Por: Frank Alvarado
Grupos como Los Tigres del Norte, La Santa Cecilia, Calibre 50 y el mismo Juan Gabriel han retratado la vida de los migrantes, convirtiendo a la música un espacio de apoyo y denuncia.
A través de la música, artistas y grupos han puesto en el centro de sus letras y ritmos las experiencias de millones de latinoamericanos que cruzan la frontera en buca de una vida en los Estados Unidos, migrantes cuyo día a día esta lleno de discriminación, nostalgia, miedo y orgullo.
Canciones como “ICE El Hielo”, de La Santa Cecilia, conectan con esta experiencia, ya que sus integrantes son hijos de migrantes. A través de la combinación de ritmos latinos y alternativos, la canción alude directamente a las acciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), elaborando un retrato del miedo que enfrentan familias ante las redadas migratorias.
“El Hielo anda suelto por esas calles
Nunca se sabe cuando nos va tocar
ahora los niños lloran a la salida
Lloran al ver que no llegará mamá
Uno se queda aquí, otro se queda allá,
Eso pasa por salir a trabajar.”
Dentro del regional mexicano, temas como “Somos más americanos” de Los Tigres del Norte han trascendido del ámbito del entretenimiento para convertirse en una crítica al racismo que enfrentan los latinos. Este corrido narra la migración desde la perspectiva de quienes, pese a ser considerados “invasores”, recuerdan que gran parte del territorio estadounidense fue alguna vez de México.
“América nació libre, el hombre la dividió.
Ellos pintaron la raya, para que yo la brincara
Y me llaman invasor es un error bien marcado
Nos quitaron ocho estados quien es aquí el invasor.
Soy extranjero en mi tierra, y no vengo a darles guerra,
Soy hombre trabajador.”
También es el caso de “El corrido de Juanito” de Calibre 50, en donde la migración se presenta como una decisión producto de la necesidad y la falta de oportunidades. La canción refleja el sacrificio emocional de dejar a la familia y la tierra natal, al mismo tiempo que destaca la esperanza de alcanzar una vida mejor.
“Trabajé y trabajé, tengo muchos días
Que no miro el sol
Mis hijos son grandes y no les entiendo
No hablan español
No han sentido miedo
Aquel que no ha visto
Una camioneta de migración”
Incluso el mismo Juan Gabriel abordó la situación con “La canción 187”, en referencia a la Proposición 187 de California, que buscaba negar servicios básicos a los migrantes. Desde una perspectiva de denuncia social, la letra expone cómo las políticas migratorias tratan al latino como una amenaza, fomentando la discriminación. En el tema, Juan Gabriel muestra al migrante como una persona trabajadora que, sin embargo, vive con miedo constante, marginación y rechazo.
“Cuando me fui para el norte
Me fui para estar mejor
Iba en busca de trabajo
Pero oh desilusión
Cuando llegué a San Francisco
Nadie me tendió la mano
Esos norteamericanos carecen de amor”
Todas estas canciones, con más de una década de existencia, siguen siendo vigentes ante el debate político sobre migración, un tema complejo en Estados Unidos. Sirven para denunciar el racismo institucional y permiten compartir historias de separación familiar, trabajo arduo, resiliencia y sueños interrumpidos, pero también de orgullo cultural y resistencia frente a la imagen negativa.
En está dinámica, el gobierno mexicano lanzó “México Canta: Por la Paz y Contra las Adicciones”, un concurso binacional de música dirigido a jóvenes mexicanos y mexicoestadounidenses. Un proyecto que ofreció la oportunidad de mostrar cómo la migración, la identidad bicultural y las vivencias fronterizas pueden expresarse desde múltiples géneros y así visibilizar la realidad que viven muchas familias mexicanas.

Deja un comentario