El actor enfrentaba cáncer colorrectal desde 2024; su legado rompió estereotipos sobre la masculinidad en la televisión juvenil de los 90.
El actor James Van Der Beek, protagonista de la icónica serie “Dawson’s Creek”, murió a los 48 años tras una batalla contra el cáncer colorrectal, diagnóstico que hizo público en noviembre de 2024. La noticia fue confirmada a través de su cuenta oficial de Instagram. Con su partida, la televisión pierde a uno de los rostros que redefinieron la masculinidad juvenil a finales de los años noventa.
Van Der Beek saltó a la fama en 1998 al interpretar a Dawson Leery, un adolescente soñador, cinéfilo y profundamente emocional que vivía la “tortura implacable y despiadada” del amor no correspondido. En una época dominada por personajes masculinos duros o irónicos, Dawson representó sensibilidad, vulnerabilidad y romanticismo, rompiendo esquemas en la pantalla chica.
La serie, creada por Kevin Williamson, se convirtió en un fenómeno para la cadena WB y abordó temas como el primer amor, la sexualidad, la salud mental y las diferencias de clase. Aunque algunos sectores criticaron su franqueza, el programa consolidó a Van Der Beek como un ícono generacional.

Tras seis temporadas, el actor diversificó su carrera en cine y televisión con títulos como “Varsity Blues”, “Las reglas de la atracción”, “CSI: Cyber” y “Pose”, además de reírse de su propia fama en “Don’t Trust the B—- in Apartment 23”. Incluso el famoso GIF de Dawson llorando fue asumido con humor por el propio actor.
Nacido el 8 de marzo de 1977 en Connecticut, Van Der Beek inició su carrera en el teatro antes de conquistar Hollywood. En 2019 reveló públicamente la pérdida de un embarazo junto a su esposa, Kimberly Brook, con quien tuvo seis hijos: Olivia, Joshua, Annabel, Emilia, Gwendolyn y Jeremiah. Durante su enfermedad, subastó objetos de “Dawson’s Creek” para solventar gastos médicos.
En una de sus últimas entrevistas aseguró que su diagnóstico era “un viaje de amor propio”. Hoy, su legado permanece como símbolo de una generación que aprendió que los hombres también pueden llorar frente a la cámara.

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