Por: Frank Alvarado
Existe una creciente preocupación por la privatización de los parques públicos en la Ciudad de México, derivada de la realización de eventos privados en espacios que históricamente han sido de acceso libre para la ciudadanía. Un caso reciente se registra en la alcaldía Miguel Hidalgo, del prianista Mauricio Tabe Echartea, donde los vecinos realizaron bloqueos en protesta por el cierre temporal del Parque La Lira debido a un evento privado que impide el acceso normal al predio.
Después de que el Parque La Lira comenzara a ser cercado con vallas metálicas y se iniciaran trabajos de la adecuación para el evento “Alicia en el País de las Maravillas”, organizado por privados y que planea durar al menos dos meses, los vecinos de la zona comenzaron una movilización en defensa del uso público.
Hoy la movilización digital y en el propio parque se intensificó con consignas como “El parque no se vende, se ama y se defiende”, con representantes de organizaciones civiles y vecinos que denuncian el cierre del espacio, lo que abre la puerta a prácticas de privatización encubierta en perjuicio de la ciudadanía.
Ante esto, la alcaldía Miguel Hidalgo aseguró que el evento traería al parque una inversión de 4 millones de pesos y que se contaba con el estudio técnico y dictámenes del INAH, puesto que se trata de un espacio histórico. No obstante, hasta el momento, no se han mostrado los permisos correspondientes ni la supuesta duración de estos. Además, los vecinos acusan que nunca se les consultó y que incluso hacían pasar el cierre del parque para una rehabilitación, cuando en realidad se trataba del acondicionamiento para el evento.
Ante, esto, la propia jefa de gobierno de la CDMX, Clara Brugada, aseguró que hablará personalmente con el alcalde Mauricio Tabe para resolver la situación: “considero que no debemos privatizar un espacio público para una programación privada [..], se puede dar alternativa a los privados de otra manera, en otros espacios, pero no en un espacio público como es el Parque Público [..]. Por supuesto que no estoy de acuerdo”, declaró.
Esta protesta se suma a una serie de quejas por dejar de lado el uso público en favor de actividades comerciales privadas. El debate sobre la gestión de parques públicos también ha adquirido relevancia en torno al Parque Bicentenario, tras el accidente fatal durante el festival AXE Ceremonia 2025, donde dos personas fallecieron por el colapso de una estructura en un evento privado.
Ese suceso provocó la suspensión de actividades del festival y generó cuestionamientos sobre la concesión del parque para fines comerciales. En respuesta, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que el gobierno federal decidió cancelar la concesión del Parque Bicentenario, y que este espacio pasará a ser administrado por la Secretaría de Cultura en coordinación con el gobierno de la Ciudad de México para asegurar su uso público.
Para defensores del espacio público, estos casos reflejan una tensión creciente entre el derecho de acceso libre a áreas verdes y modelos de gestión que permiten eventos privados o concesiones comerciales en parques de la capital. Señalan que, si bien la realización de actividades culturales y artísticas puede ser legítima, estas no deben comprometer el uso cotidiano de los espacios ni excluir a la comunidad local, especialmente en una ciudad con escasez de áreas verdes. La atención se mantiene en cómo las autoridades equilibrarán la apertura cultural y recreativa con la defensa del carácter público de los parques de la Ciudad de México.















