“La integración no es beneficio cuando implica subordinación”: Mark Carney sobre acciones de Trump

El primer ministro Mark Carney envió un mensaje contundente desde Davos al respaldar la soberanía de Groenlandia y rechazar presiones arancelarias de Washington.

Desde el Foro Económico Mundial de Davos, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, marcó distancia del presidente estadounidense Donald Trump y expresó un respaldo explícito a Groenlandia y Dinamarca, en medio de la tensión por el interés de Washington en controlar el territorio ártico. El mensaje fue claro: el futuro de Groenlandia sólo puede decidirlo su propio pueblo, sin presiones externas ni amenazas económicas.

Carney subrayó que Canadá apoya firmemente a Dinamarca y reconoció el derecho exclusivo de Groenlandia a definir su destino, una postura que choca frontalmente con las insinuaciones y provocaciones recientes de Trump, quien incluso difundió imágenes con la bandera de Estados Unidos sobre un territorio helado, acompañadas del mensaje “Groenlandia, territorio de Estados Unidos”.

Durante su intervención, el primer ministro canadiense también defendió que el compromiso con el artículo 5 de la OTAN es inquebrantable, al tiempo que criticó los aranceles anunciados por Trump contra países que respalden a Groenlandia. En contraste, Carney llamó a abrir canales de diálogo para atender de manera conjunta la seguridad del Ártico, una región estratégica en disputa geopolítica.

El conflicto ya encendió alertas más allá de América del Norte. Líderes europeos como el canciller alemán Friedrich Merz pidieron evitar una escalada innecesaria, mientras que el presidente francés Emmanuel Macron propuso analizar una cumbre ampliada del G7 para discutir el futuro de Groenlandia y la estabilidad del Ártico.

La tensión ha llegado a un punto inédito: medios canadienses revelaron que las Fuerzas Armadas de Canadá desarrollaron un modelo conceptual ante una hipotética invasión de Estados Unidos, algo que no ocurría desde hace más de un siglo. El gesto refleja la gravedad del momento y el deterioro del discurso diplomático impulsado desde la Casa Blanca.

En Davos, el mensaje de Canadá fue leído como una advertencia política y diplomática: frente al expansionismo retórico de Trump, la soberanía y el derecho internacional no están en negociación.

Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *