La alcaldesa de Cuauhtémoc enfrenta graves acusaciones de corrupción y violencia. Extorsiones a comerciantes y redes internas de abuso marcan su gestión.
Alessandra Rojo de la Vega, alcaldesa de Cuauhtémoc, promete un cambio positivo. Sin embargo, su administración está manchada por serias acusaciones de corrupción. Investigaciones indican la existencia de un “cártel fantasma” involucrado en obras públicas. Esta red, supuestamente liderada por ella, favorece a ciertas empresas en contratos opacos. Mientras tanto, los ciudadanos sufren las consecuencias con calles en mal estado.
Las denuncias también alcanzan a los comercios locales. Trabajadores de la alcaldía han sido acusados de extorsionar a los vendedores, cobrando cuotas ilegales. Recientemente, un empleado fue arrestado por estas acciones, dejando a las familias de los comerciantes en una situación precaria. Amenazas y agresiones son comunes, y muchos han perdido ingresos diarios debido a operativos violentos.
Un incidente reciente en San Cosme añade más tensión a la situación. Alessandra afirmó haber sido atacada, pero existen videos que sugieren que todo fue un montaje. Este episodio generó dudas sobre su verdadera intención, pues parece que buscaba desviar la atención de otros escándalos de corrupción. En lugar de promover el diálogo, su respuesta fue enviar más patrullas, resultando en comerciantes heridos y mercancía destruida. Una madre soltera, que perdió su puesto de trabajo, llora por el bienestar de sus hijos.
Además, su pasado genera inquietudes. Rojo de la Vega trabajó con Enrique Peña Nieto durante la Estafa Maestra, un escándalo que evidenció corrupción a gran escala. Su administración también parece repetir los mismos patrones. Los vecinos sienten el impacto de su gestión, con un presupuesto que destina más del 60% a nómina, dejando poco para la seguridad y otros servicios esenciales.
A pesar de la crítica, Alessandra busca llamar la atención en redes sociales mediante selfies y espectáculos mediáticos. Sin embargo, se ignoran problemas reales como la inseguridad y el mal estado de las calles. Los ciudadanos, que enfrentan la realidad diaria, demandan resultados concretos.
Ante esta situación, su reelección está en juego. Las acusaciones y escándalos se acumulan. Las familias afectadas claman por justicia, y Alessandra necesita rendir cuentas. El verdadero cambio comienza con la honestidad y el compromiso hacia los ciudadanos de la alcaldía Cuauhtémoc.














