Por Nathael Pérez
Las obras de ampliación del Metrorrey en Monterrey —incluyendo las Líneas 4 y 6— no estarán completamente operativas para el inicio del Mundial de Futbol 2026, como prometió el gobernador Samuel García. Además, la Línea 5 fue cancelada o postergada definitivamente.
Metrorrey no estará en operación durante el Mundial
A pesar de reiteradas promesas de Samuel García de que las nuevas líneas del Metrorrey estarían listas a tiempo para el Mundial 2026 —incluso para facilitar la movilidad desde el Aeropuerto Internacional Mariano Escobedo hasta el Estadio BBVA y otros puntos estratégicos de Monterrey— autoridades estatales lo han desmentido, pues han afirmado que eso no ocurrirá.
El propio titular de la Secretaría de Movilidad y Planeación Urbana de Nuevo León, Hernán Villarreal, reconoció que las Líneas 4 y 6, obras insignia de la actual administración, no prestarán servicio regular a la población durante el evento. En el mejor de los casos, se limitarán a pruebas con un monorriel circulando sin pasajeros en un circuito reducido, con sólo unas pocas estaciones funcionales temporalmente.
El avance real de los trabajos ha obligado a reconfigurar el calendario original, y ahora se prevé que la conclusión total de las nuevas líneas ocurra hasta septiembre de 2027, mucho después de que el Mundial haya terminado.
¡Cuando el metro esté terminado los jugadores ya estarán entrenando para el Mundial 2030!
En un principio, el plan de movilidad contemplaba una red que conectara varios puntos clave de la metrópoli antes de junio de 2026. Sin embargo, con el paso de los meses, las metas se fueron reduciendo significativamente:
- Primer objetivo: servicio completo que conectara el Aeropuerto con el Estadio BBVA.
- Segundo ajuste: tramo desde el Aeropuerto hasta Gonzalitos para mayo de 2026.
- Tercer ajuste: reducido a aproximadamente 9 km entre Y Griega y Citadel.
- Resultado final: ni siquiera ese segmento estará disponible para usuarios; sólo se harán pruebas técnicas.
Este patrón de constantes ajustes y retrocesos ha generado críticas públicas sobre la planeación y ejecución de la obra, además de contrastar con las insistentes mentiras optimistas del propio gobernador.
Línea 5: cancelación y controversia
Otra pieza clave del plan original —la Línea 5 del Metrorrey— no se concretará como se había anunciado. El proyecto, que estaba en fase de planeación para conectar el sur de Monterrey con el centro de la ciudad, enfrentó oposición vecinal debido a la mala planeación, por lo que se encuentra en un limbo entre ser cancelado o pospuesto indefinidamente.
Desde el principio, residentes expresaron preocupaciones sobre el impacto urbano, vial y ambiental de un trazado elevado. Esta resistencia terminó provocando que las autoridades replantearan la estrategia, enfocándose sólo en las líneas 4 y 6 y dejando la 5 fuera de los planes inmediatos.
El papel del —intento de— gobernador Samuel García
El gobernador Samuel García Sepúlveda promovió las nuevas líneas del Metrorrey como un pilar del plan de movilidad estatal rumbo al Mundial 2026, presentándolas como símbolos de modernización y desarrollo urbano. Sin embargo, los retrasos sucesivos, los ajustes de alcance y la confirmación de que el metro no operará durante el evento internacional han generado un fuerte contraste entre la narrativa oficial y los hechos concretos.
Además, la cancelación de la Línea 5 luego de meses de anuncios y protestas vecinales añade un elemento más a las críticas sobre la capacidad de su administración para planear e implementar proyectos de infraestructura pública de gran envergadura.
Nuevo León le quedó demasiado grande a Samuel García y su administración.

La realidad es clara: el Metro ampliado de Monterrey no estará listo para el Mundial 2026 como se había prometido. Lo que se verá durante el evento será, en el mejor de los casos, un monorriel en prueba en tramos parciales sin servicio regular para los usuarios. ¡Monterrey ya parece un episodio sacado de Los Simpson! El cronograma ha sido ajustado múltiples veces, y la obra completa se moverá hasta 2027, al final del actual sexenio.
Al mismo tiempo, la cancelación de la Línea 5 evidencia que el plan original quedó lejos de realizarse en su forma inicial, dejando entrever serias dudas sobre la eficiencia y capacidad de ejecución de los proyectos emblemáticos de la administración de Samuel García.
Mientras en Nuevo León las obras emblemáticas se aplazan y se recortan, en la Ciudad de México el Metro avanza. La Línea 1 ya fue modernizada y opera con nuevos trenes y sistemas; la Línea 9 atraviesa un proceso de rehabilitación integral, y el gobierno capitalino ya anunció que iniciarán los trabajos de modernización en la Línea 3, además de una intervención profunda en el Tren Ligero. Un contraste claro entre una ciudad que entrega resultados en movilidad y otra que llegará al Mundial con promesas inconclusas.


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