La detención del exconductor de CNN Don Lemon tras una protesta en Minnesota abrió un nuevo frente de tensión entre el Gobierno de Donald Trump y organizaciones defensoras de la libertad de prensa.
Don Lemon fue puesto bajo custodia por agentes federales luego de su participación en una protesta dentro de una iglesia en St. Paul, Minnesota, donde manifestantes irrumpieron durante un servicio religioso contra acciones del ICE.
El periodista sostuvo que su presencia en el lugar fue estrictamente profesional y que se encontraba documentando los hechos como parte de su labor informativa, amparada por la Primera Enmienda de la Constitución de EUA.
Autoridades federales argumentan que Lemon no tenía autorización para permanecer en propiedad privada y que su presencia pudo contribuir a la interrupción del acto religioso, versión que sus abogados rechazan.
El caso ha generado fuertes críticas de organizaciones defensoras de la prensa, que advierten que el arresto de un periodista por cubrir una protesta representa un precedente preocupante para la libertad de expresión en EUA.


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