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  • Maduro, prisionero de guerra

    Maduro, prisionero de guerra

    Las empresas petroleras y los grandes capitales estadounidenses vuelven al ataque, han vuelto a violentar el derecho internacional de forma burda, quizás en esta vez más burda que todas, su objetivo ha sido el petróleo venezolano y por eso secuestraron ilegalmente al presidente Maduro. Haremos una breve pero importante reflexión al respecto.

    Otra noche fatídica para América Latina, nuevamente un gobierno es destituido por los gringos solo porque no les conviene geopolíticamente. Si estás en contra de los intereses imperialistas yankees aunque sea poquito te van a destituir, asesinar y/o encarcelar bajo pretextos que son puras fantasías (ya hasta dijeron que el cartel de los soles nunca existió en realidad).

    Quien opine sin conocer la historia de Latinoamérica deja fuera una parte esencial que nos constituye como región, nuestro sometimiento y explotación por parte de las grandes potencias (y en últimos siglos por los Estados Unidos). Con intervenciones violentas que se cuentan por montones y que costaron la vida de cientos de miles de personas y nuestro empobrecimiento brutal.

    En ese contexto es que atacaron a Maduro y al Chavismo. Llevan más de 25 años atacando al régimen chavista porque decidió defender su soberanía y no someterse a los gobiernos gringos. Desde intentos de golpes de Estado, financiamiento de actos terroristas contra la población venezolana, una campaña mediática plagada de mentiras, reconocimiento de gobiernos ilegales en el extranjero, sanciones y bloqueos económicos, asesinatos de lancheros, robo de barcos petroleros y ahora el secuestro de su presidente con el asesinato de decenas de personas.

    Todo ello realizado con total impunidad. Lo que llaman la comunidad internacional (Los gringos, la OTAN y unos cuantos países más) ha apoyado todas esas medidas, son cómplices de esos crímenes. Así como lo son ahorita que no condenan y solo justifican las acciones realizadas por el ejército gringo.

    Pero hay que ser claros, esto fue el secuestro de un presidente de una nación solo porque no les convenía. Solo porque quieren el petróleo, no les importa la democracia ni el pueblo de Venezuela, es más no les importa ni la oposición venezolana vende patrias que la hicieron a un lado, solo quieren el crudo y las tierras raras. Maduro es un prisionero de guerra, fue secuestrado y debemos condenarlo totalmente. 

    Redes sociales

  • Cuando veas las barbas de tu vecino cortar… Venezuela

    Cuando veas las barbas de tu vecino cortar… Venezuela

    Tras el secuestro del presidente Nicolás Maduro, el rechazo de la sociedad latinoamericana ha sido prácticamente unánime; sin embargo, como ya es costumbre, el espíritu de Nepomuceno Almonte volvió a poseer a las derechas regionales. Desde la Argentina de Milei y el Chile de Boric (pronto, quizá, de Kast), hasta el México de Sheinbaum, los conservadores vieron con júbilo la invasión y comenzaron a anhelar que ocurriera lo mismo en los países donde no son gobierno.

    Quienes celebraban lo hacían bajo el argumento de que, por fin, Venezuela sería “libre”. Cabe entonces preguntar al lector: ¿cuál libertad?, ¿la de ceder el petróleo a Exxon y Chevron?, ¿la de crear una brecha de desigualdad digna de los países del llamado “mundo libre” ?, ¿la libertad de desmontar el Estado social y sustituir derechos por caridad?, ¿la de criminalizar la protesta y llamar “terrorismo” a cualquier forma de organización popular?, ¿o la libertad de convertir a Venezuela en un enclave extractivo administrado desde Washington, donde el voto estorba y el mercado manda?

    El intervencionismo de Estados Unidos no es nada nuevo; se trata, en realidad, de un regreso a prácticas del siglo pasado. La intervención en Venezuela para imponer los intereses de Washington, sin importar el derrocamiento de un presidente legítimamente electo, confirma que se han terminado los tiempos en los que la potencia norteamericana ejercía su imperialismo condicionando financiamiento del FMI o apoyos de la USAID a cambio de políticas liberalizadoras. Hoy estamos de vuelta a principios del siglo XX: regresó el garrote de Teddy Roosevelt.

    Venezuela fue un parteaguas que hace visible el retorno de aquella visión añeja del mundo: el dominio del más fuerte, las zonas de influencia de una potencia y el derrocamiento de gobiernos democráticos que ponen a sus pueblos por encima del capital estadounidense.

    En este nuevo —y a la vez viejo— sistema de dominación ya no hay espacio para gobiernos soberanos. No lo hay para Gustavo Petro ni para Claudia Sheinbaum. Así lo dejó ver el propio presidente estadounidense en sus declaraciones del día posterior a lo ocurrido en Venezuela, cuando refirió que Colombia podría ser el siguiente y que “algo se debe hacer con México”.

    No se trata de una pesadilla lejana. Lo cierto es que, en ambos países, ya comienza a posicionarse la misma retórica que precedió a la operación militar, siempre de la mano —por supuesto— de quienes encarnan el espíritu de Nepomuceno Almonte. La llamada “lucha contra el narco” y la denominación de los cárteles como organizaciones terroristas ya forman parte del discurso que Estados Unidos impulsa hacia nuestra región. A ello se suma que, por su carácter de izquierdas, estos gobiernos son etiquetados como “comunistas”, construyendo un marco discursivo que justifica la injerencia y la intervención externa.

    Es por ello por lo que debemos cuidar nuestra soberanía, no caer en discursos construidos para legitimar la intervención en nuestros países y comenzar a estar atentos a los siguientes pasos que dará Estados Unidos, tanto en Venezuela como en nuestra región entera. Porque, cuando veas las barbas de tu vecino cortar…

  • Receta de la miseria

    Receta de la miseria

    ¿Qué tener y qué hacer? 

    1. Mentalidad retrógrada, racista, infantil, estúpida y con complejo de superioridad.
    2. Inmoralidad y carencia de toda ética, por ende, decidir que lo que pertenece a otros, puedo robarlo, decir que es mío y acusarlos de ladrones.
    3. Capacidad de desplegar violencia sin límites y sin que nadie pueda oponerse porque el agresor se cree más fuerte y piensa que los otros no valen.
    4. Violar todas las leyes internacionales sin escrúpulos.
    5. Violar todas las leyes propias sabiendo que se cuenta con impunidad total.
    6. Amenazar a cualquiera que pretenda ser solidario con el agredido.
    7. Dividir, usando a los medios de comunicación para difundir noticias falsas y provocar revueltas locales reduciendo la unidad del agredido y del resto del mundo. 
    8. Ser carente de toda calidad de hijo de la humanidad y pensarse superior en todo, aunque la imbecilidad sea evidente. 
    • Ser imbécil significa ver la realidad, pero decir que no es así. Ser ignorante por no querer aprender. 

    ¿Cómo repelerlo?

    En nuestro caso, solo queda la retórica que pueda llevarnos a la unidad contra el fascista del norte, pero más allá de eso, sería atentar contra nuestro propio proyecto nacional, digo, por la amenaza permanente de reducir o evitar la inversión o incluso de invadirnos. Nosotros estamos más cerca.

    Habría que arriesgarnos, quizás eso sería romper la dependencia de manera definitiva. Era indispensable haberlo iniciado hace varios años y aumentar el comercio con toda Nuestra América buscando no depender tanto de la inversión extranjera, sino cada vez más de nuestras fuerzas y ayudarnos como Naciones con identidades, culturas y lenguas similares. Sacudirnos, de una vez por todas, los complejos que los profascistas locales quieren imponernos como identidad.

    Aquí necesitamos saber que nadie es más que nosotros, ni nosotros somos más que los demás; tenemos nuestros valores y nuestra valiosísima historia, pero ellos también, esto nos iguala y nos compromete a la solidaridad, lo mismo que a ellos y el imperio fascista será derrotado.

  • Discurso violento puente de la invasión

    Discurso violento puente de la invasión

    El neomacartismo mundial creó los puentes mediáticos necesarios para que el secuestro de Maduro se aprecie como un acto de justicia.

    La derecha en México, cree haber revivido ante su inminente deceso, pero eso no suma militantes al PAN ni razón de vivir al PRI, ni al remedo de líderes juveniles de MC.

    La versión de una fantasía que tiene como propósito manipular, porque también se manipula con la verdad, impera en un sector de la población en nuestro país que da por un hecho que son un infierno los países que no coinciden con la idea absurda de Trump, por el simple hecho de ser calificados de “comunistas”, y si necesitan argumentos ante la carencia total de opuestas acuden a mencionarlos como el destino final de México.

    Estados Unidos clasifica la maldad según sus intereses, producto de una visión alterada, como Venezuela, donde sucede lo que la Casa Blanca quiere que suceda y secuestra a los presidentes electos legítimamente por el pueblo, cuando se le da la gana.

    El extemporáneo macartismo mexicano es muestra de una desinformación convertida en religión de derecha basada en dogmas de fe y no en la realidad, que se convierte en una pandemia que no deja de contagiar a los menos preparados.

    La visión del macartismo mexicano no se limita a la política sino a la moral y a la delincuencia, porque siendo los espacios destinados a los pecadores incluye todo lo malo que puede haber en este mundo, aunque en realidad la derecha esté más involucrada en la ilegalidad que los supuestos comunistas.

    Todo fanatismo acusa ignorancia y la derecha en México es tan repetitiva que, en su limitado vocabulario, menor al de cualquier guion de Viruta y Capulina, muestra sus deficiencias en conocimientos de la historia y la legalidad.

    La propia existencia de quienes practican el macartismo mexicano está estancado en el pasado, sus gustos estéticos, su pasión por las telenovelas, su dependencia de los noticiarios televisivos, sus títulos y diplomas de universidades privadas y extranjeras, en fin, una serie de ineficiencias que en algún momento se consideraban atributos propios de la “gente bien” y que nunca sirvieron de nada, a juzgar por la manera en que gobernaron.

    México vivió una larga temporada basada en la mentira, con intelectuales que no lo eran, con medios mentirosos, políticos corruptos, con impunidad creciente, etc.

    Esas son las frágiles bases del macartismo mexicanos que lejos de desaparecer se mantiene y en tiempos electorales aumenta. Afirman sus fantasías, convencidos de decir la verdad que contagian como si fuera rabia.

    El macartismo mexicano es de pena ajena, pero desde el momento en que surge en una plática tiene garantizada su impunidad, porque no hay quien contradiga los dogmas.

    Sin los medios ese macartismo se hubiera diluido desde hace muchos años. McCarthy, un abogado mediocre, murió en 1957, hace 70 años. Y nunca fue un filósofo, ni un intelectual, un simple senador de mente extraviada, fascista y poco preparado académicamente, por ideas producto de la ignorancia que identifica a gran parte del pueblo estadounidense.

  • Del tren a la fiesta

    Del tren a la fiesta

    Como siempre, la oposición carroñera, busca lograr algo con la tragedia del tren interoceánico, desde pedir cárcel para AMLO, para los hijos de AMLO, y hasta parar todas las obras que hizo AMLO.

    Lo raro, coincidencia, fue que hace algunos días, Salinas Pliego, propuso que le dieran ideas para desestabilizar, y zaz, el tren se descarrila, coincidencia o destino.

    Espero que investiguen quién o qué causó el descarrilamiento, no vaya a ser que un intento de la derecha mexicana, patrocinada por la derecha gringa, para intentar desestabilizar al País, o peor aún, no haya sido otro intento para “quemar” a la Marina o a las obras insignia de la original 4T. 

    Esperemos que el seguro del tren interoceánico, cubra todos los gastos de los heridos y fenecidos por el accidente, porque ya sabemos cómo son las aseguradoras y más los hospitales, que con todo y órdenes directas, les vale.

    Y pasando a algo más agradable, la Tía Clara, o sea la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada (Tía Clara, porque se parece a una tía que tengo) hizo la fiesta de fin de año en Paseo de la Reforma, donde el mismo gobierno de la Ciudad de México, indicó que hubo 250 mil asistentes aproximadamente. 

    Algunos salieron a quejarse, porque faltó iluminación, faltó más producción y demás, otros, porque se gastó en ese evento y no en ellos – sobre todo los de la oposición -, otros por los DJS que tocaron, comentarios de DJs que no fueron invitados a tocar a esta fiesta, tal vez. Ya ven que algunas personas, nada les parece. 

    Pero en general, la fiesta fue un éxito, Clara Brugada está ganando el spotlight, que nunca tuvo la ahora Presidenta – aunque digan que sí, pero no, nunca lo tuvo -. Tal vez, la Tía Clara se está perfilando para ser la siguiente Presidenta de México.

    Por lo menos esperamos que no pierda la Ciudad de México, en las elecciones intermedias del 2027, que no repita lo que hizo la ahora Presidenta en el 2021 – que perdió media Ciudad, por sus excelentes decisiones de gobierno.  

    Les deseo un FELIZ 2026, lleno de magia, con su familia, con salud, y lleno de logros y éxitos, y sobre todo, que a México le vaya mejor. 

    No se les olvide, este texto está plagado de opiniones, cuestionamientos personales, algunos hechos reales y chunga. 

    Gracias.

  • Derecho a la salud

    Derecho a la salud

    El quinto derecho en la Cartilla de Derechos de las Mujeres trata acerca de recibir atención médica de calidad, integral y gratuita, sin importar edad, situación económica, lugar de residencia, identidad de género o cualquier otra condición. 

    Dice: “Incluye acceso a servicios de salud física, mental, sexual y reproductiva.  Según nuestra Constitución, el sistema de salud público debe garantizar el acceso a los servicios de salud en un ambiente seguro y debe brindar atención de calidad.

    También se deben reconocer e integrar prácticas de la medicina tradicional, como la partería, por ejemplo. Tú tienes derecho a que te atiendan cuando te enfermas, pero también tienes derecho a ir a consultas médicas, a acceder a medicamentos y tratamientos en clínicas y hospitales públicos; asimismo a recibir información clara y oportuna sobre cómo cuidarnos.

    La atención médica debe adaptarse al contexto social, cultural o geográfico; si hablas una lengua indígena tienes derecho a contar con un intérprete o traductor en tu idioma. El personal médico debe de establecer una comunicación que te haga sentir cómoda, segura y con respeto; evitando cualquier estigma o discriminación, especialmente si eres una mujer indígena, afrodescendiente, de la población LGBTIQ+, migrante, con discapacidad o en situación de vulnerabilidad.

    Algo que es sumamente importante en el ejercicio pleno de nuestro acceso a la salud es que también tenemos derecho a recibir información que ayude a la prevención y tratamiento de enfermedades que afectan a las mujeres como el cáncer de mama o de útero, infecciones urinarias, virus del papiloma humano, quistes en los ovarios, entre otras.

    Aunque aún hay muchos estigmas sobre nuestro cuerpo y nuestra intimidad, recuerda que también tienes derecho a recibir información y atención en todas las etapas de tu vida sexual y reproductiva: tu salud menstrual y la salud durante la gestación o embarazo. 

    Tienes derecho a recibir información sobre los diversos métodos anticonceptivos que existen y utilizar el que sea de tu preferencia de acuerdo a las necesidades de tu cuerpo y de tu vida.

    Finalmente, toda tu información médica debe ser manejada con confidencialidad, respetando tu derecho a la privacidad.

    Importante: Las instituciones responsables de garantizar tu derecho a la salud son la Secretaría de Salud, IMSS, ISSSTE, IMSS Bienestar, servicios estatales de salud, institutos nacionales de Salud y DIF, no olvides que si alguna de estas instituciones te niega el acceso o te discrimina se puede denunciar ante las autoridades competentes.”

  • Priistas y delincuentes

    Priistas y delincuentes

    Uno de los más entusiastas generadores de violencia mediática en Veracruz es el priista Héctor Yunes, quien adoptó como propio el caso del reportero detenido en Coatzacoalcos, Rafael León Segovia, y presionó para que informe la gobernadora un asunto que corresponde a la de la fiscalía dar a conocer.

    Esta es una muestra de vivir en el pasado y de la decadencia de los priistas que toque detuvieron el reloj desde hace muchos años.

    Los priistas siempre identificados con el delito, quisieron que fuera liberado un sospechoso de varios delitos, sólo para tener pretexto de decir que en Veracruz se coarta la libertad de expresión.

    Los reporteros añoran los tiempos en los que todo lo controlaba el gobernador, mandaba sobre el Legislativo, el Judicial, la fiscalía y hasta tenía facultades extraordinarias para convertir en periodistas a vagos, y a ladrones en políticos.

    Ahora debemos tomar en cuenta que la detención de esta persona, es dictada por la fiscalía, y el primero en acusar censura y falta de libertad de expresión es Héctor Yunes Landa, quien mantiene una estrecha relación con algunos medios incondicionales atados al pasado y ciertos periodistas corruptos en permanente subasta. Aunque suele pelearse con todos ante la mínima provocación y a veces de manera gratuita.

    Hace unos días se dio a conocer un altercado entre este decadente priista, y el periodista Rodrigo Crosa, de cuyo estudio salió insultándolo, empujándolo y mentándole la madre. Y se quejan los periodistas de la gobernadora, pero viniendo el maltrato de un priista siempre tiene su compensación.

    Para certificar su nostalgia por el pasado, le dijo al comunicador si se creía López Dóriga, afortunadamente cada día menos personas saben quién fue ese locutor de carrera trunca. Pero el iracundo Yunes lo comparó como si se tratara de un gran personaje.

    Pero por lo general Yunes Landa es muy amigo de los comunicadores de Veracruz, tanto que asiste a todas las comidas de la Asociación de Periodistas de Coatzacoalcos, con menos de 150 socios, dándole a la agrupación de jubilados un tinte tricolor. Casualmente dicho grupo fue el primero al que se acudió para exigir la liberación inmediata del delincuente Rafael León Segovia, sin conocerlo ni saber el motivo exacto de su detención.

    Simplemente por el hecho de ser reportero es, para Yunes y la sociedad de corruptos, un candidato a la canonización.

    Los priistas en extinción, quieren hacer de este caso un problema político para buscar el desprestigio de la gobernadora, con quien a pesar de periodicazos y guerra sucia, no han podido.

    Algunos medios acostumbrados a recibir dinero por callar o mentir, desde que Fidel Herrera les mandaba dinero, para escribir por encargo, lo cual hace más fácil y productiva la tarea de los mercenarios de la pluma.

    Hay pruebas suficientes contra todos los Yunes, los priistas y los reporteros de medio pelo, piensen dos veces antes de escribir una mentira. El caso de Rafael León, que ya fue vinculado a proceso pero para el PRI, los Yunes y algunos medios es un santo.

  • La gratuidad de la Educación Superior no es suficiente

    La gratuidad de la Educación Superior no es suficiente

    La reforma constitucional del Artículo 3º realizada en mayo del 2019 estableció la Educación Superior como un derecho humano, la Ley General de Educación Superior de 2021 establece que las cuotas serán eliminadas gradualmente. Esto se vive como una modificación que busca mayor acceso a la educación y mitigar la desigualdad de ciertos sectores a este nivel educativo. Además se han implementado programas sociales que se enfocan en los egresados, como el programa Jóvenes construyendo el futuro, grandes esfuerzos que por desgracia no son suficientes. 

    El pasado 2025 que estuve en contacto con estudiantes de universidad  pública me dio elementos para desarrollar una breve y nada sistemática tipología que no sindica las condiciones que poseen. El primer grupo son los estudiantes que poseen recursos materiales suficientes para realizar sus estudios, un subgrupo de estos son los que tienen que recorrer grandes distancias, por lo regular desde el Estado de México, la mayoría de los estudiantes. El segundo grupo posee recursos superiores a los necesarios y acuden de las zonas mas cercanas a la universidad. Las condiciones de estudio son regulares, viven una experiencia universitaria, usan los servicios que hay y socializar con sus colegas. 

    El tercer grupo son los estudiantes que padecen de recursos económicos, pero que no realizan largos recorridos a la universidad. Para ellos las condiciones se juegan en utilizar lo mas que pueden los recursos universitarios como libros, impresiones, cafetería. Pero además hay compañeros que cuentan con pocos recursos y viven en lugares lejanos, produce un gasto diario mayor. El Estado de México aún sigue siendo un lugar “caro” para estos estudiantes, ya que el costo del transporte público es alto lo que les deja en un proceso de alta vulnerabilidad. Esto se suma a que los ingresos económicos familiares son bajos y fluctuantes, comerciantes principalmente. 

    El contexto les impide tener constancia en las actividades universitarias, si salimos para realizar una práctica en algún lugar de la CDMX no asisten, porque les implica un gasto mayor al habitual, en ocasiones faltan a clases y en la UAM Xochimilco es algo que merma en su calificación. Las “bajas calificaciones” reproducen por faltas no entregar actividades y repercute en que no puedan tener acceso a la beca universitaria de la misma institución porque no tienen el promedio mínimo necesario; una desventaja en comparación con los demás estudiantes. 

    Sobre esta desigualdad se agregan los conflictos entre los equipos de trabajo. Las inasistencias son leídas como una falta de responsabilidad, son mal vistos por sus compañeros y suelen dejarlos fuera a mitad del curso, en ocasiones se les atribuye consumo de sustancias por el aspecto físico. En diciembre pasado corroboré que ese aspecto puede llegar a ser falta de alimento. Uno de mis estudiantes puso en su diario de campo “le dije a mi mamá que me dolía la cabeza y en cuanto comí se quitó, sólo era hambre”. La gratuidad no basta, necesitamos pensar cómo brindar condiciones para que ninguno se quede atrás.

  • Radiografía 2025: Lo que vivimos y por qué importa

    Radiografía 2025: Lo que vivimos y por qué importa

    En 2025, mexicanas y mexicanos no enfrentamos un solo acontecimiento capaz de explicar el ánimo colectivo, sino la superposición de múltiples procesos que avanzaron al mismo tiempo. El trabajo, el ingreso, la seguridad, la tecnología y las decisiones del Estado comenzaron a moverse de forma simultánea, generando una sensación extendida de incertidumbre que no se originó en una crisis puntual, sino en la acumulación. Esta columna parte de cincuenta entregas semanales de Ingeniería Política publicadas a lo largo del año y propone algo distinto a un recuento: ordenar lo vivido para entender por qué el futuro dejó de sentirse lejano y comenzó a experimentarse en el presente.

    El punto de partida de 2025 fue un entorno internacional más rígido y menos predecible. El regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos reactivó debates y presiones en materia comercial, fiscal, migratoria y energética que impactaron directamente a México. La sola discusión sobre un posible impuesto a las remesas —que en los últimos años han representado alrededor del 3.4 % del PIB— colocó a millones de hogares en un escenario de vulnerabilidad anticipada. Al mismo tiempo, la revisión del T-MEC dejó de percibirse como un trámite lejano y comenzó a influir en decisiones presentes sobre inversión, política industrial y energía. A ello se sumaron conflictos geopolíticos persistentes, tensiones por recursos estratégicos y una volatilidad energética documentada, configurando un año en el que el mundo apretó desde varios frentes a la vez.

    Frente a ese entorno, el Estado mexicano no operó en pausa. A lo largo de 2025 se activaron, de manera paralela, procesos de planeación, decisión y ejecución. El Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030 y el Plan México buscaron ordenar prioridades y dar señales de continuidad, mientras se impulsaron reformas de alcance estructural en ámbitos como el Poder Judicial, la seguridad y la contratación pública. La elección directa de personas juzgadoras federales y el rediseño de plataformas de contratación marcaron un cambio institucional profundo. Sin embargo, el año también dejó claro que el mayor desafío no está en anunciar reformas, sino en traducirlas en capacidades operativas, coordinación efectiva y resultados sostenidos.

    Ese movimiento institucional comenzó a reflejarse en la vida cotidiana. La política tocó el bolsillo. Los datos más recientes disponibles sobre ingresos y pobreza muestran avances relevantes respecto a años anteriores, con millones de personas mejorando su situación material. Al mismo tiempo, persisten brechas regionales, laborales y generacionales que explican por qué la percepción social no siempre acompaña a los promedios. El debate sobre salarios, jornadas y condiciones laborales colocó al tiempo de trabajo como una nueva variable del bienestar, especialmente para juventudes que enfrentan empleos más inestables y procesos de automatización acelerada.

    Mientras tanto, el poder empezó a operar de formas menos visibles. Algoritmos, plataformas digitales y sistemas automatizados influyeron cada vez más en decisiones cotidianas, desde la información que consumimos hasta oportunidades laborales o financieras. El crimen organizado mostró una adaptación creciente al entorno digital, desplazando parte de su operación hacia redes invisibles. A ello se sumó la permanencia de la memoria digital y la automatización gradual de tareas, procesos que avanzaron sin grandes anuncios, pero con efectos acumulativos. El resultado fue una sensación de exposición constante, difícil de atribuir a un solo actor o decisión.

    En ese contexto, la sociedad trató de entender lo que pasaba. El desgaste emocional, la ansiedad y la saturación informativa se volvieron experiencias comunes. Las infancias y las juventudes funcionaron como termómetro del momento: violencia, sobreexposición digital y falta de certezas reflejaron tensiones más amplias. La cultura, los símbolos y la creciente conciencia ambiental operaron como espacios para procesar un cambio que se sentía antes de comprenderse plenamente, en un país donde la escasez de agua, el calor extremo y los eventos climáticos dejaron de percibirse como advertencias abstractas.

    Todo ello condujo a una constatación central: el futuro ya empezó. La inteligencia artificial, la automatización del trabajo, la disputa por recursos estratégicos, la presión climática y los retos de la democracia dejaron de ser debates de largo plazo para convertirse en condiciones del presente. En este cierre de año, la pregunta ya no es qué viene, sino qué deberá observarse con mayor atención. Todo indica que 2026 no será un año de grandes anuncios, sino de verificación. Deberán seguirse de cerca la capacidad real del Estado para ejecutar las reformas ya aprobadas; el impacto cotidiano de la relación con Estados Unidos en materia comercial, energética y migratoria conforme se acerque la revisión del T-MEC; la forma en que la inteligencia artificial y la automatización empiecen a regularse —o a operar sin regulación— en el trabajo, la seguridad y la información; la sostenibilidad del bienestar social frente a presiones fiscales, demográficas y climáticas; y la calidad de la democracia en un entorno donde el poder se fragmenta entre instituciones, plataformas y actores no visibles.

    2025 no fue un año para respuestas fáciles, sino para aprender a leer un mundo que se movió al mismo tiempo en muchos frentes. Las columnas de Ingeniería Política no buscaron imponer certezas, sino ofrecer herramientas para entender procesos que ya estaban en marcha y que impactaron la vida cotidiana de formas visibles e invisibles. Mirar lo que vivimos con método, claridad y sentido ciudadano fue una forma de participar incluso en medio de la incertidumbre. Cerrar este año no significa cerrar las preguntas, sino llegar mejor preparados para las que vienen, sabiendo que comprender el presente es el primer acto de responsabilidad frente al futuro.

  • Muerte senil de partidos

    Muerte senil de partidos

    Los partidos políticos en México escogen la eutanasia de competir en solitario como eutanasia, quieren una muerte digna, porque saben que el fin está cerca con coaliciones electorales o sin ellas.

    Los que estaban alrededor de otros partidos llaman independencia al suicidio y los que pudieron unirse se repelen como si se tratara de una epidemia.

    La mayoría de Morena se fortaleció en 2025, pasó de 2.3 a 11.5 millones de miembros, partido como el PRI, que reitera que hay un desgaste irreversible en el partido en el poder, empezó el año con 1.4 millones y ahora son 940 mil aproximadamente, cantidad que diariamente cambia. El adelgazamiento del PRI es el más rápido de todos los partidos también pierde peso político con los discursos exaltados de su líder nacional y la reclusión en cárceles de sus miembros.

    El Partido Verde incrementó su número de afiliados, al pasar de 592 mil 417 a 778 mil 630, es decir, un aumento de 31 por ciento. La campaña de filiación fue intensa principalmente en el centro del país la CDMX y el Estado de México, fueron los principales espacios para el aumento de su militancia. Motivo por el cual consideran que no necesitan de Morena para continuar.

    Hay un problema ahí, que puede costarles la vida antes de las elecciones, porque buena parte de la militancia quiere seguir en alianza con Morena, y podría dividir el partido en dos partes. Su número de militantes los protege de perder el registro en caso de que se parta por la mitad, pero eso no garantiza triunfos electorales ni el principio del fin.

    El INE señaló que el resto de las fuerzas políticas del país retrocedieron, aunque en el discurso aseguren lo contrario.

    El Partido del Trabajo, es el único partido que no tiene gobernadores en funciones y perdió casi el 15 por ciento de su militancia.

    Movimiento Ciudadano, cuyos líderes aseguran crecer cada vez que respiran y atraer el apoyo de los jóvenes, no son en realidad ni una ni otra. Son mexicanos frívolos, sin convicciones profundas, que tienen como hobby la política y como medio para hacer más grandes sus negocios. Este año tuvo una pérdida, que es progresiva de militancia que estaba a principios de año en 384 mil 500, y ahora cuenta con 362 mil 783, a pesar de la cascada de TikToks y anuncios frívolos en las redes.

    El PAN es el partido que corre el riesgo de perder su registro por falta de militantes tenía 277 mil 665 y ahora reporta 275 mil 644, y sigue teniendo bajas. Se le exige el 0.26 por ciento del padrón electoral, y cuenta con el 0.27 por ciento.

    El padrón electoral no ha sido actualizado, si creció exponencialmente como suele suceder, prácticamente el PAN queda afuera de la contienda a nivel nacional, a pesar de su relanzamiento.

    Los partidos de oposición en México han declarado su negativa a la unidad electoral en las próximas elecciones, su desgaste es progresivo, la ausencia de proyecto y la carencia de cuadros para liderar sus partidos como candidatos y los condena a repetirse a sí mismos.