Fallece a los 86 años Claudette Colvin, activista de los derechos civiles, quien desafió la segregación en los autobuses de Montgomery nueve meses antes que Rosa Parks. Su valentía a los 15 años fue clave para sentar las bases legales del movimiento de segregación racial en Estados Unidos.
Claudette Colvin, activista estadounidense por los derechos civiles y auxiliar de enfermería retirada, falleció a los 86 años por causas naturales en Texas, informó la Fundación del Legado Claudette Colvin.
El 2 de marzo de 1955, cuando tenía apenas 15 años, Colvin fue arrestada en Montgomery, Alabama, tras negarse a ceder su asiento a una mujer blanca en un autobús segregado. La joven regresaba de la preparatoria cuando el conductor ordenó a los pasajeros negros levantarse para que los blancos ocuparan sus lugares. Colvin se negó.
Su arresto ocurrió nueve meses antes del caso de Rosa Parks, cuyo acto de desobediencia civil detonó el histórico Boicot de Autobuses de Montgomery y catapultó a Martin Luther King Jr. a la escena nacional. Sin embargo, el nombre de Colvin quedó relegado durante años, en parte porque era menor de edad, no estaba casada y se encontraba embarazada durante los procesos judiciales.
Pese a ello, Colvin desempeñó un papel crucial en la batalla legal contra la segregación al ser una de las cinco demandantes en el caso Browder v. Gayle, en el que un tribunal federal determinó en 1956 que las leyes de segregación en los autobuses de Alabama eran inconstitucionales. La Corte Suprema de Estados Unidos ratificó esa decisión meses después, poniendo fin legal a la segregación en el transporte público de Montgomery.
Su fallecimiento ocurre poco después de que la ciudad conmemorara el 70 aniversario del Boicot a los Autobuses, uno de los hitos del movimiento moderno por los derechos civiles.
En 2021 un tribunal eliminó oficialmente el registro de su arresto de juventud. “Si el estado limpiaba mi nombre, demostraría a la generación actual que el progreso es posible”, aseguró entonces.
La historia de Claudette Colvin se inscribe en una lucha más amplia por los derechos civiles y la igualdad racial, un movimiento que durante décadas ha expuesto la discriminación legal y social contra la población afroamericana. Actos de resistencia como el suyo evidencian el carácter estructural del racismo y presionan al Estado a revisar leyes que normalizan la exclusión.
