En un esfuerzo por depurar las corporaciones, 900 agentes de seguridad no aprobaron los exámenes de control y confianza en 2025.
Un total de 900 policías municipales y estatales de Chiapas no superaron los exámenes de control y confianza realizados el año pasado. Este evento refleja un paso importante en los esfuerzos del gobierno para garantizar la seguridad de la población.
José Llaven Villarreal, director del Centro Estatal de Control de Confianza Certificado (C3-Chiapas), mencionó que en 2025 más de 6 mil policías fueron evaluados. De ellos, el 15% reprobó. Esta cifra indica que las autoridades están comprometidas en mejorar la calidad de los servicios de seguridad en el estado.
Los exámenes abarcan cuatro áreas fundamentales: salud y toxicología, psicología, situación socioeconómica y un test de polígrafo. Estas evaluaciones buscan identificar posibles infiltraciones de la delincuencia en las fuerzas de seguridad.
A pesar de los avances, algunos municipios muestran resistencia. De los 124 ayuntamientos de Chiapas, al menos diez no han aceptado los acuerdos para la revisión de sus efectivos. Esta falta de cooperación podría limitar el progreso en la purificación de las corporaciones.
Llaven destacó que los municipios son responsables de manejar los recursos destinados a seguridad pública. Esto incluye la nómina de los policías y su capacitación. Cuando un agente reprueba, se informa al ayuntamiento correspondiente para que se tomen las medidas necesarias.
Cada año, el objetivo es evaluar a todos los agentes de la Secretaría de Seguridad del Pueblo y la Fiscalía General del Estado, así como a los municipios. Este esfuerzo es clave para asegurar que todos los uniformados estén preparados para brindar confianza a la sociedad.
Finalmente, el C3-Chiapas también recibe auditorías para mejorar su propio proceso de evaluación. El año pasado, recibieron una verificación por parte del Centro Nacional de Evaluación, lo que asegura que sus procesos cumplen con los estándares requeridos.

