La Autoridad del Centro Histórico defiende su enfoque informativo ante la venta de alcohol durante el evento masivo en el Zócalo.
La Autoridad del Centro Histórico salió al paso de los rumores sobre un posible toque de queda en relación con el concierto de Shakira, programado para el 1 de marzo en el Zócalo de la Ciudad de México. En respuesta a la confusión generada por algunos comerciantes, Carlos Cervantes Godoy, Coordinador General de la Autoridad, emitió un comunicado clarificador.
Cervantes explicó que se llevaron a cabo mesas de trabajo con el Gobierno de la Ciudad para planificar el evento. Durante estas reuniones, se solicitó notificar a los comercios sobre la prohibición de vender bebidas alcohólicas a partir de las 18:00 horas. Esta medida busca garantizar la seguridad de los asistentes y evitar incidentes.
Es fundamental destacar que las acciones de la Autoridad fueron solo informativas. No hubo amenazas ni órdenes de clausura para los establecimientos. Los socios comerciales pueden seguir vendiendo alimentos y otros productos. Las medidas están diseñadas para asegurar un ambiente seguro y tranquilo durante el concierto.
Lamentablemente, algunos comerciantes han distorsionado los hechos, hablando de intimidación o cierre forzado. Estas afirmaciones no se corresponden con la realidad. La intención de las medidas es fomentar la convivencia y el orden en un evento de gran importancia para la ciudad.
La Jefa de Gobierno, Clara Brugada, y Cervantes trabajan continuamente para construir un espacio en el Centro Histórico que sea seguro y acogedor. Su meta es priorizar la protección de los ciudadanos y el desarrollo armónico de las actividades comerciales y culturales.
La Autoridad del Centro Histórico reafirma su compromiso con el diálogo y la legalidad. La seguridad y el bienestar colectivo son siempre la prioridad.

