Islandia: un rival demasiado pobre para medir el alcance en el ‘fácil’ triunfo mexicano

RENÉ TOVAR

​El ranking de la FIFA ubica en la posición 74 en el mapa mundial a Islandia y podría generar ciertas dudas, pero ante la pobre presentación que hicieron esta noche en Querétaro el equipo  refleja más que esa posición, que incluso está exagerada.

México es el menos culpable del rival. La labor del equipo era gustar, ganar y golear, y lo cumplió. Fueron tres sin respuesta, pero pudieron ser cinco o seis. Cuando el rival es débil, el análisis pasa a otra opción como las individualidades, donde jugadores como Jesús Gallardo y Armando González, sin duda, tuvieron buenas notas, sin dejar a un lado a Raúl ‘Tala’ Rangel, que parece afianzarse como titular indiscutible para la Copa del Mundo.

​Pendiente estaba la participación de Everardo López, quien exhibió mucho nerviosismo en los primeros minutos de juego, que incluso pudieron costar que Islandia abriera el marcador; de no ser por la intervención atingente de Rangel, la luzarra se hubiera ido a favor de los islandeses.

​La baja calidad de Islandia la aprovechó México. El ataque de Chivas (Alvarado-González-Álvarez) funcionó más cuando Richard Ledezma hizo el primero a centro de la ‘Hormiga‘, pero la losa pesada llegó dos minutos después cuando un craso error defensivo islandés (un centro de Álvarez le pasó al portero y defensa como agua) permitió que la ‘Hormigarematara solo ante un marco descubierto.

​La vulnerabilidad de Islandia y su nulo ataque hizo desesperar a la afición, que silbó al frágil conjunto islandés que estaba ‘ahogado‘ en su propio terreno ante la presión que ejerció México en la parte alta durante el resto de la primera mitad.

​Un equipo partido de Islandia, en la segunda mitad, permitió que México volviera a arrancar los gritos de gol en un centro de tiro de esquina que Gallardo remató sin problema para poner el 3-0 casi definitivo ante un adversario que no puso resistencia y que, conforme fue pasando el tiempo, exhibió no solo su cansancio sino también su inutilidad para generarle al Tricolor algo de peligro, por lo menos para entretener a los 31,611 aficionados asistentes al Estadio La Corregidora.

​El juego cayó futbolísticamente, tanto que al 80′ los aficionados comenzaron a entonar el Cielito Lindo, no sin antes haber hecho la famosa Ola Mexicana. Javier Aguirre hizo cambios con la entrada incluso de otra cara nueva como Diego Campillo, pero en realidad hay poco que evaluar porque el nivel de juego ayudó a que México resolviera un partido que en el papel era fácil, pero que también en la cancha se convirtió en algo sin chiste o luces como para sacar apuntes importantes, porque Islandia se presentó para ser un patiño para una afición queretana ávida de goles y triunfos en casa.

La cereza del pastel estuvo a cargo de Brian Gutiérrez que ante un equipo desmadejado aprovechó quedarse sólo frente al portero Ari Enarason que nada pudo hacer para evitar el 4 – 0 final.

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