICIONALES PARA CONTINUAR CON LA 4T

    En las elecciones presidenciales de México en 2018, el país fue testigo de un acontecimiento político sin precedentes: La victoria avasalladora de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), candidato de la coalición “Juntos Haremos Historia”, conformada por Morena, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Encuentro Social (PES). Este triunfo marcó un hito en la historia política de México, ya que fue la primera vez que un candidato de izquierda llegó a la Presidencia, obteniendo un impresionante respaldo de 30 millones de votos.

    Para contextualizar este triunfo y comprender mejor el desafío que enfrenta Morena en 2024, es necesario echar un vistazo a las cifras y al contexto histórico. En 2018, el padrón electoral estaba compuesto por 89 millones de votantes. Ahora, en 2024, se espera que este padrón electoral crezca a 98 millones de votantes. Este aumento significativo refleja la evolución del compromiso cívico en México.

    La victoria aplastante de AMLO en 2018 no sólo fue histórica por ser la primera vez que un Presidente de izquierda llegó al poder en México, sino también por la magnitud de su apoyo electoral. Con un impresionante 53.19% de los votos, AMLO no sólo ganó, sino que lo hizo con un margen significativo.

    Este triunfo subrayó la importancia de la participación ciudadana y el poder de la democracia para generar cambios significativos en una nación. Representó el deseo de cambio y la voluntad de los ciudadanos de probar una alternativa a los partidos tradicionales. 

    Sin embargo, AMLO y Morena no se contentan con mantener el statu quo. Han fijado una ambiciosa meta para las elecciones presidenciales de 2024: Obtener 35 millones de votos. Esto implica un aumento de 5 millones de votos con respecto a su triunfo en 2018 y busca consolidar aún más la llamada Cuarta Transformación (4T).

    En un contexto donde el padrón electoral aumentará a 98 millones de votantes, este objetivo es un desafío audaz. Mario Delgado, líder nacional de Morena, ha defendido esta meta, argumentando que no es excesiva dada la expansión del padrón electoral y la inclusión del Partido Verde en la coalición. Además, señala que en 2024 no se trata sólo de una alianza legislativa, como en 2018, sino de una alianza electoral, lo que implica un compromiso aún mayor.

    Claudia Sheinbaum, aspirante presidencial de Morena, ha propuesto una estrategia interesante para alcanzar esta meta: La creación de “Casas Morena” en cada uno de los 2,469 municipios del país. Esto busca movilizar a los simpatizantes y promover la 4T a nivel local, permitiendo que la gente se organice y participe activamente en la campaña.

    Si Sheinbaum y Morena logran superar la marca de los 30 millones de votos en 2024, no únicamente marcarán un precedente al convertirse en la candidata presidencial más votada en la historia de México, sino que también podrían fortalecer la posición del partido en el Senado y la Cámara de Diputados, lo que es esencial para avanzar en el proyecto de transformación que promueve la 4T.

    Esta ambiciosa meta refleja la competitividad y la determinación de Morena en un contexto político en constante evolución. El partido busca mantener el impulso de la transformación que comenzó en 2018 y continuar siendo un actor clave en la política mexicana en los años venideros. La llamada a la organización y la creación de “Comités de defensa de la transformación” demuestran el compromiso de movilizar a la base y llevar a cabo una campaña efectiva.

    La búsqueda de 35 millones de votos por parte de Morena en las elecciones de 2024 es un reflejo de su resolución por consolidar la 4T y seguir transformando México. El resultado de esta elección será crucial para determinar el rumbo político del país en los próximos años y marcará un nuevo capítulo en la historia política de México. El objetivo es grande, pero el camino hacia la consolidación de la 4T parece estar trazado con determinación y confianza en el poder del voto ciudadano.

    • La columnista es Maestra en Derechos Humanos y Garantías Individuales, Subdirectora Ejecutiva en la Unidad de Desarrollo Comercial del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, ex Secretaria de la Mujer Oaxaqueña, contáctala en Facebook: MUMA Mariuma Munira, Twitter: @MariumaMunira
  • Definiciones para la CDMX

    Definiciones para la CDMX

    El proceso interno de Morena en la Ciudad de México, ha permitido confirmar que al interior del partido movimiento que dio paso a la presidencia de la república a nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador no están en juego dos visiones distintas para el mismo proyecto, sino que existe una infiltración de los intereses de grupos asiduos a la derecha, que han determinado a como de lugar con sus largos tentáculos tomar desde Morena el poder político que el pueblo les arrebató en 2018.

    Entre los aspirantes el perfil de Clara Brugada y el perfil de Omar Harfuch se encaminan como los dos principales para la definición de la encuesta que reconocerá a quien deberá coordinar los trabajos de la 4ta transformación en la Ciudad de México.

    El perfil de Clara Brugada, está apegado a la pluralidad de derechos, a la construcción de la paz mediante la atención a las principales problemáticas generadoras de violencia y pobreza, una mujer que ha dedicado su vida a las causas sociales y a las luchas populares, que viene de familia humilde y que con su gobierno en Iztapalapa a logrado ratificar las virtudes del humanismo mexicano en una demarcación que gracias a su gestión dejó de ser el traspatio de la Ciudad de México y sea ha convertido en un referente de gobiernos exitosos que brindan y generan oportunidades a la población. Bien ha señalado Clara en diversos foros públicos, que los derechos humanos y sus demandas sociales en espacios marginados y olvidados como era Iztapalapa, eran meramente sueños que hoy son realidades.

    Clara Brugada, tiene el corazón bien puesto a la izquierda, y parte de los principios del mandar obedeciendo. Morena como un instrumento público o una herramienta al servicio del pueblo y no como mero fin para alcanzar el poder político, las políticas públicas impulsadas en Iztapalapa por Clara Brugada son totalmente apegadas al proyecto de nación de nuestro presidente, fundadora del movimiento y luchadora social, por eso para la derecha en México y grupos afines representa un peligro.

    Quienes impulsando a Omar, no quieren que se diga nada de él y esperan que la campaña estilo Peña Nieto mezclado con Batman les de resultado sin que nadie le recuerde al pueblo los objetivos de los gobiernos de izquierda, el porque nuestra sociedad opta por gobernadores civiles, porque en los perfiles de los gobiernos progresistas no se busca tener policías o militares. Actualmente, García Harfuch se encuentra dentro de los procesos de investigación por su probable participación en los hechos que condujeron y que fabricaron la verdad histórica, que intento sepultar la justicia para los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos y asesinados por la represión y contubernio del entonces gobierno Peñista, funcionarios públicos, policías federales, militares y el gobierno del Estado de Guerrero. Simplemente la izquierda partidista de nuestro país no puede ni debe impulsar un perfil en el que pesan hechos tan trágicos y sin duda una herida profunda en nuestra sociedad, incluso Omar García, debería renunciar a sus intenciones hasta que no se esclarezca los hechos en Ayotzinapa. Sin embargo, inflado por los medios de comunicación contrarios a los intereses de la 4ta transformación y mediante una campaña mediática que busca a paso forzado decir que Harfuch representa los intereses de la clase media y que su distanciamiento con el presidente le permite ganar la Ciudad de México, empujando a nuestro partido movimiento a la derecha con el fin de ganar por ganar.

    El hecho es que el perfil de Omar marca un retroceso en la profundización de las políticas públicas de los gobiernos de izquierda y representa un retroceso histórico ante los avances de la 4ta transformación, muchas veces basta con identificar los perfiles que en nuestras colonias, alcaldías y espacios de participación respaldan su propuesta para comprender que no es el lado correcto de la historia .

    No podemos admitir retrocesos históricos, la izquierda enarboladora de derechos y libertades atiende las causas de la pobreza y la violencia desde raíz, hace realidad los derechos humanos e instaura políticas públicas innovadoras que fortalecen la vida en comunidad, genera bienestar y cuidan el medio ambiente.

    Iztapalapa paso a convertirse en una Alcaldía incluyente, de libertades y derechos con la gestión de Clara Brugada es un ejemplo a nivel mundial de Gobernación y austeridad y la primera Alcaldía en ser totalmente transformada sin lugar a dudas marca el paso firme de nuestro presidente. La moneda está en el aire y la definición de las encuestas entonces está clara o continuidad y profundización de la transformación o retroceso.

  • Los nuevos informadores

    Los nuevos informadores

    Hace años se llamaba a la prensa “el cuarto poder”. Se suponía que la prensa no se manchaba con los mezquinos intereses políticos para mantener su “independencia”, que se hallaba libre de pecado como si fuera un recién nacido, y que ejercía un verdadero contrapeso que equilibraba a los otros tres poderes para proteger al pueblo. En la vida real sucedía la paradoja de que quien mejor se beneficiaba de esta falsa imagen de la prensa limpia era, justamente, el poder político.

    En los hechos, la prensa era la recadera, la mandadera del verdadero poder. Ay de aquel imprudente que se aventurara a plantar cara al poder político, ay del remiso que sospechara una sombra de corrupción en el poder público, porque se hacía reo de persecución.

    Si así estaban las cosas, el politicazo en el poder se decidía por el escarmiento: “Éste está como los perros, que sólo entienden a “periodicazos””. Y se daba la orden a la jauría de dogos para que mordiera con “periodicazos” al opositor. Llegaban las notas falsas, las mentiras, las falsedades.

    Las dádivas del poder convertían a los reporteros en poetas. Un ejemplo es don Armando de Maria y Campos, que de López Mateos escribió: “(…) sus manos vírgenes de codicia y de maldad se tienden al porvenir en busca del mejor de los caminos del pueblo; y su ánima selecta, que no sabe más que amar a los hombres de su tierra y a la tierra de sus hombres está lista para donarse a México”.

    Da vergüenza repetir el encendido elogio don Armando el trovador, y no se deja de recordar que el “ánima selecta” del elevado prócer llamado Adolfo López Mateos fue el asesino intelectual de Rubén Jaramillo y de toda su familia. “Está establecido que la “Operación Xochicalco” fue ejecutada por el Ejército Mexicano por órdenes del presidente Adolfo López Mateos”, afirma la CNDH México en el texto “Asesinato de Rubén Jaramillo” (https://www.cndh.org.mx/noticia/asesinato-de-ruben-jaramillo).

    Para eso servía esa prensa cuyos propietarios no son periodistas sino traficantes que metían las manos en el negocio de las medicinas, de la construcción de reclusorios, de carreteras y de hospitales.

    Hoy, es la misma prensa que el 3 de octubre de 1968 “cabeceó” en sus portadas: “Limpian Tlatelolco de francotiradores” (El Universal Gráfico), “Balacera entre francotiradores y el Ejército, en Ciudad Tlatelolco” (Novedades), “El objetivo: Frustrar los XIX Juegos” (El Sol de México), “Recio combate al dispersar el Ejército un mitin de huelguistas” (Excélsior), “Energía contra los alborotadores” (El Heraldo de México).

    Es la misma prensa que se resiste a su desaparición y suelta sus últimos coletazos dinosáuricos. Prensa vendida, incorregible. Prensa corrupta, irremediable. Pasquines inmundos, insalvables. Prensa que no podría cambiar aun si lo quisiera porque no cuenta con la honestidad en su composición genética. La desconoce, y por eso le da lo mismo seguir burlándose de las almitas simples que leen los pasquines inmundos como si fueran los evangelios nuevamente revelados.

    Pero no todo está perdido. Una de las aristas de la renovación de la vida pública acelerada por la 4T tiene que ver con la información. Revistas como Contralínea o Polemón, sitios como Sin Embargo, Sin Línea, Los Reporteros o Sin Censura, y una lista de periodistas cuyos nombres sería prolijo enumerar pero todos ellos valiosos y valientes, proveen de información verídica a quien quiera contar con puntos de vista diferentes a los de los medios manipuladores.

    Lerdo -como es todo cambio verdadero- pero seguro -como corresponde a lo que ha de permanecer-, esta nueva línea editorial ha conseguido generar su propio espacio de cara a una sociedad que ha cobrado consciencia crítica de su entorno y exige que se le hable con claridad, sin rodeos, sin mentiras. La nueva prensa electrónica, los informadores críticos, pero sobre todo los lectores informados comprueban que hay un cambio paradigmas sociales a partir de la 4T.

  • El gran traidor

    El gran traidor

    Ernesto Zedillo Ponce de León accedió al poder en 1994 después de que el PRI convenientemente tuviera un mártir, al ser asesinado en marzo de ese mismo año el candidato original, Luis Donaldo Colosio. El sexenio de Zedillo fue uno de los más grises y al mismo tiempo accidentados. Hubo matanzas a población civil por parte de grupos paramilitares en San Agustín Loxicha, Aguas Blancas y Acteal; en Oaxaca, Guerrero y Chiapas, respectivamente. La economía seguía cayendo en picado después de la crisis denominada como “el error de diciembre”, al tiempo que se vivía un interesante movimiento de reivindicación de los pueblos originarios, encabezado por el EZLN en Chiapas.

    Conforme avanzaba el sexenio se experimentaba mayor apertura para la crítica al régimen en los medios corporativos. TV Azteca incluyó sátira política en su noticiario estelar con su sección Hechos de Peluche, en la que hacían parodias a los actores políticos del momento, incluso a escándalos tan flagrantes como aquel episodio de montaje en que Pablo Chapa Bezanilla, entonces procurador general, hizo sembrar una osamenta en una finca para después declarar que ésta pertenecía al desaparecido Manuel Muñoz Rocha y que había sido encontrada a través de artes metafísicas por una “vidente” llamada Francisca Zetina, mejor conocida como ‘La Paca’, quien en su momento de esplendor lanzó maldiciones a reporteros que preocupados acudieron a hacerse una limpia.

    Así se vivía la segunda mitad de los 90 en México. El PRI iba perdiendo cada vez más solidez. Hacía una década que el punto cenital del movimiento encabezado por Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano se había cortado de tajo con el fraude que colocó en el poder a Salinas, pues la efectividad de la industria cultural y el aparato mediático hicieron bien su trabajo de difuminar el hecho en la memoria colectiva y colocar convenientes distractores que al mismo tiempo se erigían en agentes cohesionantes de la colectividad: las visitas del Papa Juan Pablo II, las telenovelas y una muy decente década en el desempeño de la selección mexicana de fútbol.

    Este fue el caldo de cultivo para que, desde 1998, se empezara a dar espacio con cada vez mayor frecuencia a Vicente Fox Quesada, entonces gobernador de Guanajuato y con experiencia en el ramo empresarial trabajando para The Coca-Cola Company. La estrategia del guanajuatense, de modos rústicos y una supuesta “valentía” que desde entonces era convenientemente elogiada por los medios, consistía en construir una candidatura anticipada con miras a las elecciones del año 2000. La intención de capitalizar el desgaste y la ausencia de la agenda pública que experimentaba Zedillo era clara, al tiempo que el propio Fox y toda una caterva de panistas ultraconservadores, muchos de ellos egresados de la Libre de Derecho, eran agraciados con cada vez más presencia mediática para enarbolar un discurso que hablaba sobre un PRI corrupto que llevaba 70 años en el poder, por lo que, según sus palabras, lo que pretendían era «el cambio»; esa quimera que no podían definir, pero que sonaba muy esperanzadora para aquella sociedad noventera.

    Cuando inició el año 2000, anticipado en todo el mundo como una nueva era, comenzó una muy fuerte campaña mediática en la que se promovía a Vicente Fox como una figura valiente y capaz de derrotar al PRI, cuya corrupción era un tema cada vez más recurrente en mesas de análisis y en la línea editorial de los espacios noticiosos. De un momento a otro, los comunicadores se volvieron críticos del gobierno como si mágicamente se hubieran quitado el velo y por fin pudieran ver la realidad que antes les fue negada. La verdad es que, más bien, los acuerdos en las cúpulas empresariales y políticas habían determinado que se tenía que pintar un escenario ideal de presión social simulada para inducir la idea de que el triunfo de Fox era más que necesario.

    En la campaña y los debates, las figuras de Cuauhtémoc Cárdenas y Francisco Labastida quedaron opacadas por el arrojo de Fox y su estrategia de insistir en la corrupción del PRI y en que el PAN representaba un cambio más genuino que el PRD. Durante todo ese proceso se levantaron muy altas expectativas entre la población, gracias también a los spots televisivos en los que se pintaba un horizonte de esperanza si Fox ganaba la elección del 2 de julio.

    Sobrevino entonces la tan anticipada victoria de Fox y se levantó la euforia. Aunque el margen fue muy estrecho (6.41 puntos porcentuales), pues el PRI vendió cara la derrota. Zedillo se alzó como todo un demócrata al aceptar sin chistar el triunfo del PAN y felicitar a Fox personalmente vía telefónica.

    La gestión de Fox fue un desastre neoliberal total. Las promesas de crecimiento, prosperidad, vivienda y trabajo fueron incumplidas. Hubo episodios lamentables como el famoso “comes y te vas”, frase dicha por Fox a Fidel Castro en una cumbre celebrada en Monterrey en el año 2002, para quedar bien con su admirado George W. Bush y evitar así su encuentro con el líder cubano. En una feria del libro, Fox evidenció su ignorancia al nombrar al maestro de lo breve como “José Luis Borgues”.

    Miembros de su administración protagonizaron escándalos por su mentalidad conservadora. Tal fue el caso de Carlos Abascal, quien pretendió prohibir Aura de Carlos fuentes tras comprárselo a su hija como parte de su material escolar, hojearlo y descubrir que era “pornográfico”.

    Fox contrajo nupcias con su vocera Marta Sahagún, a quien después llamaba a chiflidos y con el grito: “¡vieja!”. Mientras que, por otro lado, y en claro afán demagógico, él mismo fue quien introdujo en el discurso político el desdoblamiento de los plurales (“mexicanos y mexicanas”).

    Hacia el final de su gestión, la popularidad de Fox caía estrepitosamente y el ascenso de AMLO como genuina alternativa era cada vez más evidente, por lo que primero impulsó el desafuero, luego la campaña sucia en medios y posteriormente ayudó a operar el fraude de 2006. En entrevista con Vicente Serrano, ha admitido que “era importante frenar a López”. Solo preservaba una pequeña porción de seguidores despistados, como el siempre conservador Chespirito, quien en entrevista con Diego Armando Maradona le dijo a éste en 2005 que teníamos “al mejor presidente en la historia de México”.

    Al imponer a Calderón a través de un fraude y dedicarse de lleno a los negocios después de su gestión, Fox perdía cada vez más relevancia. Solo comenzó a reaparecer cuando, en 2018, AMLO advirtió que, de ganar la presidencia, quitaría las pensiones millonarias y la seguridad por parte del Estado Mayor a los expresidentes. Entonces comenzó a ser entrevistado en diversos espacios para alertar sobre “los peligros del populismo” y para tratar de convencernos de que la mejor opción de esa contienda era José Antonio Meade, el candidato del mismo partido al que se jactó en su momento de derrotar para instaurar “el gobierno del cambio”. Ya sabemos el desenlace. AMLO ganó por un amplio margen.

    Durante toda la administración de AMLO, Vicente Fox, lejos de guardar un silencio prudente, otrora sello de los expresidentes mexicanos, ha mantenido una campaña permanente de mentiras descaradas, descalificaciones (empezando por la forma clasista de referirse al presidente como “López” o “Lopitos”), insultos y arengas patrioteras sumamente baratas; mucho de ello a través de la plataforma Twitter, donde lo hace escribiendo en mayúsculas y con unas pavorosas faltas de ortografía con las que reitera el timo en que cayó el pueblo de México al elegir a un político tan ordinario y truculento.

    El punto culminante de la incongruencia de Fox es que, pese a ser un ultraderechista de pura cepa, actualmente se encuentra tratando de abrirse paso con varios emprendimientos que involucran productos a base de cannabis, por lo que ya no piensa que se trate de “una droga que envenena a nuestros jóvenes”.

    Fox no deja de hacer campaña en contra de AMLO y del grueso de la población mexicana que lo apoya. Las redes sociales permiten darnos cuenta de diversas muestras de repudio que Fox recibe públicamente. Se trata de uno de los personajes más infames en la historia reciente, quien desgraciadamente cuenta con una exposición injusta debido a que forma parte de aquella oligarquía que prevalece en los medios de comunicación masiva. Seguiremos sufriéndolo, pero no por eso se detendrá este proceso de cambio que construimos entre todos.

  • Andrés Manuel López Obrador, el primer Presidente de México ¡Que sí cumplió!

    Andrés Manuel López Obrador, el primer Presidente de México ¡Que sí cumplió!

    Una de las cosas que más tristeza me han provocado últimamente es saber que a este “Sexenio del Bienestar” como yo he denominado a la actual gestión del Presidente López Obrador está actualmente en su etapa final.

    Es un motivo de orgullo el haber tenido la oportunidad de vivir un período de gobierno tan magnifico y sobre todo, el mirar los avances en la obra pública y estar presente en las inauguraciones pues nuestro querido Andrés Manuel permite la presencia de la gente en sus grandes obras, costumbre que tiene desde que fue Jefe de Gobierno en la Ciudad de México, ¿Recuerdan que un día antes de que se pusiera en funcionamiento el Segundo Piso del Periférico nos invitaron a visitarlo y muchos ciudadanos con sus familias estuvimos ahí? Y ahora que se inauguró el Aeropuerto Internacional “Felipe Ángeles” pasó lo mismo y lo mejor es, que cada obra ha rebasado mis expectativas.

    ¿Qué me dicen de las dos Refinerías de “Deer Park” en USA y la “Refinería Olmeca” en Tabasco, de las líneas ferroviarias que pronto se inaugurarán, del Corredor Interoceánico que curiosamente nadie ha criticado porque beneficiará DIRECTAMENTE a los empresarios y agilizará las importaciones y exportaciones, del Aeropuerto Internacional de Tulum, de la justicia social lograda con los Programas Sociales? Revisen los datos y en cada hogar mexicano al menos uno de sus habitantes recibe alguno y ellos, el apoyo a los Adultos Mayores, a los Discapacitados, las Becas Benito Juárez, los Jóvenes Construyendo el Futuro o Sembrando Vida los ayudó y también resultaron un bálsamo durante la PANDEMIA. El percatarme yo misma de las verdaderas acciones en beneficio de las mayorías me hace reiterar mi apoyo y admiración al Presidente López Obrador.

    Aunado a esto, la estabilidad del Peso Mexicano frente a otras divisas, la inversión extranjera que llega al país no es casualidad, veo en los supermercados a la gente con sus carritos llenos de productos, no sé sí ustedes no se acuerdan pero en los tiempos del gobierno de Ernesto Zedillo las personas llevábamos pocos productos para consumo, pocos satisfactores porque cuando nos impusieron el FOBAPROA la crisis económica se agudizó o en tiempos de Carlos Salinas de Gortari y él engaño de los “Nuevos Pesos”fueron tremendos golpes a los ciudadanos, sobre todo para los estratos medios y bajos, hubo familias que perdieron sus patrimonios y no recuerdo a los Medios de Comunicación RECLAMANDO, es más, según ellos, estábamos muy bien aunque no lo viéramos reflejado en nuestro bolsillo, ¿En serio, no se acuerdan?

    Y todo esto se ha logrado con apoyo del Presidente, de sus Secretarios de Estado, los trabajadores del Gobierno y de la gente, esta Cuarta Transformación ha sido posible gracias a la dirección de Andrés Manuel López Obrador y el trabajo conjunto de sus equipos, la SEDENA y la Secretaria de MARINA igualmente, la clave ha sido la Austeridad Republicana, es evidente que cuando se trabaja con HONESTIDAD el presupuesto sí alcanza.

    Pese a los alaridos de la Oposición Moralmente Derrotada y más corrupta que tenemos en nuestro país, el Nuevo Proyecto de Nación ha avanzado y esperamos que logre continuar, no seamos de corta memoria, revisemos la Historia Nacional y seamos objetivos, es real que también hay errores pero también se han puesto muchas trabas, sin embargo, vamos adelante.

    Un dirigente como nuestro Presidente Andrés Manuel López Obrador es insustituible e insuperable, nosotros seguimos refrendando nuestro apoyo y continuamos trabajando con él mano a mano por el BIENESTAR DE MÉXICO y aunque suene trillado #SigueSiendoUnHonorEstarConObrador

  • La Ciudad de México 2024

    La Ciudad de México 2024

    Como todos sabemos, el rumbo a escoger el que será el candidato para gobernar la Ciudad de México, ya inició. Y dentro de los que competirán por esa futura candidatura, está Omar García Harfuch, el ex secretario de seguridad ciudadana de la capital, que es apoyado y persona de la confianza de Sheinbaum que de esta manera manda el mensaje de que su gobierno será independiente del actual gobernante, vaya, no tendrá línea, pero al ser una pésima operadora política, pareciera que volvió cometer un error.

    Pero tiene algunos problemas, de inicio apenas no era afiliado de Morena, no sabemos si es de izquierda, de derecha, neoliberal, su opinión sobre los derechos a las personas LGBT+, su opinión sobre los derechos de la mujer, del aborto, su opinión sobre la tolerancia, sobre las manifestaciones (recordemos que la inacción de la SSC al final dependió de las ordenes de la exjefa de Gobierna, qué opina sobre la Ciudad de México, que ha sido el parteaguas de derechos en México, aunque a muchos no les guste o no les convenga, desde que AMLO fue Jefe de Gobierno, Ebrard.

    Omar García Harfuch no es el candidato idóneo para los grupos de personas de izquierda, la reputación de su familia lo persigue, su abuelo Marcelino García Barragán encargado de la represión del Movimiento del 68, , su padre, Javier García Paniagua, integrante de la Dirección Federal de Seguridad (DFS) la policía que persiguió a los movimientos de izquierda en los 70’s y 80’s, y es vinculado con Ayotzinapa, que aunque siempre ha dicho que no había participado en las reuniones para operar la llamada “verdad histórica”, al final supo y no hizo nada, ojo no digo que él haya sido encargado de llevar a cabo el crimen; tal vez cuando acabó el gobierno de Peña Nieto y empezó el de AMLO, pudo haber ido a declarar sobre Ayotzinapa, tal vez pudo haber dicho donde se encontraban los 43 normalistas y lo que les había pasado, pero guardo silencio, y así lo ha hecho hasta ahora, hasta Septiembre 2023.

    Por cierto, el Gobierno Federal informó que García Harfuch si estuvo en la junta de autoridades que armaron la llamada “verdad histórica” del Gobierno de Peña Nieto, esto confirmó el Subsecretario de Derechos humanos de la Secretaria de Gobernación Alejandro Encinas, encargado de la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia del Caso Ayotzinapa. ¿Será un duro golpe a la Sheinbaum por parte del mismo AMLO?, ¿esto afectará la candidatura de García Harfuch? ¿será un ejemplo para Sheinbaum por arte de AMLO?

    Y recordemos que no es alguien que goce de la simpatía del Presidente, el cual no estuvo muy de acuerdo que fuera el Secretario de Seguridad Ciudadano en el gobierno de Sheinbaum en la Ciudad de México.

    Al ser, García Harfuch candidato de Morena, podría poner en riesgo la credibilidad de la 4T, podría terminar de desfondar el lopezobradorimso en aras de un paragmatismo innecesario.

    A parte de su jefe directo fue Genaro García Luna, hoy apresado en EUA por delitos de narcotráfico, tampoco afirmo que sea narcotraficante o tenga vínculos con el narcotráfico. Y para rematar, los que recordamos el acontecer de la historia, la Ciudad de México ya fue gobernada por un expolicía, que tuvo un buen desarrollo como policía en los tiempos de Ebrard como jefe de Gobierno de la Ciudad, pero fue un desastre como jefe de Gobierno, fue quién dejo pasar grupos del narco al interior de la Ciudad bajo su protección, es decir, la Ciudad ya tuvo un ex policía de jefe de Gobierno, y no funcionó, ¿funcionaría otro ex policía?

    Tal vez, Sheinbaum y los grupos morenistas que apoyan la candidatura de García Harfuch, piensan que teniéndolo a él como candidato, tendrán los votos de la clase media, en especial de las mujeres -tratando de replicar el fenómeno del voto para Enrique Peña Nieto-, y en un pensamiento clasista, la clase media y varios sectores de la población no votarían por un perfil como el de Clara Brugada ex Alcaldesa de Iztapalapa, que al parecer es despreciada y le ven poco éxito por ser de la Alcaldía Iztapalapa.

    Lamentablemente, la Ciudad de México es una Ciudad clasista y no ven con buenos ojos que alguien de Iztapalapa pueda ser la gobernante de la misma, muchas personas, sobre todo los que se creen ser “fifís”, los clasistas se dejan llevar por las apariencias, por los apellidos, y no toman en cuenta el buen trabajo de alguien, como es el caso de Clara Brugada, que ha hecho un trabajo excepcional en la Alcaldía Iztapalapa que gobernó.

    Y ya no digamos de la inmensa campaña de publicidad sobre él, donde lo posiciona como el virtual candidato y él elegido para gobernar la Ciudad de México, una campaña de publicidad muy parecida a la campaña de Sheinbaum, donde también es ganador de muchas encuestas, encuestas que no dicen quién las paga ni su metodología para llevarlas a cabo; será coincidencia, lo dudo, en la Política no hay coincidencias.

    Pero para surgió un perfil que también podría obtener el voto de esa clase media, un perfil que cumple el perfil que buscan los que se creen fifís, de los que son clasistas; y este perfil es mejor conocido como el Dr. Hugo López-Gatell, que para empezar tiene el apoyo y confianza del Presidente y muy seguramente impulsado por AMLO, y fue quién llevo el mando durante la Pandemia de Covid19, que hizo un gran trabajo, aunque se la ha intentado manchar su buen trabajo, en aras de atacar al gobierno de AMLO por parte de la “oposición” a quién tenían a toda una experta en pandemias, una dentista. Para que hacerle caso a alguien que es experto en pandemias, si pueden hacerle caso a una dentista, con un curso en pandemias, pero así es la oposición, siempre equivocándose en la selección de sus salvadores.
    Tal como lo han hecho con la señora que vende gelatinas, que simplemente no les da para más, una persona que le han sacado sus actos de corrupción y se defiende con burlas, risas falsas y diciendo que “la pendejió”, una disque candidata que es sustentada por miles de pseudo bots que la apoyan, por los medios convencionales, si esos que han perdido toda credibilidad (hasta que hablan de la Sheinbaum, el extraño milagros de sus simpatizantes).

    Y cómo la oposición cree que alguien que tiene en su equipo al creador del FOBAPROA es el que hará el Plan de gobierno, el mismo que ha declarado que hay que aumentar el precio del dólar para estar sin problemas económicos, el mismo que propone quitar aumentos al salario mínimo. Incluir a un exgobernador corrupto y anda prófugo encargado de la seguridad y además tiene un rancho con fosa de cadáveres, y para rematar tiene al mismísimo “saco de pus” también conocido como Javier Lozano para la campaña de reconciliación.

    Y por esto y más, se dice, se rumora, que la señora vende gelatinas, la elegida, la que traería al PRIAN a gobernar de nuevo a México, sería cambiada por Beatriz Paredes o por Enrique de la Madrid, ambos del PRI. Será un plan de Alito Morena, dar todo su apoyo a sabiendas que más temprano que tarde, la señora vende gelatinas no serviría y así podría imponer sus candidatos, teniendo en cuenta que en el PAN no hay alguien que pueda competir por la Presidencia. Lo que sería un gran problema para los panistas, porque de ser cierto perderán lugares en el Senado y en la cámara de Diputados, y es posible peligre su registro como partido, si de por si, están a casi nada de perderlo, por la falta de militantes.

    Pero, regresando a la Ciudad de México, las opciones para ser el candidato de la oposición, casi están igual que la señora vende gelatinas, las aún alcaldesas Sandra Cuevas de la Cuauhtémoc, con su operativo diamante, que sólo busca cobrar derecho de piso a los restaurantes, su fascismo impuesto a todos los parques, mercados públicos y ambulantes; Lía Limón de Alvaro Obregón, que no se queda atrás en actos de corrupción; Taboada, miembro del cartel inmobiliario de la Ciudad de México, amparado para no caer en el bote; y seguramente, se sumarán más personas, más corruptos y más oscuros.

    Esperemos, que ahora que ya muchos tuvieron la experiencia de ser desgobernados por el PAN, PRI y PRD, voten por lo que aún queda de Morena, Y Morena se pueda reagrupar y sacar a todos los prianistas que se han ido metiendo de mano de Sheinbaum y Mario Delgado, quien quiso contender por la candidatura por el gobierno de la Ciudad de México, pero dimitió y prefiere quedarse a terminar Morena, digo a dirigir Morena, será que se dio cuenta que no tiene el suficiente apoyo para ser candidato, será que él mismo sabe que Morena ha ganado todo lo que ha ganado bajo el manto de AMLO (porque se las verá muy negras cuando AMLO ya no esté en la vida política de México) o será para seguir con sus corruptelas y malos procesos, de los que ya muchos lo han acusado, sobretodo la darle candidaturas a expriistas, expanistas, experredistas, y por darle cobijo a muchos que se la pasaron hablando mal de AMLO, de Morena, y de la 4T y ahora mágicamente son pro 4T.

    Por cierto, que raro que Tlalpan que fue gobernada por Sheinbaum, tenga un alcalde de extracción perredista, ¿no? Esperemos que el candidato de Morena pueda recuperar la Ciudad de México, después de haber perdido la mitad en el gobierno de Sheinbaum.

    Y sobre todo habrá que ver que pasará para el 2030.

    Gracias, nos leemos pronto.

  • Margallate chilango

    Margallate chilango

    Margallate significa embrollo, enredo, maraña, y en última instancia confusión. La confusión ahora es chilanga, es decir, cunde en la CDMX. El margallate chilango al que me refiero no tiene que ver con el tránsito, sino con el próximo proceso electoral. 

    El margallate chilango electoral no se halla del lado de la oposición. De aquel lado las cosas están absolutamente claras: no hay nada, quiero decir, no tienen ninguna posibilidad de triunfo. A la contienda electoral de 2024, en la CDMX la oposición no tiene nada que presentar más que impresentables. Y si no, díganme ustedes, ¿piensan que la aspiración de la señora Sandra Xantall Cuevas pueda tomarse en serio? ¿Y quién más? ¿De qué estará más cerca el señor alcalde de la Benito Juárez, de un juicio o de la candidatura? ¿O qué me dicen de la histrionisa Kenia López? ¿Y si el PAN le dejara la candidatura a la chiquillada, qué posibilidades reales tendría un priísta o un perredista en la Ciudad de México?

    Me adelanto a cualquier reparo que provenga del recuerdo de los descalabros que la 4T sufrió en 2021 en la CDMX: no pequemos de ingenuidad, no estamos en 2021, estamos en 2023, aquello ya pasó: 1) la chilangada progre buena ondita que se tragó el cuento de los contrapesos ya sufrió los costos de su inocencia, y 2) el operador político que maquinó a la mala hace tres años desde Morena se encuentra hoy día muy desgastado. Y podría agregar un tercero: de entonces para acá se han acumulado más, muchas más evidencias de que la 4T a la CDMX le ha redituado beneficios palmarios.

    El margallate chilango electoral no se halla del lado de la oposición, sino del lado de Morena. Es factible narrar el embrollo en tres episodios. Durante el primero de ellos, hace apenas unas semanas, la situación se mostraba aparentemente mucho más complicada, considerando la superabundancia de aspirantes, algunos de plano estrambóticos: por ejemplo, el gobernador del estado de Morelos, el delantero Cuauhtémoc Blanco, quien, avecindado, supongo, en Cuernavaca, decía que se iba a apuntar en el proceso. Pero, en fin, ese primer episodio se fue cerrando, y tanto el exfutbolista como el señor Ricardo Monreal se bajaron. Luego también hicieron lo mismo el presidente del partido, Mario Delgado, y el hoy vocero de la doctora Sheinbaum, el aguerrido petista Gerardo Fernández Noroña. Más allá del orden estrictamente cronológico de los eventos, en ese episodio inicial también cabe incluir la salida del señor Omar García Harfuch del gobierno de la CDMX (9 de septiembre). ¿Por qué? Porque salió diciendo que dejaba la Secretaría de Seguridad Ciudadana no para pelear por la candidatura de Morena sino para incorporarse al equipo de la Coordinadora Nacional de Defensa de la Cuarta Transformación. O sea, en ese momento, él era uno más que se bajaba. Así que al cierre del primer episodio cualquier analista con dos dedos de frente podía vislumbrar con claridad quién ocuparía la Jefatura de Gobierno de la CDMX, Clara Brugada, entonces aún alcaldesa en funciones de Iztapalapa.

    El segundo episodio duró poco. Lo abrió el mismo Omar Hamid García Harfuch el 20 de septiembre cuando anunció que siempre sí, que había tomado la decisión de participar en el proceso interno de Morena para seleccionar al coordinador de Defensa de la Cuarta Transformación de la Ciudad de México. Dijo e hizo: el 22 de septiembre se fue a afiliar a Morena. La jugada causó descontrol. ¡Ah, caray! ¿Entonces la doctora prefiere a Omar? ¿Que no había estado impulsando la candidatura de Clara?

    El tercer episodio, en el que estamos, podría subtitularse así: Ya éramos muchos y parió la abuela. Al día siguiente del cambio de jugada de García Harfuch, el 21 de septiembre, el doctor Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud del gobierno federal, externó en una entrevista con La Jornada que él también va por la candidatura chilanga. De inmediato los medios tradicionales y la furibunda panda de opinócratas se desgañitaron atacando a López-Gatell, haciendo tanto escándalo como lo estaban haciendo para difundir el destape de García Harfuch. Al día siguiente, en la mañanera, cuestionado al respecto, el presidente López Obrador dijo que sí estaba al tanto de la decisión de López-Gatell y que el galeno era un profesional. El 25 de septiembre, durante una entrevista con Maxine Woodside en su programa Todo para la Mujer en Radio Fórmula, el exsecretario de Seguridad Ciudadana —“… el hijo de María Sorté, quien en los medios es conocida como ‘La suegra de México’” — dijo que él no veía el proceso como una disputa…: “Por ejemplo, con mi compañera (seguramente se refería a Clara Brugada, pero no dijo su nombre), que también se inscribió o se debe de  estar inscribiendo en estos momentos, no es que ella y yo seamos una competencia”. Y algo así también ha dicho López-Gatell. 

    En ese tercer episodio estamos. Un margallate en el que la base obradorista no tiene del todo claro cuál es la mejor salida, la que más conviene a la CDMX, al movimiento, a la 4T. Pero ojo, la duda, me parece, no está entre tres sino entre dos. Hasta donde alcanzo a ver, puedo decir exactamente lo mismo que tuiteó hace poco la doctora Leticia Calderón Chelius: “En mi pequeño mundo social clase media chilanga de izquierda no conozco absolutamente a nadie que apoye la posibilidad de que García Harfuch sea candidato”. No pienso que lo que más nos convenga para gobernar la CDMX sea el perfil profesional de un buen policía. No creo que la guapura de un aspirante deba ser un factor decisivo. Pero tampoco me parece que los antecedentes familiares de García Harfuch sea algo que deba considerarse en su contra. Ni creo, como ya dijo AMLO, que haya elementos que involucren al señor en la construcción de la ominosa “verdad histórica”. En suma, en su caso, no se trata de desestimar sus posibilidades porque sea malo, sino porque no es el mejor para gobernar la CDMX, considerando, claro, que tenemos un par espléndido de opciones: Clara Brugada y Hugo López-Gatell. ¿Y entre ambos? Mi próxima entrega está cantada…

    • @gcastroibarra
  • Con el pragmatismo hueco ganamos todos

    Con el pragmatismo hueco ganamos todos

    Se confirmó —bendita la hora en la que se escucharon nuestras plegarias— que Omar García Harfuch, extitular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México, hombre de buena y represora familia, participará en el proceso interno del Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) para seleccionar al candidato a la Jefatura de Gobierno de la CDMX en las elecciones de 2024. Lo anterior no sólo es una excelente noticia en un mar de noticias devastadoras, donde el país no deja de desmoronarse bajo las políticas de una camarilla de egoístas que busca mejorar la calidad de vida de la mayoría, por el innegable buen desempeño de Harfuch al frente de la SSC, donde se redujeron los delitos de alto impacto en más de 50%, el delito de homicidio doloso en más de 46% y disminuyeron los indicadores de robo de vehículos a sus mínimos históricos, desde 1997. No. Y no creo que ello sea poca cosa, desde luego que no.

    El destape de García Harfuch es una gran noticia porque —además de lo ya mencionado, Omar cuenta con cualidades que ayudarán a combatir la terrible polarización social que existe en nuestro país desde antes de que México se llamara México, y que este gobierno a tenido el mal gusto de sacar a la luz, al tiempo que mantiene las apariencias y protege al status quo.

    No ignoro que desde la izquierda hay quienes se resisten a que el nieto de quien fuera Secretario de la Defensa Nacional, durante el gobierno de Díaz Ordaz, y uno de los responsables de la represión estudiantil del 68, y el hijo de un titular de la desaparecida Dirección Federal de Seguridad (DFS), dependencia de la Secretaría de Gobernación configurada como la policía política del Estado y encargada de la guerra sucia en los años setenta, sea el candidato de MORENA para la gubernatura de la ciudad “más progresista” del país. Eso, sin ignorar que Harfuch es un personaje cercano a García Luna y Cárdenas Palomino. Lo que estas personas no entienden, es que el extitular de la SSC es el candidato mejor posicionado dentro de MORENA —aunque acabe de afiliarse a MORENA— para asegurar que MORENA no pierda la capital de la República, las encuestas indican que ganaría a Taboada por 5puntos más de lo que lo haría Brugada, y para como están las cosas en el bastión “progresista” del país, se debe asegurar que contamos con el mejor candidato en términos de resultados. Si es o no es de izquierda ¿a quién le importa? Lo único importante es que diga que es de izquierda, como lo han dicho Santiago Creel, Claudio X o Chumel Torres. Sólo la autopercepción importa. Si a ello le sumamos que Harfuch es el candidato “más guapo” de derechas e izquierdas, el único con un club de fans que lo sigue para vitorearlo, el triunfo de la izquierda está asegurado.

    Tampoco ignoro que desde la derecha hay quienes no estarían dispuestos a votar por Omar por el sólo hecho de ser el candidato de MORENA. Me parece que estás personas empeñadas en salvar a México de las garras del comunismo no entienden que en ocasiones el mejor aliado se encuentra entre las filas del enemigo. Harfuch es el elemento más fuerte para conjurar el peligro que representa Brugada, una mujer que no sólo ha trabajado en favor de las clases populares, sino que ha demostrado que es posible hacerlo de forma eficiente, dando resultados y transformando la realidad de los ciudadanos, sus “Utopías” son el mejor ejemplo de ello, espacios para que cualquiera pueda disfrutar del arte, el deporte, la cultura y la naturaleza ¡Cualquiera! ¡Que horror! Lejos de pensar en la transformación de las condiciones materiales de vida de la gente, Omar García Harfuch —por formación y oficio— está completamente enfocado en el tema de la seguridad, principal preocupación de las clases medias aspiracionistas en nuestro país, y de las privilegiadas clases privilegiadas cuya peor pesadilla es perder todo a manos de alguien que ni siquiera sabe cuánto cuestan las cosas. Al poner el foco en la seguridad, y no puede ponerlo en otro lugar, Harfuch responderá a esa preocupación de las clases que tienen clase y podrá darles la tranquilidad que da la ley y el orden cuando se está del lado correcto de la ley y el orden, que es el lado de los privilegios y la abundancia.

    Entrados en gastos

    La posible candidatura de Harfuch representa el punto de encuentro que este país necesita y construye una plataforma para que en 2030 tengamos un presidente que trabaje para que todo vuelva a estar en orden en el país. Por un lado, puede dejar tranquila a la izquierda y permitirle festejar otra victoria sobre la derecha, como quien festeja una goliza de su equipo en contra del adversario. Harfuch abanderará los colores de MORENA y permitirá que los habitantes de la Ciudad de México podamos seguir diciéndonos progresistas. Por el otro, Omar representa lo mejor de la derecha, en su genética política descansa dormido el potencial represor con cuyo ejemplo creció en casa, y su principal preocupación es el orden y la aplicación de la ley, aunque esta resulte injusta, la lógica policiaca de la formación de Harfuch, cuya profesión no es más que el síntoma de su acontecer, permitirá que todos, cómodamente progresistas, nos sintamos tranquilos sabiendo que en la calle el “otro” no puede hacernos daños porque desde el gobierno de la Ciudad de México, el brazo de la ley nos vigila. Bajo esta lógica, y siguiendo el ejemplo del Frente Amplio, bien podrían cancelarse las elecciones para gobernador en la CDMX, contamos con un precandidato que tiene lo peor de cada lado del espectro político, y eso es suficiente para que todos votemos por él.

    • Carlos Bortoni es escritor. Su última novela es Dar las gracias no es suficiente.
  • GANAR LA CDMX SIN PERDER EL RUMBO

    GANAR LA CDMX SIN PERDER EL RUMBO

    Si bien pareciera que el morenismo capitalino, al menos su dirigencia, coincide en que la estrategia electoral fallida de 2021 llevó a la cuarta transformación a perder un significativo número de votantes en la CDMX, lo cierto es que lo que se niegan a reconocer son las verdaderas causas del tropiezo, entre otras el impacto negativo que siempre trae consigo la maniobra de mantener la parcela y circunscribir las designaciones a las alcaldías a partir de considerarlas como la jefatura política de la que dependen la definición a las diputaciones locales y federales.

    Estando así las cosas en la capital, existen razones para pensar que la realidad política del partido guinda no está siendo analizada de manera objetiva sino a partir de las aspiraciones de cada quien. Por esa razón, contrario a los análisis políticos que sostienen que la oposición no representa mucho peligro, existen otras voces identificadas con la 4T que no militan en MORENA cuya opinión hace énfasis en que el peligro es latente si se toman en consideración tanto los resultados del ejercicio de gobierno en varias alcaldías actualmente gobernadas por ese partido, así como la clara intervención del gobierno capitalino en el proceso de sucesión.

    A estos elementos que no debieran minimizarse, se suma otro que pone en verdaderos apuros al partido: la innegable falta de acuerdos mínimos entre los personajes que visiblemente tienen mayores condiciones para coordinar los comités de defensa de la cuarta transformación en la capital del país, pues mientras algunos hacen malabares para presentarse como los preferidos del presidente de la república, otros sencillamente optan por erigirse como los herederos de la izquierda en la que no hay cabida para aquellos a los que no consideran “puros” y que sólo les basta el cabildeo entre diputadas y diputados locales y con uno que otro funcionario necesitado de permanecer en el cargo. Ambas posturas polarizan a quienes van definiendo sus preferencias, pero también alejan la posibilidad de que el movimiento proclame unidad centrándose en el principal objetivo que es el de consolidar al proyecto desde el bastión histórico que ha significado la Ciudad de México.

    Si hoy se revisa a profundidad la narrativa de quienes dirigen al partido, incluso hasta la del propio jefe de gobierno, por ningún lado se observan señales claras que hagan ver a la cuarta transformación capitalina como una fuerza plural a la que sólo le resta ponerle nombre y apellido para dirigir sus destinos en la CDMX. Lo que se observa es una contienda que parece no entender que la definición debe emanar desde la propia ciudadanía que a gritos pide un representante capaz de interactuar con todos los sectores.

    MORENA tiene frente a sí un gran reto, parece que la orientación ideológica que abre paso a la consolidación de las conquistas alcanzadas y los esfuerzos que han hecho de este territorio una ciudad de derechos, se pueden ir por la borda si no se escucha la voz de las mayorías. Es decir, estamos frente a una coyuntura que exige cerrar filas en torno a lo que ha sido uno de los principales factores de fortalecimiento de la izquierda y que es la participación social cuya trascendencia ha marcado un hito en la construcción del México democrático. Sin embargo, todo apunta a que será el pragmatismo el que se imponga, aunque eso signifique abandonar la esencia de lo que es la izquierda en nuestra capital.

    Es realmente peligroso que por la falta de congruencia política se ponga en riesgo el futuro de la Ciudad de México, pero el peligro no es a partir de que se perdieran Alcaldías o incluso la jefatura de gobierno, el peligro radica en perder el rumbo pues eso sí representaría un grave retroceso para la agenda progresista impulsada desde el centro del país. Ojalá que la dirigencia de MORENA comprenda que esconder el polvo debajo de la alfombra no es la solución sino que se requiere limpiar el proceso y dejar la definición en manos de la ciudadanía para que, cualquiera que sea el resultado, se cierre el paso de manera tajante a las posturas retrógradas que son enemigas de nuestras grandes conquistas.