Jim Farley, director ejecutivo de Ford, destaca la importancia del T-MEC en un contexto de incertidumbre económica y necesidades de los consumidores.
El director ejecutivo de Ford, Jim Farley, subrayó la necesidad de un acuerdo comercial sólido en América del Norte. Durante una visita del presidente Donald Trump a la planta River Rouge en Michigan, Farley expresó que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) es clave para el futuro de la automotriz.
“Vemos a Canadá, México y Estados Unidos como un sistema de fabricación integrado”, afirmó Farley. Sus palabras llegaron justo después de que Trump, por su parte, catalogara el acuerdo como “irrelevante”. Esta discrepancia refleja la tensión en el debate sobre el futuro del T-MEC, que se revisará este año.
El presidente de Estados Unidos impuso el año pasado aranceles del 25 por ciento a los automóviles importados. Aunque permitió soluciones que mitigarían parte de este impacto, la incertidumbre persiste. “No me importaría si lo tenemos o no”, dijo Trump sobre el T-MEC.
Bill Ford, presidente ejecutivo de la compañía, habló sobre los desafíos que enfrenta el sector automotriz. Retos como los aranceles fluctuantes y las nuevas regulaciones han complicado sus operaciones. Bill sugiere que un clima regulatorio más estable beneficiaría a la empresa. “Si tuviera un mundo perfecto, tendríamos certidumbre en las regulaciones”, aseguró.
Además, Ford mencionó que la asequibilidad de los vehículos es una preocupación creciente. Con un precio promedio de 50 mil dólares por auto, la empresa busca ofrecer opciones más accesibles. Jim Farley también enfatizó la importancia de atender la demanda del consumidor y la necesidad de opciones de nivel básico.
Para 2027, Ford planea lanzar una camioneta eléctrica que costará alrededor de 30 mil dólares. Ambos ejecutivos dejaron claro que la empresa está comprometida a enfrentar los retos del mercado y a mejorar la oferta para los consumidores.

