Profeco anunció que impondrá multas que pueden superar los 4 millones de pesos a Ticketmaster por irregularidades detectadas durante la venta de entradas para los conciertos de BTS programados en la Ciudad de México. La decisión se da en medio de una avalancha de denuncias de fans que acusaron a la plataforma de falta de información clara, así como de fallas operativas que favorecieron la aparición de boletos en reventa a precios desproporcionados.
Profeco recibió miles de quejas formales y reportes en redes sociales que detallaron, entre otras quejas, la diferencia entre los costos y la falta de certeza en el proceso de compra.
La polémica comenzó cuando los boletos disponibles para tres fechas se agotaron en minutos, mientras millones de usuarios intentaban acceder a la compra en una fila virtual saturada por la enorme demanda global. En redes sociales, se viralizaron testimonios de fans que reportaron accesos bloqueados, cancelaciones repentinas de boletos y fallas técnicas durante la preventa, lo que elevó la frustración colectiva. Ticketmaster atribuyó las dificultades al nivel récord de interés, con gran demanda en la fila virtual simultánea, pero negó que existieran precios dinámicos o cláusulas que justificaran costos especulativos más altos.
Más allá de las sanciones administrativas, que serán económicas pero sin un porcentaje determinado aún, parte del fandom ARMY, adoptó medidas propias para presionar y disputar la reventa de boletos. Grupos de fans organizaron campañas en redes sociales en las que exhibieron nombres, teléfonos y perfiles de revendedores, con la intención de alertar a otros aficionados y boicotear las ventas especulativas.
Estos movimientos del ARMY también incluyeron estrategias, como la publicación masiva de hojas de cálculo con datos y guías para identificar intermediarios sospechosos, e incluso la creación de campañas para saturar números personales de revendedores con llamadas y mensajes.
El caso ha trascendido el ámbito del entretenimiento musical y se ha convertido en un debate público sobre transparencia, economía digital y derechos del consumidor, en un momento en el que millones de fans de BTS han participado activamente en manifestaciones de inconformidad, impulsando no solo quejas formales ante Profeco, sino también llamados para que se definan reglas más estrictas sobre la venta y reventa de boletos en México.
Mientras Profeco avanza en su procedimiento sancionador para proteger al consumidor, la movilización digital de ARMY´s ha puesto en evidencia el poder de organización de los fandoms y las tensiones que emergen cuando plataformas tecnológicas, mercado de entretenimiento y derechos de los usuarios chocan.

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